hola!! este post es para todos los que tienen una moto y alguna vez los dejo a pata y no saben porque.
Consejos para usuario:
Por desgracia, motos y scooter, por buenos que sean y cuidados que estén, no son inmunes a nuestros despistes o a fallos mecánicos. Algunos conseguirán dejarte tirado, con la única solución de aviso a una grúa que, si no es por el seguro, no es precisamente barato. Pero hay muchos otros que seguramente puedas solucionar con un poquito de maña y trucos que, a lo largo de los años los moteros "enmarronados", se han inventado para, por lo menos, llegar a casa o al taller donde solucionarlos definitivamente.
Quedarse sin gasolina por despiste, romper un cable de acelerador o embrague, o perder las llaves son algunos de los más clásicos. Otros son "nuevos", los que han llegado con esas nuevas tecnologías, que si generalmente resultan cómodas y evitan problemas, a veces han generado otros: los scooters de inyección actuales, sin pata de arranque, ¿qué haces el día que te quedas sin batería?
Sin batería... y sin pedal de arranque
No es un problema grave en una moto: arrancas a capón y ya está (empujando la moto con un cambio puesto y soltando el embrague de golpe). Tampoco lo es en scooter cuya batería está más o menos accesible bajo el asiento o en la guantera tras una tapa, siempre y cuando encuentres un paisano caritativo y unos cables para hacer un puente. Pero puede ser más complejo en un scooter en el que hayan dejado bien escondida la batería: un TMAX o un Kymco SuperDink requieren un rato de desmontaje de piezas para llegar a la batería, lo que obliga a llamar a la grúa en estos casos.
No hay solución, si no has sido previsor. Pero si lo eres, puedes hacer una "instalación eléctrica de emergencia" para estos casos, tirando un cable desde el positivo de la batería hasta algún lugar accesible. Este cable debe tener suficiente calibre como para soportar el arranque, por tanto, debe ser al menos del mismo diámetro que el cable rojo de la batería. Por supuesto, debe estar completamente aislado y protegido del agua y otras inclemencias y bien sujeto para que por rozamiento no haga un mal contacto. En caso de quedarte sin batería, con ese paisano con cables para el puente sacarás ese nuevo borne positivo que has fabricado, con el negativo conectado al chasis (un buen sitio son los soportes de escape), tendrás la posibilidad de hacer un puente sin desarmar medio scooter.
Llaves de proximidad
Una de esas "gracias" que han traído los nuevos tiempos son las llaves de proximidad; ya sabes, no hay cerradura y con que te aproximes a la moto con el mando en el bolsillo, puedes poner el contacto, arrancar y marcharte. Son cómodas, porque evitan tener que rebuscar en los bolsillos o que te la dejes puesta. Pero tienen un inconveniente: si aparcas cerca de un inhibidor de frecuencias, lo llevas claro para volver a ponerla en marcha.
Los inhibidores se emplean en edificios y coches oficiales. Impiden que funcionen los mandos a distancia interfiriendo en su señal y son, por tanto, medidas de seguridad que evitan atentados, etc. Pero también interfieren en la señal de esa llave a distancia de tu moto y poco, salvo empujarla hasta estar a una distancia prudencial, puedes hacer. Algunas motos ya "saben" que esto puede pasar y tienen métodos alternativos, como introducir con los mandos un código predefinido, pero otras no.
Si este es tu caso, recurre a lo siguiente. A veces, si es un coche oficial, el asunto es más fácil. A mí me ha pasado en casa, y si son gente "enrollada" y no hay peligro de atentado inminente (si lo hay, ponte a correr) puedes pedirles que lo desconecten un momento. Y si el asunto es más complicado, siempre puedes probar una última solución: entérate de dónde está el captador de señal del mando y pégalo ahí con la mano mientras pulsas el arranque. Con un poco de suerte tendrá señal suficiente para reconocerlo y arrancará.
CABLE DEL ACELERADOR
Es una maldita gracia: vas normalmente en tu moto y de repente se queda al ralentí, como si hubieses cortado gas. Es lo que se nota cuando el cable del acelerador se rompe. Y es algo bastante normal; todos los libros de usuario dicen que los compruebes en la revisión y cuando veas que tienen un pelo suelto, los cambies. Pero, ¿quién lo hace? Nadie: ni los que nos hacemos las revisiones nosotros mismos, por pereza, y los talleres porque tendrían que cobrar una barbaridad más por desarmar todos los cables, comprobarlos con detenimiento y volverlos a montar.
Vamos a suponer que no eres mecánico. No llevas encima un nuevo cable, prisioneros y demás. Pero seguramente sí lleves las herramientas que la moto trae de serie. O al menos, salvo que te hayas quedado tirado en mitad del desierto, no te será difícil conseguir un alicate (o algo que sirva como tal) y un palito. Para este último, si llevas las herramientas, te servirá el del destornillador. Saca el cable roto del puño. Al estar partido (es raro que se partan por la mitad o por el lado del motor) saldrá tirando un poco. Con cuidado de que la funda del cable no se mueva, suelta los hilos que forman el cable, al menos en dos grupos. Luego, con los alicates, trénzalos todo lo que puedas alrededor del palo del destornillador. Así consigues un tirador que te permitirá acelerar hasta que llegues a tu destino, apoyando la palma de la mano en la punta del manillar. No tienes un gran tacto del acelerador y tendrás que conducir con mucho cuidado, pero puede servir.
Y EL DEL EMBRAGUE
Una rotura del cable de embrague suele ser un problema en ciudad. Tienes dos soluciones: o la misma que te hemos dado para el del acelerador, con el inconveniente de que suele estar mucho más duro, o bien, si no tienes muchos semáforos, el más sencillo: busca una bajada que te permita coger algo de carrerilla, mete primera cuando la moto vaya a cierta velocidad y continúa cambiando sin embrague. Eso sí, en los semáforos tendrás un problema. Además, como todos sabemos, no es lo más recomendable para la caja de cambios, aunque si son pocos kilómetros y lo haces sin brusquedades no romperás nada por una vez que lo hagas. Los scooter automáticos, como no tienen palanca de embrague...
SIN GASOLINA
'La avería del pobre' la llaman en algunos lugares, aunque lo cierto es que más que un problema financiero suele ocurrir por despiste, aunque no serías el primero al que el indicador de nivel le engaña: a veces los aforadores (un flotador unido a un contacto que sube o baja con el nivel de la gasolina) se quedan enganchados, lo que convierte tu alegría por lo poco que gasta ahora tu moto en un "marrón" en toda regla. Por cierto, muchas veces con unos golpecitos sobre el depósito se suelta, indicando entonces la "triste realidad" de porqué se ha parado el motor.
Te has quedado tirado por una u otra razón y el motor se ha parado. No hay una gasolinera a la vista ni un compañero bondadoso con un litro de gasolina para dejarte. Un truco que en muchas motos funciona (no en todas, pero prueba) es tumbarla hacia el lado por el que tenga el grifo de gasolina. Muchos depósitos no son planos por abajo y al tumbarla y moverla, puede que algo de gasolina que se había quedado en algún recoveco llegue al grifo de gasolina o a la bomba del depósito. Con ese poco de gasolina no llegarás muy lejos, pero depende de qué moto sea, te puede hasta sorprender.
PERDER LAS LLAVES
En riguroso cumplimiento de la famosa "ley de Murphy", esto suele ocurrir sólo en dos casos: el día que más prisa tienes o el día que más lejos has llegado de tu casa. Y lo peor es que poca solución tiene, salvo forzar el bloqueo de dirección y hacer un puente..., cosa que supone un "facturón" de taller de importancia. Eso si tu moto no lleva llave codificada, porque en ese caso, ¡ni por esas!
No hay solución cómoda o rápida para esto. Te queda el volver a casa o llamar a ver si alguien te puede llevar ese segundo juego de llaves que debes tener. Pero sí hay una solución, si eres precavido y sabes que esto puede pasar. Más fácil en un scooter por la mayor carrocería, en la moto también es factible hacerlo. Coge el segundo juego de llaves (y mejor si te haces con un tercero, por si acaso), envuélvelo en cinta aislante, en una funda ajustada y bien cerrada, bolsa o similar, y busca en los pasos de rueda, en el carenado o en sitios de tu moto que sólo tú conozcas, siendo accesibles desde fuera, y sujeta ahí ese paquete que has hecho. Asegúrate de que no se van a caer en un bache o similar y que no se ve de ninguna manera si no es buscando. Con un poco de previsión, "marrón" solucionado.
COMBUSTIBLE EQUIVOCADO
Muy típico en los que, además de ser despistados, tienen un coche diésel. Ponte en situación: a las tantas de la mañana, con el sueño todavía puesto, llegas a la gasolinera, al poste donde sueles repostar el coche. Coges la manguera, te pones a echarle a la moto... y cuando llevas no sé cuántos litros, ves que es la negra. ¡Del mismo color del que se te acaba de poner el ánimo!
No es grave ni vas a romper nada. Ojo, que el caso al contrario sí puede serlo: si le echas gasolina a un coche de gasoil, puedes destrozar el motor a los pocos kilómetros si no te das cuenta. Pero en el caso del que hablamos, si no te das cuenta hasta que no has arrancado, lo único que pasará es que te quedarás tirado. Un motor de gasoil funciona a base de mucha más compresión que el de gasolina. El motor de gasolina, con gasoil no comprime la mezcla lo suficiente como para hacerla explotar, por lo que, simplemente, se para. Tendrás que sacar todo el gasoil del depósito, llenarlo hasta arriba de gasolina y probar. Si no has llegado a arrancar, no hay más problema: la gasolina se mezclará con los restos de gasoil en una proporción tan baja de gasoil que no se notará.
Si lo has tenido en marcha suficiente tiempo, tendrás todo el circuito de alimentación lleno de gasoil. Saca el macarrón de gasolina del depósito y, si tienes grifo, ponlo en reserva hasta que caiga todo el gasoil posible. Si no hay grifo y tu moto tiene bomba de gasolina, dale al contacto varias veces con el macarrón que va de ahí al motor quitado, para que la bomba vacíe el gasoil que queda. Acuérdate del consejo que te hemos dado para cuando te quedas sin gasolina: mueve la moto hacia los lados hasta que salga todo lo posible. Saca la bujía y dale al arranque con ella quitada. Esto hará que salga el gasoil del circuito de alimentación. Móntalo todo y dale al arranque. Sólo en casos de motos de inyección, con bomba de combustible puede quedarse algo en el circuito, pero con paciencia y una buena batería, que no se agote al darle al arranque durante un rato, conseguirás arrancarla.
EL OLVIDO DEL CANDADO DEL DISCO
Más frecuente de lo que parece, también es un despiste que suele suceder más a menudo cuando más prisa tienes. Es normal, si tienes prisa vas pensando en otra cosa y si el candado está puesto en el disco, muchas veces ni lo ves cuando te montas en la moto o scooter. Puede llegar a ser grave: si sales deprisa y el candado permite una vuelta completa de rueda, puedes ir suficientemente rápido como para que suponga una caída y una avería importante (aparte de la de tus huesos) del sistema de frenos o la horquilla..., además del ridículo que supone irte al suelo delante de un montón de gente que espera el autobús al lado de donde te has caído.
Lógicamente, y al igual que en otros casos, la única solución es ser previsor. Yo, personalmente, prefiero utilizar candados en "U". Son más engorrosos de transportar, pero también, si es bueno, más seguro: más difícil de abrir para el ladrón y no permite que la moto se mueva nada si te despistas (si está bien puesto). Otra solución son los candados con alarma: en el momento en que muevas la moto saltará, y aparte del "corte" de que alguno te mire como si estuvieses tú robando la moto, te recordará que está puesto. Una solución menos convincente es el "cablecito" que va desde el puño: algún gracioso lo puede quitar e incluso cortar y ya no verás que el candado está puesto. Y por supuesto: la pegatina en el manillar de que te acuerdes del candado sirve el primer día. En cuanto pase una temporada ahí puesta, pasará a formar parte "del paisaje" y sólo te llamará la atención el día que falte.
No tenemos solución para todos los problemas que pueden surgirte en la calle, pero sí tenemos algunos, casi todos ellos, por desgracia, probados en circunstancias reales alguna vez. Y en cualquier caso te servirán como fuente de inspiración para solucionar alguno de los infinitos problemas que te pueden surgir algún día
Consejos para usuario:
Por desgracia, motos y scooter, por buenos que sean y cuidados que estén, no son inmunes a nuestros despistes o a fallos mecánicos. Algunos conseguirán dejarte tirado, con la única solución de aviso a una grúa que, si no es por el seguro, no es precisamente barato. Pero hay muchos otros que seguramente puedas solucionar con un poquito de maña y trucos que, a lo largo de los años los moteros "enmarronados", se han inventado para, por lo menos, llegar a casa o al taller donde solucionarlos definitivamente.
Quedarse sin gasolina por despiste, romper un cable de acelerador o embrague, o perder las llaves son algunos de los más clásicos. Otros son "nuevos", los que han llegado con esas nuevas tecnologías, que si generalmente resultan cómodas y evitan problemas, a veces han generado otros: los scooters de inyección actuales, sin pata de arranque, ¿qué haces el día que te quedas sin batería?
Sin batería... y sin pedal de arranque
No es un problema grave en una moto: arrancas a capón y ya está (empujando la moto con un cambio puesto y soltando el embrague de golpe). Tampoco lo es en scooter cuya batería está más o menos accesible bajo el asiento o en la guantera tras una tapa, siempre y cuando encuentres un paisano caritativo y unos cables para hacer un puente. Pero puede ser más complejo en un scooter en el que hayan dejado bien escondida la batería: un TMAX o un Kymco SuperDink requieren un rato de desmontaje de piezas para llegar a la batería, lo que obliga a llamar a la grúa en estos casos.
No hay solución, si no has sido previsor. Pero si lo eres, puedes hacer una "instalación eléctrica de emergencia" para estos casos, tirando un cable desde el positivo de la batería hasta algún lugar accesible. Este cable debe tener suficiente calibre como para soportar el arranque, por tanto, debe ser al menos del mismo diámetro que el cable rojo de la batería. Por supuesto, debe estar completamente aislado y protegido del agua y otras inclemencias y bien sujeto para que por rozamiento no haga un mal contacto. En caso de quedarte sin batería, con ese paisano con cables para el puente sacarás ese nuevo borne positivo que has fabricado, con el negativo conectado al chasis (un buen sitio son los soportes de escape), tendrás la posibilidad de hacer un puente sin desarmar medio scooter.
Llaves de proximidad
Una de esas "gracias" que han traído los nuevos tiempos son las llaves de proximidad; ya sabes, no hay cerradura y con que te aproximes a la moto con el mando en el bolsillo, puedes poner el contacto, arrancar y marcharte. Son cómodas, porque evitan tener que rebuscar en los bolsillos o que te la dejes puesta. Pero tienen un inconveniente: si aparcas cerca de un inhibidor de frecuencias, lo llevas claro para volver a ponerla en marcha.
Los inhibidores se emplean en edificios y coches oficiales. Impiden que funcionen los mandos a distancia interfiriendo en su señal y son, por tanto, medidas de seguridad que evitan atentados, etc. Pero también interfieren en la señal de esa llave a distancia de tu moto y poco, salvo empujarla hasta estar a una distancia prudencial, puedes hacer. Algunas motos ya "saben" que esto puede pasar y tienen métodos alternativos, como introducir con los mandos un código predefinido, pero otras no.
Si este es tu caso, recurre a lo siguiente. A veces, si es un coche oficial, el asunto es más fácil. A mí me ha pasado en casa, y si son gente "enrollada" y no hay peligro de atentado inminente (si lo hay, ponte a correr) puedes pedirles que lo desconecten un momento. Y si el asunto es más complicado, siempre puedes probar una última solución: entérate de dónde está el captador de señal del mando y pégalo ahí con la mano mientras pulsas el arranque. Con un poco de suerte tendrá señal suficiente para reconocerlo y arrancará.
CABLE DEL ACELERADOR
Es una maldita gracia: vas normalmente en tu moto y de repente se queda al ralentí, como si hubieses cortado gas. Es lo que se nota cuando el cable del acelerador se rompe. Y es algo bastante normal; todos los libros de usuario dicen que los compruebes en la revisión y cuando veas que tienen un pelo suelto, los cambies. Pero, ¿quién lo hace? Nadie: ni los que nos hacemos las revisiones nosotros mismos, por pereza, y los talleres porque tendrían que cobrar una barbaridad más por desarmar todos los cables, comprobarlos con detenimiento y volverlos a montar.
Vamos a suponer que no eres mecánico. No llevas encima un nuevo cable, prisioneros y demás. Pero seguramente sí lleves las herramientas que la moto trae de serie. O al menos, salvo que te hayas quedado tirado en mitad del desierto, no te será difícil conseguir un alicate (o algo que sirva como tal) y un palito. Para este último, si llevas las herramientas, te servirá el del destornillador. Saca el cable roto del puño. Al estar partido (es raro que se partan por la mitad o por el lado del motor) saldrá tirando un poco. Con cuidado de que la funda del cable no se mueva, suelta los hilos que forman el cable, al menos en dos grupos. Luego, con los alicates, trénzalos todo lo que puedas alrededor del palo del destornillador. Así consigues un tirador que te permitirá acelerar hasta que llegues a tu destino, apoyando la palma de la mano en la punta del manillar. No tienes un gran tacto del acelerador y tendrás que conducir con mucho cuidado, pero puede servir.
Y EL DEL EMBRAGUE
Una rotura del cable de embrague suele ser un problema en ciudad. Tienes dos soluciones: o la misma que te hemos dado para el del acelerador, con el inconveniente de que suele estar mucho más duro, o bien, si no tienes muchos semáforos, el más sencillo: busca una bajada que te permita coger algo de carrerilla, mete primera cuando la moto vaya a cierta velocidad y continúa cambiando sin embrague. Eso sí, en los semáforos tendrás un problema. Además, como todos sabemos, no es lo más recomendable para la caja de cambios, aunque si son pocos kilómetros y lo haces sin brusquedades no romperás nada por una vez que lo hagas. Los scooter automáticos, como no tienen palanca de embrague...
SIN GASOLINA
'La avería del pobre' la llaman en algunos lugares, aunque lo cierto es que más que un problema financiero suele ocurrir por despiste, aunque no serías el primero al que el indicador de nivel le engaña: a veces los aforadores (un flotador unido a un contacto que sube o baja con el nivel de la gasolina) se quedan enganchados, lo que convierte tu alegría por lo poco que gasta ahora tu moto en un "marrón" en toda regla. Por cierto, muchas veces con unos golpecitos sobre el depósito se suelta, indicando entonces la "triste realidad" de porqué se ha parado el motor.
Te has quedado tirado por una u otra razón y el motor se ha parado. No hay una gasolinera a la vista ni un compañero bondadoso con un litro de gasolina para dejarte. Un truco que en muchas motos funciona (no en todas, pero prueba) es tumbarla hacia el lado por el que tenga el grifo de gasolina. Muchos depósitos no son planos por abajo y al tumbarla y moverla, puede que algo de gasolina que se había quedado en algún recoveco llegue al grifo de gasolina o a la bomba del depósito. Con ese poco de gasolina no llegarás muy lejos, pero depende de qué moto sea, te puede hasta sorprender.
PERDER LAS LLAVES
En riguroso cumplimiento de la famosa "ley de Murphy", esto suele ocurrir sólo en dos casos: el día que más prisa tienes o el día que más lejos has llegado de tu casa. Y lo peor es que poca solución tiene, salvo forzar el bloqueo de dirección y hacer un puente..., cosa que supone un "facturón" de taller de importancia. Eso si tu moto no lleva llave codificada, porque en ese caso, ¡ni por esas!
No hay solución cómoda o rápida para esto. Te queda el volver a casa o llamar a ver si alguien te puede llevar ese segundo juego de llaves que debes tener. Pero sí hay una solución, si eres precavido y sabes que esto puede pasar. Más fácil en un scooter por la mayor carrocería, en la moto también es factible hacerlo. Coge el segundo juego de llaves (y mejor si te haces con un tercero, por si acaso), envuélvelo en cinta aislante, en una funda ajustada y bien cerrada, bolsa o similar, y busca en los pasos de rueda, en el carenado o en sitios de tu moto que sólo tú conozcas, siendo accesibles desde fuera, y sujeta ahí ese paquete que has hecho. Asegúrate de que no se van a caer en un bache o similar y que no se ve de ninguna manera si no es buscando. Con un poco de previsión, "marrón" solucionado.
COMBUSTIBLE EQUIVOCADO
Muy típico en los que, además de ser despistados, tienen un coche diésel. Ponte en situación: a las tantas de la mañana, con el sueño todavía puesto, llegas a la gasolinera, al poste donde sueles repostar el coche. Coges la manguera, te pones a echarle a la moto... y cuando llevas no sé cuántos litros, ves que es la negra. ¡Del mismo color del que se te acaba de poner el ánimo!
No es grave ni vas a romper nada. Ojo, que el caso al contrario sí puede serlo: si le echas gasolina a un coche de gasoil, puedes destrozar el motor a los pocos kilómetros si no te das cuenta. Pero en el caso del que hablamos, si no te das cuenta hasta que no has arrancado, lo único que pasará es que te quedarás tirado. Un motor de gasoil funciona a base de mucha más compresión que el de gasolina. El motor de gasolina, con gasoil no comprime la mezcla lo suficiente como para hacerla explotar, por lo que, simplemente, se para. Tendrás que sacar todo el gasoil del depósito, llenarlo hasta arriba de gasolina y probar. Si no has llegado a arrancar, no hay más problema: la gasolina se mezclará con los restos de gasoil en una proporción tan baja de gasoil que no se notará.
Si lo has tenido en marcha suficiente tiempo, tendrás todo el circuito de alimentación lleno de gasoil. Saca el macarrón de gasolina del depósito y, si tienes grifo, ponlo en reserva hasta que caiga todo el gasoil posible. Si no hay grifo y tu moto tiene bomba de gasolina, dale al contacto varias veces con el macarrón que va de ahí al motor quitado, para que la bomba vacíe el gasoil que queda. Acuérdate del consejo que te hemos dado para cuando te quedas sin gasolina: mueve la moto hacia los lados hasta que salga todo lo posible. Saca la bujía y dale al arranque con ella quitada. Esto hará que salga el gasoil del circuito de alimentación. Móntalo todo y dale al arranque. Sólo en casos de motos de inyección, con bomba de combustible puede quedarse algo en el circuito, pero con paciencia y una buena batería, que no se agote al darle al arranque durante un rato, conseguirás arrancarla.
EL OLVIDO DEL CANDADO DEL DISCO
Más frecuente de lo que parece, también es un despiste que suele suceder más a menudo cuando más prisa tienes. Es normal, si tienes prisa vas pensando en otra cosa y si el candado está puesto en el disco, muchas veces ni lo ves cuando te montas en la moto o scooter. Puede llegar a ser grave: si sales deprisa y el candado permite una vuelta completa de rueda, puedes ir suficientemente rápido como para que suponga una caída y una avería importante (aparte de la de tus huesos) del sistema de frenos o la horquilla..., además del ridículo que supone irte al suelo delante de un montón de gente que espera el autobús al lado de donde te has caído.
Lógicamente, y al igual que en otros casos, la única solución es ser previsor. Yo, personalmente, prefiero utilizar candados en "U". Son más engorrosos de transportar, pero también, si es bueno, más seguro: más difícil de abrir para el ladrón y no permite que la moto se mueva nada si te despistas (si está bien puesto). Otra solución son los candados con alarma: en el momento en que muevas la moto saltará, y aparte del "corte" de que alguno te mire como si estuvieses tú robando la moto, te recordará que está puesto. Una solución menos convincente es el "cablecito" que va desde el puño: algún gracioso lo puede quitar e incluso cortar y ya no verás que el candado está puesto. Y por supuesto: la pegatina en el manillar de que te acuerdes del candado sirve el primer día. En cuanto pase una temporada ahí puesta, pasará a formar parte "del paisaje" y sólo te llamará la atención el día que falte.
No tenemos solución para todos los problemas que pueden surgirte en la calle, pero sí tenemos algunos, casi todos ellos, por desgracia, probados en circunstancias reales alguna vez. Y en cualquier caso te servirán como fuente de inspiración para solucionar alguno de los infinitos problemas que te pueden surgir algún día