A poco más de un segundo de un McLaren 720S. Sí amigos, este Volkswagen Golf de 850 CV sería capaz de poner en apuros a más de un deportivo o superdeportivo. Y lo mejor de todo: con la estética prácticamente sin modificar, un auténtico ‘sleeper’ de libro, capaz de matar de un susto a aquel ‘chulito’ que quiera plantarle cara con un coche, a priori, mucho más caro y prestacional.
¿Cómo consigue pasar de poco más de 300 CV a más de 800 CV? Prácticamente triplicando la potencia. Pues muy fácil, cambiando el motor. En el vídeo de youtube no dan demasiada información, solamente se comenta que monta un motor biturbo con 3.6 litros de cilindrada. Lo más probable es que se trate del motor V6 atmosférico que utilizaba el Volkswagen Passat R36: en el caso del sedán teutón (otro sleeper que bien merecería unas palabras algún día) sumaba 300 CV, pero esa potencia siempre se puede mandar a la estratosfera metiendo un kit de doble turbo, inyectando aire a alta presión como si no hubiese un mañana.
El resultado son 850 CV, la casi la misma potencia que las preparaciones más salvajes de Brabus, como el Maybach Brabus 900. Doy por hecho, que el motor ha sido profundamente revisado y reforzado para admitir ese extra de potencia tan animal, así como otros componentes como la suspensión o los frenos. Para aumentar la rigidez y mejorar la seguridad de los ocupantes, se ha optado por eliminar los asientos traseros y se ha colocado en su lugar una jaula de seguridad, que junto con los backets son los elementos estéticos más racing del conjunto.
¿Cómo consigue pasar de poco más de 300 CV a más de 800 CV? Prácticamente triplicando la potencia. Pues muy fácil, cambiando el motor. En el vídeo de youtube no dan demasiada información, solamente se comenta que monta un motor biturbo con 3.6 litros de cilindrada. Lo más probable es que se trate del motor V6 atmosférico que utilizaba el Volkswagen Passat R36: en el caso del sedán teutón (otro sleeper que bien merecería unas palabras algún día) sumaba 300 CV, pero esa potencia siempre se puede mandar a la estratosfera metiendo un kit de doble turbo, inyectando aire a alta presión como si no hubiese un mañana.
El resultado son 850 CV, la casi la misma potencia que las preparaciones más salvajes de Brabus, como el Maybach Brabus 900. Doy por hecho, que el motor ha sido profundamente revisado y reforzado para admitir ese extra de potencia tan animal, así como otros componentes como la suspensión o los frenos. Para aumentar la rigidez y mejorar la seguridad de los ocupantes, se ha optado por eliminar los asientos traseros y se ha colocado en su lugar una jaula de seguridad, que junto con los backets son los elementos estéticos más racing del conjunto.