Neko Café, una cafetería llena de gatos: Un lugar en Japon creado para que las personas sin pareja o familiares transmitan afecto a un animal
Está claro que Tokio es la capital de las fricadas, y teniendo un blog que se llama como este, no podía perderme una de ellas; Los Neko Café (cafeterías de gatos). En Tokio, existen multitud de cafeterías de gatos, especialmente en los alrededores de Akihabara. Este pasado fin de semana me convencieron para ir a una de ellas, y la verdad es que la experiencia fue mucho más gratificante de lo que esperaba. Empezando por la puerta de entrada, todo tiene un ambiente gatuno…'''
Lo que se puede encontrar nada más cruzar esta puerta es… una jaula de madera. Para saber que entran clientes, y para que ninguno de los gatos que hay en el interior tenga ganas de salir fuera, hay una doble puerta, que sólo permite entrar al local tras cerrar la puerta exterior. Una vez en el interior, se informa de los precios y luego las camarareras llevan a los clientes a un lavabo en el que labarse las manos: Si, las manos, se lavan antes de tocar los gatos – después de tocarlos, es opcional. Por supuesto, hay que dejar los zapatos en la puerta, ya que en el interior todos caminan en calcetines o zapatillas.
Una vez estás dentro, pides una bebida, y luego te puedes ir a sentar donde te parezca bien, entre los gatos, y acariciarlos, jugar con ellos. Esto es todo lo que hay, ni más ni menos. El ambiente es de muchísima tranquilidad… una especie de paraíso gatuno en el que nadie levanta la voz, no hay ruidos y todos los clientes disfrutan de los gatos poco a poco, tomándose algo.
Todos los gatos, tienen un nombre, y una especie de catálogos que hay repartidos por la sala, te explican cómo se comporta generalmente… si es arisco o cariñoso, cuándo nació, y otros detalles.
Algunos gatos parecen estar ya bastante cansados de ser manoseados por clientes y se pasan el tiempo dormidos. Después de todo, su trabajo consiste en vivir y no tener malas pulgas con todos los desconocidos que les acarician (y como todos sabemos, los gatos son desconfiados al principio).
Antes de que te des cuenta, ya ha pasado el tiempo que has pagado; Se pacta desde 30 minutos al tiempo que tu quieras… 800 yen la primera media hora (unos 6€) y luego 150 yen por cada 15 minutos extras. Las bebidas van a parte (un café con leche con hielo que tomé, fueron 300 yen). Las camareras, también juegan con los gatos, y te cuentan cosas sobre ellos; También te aconsejan que si un gato no quiere que le acaricien, no lo hagas, para no estresarlos. Dejan hacer todas las fotos que quieras, siempre y cuando no utilices flash.
En definitiva me gustó mucho la visita, se me pasó el tiempo volando y descubrí que los Neko Café son mucho más divertidos que los Meido Café… al menos los gatos no te piden dinero por hacerles fotos
Está claro que Tokio es la capital de las fricadas, y teniendo un blog que se llama como este, no podía perderme una de ellas; Los Neko Café (cafeterías de gatos). En Tokio, existen multitud de cafeterías de gatos, especialmente en los alrededores de Akihabara. Este pasado fin de semana me convencieron para ir a una de ellas, y la verdad es que la experiencia fue mucho más gratificante de lo que esperaba. Empezando por la puerta de entrada, todo tiene un ambiente gatuno…'''
Lo que se puede encontrar nada más cruzar esta puerta es… una jaula de madera. Para saber que entran clientes, y para que ninguno de los gatos que hay en el interior tenga ganas de salir fuera, hay una doble puerta, que sólo permite entrar al local tras cerrar la puerta exterior. Una vez en el interior, se informa de los precios y luego las camarareras llevan a los clientes a un lavabo en el que labarse las manos: Si, las manos, se lavan antes de tocar los gatos – después de tocarlos, es opcional. Por supuesto, hay que dejar los zapatos en la puerta, ya que en el interior todos caminan en calcetines o zapatillas.
Una vez estás dentro, pides una bebida, y luego te puedes ir a sentar donde te parezca bien, entre los gatos, y acariciarlos, jugar con ellos. Esto es todo lo que hay, ni más ni menos. El ambiente es de muchísima tranquilidad… una especie de paraíso gatuno en el que nadie levanta la voz, no hay ruidos y todos los clientes disfrutan de los gatos poco a poco, tomándose algo.
Todos los gatos, tienen un nombre, y una especie de catálogos que hay repartidos por la sala, te explican cómo se comporta generalmente… si es arisco o cariñoso, cuándo nació, y otros detalles.
Algunos gatos parecen estar ya bastante cansados de ser manoseados por clientes y se pasan el tiempo dormidos. Después de todo, su trabajo consiste en vivir y no tener malas pulgas con todos los desconocidos que les acarician (y como todos sabemos, los gatos son desconfiados al principio).
Antes de que te des cuenta, ya ha pasado el tiempo que has pagado; Se pacta desde 30 minutos al tiempo que tu quieras… 800 yen la primera media hora (unos 6€) y luego 150 yen por cada 15 minutos extras. Las bebidas van a parte (un café con leche con hielo que tomé, fueron 300 yen). Las camareras, también juegan con los gatos, y te cuentan cosas sobre ellos; También te aconsejan que si un gato no quiere que le acaricien, no lo hagas, para no estresarlos. Dejan hacer todas las fotos que quieras, siempre y cuando no utilices flash.
En definitiva me gustó mucho la visita, se me pasó el tiempo volando y descubrí que los Neko Café son mucho más divertidos que los Meido Café… al menos los gatos no te piden dinero por hacerles fotos