InicioAutos MotosPeugeot 5008
El Peugeot 5008 es un monovolumen de cinco o siete plazas (opcionalmente por 610 euros) que mide poco más de cuatro metros y medio de longitud. El la alternativa de Peugeot a modelos como el Opel Zafira, el SEAT Altea XL, el Toyota Verso y el Volkswagen Touran, además del Citroën Grand C4 Picasso con el que comparte plataforma.
Es un monovolumen más ágil de reacciones que la mayoría y menos cómodo que los mejores en este aspecto, como puede serlo el Renault Grand Scénic. El 5008 no es que sea incómodo pero los hay que lo son más —por ejemplo el Ford Grand C-Max— si se valora lo aislado que viajan los ocupantes tanto del estado de la vía como del ruido exterior.

El habitáculo causa en general buna impresión. Hay materiales de recubrimiento de calidad, es amplio (está dentro de la media) y el apartado de la funcionalidad está bien resuelto. También hay aspectos mejorables, como la solidez y el ajuste de algunas piezas o que, por ejemplo, no haya portabebidas. Como es habitual en este tipo de monovolúmenes, el maletero es grande si sólo hay dos filas de asientos e insuficiente para el equipaje de una familia si se utilizan las siete. Más información en las Impresiones del interior.



Los tres asientos de la segunda fila son idénticos en forma y en tamaño, y tienen anclajes para sillas infantiles. Hay otros elementos que también hacen más fácil viajar con niños pequeños, como las cortinillas que evitan que les dé el sol —las puede tener en la segunda (imagen) y tercera fila o un pequeño retrovisor interior (imagen) desde el que vigilarlos sin tener que girar la cabeza.

Hemos probado las dos versiones Diesel disponibles con cambio automático —1.6 HDi CMP y 2.0 HDi, con 111 y 163 CV respectivamente—. El primero tiene un motor de funcionamiento algo más suave y, al menos sin carga, mueve con facilidad al 5008. El de 163 CV me ha parecido algo más ruidoso, consume más gasóleo y sus prestaciones no son buenas para su potencia (las diferencias, según nuestras mediciones, no compensan los tres mil euros de diferencia entre ambos; ficha comparativa).

El cambio automático de uno y otro es distinto. El del menos potente (una caja manual con automatismos para el embrague y la selección de marchas) es, en condiciones normales, lento pasando de marcha. Esto provoca que la aceleración quede interrumpida durante unos instantes, algo que perciben los pasajeros en forma de suave bamboleo. Su funcionamiento conduciendo a un ritmo rápido es mucho mejor. Más información en las Impresiones de conducción.

El motor Diesel de 163 CV da 150 CV si va combinado con la caja manual. Además, hay dos motores de gasolina con 120 y 156 CV, este último también puede tener un cambio automático.

Equipamiento

El 5008 está disponible con tres niveles de equipamiento: «Confort», «Premium» y «Sport Pack». Para poder tener el techo panorámico de cristal o los faros de xenón hay que adquirir obligatoriamente el más costoso.

Tiene un sistema inédito en un monovolumen —compartido con el Peugeot 3008—, que es el dispositivo de información proyectada («Head-up Display»). Una peculiaridad de este dispositivo es que la información no está proyectada en el parabrisas, como sí ocurre en los sistemas similares de otros fabricantes como BMW, Citroën o Lexus.

Otro sistema curioso es el «Distance Alert». Mide la distancia —en tiempo, no en metros— que hay con el vehículo precedente. El conductor puede seleccionar un tiempo (entre 0,9 a 2,5 segundos) y si la distancia con el vehículo que va por delante es menor, se emite un aviso para alertar al conductor (imagen). Funciona únicamente entre 70 y 150 km/h. A diferencia de otros vehículos con un radar colocado en la parte delantera, el sistema del 5008 no puede frenar el vehículo, como un programador de velocidad activo, ni activar ciertas medidas de protección a los ocupantes en caso de impacto inminente, como, por ejemplo, tensar los cinturones de seguridad.



El control de tracción tiene una nueva función llamada «Snow Motion» que, según Peugeot , permite al coche ponerse en marcha y rodar de manera eficaz en carreteras heladas o con nieve. No hemos podido probar su funcionamiento.

También puede tener un sistema que mide el espacio disponible para aparcar en línea, que sólo da el visto bueno si el hueco es, como mínimo, 0,60 metros mayor que la longitud del coche. Este dispositivo no aparca el coche por sí solo.



Todas las versiones tienen de serie seis airbag, control de estabilidad, volante regulable en altura y profundidad, aire acondicionado, asientos traseros con 2 posiciones de inclinación del respaldo y freno de estacionamiento eléctrico, entre otros elementos (ficha comparativa de equipamiento).

Los ocupantes de las plazas de la segunda fila pueden disponer de dos pantallas de 7” que permiten conectar simultáneamente dos reproductores diferentes como, por ejemplo, un DVD y una consola de videojuegos, además de dos pares de auriculares inalámbricos Bluetooth (imagen). Opcionalmente, puede pedirse un tercer par de auriculares. Las dos pantallas van ubicadas en la parte posterior de los reposacabezas delanteros (imagen). Para evitar su sustracción, hay una funda del mismo tejido que el asiento que permite ocultarlas.

Consideraciones sobre el precio y coste del seguro

A igualdad de equipamiento, la versión con el motor de gasolina de 156 CV es 1.500 € más asequible que el Diesel de 150 CV (ficha comparativa). Para amortizarlo en seis años —con el precio actual de los combustibles— hay que recorrer unos 13.000 km al año. Para distancias superiores, el Diesel es más rentable.



El Peugeot 5008 1.6 HDi está a la venta desde 21.180 € (desde 23.620 si se quiere con cambio automático), lo que lo convierte en un monovolumen poco asequible para su tamaño y potencia (listado ordenado por precio). Hay cinco modelos que cuestan menos, el Renault Grand Scénic y el Ford Grand C-Max cuestan parecido, y el Mazda5 y el Volkswagen Touran (más pequeño que el Peugeot 5008) son más caros (ficha comparativa).

Asegurar esta versión a todo riesgo con franquicia cuesta 384 € en Mapfre, que ofrece la póliza con mejor relación entre calidad y precio (7,36 puntos; calidad 8,09 puntos) y tiene una franquicia de 600 €. Si queremos una póliza con menor franquicia, la mejor opción es la de Direct Seguros: cuesta 296 €, la franquicia es 250 € y la calidad 5,83 puntos (relación calidad-precio 7,19 puntos).

Para obtener estos resultados hemos introducido en el comparador de seguros las siguientes variables: conductor de 36 años, casado y residente en Madrid, que recorre hasta 20.000 km anuales, aparca el coche en un garaje comunitario y no ha tenido ningún golpe en los últimos 5 años.

Habitáculo y maletero

Los 4,50 metros que mide de largo el Peugeot 5008 están bien aprovechados. Se puede utilizar como coche familiar para cinco ocupantes y queda un maletero grande para el equipaje de los mismos (imagen). O para transportar a siete personas, renunciando en este caso a que la capacidad de carga sea la necesaria para un viaje de vacaciones. Como los dos asientos opcionales de la tercera fila son individuales, si sólo se necesitan seis plazas, uno de los dos de la tercera fila se puede plegar bajo el piso, con lo que se gana algo de maletero pero habrá que asegurar la carga de algún modo para que no pueda golpear a ninguno de los pasajeros.
El espacio para lo ocupantes de la segunda fila es suficiente para que viajen con comodidad dos adultos y un niño o una tercera persona poco corpulenta. Hay altura de sobra para que personas de hasta 1,80-1,85 m se encuentren a gusto. Los tres asientos son idénticos (imagen) y tienen anclajes Isofix y uno para el «Top Tether» (imagen), por lo que es posible llevar una sillita infantil en cualquiera de ellos (el mejor desde el punto de vista de la seguridad es el central; imagen) o instalar hasta tres sillitas. El cinturón de la plaza central sale del techo.

El acceso a la tercera fila es mejor que en otros monovolúmenes de este tipo por el mecanismo que Peugeot ha diseñado para pasar a esa última fila: al levantar un tirador que hay en el respaldo de los asientos laterales de la segunda fila, la banqueta se levanta de delante y bascula hasta ponerse paralela y pegada al respaldo (imagen). Después, es suficiente con desplazar el conjunto hacia delante para que quede un vano de acceso razonablemente grande. Una persona poco ágil posiblemente tenga problemas para entrar y sentarse en la tercera fila; para un niño será una tarea sencilla. Por la altura disponible, hay sitio suficiente para alguien de hasta 1,75 m de estatura.



Si Peugeot hubiese combinado este sistema con uno de puertas correderas (como las del Ford Grand C-Max o el Mazda5), el resultado habría sido sobresaliente ya que ese tipo de apertura permite dejar un vano de acceso mucho más amplio, además de facilitar la entrada y salida del habitáculo cuando el coche está aparcado en un lugar estrecho.

Con la configuración de cinco plazas, el volumen del maletero varía entre 579 y 679 litros, en función de cómo estén colocados los asientos de la segunda fila, ya que se pueden deslizar horizontalmente unos 130 mm (imagen). El respaldo del asiento del pasajero delantero puede abatirse (imagen) para introducir objetos de hasta 2,76 m de largo. Si no se adquieren los dos asientos adicionales, en su lugar, bajo el piso del maletero, hay un espacio de carga adicional de 60 litros (imagen). Ese hueco es el que ocupan si se tienen y están plegados.

El portón es muy grande pero no es necesario hacer mucha fuerza para bajarlo. De todos modos Peugeot no ha previsto un sistema de apertura y cierre automáticos. El borde de carga está a 60 centímetros del suelo que no es mucho, 4 más que en un Renault Grand Scénic y 7 menos que un Grand C-Max.

El maletero tiene argollas para sujetar una red, ganchos para colgar unas bolsas y una linterna recargable (imagen). Si se están utilizando las siete plazas, hay un alojamiento para colocar la bandeja trasera enrollable. Tras los asientos de la primera (imagen) y segunda fila, en el techo, hay un anclaje para colocar una red de separación entre el espacio habitable y el de carga.

El puesto de conducción es bueno. El asiento está colocado en una posición elevada respecto a la calzada, aunque en relación al volante es similar a un turismo si se tiene en cuenta el ángulo de ese mando — Peugeot asegura que es el mismo que en un 308 (24,8º)—. El diseño de la consola, tan prominente, hace que conductor y pasajero se sientan algo encajonados.

Las plazas de la segunda y tercera fila pueden tener cortinillas para las ventanillas —quedan guardadas en la parte interna de las puertas— para que el sol no moleste a los pasajeros. Además, en las de la segunda fila hay unos mandos para regular el caudal de aire del sistema de climatización en cinco niveles —no la temperatura— y unas mesitas (imagen).



Además, debajo los pies de los pasajeros de la segunda fila hay dos cajones —uno si se elige la opción del equipo de sonido «HiFi JBL», ya que el amplificador inutiliza el otro—. Peugeot afirma que, en total, los huecos repartidos por el habitáculo para dejar pequeños objetos suman unos 48 litros.

A pesar de este volumen se echa en falta una guantera más grande; la que tiene no lo es y además sus formas son muy irregulares (imagen). También carece de portabebidas en todas las plazas (no es posible llevar una lata de refresco abierta). El cajón que hay entre los asientos delanteros está refrigerado, es muy grande —10,5 litros de capacidad — y profundo; tiene una pequeña repisa en la que cabe un móvil pequeño y un hueco inclinado en el que caben unas botellas pequeñas (imagen). A pesar de ello, en general hay que amontonar las cosas en su interior por lo que no resulta del todo práctico. En el salpicadero hay un pequeño hueco con espacio para un mando de garaje.

Las piezas plateadas o cromadas que decoran el salpicadero producen reflejos según incida la luz de sol. También crea reflejos el plástico transparente que cubre los dos indicadores principales de la instrumentación. Y una tercera fuente de reflejos es el plástico del salpicadero. En este sentido el 5008 no es un coche bien resuelto. En las dos unidades que hemos tenido, el embellecedor que hace de carril para la palanca de cambios se movía al desplazar la palanca y había alguna pieza mal sujeta. Salvo por estos detalles, en general los ajustes son correctos.

El techo panorámico de cristal —opción que agradará a los más pequeños de la casa y posiblemente a los mayores— permite que entre mucha luz al habitáculo. En los días calurosos es imprescindible colocar la persianilla (hay un botón en el salpicadero para manipularla) para intentar evitar que el habitáculo no se caliente mucho, algo ya de por sí difícil debido a la gran superficie acristalada, y en particular por el tamaño y posición del parabrisas.

El dispositivo de información proyectada («Head-up Display») muestra algunas informaciones en una lámina traslúcida de policarbonato (imagen) que hay sobre el salpicadero, detrás del cuadro de instrumentos —se abate si se desconecta el sistema con el pulsador que hay en la consola central—. Se visualiza la velocidad a la que se circula, la seleccionada en el programador de velocidad y la información del «Distance Alert» (sistema de protección previa a la colisión); en las versiones con navegador se echa en falta que muestre la siguiente instrucción. Dejando a un lado que pueda parecer una solución menos elegante que los que directamente la proyectan sobre el parabrisas, el resultado me parece casi idéntico en lo referente a visibilidad salvo porque esa pieza de plástico se refleja en ocasiones sobre el parabrisas.

Conducción

El Peugeot 5008 es un coche cómodo de suspensión en la mayor parte de los casos. Ésta, en ocasiones, se llega a sentir dura al pasar por algún bache que mueve con rapidez la rueda. Lo hemos probado con dos medidas distintas de llanta y neumático —215/55 R16 y 215/50 R17, correspondientes a los equipamientos «Premium» y «Sport Pack»— y no he encontrado diferencias significativas en el confort y la estabilidad.
Lo que más me ha sorprendido es su agilidad. En carreteras sinuosas, que no es tal vez el destino más habitual para un coche de este tipo, entra en las curvas y cambia de apoyo con mucha facilidad (el 5008 2.0 HDI automático pesa 1.664 kg) bien sea yendo a un ritmo tranquilo o rápido.

Para mi gusto, el Ford Grand C-Max y el Volkswagen Touran consiguen aislar mejor a los pasajeros de las pequeñas irregularidades del asfalto. Un Renault Grand Scénic también y, además, es más cómodo aunque tiene más tacto de coche alto al conducirlo, lo contrario que ocurre con un SEAT Altea XL, que es muy parecido a un turismo. De estos cuatro, creo que ninguno es apreciablemente menos ágil y lento que el resto.



La dirección tiene una asistencia tal que no requiere esfuerzo mover el volante pero tampoco está tan asistida como para no sentir el contacto de las ruedas con el asfalto. Además permite dirigir con precisión el coche. En zonas bacheadas llegan al volante golpes secos, algo que también ocurre en otros coches.

En relación a lo que cuestan y lo que ofrecen, me parece más recomendable la versión Diesel de 111 CV que la de 163 (hemos probado ambas con cambio automático). Para la potencia que tiene, mueve con razonable facilidad al 5008, gasta poco y la diferencia de refinamiento, si la hay, no me parece definitiva.

Ambos comienzan entregan mucha potencia desde pocas revoluciones, lo que permite que circulen en marchas largas gastando poco y siempre teniendo una reserva de aceleración grande. El ruido de ambos motores se oye en el habitáculo pero no llega a ser molesto. Al ralentí apenas se notan vibraciones.

En nuestro recorrido habitual por una vía de al menos dos carriles por sentido —trayecto de ida y vuelta, para compensar los desniveles, de 143 km a 120 km/h de media— el consumo de uno y otro ha sido 6,3 y 7,4 l/100 km. Las referencias más similares de las que tenemos datos son el Ford Grand C-Max de 115 CV (7,1 l/100 km), el Volkswagen Touran 2.0 TDI 170 CV DSG (6,9 l/100 km) y el 2.0 TDI de 140 CV (6,1 l/100 km).



El cambio automático CMP que va combinado con el motor de 111 CV tiene el funcionamiento habitual en este tipo de cambios —estructuralmente es una caja manual pero con automatismos para el embrague (no hay pedal) y la selección de marchas—. El paso de una marcha a otra superior es muy lento y la aceleración queda interrumpida durante unos instantes. Como la aceleración no es constante, el cuerpo de los pasajeros es sometido a un bamboleo en el momento del cambio. Si se pisa el acelerador a fondo o el cambio está funcionando bajo el programa «sport» (hay un interruptor para activarlo), el paso de una marcha a otra es más rápido. Otro inconveniente de este cambio es que no es fácil maniobrar con precisión en un espacio pequeño porque el primer movimiento es brusco; se puede suavizar pisando el freno con un pie mientras se acciona el acelerador con el otro.

El otro cambio de marchas, que es el que Peugeot usa en el de gasolina de 156 CV y en el Diesel 2.0 HDi, es de convertidor hidráulico de par. Tiene también seis marchas y su funcionamiento es mucho más satisfactorio: es más suave en los cambios y rápido para un coche sin aspiraciones deportivas.

El cambio manual, que pude probar en la presentación del 5008, se manejaba con suavidad y las marchas entraban sin esfuerzo.

La diferencia entre los faros halógenos y los de xenón es evidente —un haz más ancho pero no definitiva. Los de xenón me parecen recomendables más porque tienen función de alumbrado en curva que por la cantidad de luz en sí.

El freno de estacionamiento es eléctrico. Se libera automáticamente al acelerar y se activa al quitar el contacto. De este modo el coche no puede caerse por una cuesta por un olvido del conductor..

Motores y cajas de cambio

Los motores disponibles son cuatro, dos de gasolina y dos Diesel .

Los dos de gasolina son de 1,6 litros, uno atmosférico (VTi) con 120 CV (ficha técnica) y el otro sobrealimentado (THP) de 156 CV (ficha técnica).

Los Diesel son un 1.6 HDI de 109 CV (ficha técnica) y un 2.0 HDI de 150 CV (ficha técnica). Este último, si va asociado a la caja de cambios automática de convertidor hidráulico de par y seis relaciones da 163 CV (ficha técnica).

Todos, excepto el 1.6 HDI, cumplen con la normativa de emisiones Euro 5 y tienen un indicador que recomienda la marcha que hay que seleccionar para obtener un consumo reducido, denominado «Gear Shitf Indicator» (GSI).

Con el motor Diesel de 109 CV, el 5008 tiene un consumo medio homologado de 5,3 ó 5,1 l/100 km, en función de si va acoplado a la caja de cambios manual o a la transmisión automática. Es un consumo muy bajo, tan sólo igualado por el Renault Grand Scénic dCi 105 CV y mejorado ligeramente por el SEAT Altea XL ECOMOTIVE. Un Citroën Grand C4 Picasso con el mismo motor gasta algo más (ficha comparativa).



Todas las versiones llevan una caja de cambios manual de seis velocidades, excepto el 1.6 VTI de 120 CV que lleva una de cinco relaciones.

El 1.6 THP de 156 CV y el 2.0 HDI de 163 CV pueden ir acoplados a una transmisión automática de convertidor hidráulico de par (a partir de marzo de 2010 en el primer caso y de abril de 2010 en el segundo), mientras que la versión 1.6 HDI 109 CV puede tener un cambio manual con automatismos para el embrague y la selección de marchas.

Otros datos

La carrocería del 5008 mide 4.529 mm de longitud, 1.837 mm de anchura y 1.644 mm de altura. El coeficiente aerodinámico es 0,29, un valor bajo para un monovolumen —por ejemplo, un Citroën Grand C4 Picasso tiene 0,31—.

La superficie total acristalada es 5,77 m², de los cuales 1,70 m² corresponden al parabrisas y 1,69 m² al techo de cristal.

La suspensión delantera es independiente de tipo McPherson —igual que el 3008—, mientras la trasera es de brazo tirado con un eje transversal de torsión —la misma que la del Citroën C4 Picasso peor con ligeros ajustes—. Las llantas pueden ser de 16, 17 ó 18”. Con las llantas de 16”, los neumáticos son de baja resistencia a la rodadura. Peugeot asegura que reducen el consumo de combustible unos 0,2 l/100 km.

Los pilotos tienen diodos luminosos para la función de alumbrado de posición y bombilla para la de frenado. Es curioso que sea así y no al revés puesto que la ventaja de los diodos, además de su bajo consumo eléctrico, es que se encienden mucho más rápido, lo que permite reducir el tiempo que necesita el conductor que va detrás para reaccionar en caso de una frenada inesperada.

El 5008 se fabrica en la planta que Peugeot tiene en Sochaux (Francia).



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