Fidel Trigo debería figurar en la tabla de un Récord Guinness. Los testigos viven todavía para contarlo. En 1957, jugando por su club, el General Genes de Villa Morra (Paraguay), le pegó un pelotazo y derribó un avión monomotor que efectuaba vuelos rasantes encima del campo de juego donde jugaba su equipo ante el Presidente Hayes. Trigo rememora la increíble anécdota que provocó una estampida del público, árbitros y jugadores que corrieron a ver el destino de los ocupantes de la aeronave, que fue a parar cerca de la actual avenida España y San Martín de la capital Paraguaya.
“Eran tiempos gloriosos del General Genes”, comienza diciendo Acosta, volante del club que militó en Primera de 1953 a 1955, junto a jugadores tales como Tornadú, Inocencio González (excampeón de Lima) y Manuel Benítez, uno de los más grandes arqueros de la época, padre del recordado José “Chiquito” Benítez, quien jugó en el Olimpia.
“Era un sábado ka’aru (de tarde). Yo tenía 16 años. Jugaba en Cuarta (Sub 16). El que hacía vuelos rasantes era Alfredo Lird, piloto civil, vecino nuestro. Siempre pasaba cada vez que había partido (posiblemente por la cercanía con un aeródromo civil ubicado en De la Victoria y Eusebio Ayala). Era el descanso (entretiempo) y nuestro entrenador nos estaba dando una charla técnica. No se escuchaba nada del avión...”, recuerda Trigo.
Ahí interviene Rivas para decir que “el técnico de las inferiores del Genes era José Orrego, abuelo de Gustavo y Rafael Bobadilla (viven a media cuadra). Lird llegó a ser presidente. Era un fanático de nuestro club. Hacía sus primeros vuelos como piloto civil. Con los vuelos rasantes incentivaba al público a alentar. A veces arrojaba pelotas. Era el delirio cuando pasaba”.
–¿Y cómo fue?
–(Trigo) Los jugadores estábamos sentados debajo de aquel árbol (apunta con el dedo índice) y el técnico se quejaba del ruido. “Qué hincha es este Chirulo”, decía. Entonces, le dije: “Eha’ãrõ taipohãno ñandéve profe” (le voy a dar su medicina), salí al medio del campo y le metí un pelotazo arriba. La pelota dio entre la hélice y la tapa del motor. Se rompió la hélice. La tapa de motor cayó cerca del arco. Enseguida el avión fue a pique hacia la avenida España.
–¿Y qué pasó?
–(Trigo) El avión fue a parar cerca de la casa del “peluquero Vera”, donde había cualquier cantidad de plantas de jukeri (arbusto espinoso). Erró un cocotero (en su desplazamiento). La rueda quedó suspendida a 30 centímetros del suelo.
–¿Y el ocupante?
–(Rivas) Eran dos. Estaba Lird y su copiloto.
–(Trigo) Se salvaron milagrosamente por suerte. Me dijeron que el copiloto fue quien más se asustó, y yo (se ríe).
–¿Qué hizo usted?
–(Trigo) Cuando vi que el avión se caía me fui corriendo a mi casa (ríen todos).
–(Rivas) Se fue y se metió debajo de la cama de ña Josefa. (
–¿Quién era?
–(Trigo) Mi abuela. Vivíamos frente a la cancha del General Genes.
–¿Había mucho público?
–(Trigo) Había mucha gente en el partido. Estaba por comenzar el segundo tiempo. En desbandada todo el mundo se fue a buscar el avión. Hasta los árbitros se fueron. Después, cuando se auxilió a los aviadores volvieron todos y continuó el partido.
–¿Qué pasó con el piloto y su copiloto?
–(Rivas) Nada. Se les auxilió y vinieron. Se fueron a la casa de Trigo con la intención de tranquilizarle. Se quedó medio traumatizado. Ahí salió Ña Josefa con su escoba, preparada para arremeter contra cualquiera que se animara a entrar. Pensó que le iban a llevar preso a Trigo.
–¿Y volvió Trigo?
–(Rivas) Volvió y ganamos al equipo de Hayes.
EL AVIÓN PROTAGONISTA
El avión que protagonizó tan particular episodio era un Paulistinha de fabricación brasileña, con licencia Piper Club, equipado con un motor de 90 HP y hélice de madera. (Imágenes de referencia)
RESUMEN TARINGUERO LVL.5
El pibe quiso pegar un pelotazo al avion y de verdad le dio! (Por suerte nadie salio herido)