Como preparar nuestra piel para tomar el sol?
El primer día, si no has tenido la precaución de acostumbrar la piel al bronceado, el tiempo de exposición será de 20 minutos con una potenciación alta. A medida que tu piel comience a tener un color bronceado puedes bajar el FPS, pero teniendo en cuenta que existen unos riesgos y que el único bronceado que permanece sin dañar la epidermis es el que se toma lentamente. Calcula el tiempo que te protege cada filtro:
Sin protección = 10 minutos
Con protección 10 = 50 minutos.
Con protección 15 = 120 minutos.
Con protección de más de 20 = 150 minutos.
Con los índices de protección altos conseguirás igualmente un bonito color bronceado, con la ventaja de que cuidarás más tu piel; no obstante, utiliza bronceadores especiales para el rostro, los labios y todas las partes de tu cuerpo que consideres más sensibles.
¿Qué hacemos con los niños?
Los más pequeños suelen permanecer mucho tiempo al sol, sin embargo su piel tiene una escasa capacidad de autoprotección y, por tanto, mayor riesgo de quemaduras o fotoalergias que se manifiestan con manchas cutáneas o rojeces; un hecho que con más o menos intensidad los persigue hasta la adolescencia.
De hecho, algunos especialistas afirman que los niños no deberían exponerse al sol antes de los 3 años, y aconsejan que en temporada de verano no salgan de paseo sin la aplicación de un bronceador. Aseguran que el uso regular de protección solar durante los 18 primeros años de su vida reduce el riesgo de cáncer cutáneo en un 80%.
Para la protección de su piel, también hay que conceder importancia al viento, que tiene efectos deshidratantes.
Para los niños, existen cremas protectoras especiales, sin aditivos, y que contemplan todas las posibilidades de alergia; sin olvidar las cremas hidratantes y regeneradoras que deben aplicarse tras haber estado al aire libre.
Apuesta por hacer tu propia mascarilla hidratante y calmante para el rostro y el cuello. Prepara una infusión de caléndula concentrada y una vez fría añade 2 cucharadas de aceite de almendras dulces, media cucharadita de aceite de rosa mosqueta y 1 yema de huevo. Mezcla y aplica durante 20 minutos y retira con agua tibia. El aceite de almendras dulces y el de rosa mosqueta no pueden faltar en tu botiquín de verano.
Veamos ahora una mascarilla para hidratar y nutrir el cabello Mezcla 3 cucharadas de aceite de almendras dulce y 1 de aceite de rosa mosqueta con 1 yogur natural. Aplica en todo el cabello y distribuye con un peine de púas anchas. Deja actuar 10 minutos y aclara con una infusión de cola de caballo (2 litros). Lava el cabello normalmente con un champú suave.
¿Nos puede dar las reglas de oro para un buen bronceado?
Ten en cuenta dónde vas a tomar el sol: mar o montaña. Piensa que a mayor altura debes usar mayor protección.
Emplea factores de protección elevados los primeros días de exposición solar.
para la playa y la piscina, prefiere filtros resistentes al agua.
Aplícate el producto 20 minutos antes de tomar el sol o antes de salir de casa para que sea absorbido por la piel.
renueva los productos protectores cada vez que salgas del agua o cada 2 horas si permaneces mucho tiempo al aire libre.
Recuerda que las mejores horas para tomar el sol son desde que sales hasta 14 horas y desde las 18 horas hasta que se esconde (según el horario que llevados con respecto a la hora solar)
las zonas más vulnerables y sensibles del cuerpo, como la nariz, los labios, las orejas, la nuca y los pies, necesitan un factor de protección más elevado.
Los niños, las personas mayores, las que tienen piel delicada y los que practican deportes de mar deben utilizar productos de protección o pantalla alta.
No olvides que para conservar el broceado tienes que hidratar la piel a continuación con fórmulas alter sun, que calman rojeces e irritaciones. Protege también tus cabellos con productos a prueba de agua y, sobre todo, acláralos después del baño en la playa o las piscinas.
Con todo lo expuesto en este tema, podremos darnos cuenta que si queremos evitar los problemas que nos puede dar tomar el sol sin control, es necesario que todos aceptemos las reglas de juego para evitar lo innecesario en estos casos.
Nosotros le aconsejamos siempre para que pueda hacerlo bien y sin ‘problemas, pero siempre es bueno su consulta con su dermatólogo.
El primer día, si no has tenido la precaución de acostumbrar la piel al bronceado, el tiempo de exposición será de 20 minutos con una potenciación alta. A medida que tu piel comience a tener un color bronceado puedes bajar el FPS, pero teniendo en cuenta que existen unos riesgos y que el único bronceado que permanece sin dañar la epidermis es el que se toma lentamente. Calcula el tiempo que te protege cada filtro:
Sin protección = 10 minutos
Con protección 10 = 50 minutos.
Con protección 15 = 120 minutos.
Con protección de más de 20 = 150 minutos.
Con los índices de protección altos conseguirás igualmente un bonito color bronceado, con la ventaja de que cuidarás más tu piel; no obstante, utiliza bronceadores especiales para el rostro, los labios y todas las partes de tu cuerpo que consideres más sensibles.
¿Qué hacemos con los niños?
Los más pequeños suelen permanecer mucho tiempo al sol, sin embargo su piel tiene una escasa capacidad de autoprotección y, por tanto, mayor riesgo de quemaduras o fotoalergias que se manifiestan con manchas cutáneas o rojeces; un hecho que con más o menos intensidad los persigue hasta la adolescencia.
De hecho, algunos especialistas afirman que los niños no deberían exponerse al sol antes de los 3 años, y aconsejan que en temporada de verano no salgan de paseo sin la aplicación de un bronceador. Aseguran que el uso regular de protección solar durante los 18 primeros años de su vida reduce el riesgo de cáncer cutáneo en un 80%.
Para la protección de su piel, también hay que conceder importancia al viento, que tiene efectos deshidratantes.
Para los niños, existen cremas protectoras especiales, sin aditivos, y que contemplan todas las posibilidades de alergia; sin olvidar las cremas hidratantes y regeneradoras que deben aplicarse tras haber estado al aire libre.
Apuesta por hacer tu propia mascarilla hidratante y calmante para el rostro y el cuello. Prepara una infusión de caléndula concentrada y una vez fría añade 2 cucharadas de aceite de almendras dulces, media cucharadita de aceite de rosa mosqueta y 1 yema de huevo. Mezcla y aplica durante 20 minutos y retira con agua tibia. El aceite de almendras dulces y el de rosa mosqueta no pueden faltar en tu botiquín de verano.
Veamos ahora una mascarilla para hidratar y nutrir el cabello Mezcla 3 cucharadas de aceite de almendras dulce y 1 de aceite de rosa mosqueta con 1 yogur natural. Aplica en todo el cabello y distribuye con un peine de púas anchas. Deja actuar 10 minutos y aclara con una infusión de cola de caballo (2 litros). Lava el cabello normalmente con un champú suave.
¿Nos puede dar las reglas de oro para un buen bronceado?
Ten en cuenta dónde vas a tomar el sol: mar o montaña. Piensa que a mayor altura debes usar mayor protección.
Emplea factores de protección elevados los primeros días de exposición solar.
para la playa y la piscina, prefiere filtros resistentes al agua.
Aplícate el producto 20 minutos antes de tomar el sol o antes de salir de casa para que sea absorbido por la piel.
renueva los productos protectores cada vez que salgas del agua o cada 2 horas si permaneces mucho tiempo al aire libre.
Recuerda que las mejores horas para tomar el sol son desde que sales hasta 14 horas y desde las 18 horas hasta que se esconde (según el horario que llevados con respecto a la hora solar)
las zonas más vulnerables y sensibles del cuerpo, como la nariz, los labios, las orejas, la nuca y los pies, necesitan un factor de protección más elevado.
Los niños, las personas mayores, las que tienen piel delicada y los que practican deportes de mar deben utilizar productos de protección o pantalla alta.
No olvides que para conservar el broceado tienes que hidratar la piel a continuación con fórmulas alter sun, que calman rojeces e irritaciones. Protege también tus cabellos con productos a prueba de agua y, sobre todo, acláralos después del baño en la playa o las piscinas.
Con todo lo expuesto en este tema, podremos darnos cuenta que si queremos evitar los problemas que nos puede dar tomar el sol sin control, es necesario que todos aceptemos las reglas de juego para evitar lo innecesario en estos casos.
Nosotros le aconsejamos siempre para que pueda hacerlo bien y sin ‘problemas, pero siempre es bueno su consulta con su dermatólogo.