¿Qué tipo de ideas y creencias me son útiles si quiero disfrutar satisfactoriamente de mi vida sexual?
Motivación y emoción
En nuestra sociedad se habla mucho sobre el sexo, sabiendo muy poco sobre este. El sexualidad no es solo coital sino que tiene muchos aspectos y facetas. Lo importante es no idealizarlo, como un mundo de grandes pasiones desbordadas ni minimizarlo que algo que alguna entidad sobrenatural creó para el solo propósito de la reproducción.
El primer error que tenemos en relación al sexo es que no lo vemos de manera holística. Creemos que las emociones van por un lado, el pensamiento va por otro lado y el sexo va por otra vía. Nuestra sexualidad es parte de nosotros siempre y todo aquello que es propio de nuestra naturaleza le acompañará. Por este motivo, nuestra sexualidad siempre es expresión de quienes somos y expresarla espontánea y sanamente será un acto de libertad.
Es un mito equivocado pensar que me puedo acostar con alguien y no sentir nada. Eso NO significa que puede ir asociado con afecto. Perfectamente puedo disfrutar de una experiencia sexual sin que haya mutuo afecto; pero de que siempre hay distinto tipo de emociones, la hay. Puede estar la sorpresa, la relajación, el miedo… así como distintos motivos: deseo de aventura, deseo de intimidar, deseo de olvidar los problemas, deseo de compartir físicamente.
Por eso cuando pienses en relacionarte sexualmente con alguien debes tener muy claro el motivo, ¿por qué hago esto? Muchas veces hay gente que se acuesta con otra persona porque piensa que debe hacerlo o porque se deja llevar sin realmente desearlo. Conocer tus motivos te hará comprender que emociones despertará en ti esa relación y si es apropiado llevarla a cabo con esa persona o no. Si tu motivación es unirte emocionalmente, intimar, y te acuestas con alguien que sabes que no siente el mínimo de afecto por ti, no te sorprendas que luego te sentirás mal. Pero si tu deseo es tener una aventura y la otra persona desea lo mismo, luego te sentirás satisfecho.
El sexo que es solo pasión, es sexo sin pensar. Saber porqué estás haciendo lo que haces y estar consciente de lo que estás haciendo, te procurará la verdadera satisfacción. Porque sea una actividad enfocada en disfrutar, no significa que hay que dejar de lado la sensatez. El sexo que es solo por reproducción, visto como un mal necesario, será siempre una especie de castigo, no porque en sí sea algo malo, sino porque hay un error al valorizarlo. Si quieres disfrutar del sexo hay que saber qué valor le damos y por qué lo estamos haciendo.
Responsabilidad
Siempre hay responsabilidad en el sexo. Responsabilidad, a pesar de lo que muchos creen no es una mala palabra, es solo ser consciente de las consecuencias de tus actos, por las que muy probablemente tendrás que pagar o disfrutar.
Si yo solo quiero placer y le digo a una mujer que la amo paraqué se acueste conmigo, y después ella sufre y me insulta y me tira una bofetada, me lo merezco porque actué irresponsablemente, no fui consciente de las consecuencias de mis actos. Pero si a mí me gusta una mujer y antes de acostarme con ella le indico mi motivación para acostarme con ella y ella acepta, entonces estoy actuando de manera responsable.
En relación al sexo hay 3 responsabilidades: Con uno mismo, con la otra persona y con los otros. La responsabilidad conmigo mismo es cuidar mis propias emociones, preferencias e integridad. La responsabilidad con la otra persona, es que si el sexo se lleva a cabo en una relación donde hay vínculos emocionales o no, hay que actuar con respeto, empatía y cuidando las posibles consecuencias para la otra persona, y la responsabilidad con los otros, es ¿cómo podría repercutir que me acueste con esta persona en los demás? Por ejemplo, si me acuesto con una mujer casada, ¿esto podría repercutir en sus hijos de manera negativa?
Una actitud responsable con el sexo es por encima de todo el respeto y la empatía. En el sexo siempre hay muchas neurosis, pudor, exposición. Para disfrutar, ambas partes han de disfrutar. Por eso hay que tratar bien a la otra persona y procurar ser bien tratados. Lo contrario, daña la relación, sea del tipo que sea.
Muchos creen que cuando no hay un vínculo afectivo entonces hay que comportarse de manera fría con la otra persona. Eso también es un error. Así sea solo a través del sexo, te estás vinculando con una persona, no te comportes con un psicópata. Preocúpate porque la persona se sienta bien con lo que se está haciendo, que no se sienta utilizada, humillada o agredida. Es un encuentro entre dos personas, por eso el buen trato responsable es fundamental, especialmente donde siempre hay emociones muy sensibles.
Ser racional
Existen muchas ideas irracionales con respecto al sexo que dificultan que se disfrute de este. Pensar racionalmente, claramente con respecto a este, provocará que seamos más sensatos con respecto a lo que estamos haciendo y así disfrutarlo mejor.
Demandas: Yo debo ser casto. Yo debo tener sexo. Yo debo tener mucho sexo. El sexo debe ser de esta manera. Elimina cualquier demanda que tengas con respecto al sexo y remplázalo con preferencias. Es perfectamente válido preferir la abstinencia o preferir tener mucho sexo. El problema es cuando piensas que es un deber, un mandato bíblico de que tu sexualidad debe ser tal o cual manera.
Probablemente la peor demanda que hay con respecto al sexo es hacia la otra persona. Él/ella debería ser más sexual, más experimentado/a. Esta persona me debe dar sexo. Esa persona no debería desear tener sexo conmigo. El sexo no es una prueba de amor, ni un deber. La otra persona no nació para deberte sexualmente nada. Nadie tiene derechos sobre la vida sexual de otra persona. La manera racional es Yo preferiría que esta persona sea más sexual. Yo preferiría que luzca de tal o cual manera. Pero si lo demandas te amargarás sin motivo alguno. Y si eres consciente de lo que prefieres puedes comunicarlo, conversarlo, en vez de exigirlo o imponerlo.
Muchas de las demandas con respecto al sexo están ligadas a los estereotipos. En el cine, se nos presenta modelos de cómo debería ser la sexualidad, usualmente extremadamente poco realista. Tu criterio es mucho mejor que lo que te pueda mostrar una pantalla construida para vender boletos. Tu vida sexual no debe ser de cierta manera. Si tu prefieres que sea de cierta menra es vez de quejarte busca construirlo.
Condena: Yo soy una puta por acostarme con chicos. Yo soy un cerdo por desear sexualmente a mi profesora. Yo soy un estúpido por no conseguir nadie que se quiera acostar conmigo. Hay mucha condena con respecto a la sexualidad. A pesar de lo que ha dicho el psicoanálisis, la vida sexual de una persona no indica nada de su valor intrínseco. Una persona puede tener mucho que dar y no haber tenido sexo por muchos años, y una persona que tiene poco que aportar puede haber tenido muchísimo sexo y ser muy atractiva.
Lo adecuado es juzgar las conductas independientes. Es perfectamente sano decirse No me gusta mi vida sexual. Tal vez estoy teniendo demasiado sexo. Tal vez podría ser más responsable sexualmente. Evita condenarte por la vida sexual que tengas. Es verdad, hay conductas sexuales que pueden estar mal moralmente, pero juzga solo a la acción y cámbiala. Tú no estas mal. Y si tu vida sexual no es como a ti te gustaría dite Mi vida sexual no es como a mi me gustaría, pero por favor ¡no te juzges como ser humano por eso!
Ningún hombre es más hombre por tener mucho sexo y ninguna mujer es una puta por tener mucho sexo. ¿Acaso cuando un hombre va a comprar pan a la panadería deja de ser hombre? ¿Acaso la mujer que equivocadamente se autodenomina puta cuando está leyendo el periódico está siendo una puta? No hay un valor intrínseco en nuestra vida sexual. La vida sexual tiene un valor, pero no es todo nuestro valor como ser humano. Mejor es preguntarse ¿Estoy trabajando para que mi vida sexual sea como YO prefiero?
Catastrofización:
Es horrible que mi vida sexual no sea como yo deseo. No ser muy capaz sexualmente es espantoso. Estoy maldito por desear sexo ¿Es realmente horrible? No. Es verdad que puedes verte privado pero muchos placeres, pero eso no significa que no pueda disfrutar de tu vida ni encontrar otras cosas que son mucho más significativas que el sexo. Es verdad, es incómodo no tener la vida sexual que sea desea, pero no es una tragedia. Shakespeare jamás escribió una tragedia sobre un hombre que no tiene sexo.
Si catastrofizas no tener sexo estarás muy ansioso como para conseguirlo, pues con cada posible nueva pareja sentirás que te estás jugando la felicidad, tu valor como persona y el significado de todo tu futuro. Si lo ves en una medida realista podrás estar más relajado, pues verás que estas ante una situación en la que está en juego pasársela bien o no. Nada más. ¡Busca soluciones en vez de tanto lamento! Y si no hay soluciones, aceptalo y vive con ello.
Baja tolerancia a la frustración
¡No puedo soportar a ese eyaculador precoz! ¡Ya no aguanto más, necesito acostarme con alguien! ¡La vida es insoportable sin alguien con quien acostarme! Tonterías. La baja tolerancia a la frustración se da porque nos decimos que no podemos tolerar algo. ¿Cómo combatir esta tendencia? Simplemente aceptando el problema tal y como es.
La vida sexual de la mayoría de seres humanos es lo mucho MEDIOCRE. Está bien aspirar a más y hay que trabajar por ello. Pero si no logras, aceptarlo, reconocelo y continúa trabajando en ello. Lo que hace insoportable algo es que te dices que es insoportable. Así que no desesperes, relájate y no esperes resultados inmediatos, todo lo bueno requiere esfuerzo y es incierto si se conseguirá.
este post lo sque del blog http://psicologiafilosofialima.blogspot.com/search?updated-max=2013-05-22T09:06:00-07:00&max-results=7,blog que tb es de mi autoría.