Ford T
La historia del automóvil no podrá entenderse sin el Ford T. Este marco el Siglo XX, poniendo a la automoción al alcance de todo el mundo y provocando una autentica revolución. Henry Ford siempre había señalado con ofrecer el coche universal, pero el éxito sorprendió a la propia empresa. Aunque el Ford T aporto numerosos innovaciones técnicas, será más reconocido por un hecho capital: fue el primer cuya construcción dejo de ser artesanal o labor de un pequeño equipo, para ser realizado en una cadena de montaje.
“El cliente puede elegir el color, siempre que sea negro”. Esta frase de Henry Ford define a la perfección la obsesión que llego a sentir el fundador de esta dinastía automovilística por abaratar los costos de producción de las grandes series. Sin embargo, cuando la pronuncio, el Ford T ya era un fenómeno social que avía pillado desprevenidos a todos, incluido su creador.
Cuando el 1 de octubre de 1908 salio de la fabrica Ford el primer T destinado al publico, a un precio de 850 dólares, Henry Ford estaba convencido de haber conseguido un buen automóvil a un precio lo bastante ajustado como para poder hablar de un vehiculo popular. Esta había sido la obsesión de un hijo de granjeros, vendedor y reparador de maquinaria agrícola que, en 1896, había construido su primer automóvil.
El empeño puesto en el diseño del modelo, (era el numero 19 de los ideados por Ford y sus ingenieros, y seria el noveno en entrar en producción) no hacia prever, sin embargo, el éxito comercial que iba a tener el vehiculo. En marzo de 1909, la avalancha de pedidos obligo a Ford a no admitir nuevas órdenes de compra, ya que tenía apalabrada toda su producción durante los siguientes seis meses. El volumen de ventas inquietaba a sus competidores, en su primer año de fabricación, Ford consiguió vender 10.660 vehículos del modelo T.
El objetivo era solucionar el problema de producción. Henry Ford a fondo la cuestión y tomo una serie de medidas drásticas: abandonando la producción de todos los otros vehículos y se concentro en el modelo T. Y para facilitar la distribución, los coche semiarmados eran transportados en tren hacia las áreas de ensamblaje, la primera de la cuales se abrió en Kansas City. Durante 1909, Ford consiguió fabricar 17.700 vehículos, encabezando de esta manera el ranking de fabricantes y un año después superaba las 30.000 unidades.
Pero no era suficiente. Con el fin de mejorar sus métodos. Ford se intereso por los procesos de producción de las armas Colt o de las maquinas de coser Singer, comprobó la eficacia de los movimientos repetitivos o de íntercambiabilidad de las piezas, e incluso, en 1912, realizo un estudio entre sus clientes para conocer los motivos que les habían llevado a adquirir un T.
En 1913, Henry Ford inauguro su nueva fábrica en Highland Park (Detroit). Completaba así el ciclo. La fabricación de piezas y el montaje se unificaban y la producción se disparo. La obsesión por mejorar la producción le llevo a pintar los coches exclusivamente de negro, porque con este color se perdía menos tiempo, en la elaboración de los colores y a otras muchas cosas de otra índole.
No fue solo la fabricación en cadena lo que aporto el Ford T. Ford había pensado un coche versátil, capaz de mil y una transformaciones. Hubo versiones runabout, roadster, tourer, coupe, town car, sedan e incluso camiones livianos. Llego a existir un Ford T con cuatro ruedas motrices y adaptaciones que sustituían las ruedas delanteras por esquís y las posteriores por cadenas articuladas.
Cuando termino la producción en 1926 se habían fabricado más de quince millones de unidades de Ford T. Con este modelo, Ford había dominado el mercado. En 1923 vendió más de 1.800.000 vehículos, más que todos los restantes fabricantes norteamericanos juntos. Pero los competidores reaccionaron y lo superaron. Ford se había aferrado a la idea de que el público iba a seguir siéndole fiel y no mejoro su producto con suficiente rapidez. El Ford T fue producido hasta el año 1926 dejando así el paso al modelo A. En el año 1999 se elige al T como el coche del Siglo XX, por un jurado en Las Vegas.