Pocas compañías automovilísticas han tenido en Estados Unidos un paso tan de “montaña rusa” como Volkswagen. Por primera vez asomó en 1949 y vendió solo dos vehículos ese año. Cinco años más tarde, llegaba al millón de unidades vendidas en solo 12 meses, logro que justificó la creación en 1955 de Volkswagen América. El Volkswagen Type 2, conocido como Transporter y Kombi en varias partes del mundo o Panel o Caravelle, en México, vino a revivir las ventas en esta parte del mundo. Era solo el segundo modelo de auto de VW, y se convirtió en el favorito medio de transporte para los hippies norteamericanos durante la década de 1960, consumándose como un ícono del movimiento de la contracultura estadounidense.
A principios de la década de los noventa, Volkswagen barajaba seriamente la idea de retirarse del mercado norteamericano, debido a la decadencia de sus ventas. Nuevas ideas y modelos como el “nuevo Beattle” llegaron a tiempo, y poco a poco la demanda aumentó, al extremo que, en el 2011, se adelantó la edificación de una planta de ensamblaje en Chattanooga, Tennessee.
Hoy, Volkswagen diversifica su alineación con todoterrenos, a la vez que trata de lavar su imagen luego de la debacle provocada por el escándalo de emisiones en sus motores Diesel. El auto que reseñamos esta semana, Volkswagen Passat SL Premium, se ensambla en la planta de Tennessee y es el mayor auto en la alineación de Volkswagen, siendo una de las ofertas de sedanes medianos más espaciosas del mercado, con un enorme baúl y un asiento trasero listo para llevar un par de miembros del equipo de baloncesto Los Angeles Lakers.
El Passat, sin embargo, no es un auto atractivo para los apegados al estilo. Lleva más de seis años sin recibir una verdadera renovación, y después de su actualización a mitad del ciclo hace un par de años, ha seguido la tradición de ser un vehículo de modales moderados, casi empeñado en no destacar entre la multitud.
Nuestro Passat de prueba, un SEL Premium, venia bien equipado, con mejor interior, control de clima automático de doble zona, volante forrado en cuero, e iluminación interior de ambiente. Las superficies de los asientos son de cuero, y los asientos delanteros tienen calefacción y se pueden ajustar en seis direcciones con soporte lumbar para mayor comodidad. Aun así, es justo reconocer que el interior es bastante sobrio y no muy rico en materiales.
El sistema de info-entretenimiento del Passat SEL Premium incluye una pantalla táctil de 6.3 pulgadas con botones a lo largo de cada lado, para las funciones más utilizadas y el disfrute de los que como yo, apreciamos más el tacto en esos botones para no desviar la vista de la carretera.
Artículo completo en BLes Mundo Autos
A principios de la década de los noventa, Volkswagen barajaba seriamente la idea de retirarse del mercado norteamericano, debido a la decadencia de sus ventas. Nuevas ideas y modelos como el “nuevo Beattle” llegaron a tiempo, y poco a poco la demanda aumentó, al extremo que, en el 2011, se adelantó la edificación de una planta de ensamblaje en Chattanooga, Tennessee.
Hoy, Volkswagen diversifica su alineación con todoterrenos, a la vez que trata de lavar su imagen luego de la debacle provocada por el escándalo de emisiones en sus motores Diesel. El auto que reseñamos esta semana, Volkswagen Passat SL Premium, se ensambla en la planta de Tennessee y es el mayor auto en la alineación de Volkswagen, siendo una de las ofertas de sedanes medianos más espaciosas del mercado, con un enorme baúl y un asiento trasero listo para llevar un par de miembros del equipo de baloncesto Los Angeles Lakers.
El Passat, sin embargo, no es un auto atractivo para los apegados al estilo. Lleva más de seis años sin recibir una verdadera renovación, y después de su actualización a mitad del ciclo hace un par de años, ha seguido la tradición de ser un vehículo de modales moderados, casi empeñado en no destacar entre la multitud.
Nuestro Passat de prueba, un SEL Premium, venia bien equipado, con mejor interior, control de clima automático de doble zona, volante forrado en cuero, e iluminación interior de ambiente. Las superficies de los asientos son de cuero, y los asientos delanteros tienen calefacción y se pueden ajustar en seis direcciones con soporte lumbar para mayor comodidad. Aun así, es justo reconocer que el interior es bastante sobrio y no muy rico en materiales.
El sistema de info-entretenimiento del Passat SEL Premium incluye una pantalla táctil de 6.3 pulgadas con botones a lo largo de cada lado, para las funciones más utilizadas y el disfrute de los que como yo, apreciamos más el tacto en esos botones para no desviar la vista de la carretera.
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