La impotencia o disfunción eréctil es un trastorno que sufren casi 1 de cada 5 varones de 25 a 70 años según el estudio EDEM. Si tienes problemas de erección puntualmente no debes alarmarte, pero si tales dificultades persisten en el tiempo debes acudir a tu médico, leer este post y hacer el test SHIM, uno de los mejores cuestionarios científicos para el apoyo al diagnóstico de la disfunción eréctil.
Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de asistir a un taller de disfunción eréctil organizado por la prestigiosa Fundación Puigvert. El curso iba dirigido exclusivamente a médicos y fue impartido por algunos de los mejores expertos de España. Entre otras cosas, los especialistas presentaron las más recientes novedades en torno a la andrología, especialmente en el campo del tratamiento de la impotencia masculina.
Luis García Giralda, médico de familia y presidente de la Asociación para la Investigación de Disfunciones Sexuales en Atención Primaria (AIDS-AP) destacó la importancia del médico de familia a la hora de tratar a estos pacientes, debido a su formación multidisciplinar, cercanía, y capacidad para utilizar el abordaje de esta disfunción para mejorar el riesgo cardiovascular de la población y la calidad de vida de la comunidad.
El Dr. Álvaro Vives, andrólogo de la Fundación Puigvert, habló de la elevada eficacia y seguridad de los fármacos orales actualmente disponibles para el tratamiento sintomático de la impotencia: tadalafilo, sildenafilo y vardenafilo, y remarcó las ventajas que puede aportar la dosificación diaria de tadalafilo (Cialis Diario®), entre las que se encuentran la no necesidad de planificar la relación sexual, un mayor control sobre la propia vida sexual, experiencias sexuales "más normales", ausencia de presión de realizar el acto sexual en un determinado intervalo de tiempo, y no estar continuamente acordándose del problema.
Carlos San Martín, secretario general de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual, dio una clase magistral sobre el tratamiento sexológico de la disfunción eréctil, e hizo hincapié en la necesidad de valorar a la pareja en su conjunto, prestando a la mujer la atención que se merece, pues la impotencia masculina no afecta sólamente al varón; también afecta a la mujer, y a la pareja globalmente considerada.
Actualización en disfunción eréctil | Crónica de una convención médica
Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de asistir a un taller de disfunción eréctil organizado por la prestigiosa Fundación Puigvert. El curso iba dirigido exclusivamente a médicos y fue impartido por algunos de los mejores expertos de España. Entre otras cosas, los especialistas presentaron las más recientes novedades en torno a la andrología, especialmente en el campo del tratamiento de la impotencia masculina.
Luis García Giralda, médico de familia y presidente de la Asociación para la Investigación de Disfunciones Sexuales en Atención Primaria (AIDS-AP) destacó la importancia del médico de familia a la hora de tratar a estos pacientes, debido a su formación multidisciplinar, cercanía, y capacidad para utilizar el abordaje de esta disfunción para mejorar el riesgo cardiovascular de la población y la calidad de vida de la comunidad.
El Dr. Álvaro Vives, andrólogo de la Fundación Puigvert, habló de la elevada eficacia y seguridad de los fármacos orales actualmente disponibles para el tratamiento sintomático de la impotencia: tadalafilo, sildenafilo y vardenafilo, y remarcó las ventajas que puede aportar la dosificación diaria de tadalafilo (Cialis Diario®), entre las que se encuentran la no necesidad de planificar la relación sexual, un mayor control sobre la propia vida sexual, experiencias sexuales "más normales", ausencia de presión de realizar el acto sexual en un determinado intervalo de tiempo, y no estar continuamente acordándose del problema.
Carlos San Martín, secretario general de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual, dio una clase magistral sobre el tratamiento sexológico de la disfunción eréctil, e hizo hincapié en la necesidad de valorar a la pareja en su conjunto, prestando a la mujer la atención que se merece, pues la impotencia masculina no afecta sólamente al varón; también afecta a la mujer, y a la pareja globalmente considerada.