InicioInfoDarwin y Hitler ¿Mal juzgados?, Teoria de evolución.
Creación versus Evolución - Una Pregunta de Orígenes El debate de la Creación versus Evolución es una pregunta de orígenes. ¿Cómo llegamos aquí? ¿Fuimos creados o evolucionamos al azar? ¿Somos el producto de inteligencia intencional o somos simplemente el resultado de incontables accidentes cósmicos? ¿Importa siquiera? Creación versus Evolución - Razón versus Religión Los medios de comunicación populares presentan el debate de Creación versus Evolución como ciencia versus religión, donde la Creación es religión y la Evolución es ciencia. Desafortunadamente, si usted no está de acuerdo con esta etiqueta, usted también es etiquetado. Sin importar si usted es un creacionista o un evolucionista, si usted no está de acuerdo con el estereotipo, es condenado y "denunciado" como un fanático religioso que secretamente trata de hacer pasar religión como ciencia, o peor aún, trata de desmentir la ciencia para redimir una ridícula visión religiosa del mundo, no científica. El hecho es que ningún modelo de orígenes ha sido establecido más allá de la duda razonable (de lo contrario, la Teoría de la Evolución no se llamaría la "Teoría" de la Evolución). Ya sea que lo admitamos o no, aquellos de nosotros quienes nos suscribimos a la Teoría de la Evolución lo hacemos por fe. Y aunque el reconocimiento de un diseño en biología puede tener implicaciones teológicas, no está basado en premisas religiosas - está basado en la observación empírica y la lógica. Creación versus Evolución - ¿Por qué importa? ¿Por qué reñir siquiera acerca de la Creación versus Evolución? ¿Importa realmente lo que creemos acerca de dónde venimos? Absolutamente. Nuestras opiniones sobre moralidad, justicia, propósito, autoestima, humanidad, deberes, y destino están estrechamente ligadas a nuestras opiniones acerca del origen humano. Por ejemplo: Sin afirmar ni negar la veracidad de la Teoría de la Evolución, tomemos un momento para considerar lo que la Teoría de la Evolución enseña acerca del origen humano, y el impacto que ha tenido esta enseñanza sobre los patrones de comportamiento humano. La Evolución enseña que a medida que las especies evolucionan alcanzan niveles ideales de población. A medida que las especies avanzan, especies superiores eliminan a las especies inferiores -- "la supervivencia del más apto." Miembros de una especie débil e inferior deben ser eliminados para la preservación de linajes superiores y para la conservación de los recursos esenciales. La "Naturaleza" no desea "el apareamiento de individuos débiles con los fuertes. Menos aún desea la mezcla de una raza superior con una inferior, ya que si lo hiciera, todo su trabajo de crianza superior, tal vez a través de miles de años, podría arruinarse de un sólo golpe." "De esta manera, de la guerra de la naturaleza, de hambrunas y muerte, resulta seguidamente el objeto más exaltado que somos capaces de concebir, concretamente, la producción de animales superiores." Y como los humanos son simplemente una especie animal, no tenemos valor intrínseco y no estamos por lo tanto, de ninguna manera exentos de la "guerra de la naturaleza." Por esto, encontramos a Adolf Hitler (1889-1945) haciendo la pregunta retórica: ¿"No debería tener también yo el derecho de eliminar a millones de una raza inferior que se multiplica como las alimañas?" Hitler, por supuesto, es recordado por matar a más de 6.000.000 de seres humanos, individuos que él consideró miembros inferiores de las especies. ¿Estaba equivocado Hitler? ¿Malinterpretó y tergiversó la teoría que afirmó apreciar tanto? Aparentemente no. El renombrado evolucionista, antropólogo y anatomista británico, Sir Arthur Keith (1866-1955), que fue nombrado caballero en 1921, salió a la defensa de Hitler: "Hitler es un evolucionista inflexible, y debemos buscar una explicación evolucionista si hemos de ser capaces de entender sus acciones" Keith nos asegura: "El Führer alemán, como lo he mantenido consistentemente, es un evolucionista; él se ha esforzado deliberadamente en ajustar la práctica alemana a la Teoría de la Evolución." Joseph Stalin (1879-1953), otro ferviente evolucionista, sobrepasó en entusiasmo aun a Hitler, matando al menos diez veces más a "inferiores" (los estimados van desde 60.000.000 a 100.000.000 de personas). ¿Estaba equivocado Stalin? ¿Qué hay de Pol Pot? Bueno, no, si usted se suscribe a la visión del mundo evolucionista. De hecho, para los evolucionistas inflexibles, que coinciden filosóficamente, Hitler y Stalin deberían ser considerados como modelos. Y así vemos cómo una visión del mundo puede afectar el comportamiento humano. Aquí, vemos el asesinato, el más desaprobado comportamiento humano, no solamente aprobado, sino fomentado. Entonces, ¿importa lo que creemos acerca de dónde venimos? Absolutamente. Sin embargo, más importante aún que lo que creemos verdadero, es lo que realmente es verdadero. Alguien puede no creer en la gravedad, por ejemplo. No obstante, si esa persona saltara de un edificio alto, esa persona se aplastaría en el pavimento, sin importar sus creencias. Y así, una vez más, hacemos la pregunta: ¿Somos el producto de inteligencia intencional, o somos simplemente el resultado final de incontables accidentes cósmicos? No confíe en habladurías. Una acusación común que hacen los creacionistas es que la teoría evolutiva es "maligna" y que es la fuente del racismo en general y de los asesinos dictatoriales en particular. La afirmación más comúnmente hecha es que Hitler y su genocidio racista fueron el producto de la "filosofía evolutiva". Henry Morris, por ejemplo, declara llanamente, "Sinembargo uno puede reaccionar moralmente contra Hitler, el fue ciertamente un evolucionista consistente". (Morris, "la Evolución y el racismo Moderno", ICR Impact, octubre de 1973) Morris continúa: "Las filosofías de Karl Marx y Friedrich Nietzsche - los precursores de Stalin y Hitler - han sido particularmente malsanos en su efecto: ambos fueron evolucionistas dedicados." (Morris, Las aguas turbulentas de la Evolución, 1974 p.33) ¿Cuán preciso es este dedo acusador de los creacionistas? No mucho. Los creacionistas evidentemente no están advertidos del hecho de que la Rusia estalinista rechazó la evolución Darwinista como "burguesa" y en cambio, aceptaron la "biología proletaria" no Darwiniana de Lysenko y Michurin (un desastre del cual la genética y las ciencias biológicas rusas aún no se han recuperado). En cuanto a Hitler, incluso una lectura superficial de su libro Mein Kampf revela que la verdadera fuente de inspiración y de exhortaciones de Hitler vino de una fuente de la cual los creacionistas, entendiblemente, prefieren no hablar. La meta de Hitler era la "purificación" de la "Raza Aria" por medio de la eliminación de los "subhumanos" que incluían los Judíos, Gitanos, Asiáticos, Negros Africanos y cualquiera que no fuera un blanco Ario. A pesar de las afirmaciones creacionistas de que esto se basaba en la teoría evolutiva darwiniana, los propios escritos de Hitler dan una historia bastante diferente. El ICR afirma que "Hitler usaba la palabra alemana para evolución (Entwicklung) una y otra vez en su libro." (ICR Impact, "El ascenso del Racismo", Paul Humber Feb. 1987) Como muchas de las afirmaciones del ICR, esta simplemente no es cierta - una rápida mirada de varias traducciones al inglés "en línea" de Mein Kampf muestra SÓLO UN uso de la palabra "evolución", en un contexto que no se refiere para nada a la evolución Biológica sino al desarrollo de ideas políticas en Alemania: "Esta evolución aún no ha tomado la forma de una intención consciente y de un movimiento para restaurar el poder político y la independencia de nuestra nación". Si el ICR hubiera hecho una lectura incluso superficial de Mein Kampf, hubieran visto una fuente bastante diferente para la inspiración racista de Hitler que la que ellos nos quieren hacer creer. Los blancos arios, escribía Hitler, son las creaciones especiales de Dios, la "más alta imagen de Dios", puestos aquí específicamente para reinar sobre las razas "subhumanas": "La cultura y la civilización humana en este continente está unida inseparablemente con la presencia del Ario. Si muere o declina, los velos de oscuridad de una edad sin cultura volverán a descender sobre este globo. El minado de la existencia de la cultura humana por la destrucción de su portador resulta, a los ojos de una filosofía popular, el crimen más execrable. Cualquiera que se atreva a alzar la mano contra la más alta imagen del Señor comete sacrilecio contra el benevolente Creador de este milagro y contribuye a la expulsión del paraíso." (Todas las citas de Hitler, Mein Kampf, versión en línea) Acciones que ayuden a los "subhumanos" a costa de la raza Maestra Aria, declaró Hitler, seria una ofensa contra Dios: "Es un pecado contra la voluntad del Eterno Creador si a Sus más dotados seres por cientos y cientos de miles se les permite degenerarse en el actual pantano proletario, mientras que los Hotentotes y los Kafires Zulúes se entrenan para profesiones intelectuales". En vez de basar su racismo en cualquier teoría evolutiva, Hitler lo basó firmemente en su visión de que los Arios blancos eran la gente preferida de Dios. De hecho, Hitler solemnemente declara que su programa de remover Judíos y otros "subhumanos" de la tierra era una tarea divina obligada en él por parte del Señor Todopoderoso: "Por lo que debemos luchar es la salvaguarda de la existencia y de la reproducción de nuestra raza y nuestra gente, el mantenimiento de nuestros niños y la pureza de nuestra sangre, la libertad y la independencia de la Madre patria, de tal forma que nuestra gente pueda madurar para el cumplimiento de la misión que nos repartió el Creador del Universo." Hitler concluye: "Así hoy creo que estoy actuando en concordancia con la voluntad del Creador Todopoderoso: defendiéndome contra el Judío, estoy luchando por la obra del Señor," agregando "Comparado con el absurdo reclamo de salvaguardar la ley y el orden, para así fundar un terreno pacífico para estafas mutuas, la tarea de preservar y avanzar la más elevada humanidad, dada a esta tierra por la benevolencia del Todopoderoso, resulta ser una misión verdaderamente elevada." Para Hitler, remover los subhumanos de la tierra no era una cuestión de biología o evolución - era un mandato divino de Dios Mismo, el "trabajo del Señor", una "misión verdaderamente elevada". Incluso al discutir la pureza racial y la "mezcla entre razas", Hitler no escoje las palabras de la biología evolutiva o de la eugenesia, sino que apunta directamente a su sagrada misión divina: "La experiencia histórica ofrece incontables pruebas de esto. Muestra con terrible claridad que en cada mezcla de sangre Aria con la de gentes inferiores el resultado fué el fin de la gente culta. Norteamérica, cuya población consiste en su abrumadora mayoría de elementos germánicos que se mezclaron sólo un poco con las gentes inferiores de color, muestra una diferente humanidad y cultura que la de Centro y Suramérica, donde los inmigrantes Latinos predominantes a menudo se mezclaban con los aborígenes a gran escala. Con éste único ejemplo, podemos reconocer claramente el efecto de la mezcla racial. El habitante germánico del continente Americano, que ha permanecido racialmente puro y sin mezcla, surgió para ser el amo del continente; él permanecerá como amo mientras no caiga víctima de la deshonra de la sangre. Por consiguiente, el resultado de todo cruce racial es, en pocas palabras, lo siguiente: Llevar a cabo tal acto es entonces, nada más que pecar contra la voluntad del Creador Eterno." Entonces, Hitler declara que la meta del "gobierno popular" es "finalmente poner un término al contínuo y constante pecado original del envenenamiento racial, y darle al Creador Todopoderoso seres como los que Él Mismo creó." "En particular, el hombre con mente popular," concluye Hitler, "tiene el deber sagrado, cada uno según su propia denominación, de hacer que la gente pare de hablar superficialmente de la Voluntad de Dios, y que realmente cumpla la Voluntad Divina y no deje profanar la palabra de Dios. Porque la voluntad de Dios le dió su forma, su esencia y sus habilidades al Hombre. Cualquiera que destruya Su obra está declarándole la guerra a la creación del Señor, a la voluntad divina." En Mein Kampf, Hitler hace un llamado emotivo a Dios para que le ayude a él y a sus Nazis en su tarea divina: "Entonces, desde el dibro de cuentos infantiles hasta el último periódico en el país, y cada teatro y sala de cine, cada pilar donde se coloquen carteles y cada espacio libre en las reuniones debe ser utilizado en el servicio de esta única gran misión, hasta que los débiles de corazón supliquen "Señor, entréganos" que la oración que nuestras asociaciones patrióticas mandan al Cielo hoy se transforme en una ardiente oración: "Dios Todopoderoso, bendice nuestros brazos cuando llegue la hora"" Posteriormente, cuando las tropas Nazis arrasaron Europa, cada uno de ellos llevó una hebilla de la armada inscrita con las palabras "Dios está con Nosotros".
Datos archivados del Taringa! original
31puntos
1,429visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

T
Usuario
Puntos0
Posts23
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.