Origen y evolución de las armas largas de fuego hasta la aparición de los primeros fusiles de repetición.
Hubo una vez una gran confusión y controversia acerca de la invención de las armas de fuego, pero ahora es generalmente aceptado que se originaron en China. No hay una sola evidencia de armas de fuego en Europa antes del siglo XIV, pero arqueólogos han encontrado un arma en Manchuria que data del siglo XIII, y un historiador ha identificado una escultura en Sichuan que data del siglo XII y que aparentemente representa la figura de un arma de fuego. Dado que toda la evidencia apunta a que se originaron en China, lo más correcto es concluir que de hecho este fue el caso.
Los europeos ciertamente tuvieron armas de fuego en la primera mitad del siglo XIV, los árabes obtuvieron armas de fuego en el siglo XIV también; y los turcos, iraníes e indios las adquirieron en el siglo XV, en cada caso directa o indirectamente de los europeos. Los coreanos adoptaron armas de fuego de los chinos en el siglo XIV, los japoneses las adquirieron de los portugueses en el siglo XVI.
Algunos autores dicen que el primer relato documentado de artillería impulsada por pólvora que se haya empleado en el campo de batalla es del 28 de enero de 1132, cuando el general Han Shizhongde la Dinastía Song usó escaladas y huochongs para capturar una ciudad de Fujian.
En el año 1231 en la batalla de Kuang Fen los chinos utilizaron la pólvora como elemento propulsante de sus "flechas voladoras".
En algún momento alrededor del año 1249, los chinos de la Dinastía Song comenzaron a colocar la pólvora primitiva en medio de gruesos trozos de bambú para utilizarlos como armas de fuego, disparando bolitas de arcilla como con una escopeta.
La primera mención expresa acerca de la composición de la pólvora en Europa apareció en 1216 en Oxford, dentro la obra de Roger Bacon De nullitate magiæ. Luego, en su Opus Maior de 1248, describe una fórmula de uso militar.
El autor inglés describió los petardos, que «se utilizaban en ciertas partes del mundo». La mezcla que presenta Bacon se asemeja a la supuesta composición china de consumo lento, utilizada en las flechas de fuego y los cohetes, pero probablemente no funcionase tan bien como pólvora para los cañones (el contenido de sal de nitro es demasiado bajo). En 1250, la Konungs skuggsjá noruega, en su capítulo sobre el ejército, mencionó el empleo de «carbón y azufre» como la mejor arma para el combate entre navíos.
Es probable que en esta época se utilizaran armas de mano, ya que en 1281 los scopettieri ("portadores de armas" ) italianos son mencionados junto con los ballesteros.
Existen referencias más fidedignas en dos manuscritos de Walter de Milimete, capellán de Eduardo III de Inglaterra que se remontan a 1326 y que describen lo que actualmente se consideran los modelos más antiguos de armas de fuego.
La Bombardilla de Loshult es considerada actualmente como el arma portátil más antigua (con un peso aproximado de nueve kilogramos). Recuerda de un modo notable las bombardas ilustradas en los manuscritos de Walter de Milimete.
Estas armas se cargaban introduciendo la pólvora por la boca del cañón, un taco y el proyectil (o proyectiles). Con toda probabilidad, el método de ignición para estas armas era el botafuego, es decir, una varilla con un trozo de yesca o mecha encendida asegurada a uno de sus extremos.
Trueno de mano de Tannemberg, circa 1390. Alemania
Germ. Nationalmuseum, Nuremberg
Trueno de mano de Mörkö, circa 1390.
Statens Historiska Museum, Estocolmo
Trueno de mano de Frankenburg, circa 1460.
Historisches Museum, Berna
El gancho o prominencia inferior que presentan algunas de estas piezas portátiles servía para apoyar el arma contra un muro, parapeto o la regala en las bordas de los barcos. En el momento del disparo, buena parte del retroceso se amortiguaba con este saliente.
En Alemania, las armas provistas de este tipo de ganchos se llamaban "Haken-büchse" (arma con gancho), de cuya voz derivaron más tarde los términos "hackbut" en inglés, "arquebuse" en francés y, siguiendo la misma linea, "archibugio" en italiano. El gancho inferior de estas armas portátiles, especialmente en las armas de muralla, se mantendrá durante todo el siglo XVI.
Manejo
Las primeras armas de fuego portátiles podían usarse de dos maneras distintas:
1. Como una rudimentaria bazuca con la cureña apoyada sobre el hombro y una mano sosteniendo el arma mientras la otra mano sostenía una brasa para encender el fogón del arma en el momento indicado.
2. Con una técnica de tiro en la que una mano apuntaba el arma mientras que el peso de la misma se aguantaba apretando la cureña bajo las axilas.
Con la ballesta como base, se evoluciona en el diseño ergonómico de la cureña de las armas de fuego portátiles, así podía manejarse con la cureña apoyada en el hombro del tirador, sujeta por la mano izquierda, y con la mano derecha preparada para acercar la brasa al fogón.
Guerras husitas. Las cruzadas contra los husitas implicaron las acciones militares contra los partidarios de Jan Hus en Bohemia durante el período comprendido entre 1420 hasta casi 1434. Estos fueron los primeros combates en Europa en los que las armas portátiles de fuego tuvieron una contribución decisiva.
El arcabúz
En el siglo XV surge el arcabuz, un arma larga de fuego de avancarga, antecesor del mosquete. Su uso estuvo extendido en la infantería europea hasta el siglo XVII. A pesar de su longitud, el disparo era de corto alcance (apenas unos 50 metros efectivos), pero letal, en esa distancia podía perforar armaduras. Era fácil de manejar y desplazó rápidamente el uso de la ballesta, que desapareció a mediados del siglo XVI. Si se comparan sus prestaciones en combate con los arcos y ballestas, era imprecisa y de menor alcance, pero más poderosa, intimidadora y requería mucho menos destreza para manejarla con eficacia. Aunque el uso del arcabuz estaba difundido antes de la invención del mosquete (su evolución), fue contemporáneo y rival en uso de esa segunda arma, la cual le desplazó lentamente, despareciendo casi completamente en el siglo XVIII.
Arcabucero con su característica mecha encendida en la mano.
Se diferencia del cañon de mano principalmente por incorporar algún mecanismo o “llave” de iniciado de la polvora, ademas de algún grado de sofisticación en forma y tamaño para hacerla mas manejable, o ergonómica como se dirá siglos después. De hecho, es a veces muy difícil definir si una arma antigua de esta época que se encuentre en algun sitio arqueologico es un cañon de mano del último período en torno a 1520 con llave de mecha, o un arcabuz primitivo de esa misma época.
El cañón y el cuerpo.
El arcabuz estaba formado por un cañón de hierro de una longitud de unos 93,92 cm. y un calibre variable, entre los 15 a los 20 mm., montado sobre un madero de aproximadamente 1 m. de longitud que normalmente era de cerezo o nogal (se prefería la primera, pues el nogal era más pesado). La culata (en el siglo XVI se denominaba "mocho" ) solía ser recta, no curva, pues era mejor en el uso para los soldados. El cañón tenía en su parte posterior un orificio por el que se aplicaba en el momento del disparo la mecha encendida. En total, el arcabuz llegaba a pesar de entre unos 4 kg y 5 kg.
Mecanismo.
El más corriente fue el de mecha, más usado en el siglo XVI y de pedernal aparecido a mediados del siglo XVII
El mecanismo de mecha consisitía en colocar una mecha encendida en un trozo de hierro a modo de palanca, llamada serpentín que, accionada por el gatillo, se introducía en el oído (donde se encontraba la cazoleta, llena de pólvora), donde se producía la explosión disparando la bala.
A mediados del siglo XVI se introduce en los arcabuces la cubrecazoleta, una tapa que cubría en las marchas o días lluviosos la cazoleta, pues si la pólvora se mojaba, no se produciría la explosión.
También en ell siglo XVI apareció el mecanismo de llave de rueda, mucho mas sofisticado que la antigua llave de serpentín, y que es similar a como funcionan las ruedas de encendido de los encendedores de bolsillo modernos.
Actuaba usando los principios de hacer fuego usando el pedernal y el eslabón, adecuándolos a un mecanismo para un arma de fuego.
Se insertaba una palanca en el eje de una rueda para girarla contra un resorte. Luego al disparar, la rueda giraba de vuelta a gran velocidad rozando una piedra de pedernal sujeta por las mordazas de la palanca articulada que ahora en adelante pasaría a llamarse “gato” y generando de esta forma chispas que encendían la pólvora de la cazoleta.
El mecanismo era muy sofisticado y requería de mucho tiempo y destreza para que un artesano pudiese fabricar uno de ellos. En esa época, tan sólo los mecanismos de los primeros relojes de péndulo eran mas finos y precisos que estas piezas. Demas está decir que ademas eran horriblemente caros.
La llave de rueda, también llamada de rosa o de fuego, consistía en una rueda dentada, que al girar rápidamente contra una piedra blanda, piedra de fuego o piritas le hacía despedir chispas.
Arcabúz con llave de rueda. Podemos ver la palanca que se usaba para girar la rueda.
El mecanismo de pedernal no se introduce en el arcabuz hasta, más o menos, 1670. Para entonces, el arcabuz no era un arma de fuego de infantería, pues el arcabuz había sido sustituido por el mosquete, sino de caballería. El mecanismo de pedernal era más caro, aunque más seguro y eficaz para el soldado. La llave de pedernal consistía en introducir una piedra de pedernal que funcionaba como mecha. Se introducía en la cazoleta y se producía la explosión pues se producía chispa. El mecanismo era parecido al mecanismo de la mecha pero se sustituía la mecha por la piedra de pedernal.
Al apretar el gatillo un pedernal choca contra un metal lo que provoca una chispa que enciende la pólvora de la cazoleta que a su vez, a través de un fino agujero(oído), prende la pólvora depositada en el cañón e impulsa la bala.
Munición.
La munición del arcabuz consistía en la pólvora y la pelota, la bala propiamente dicha. La bala, de forma esférica, estaba hecha de plomo y solía pesar unos 10 g aproximadamente. Las balas debían estar hechas de tal manera que entrasen holgadamente en el cañón del arcabuz. El que existiera una distancia entre la pared del cuerpo y la bala (Cristóbal Lechuga, maestre de campo, nos indica que se llama viento) ayudaba a que los gases que se producían en la explosión para expulsar la bala no obstaculizasen y frenasen el disparo, ralentizando a la bala. La bala era introducida por el cañón, como arma de avancarga. Se introducía gracias a una baqueta de hierro que era usada como rascador (para limpiar la pared interna del arcabuz) y atacador (para que llegase la bala a la recámara). Las balas eran hechas, a veces, por los mismos soldados, quienes adquirían plomo y una tenaza con la que se hacían las balas, pues tenían la forma.
El soldado llevaba dos tipos de recipientes para la munición, un frasco donde se llevaban las pelotas y un frasquillo donde se llevaba la pólvora para cebar la cazoleta. En algunos casos, se llevaban recipientes con la bala y la cantidad exacta de pólvora, estos frasquitos en los tercios españoles eran doce y los soldados los llamaban comúnmente los doce apóstoles.
Para accionar el mecanismo de mecha se llevaba una cuerda formada de lino o cáñamo, rebozada con agua y salitre, para que, cuando prendiera, diera más fuerza en la explosión. Pero esto ocasionaba que la cuerda se malgastara pues ardía con rapidez.
Para accionar el mecanismo de pedernal, se llevaban varias piedras de pedernal que solían durar bastante.
El alcance útil del arcabuz no superaba los 50 m y habitualmente se prefería disparar a menos de veinticinco metros de distancia del enemigo, pero la evolución y mejoramiento del arcabuz dio más alcance efectivo (se cree que a finales del siglo XVII, podían alcanzar un alcance de doscientos metros).
Detallaremos la serie de movimientos necesaria para un arcabuz de mecha con cubrecazoleta [c.1540-c.1670]
CARGA
1. Cebar la cazoleta con el polvorín.
2. Cerrar la cubrecazoleta
3. Soplar sobre el conjunto - cerrada la cubrecazoleta - para eliminar los restos de pólvora que hayan caído fuera de la cazoleta, en soslayo de una ignición fortuita.
4. Llenar el arcabuz con la carga principal de pólvora. Bien usando los frascos - o doce apóstoles con la carga dosificada - llevando la boca del frasco a la boca del arcabuz y volcando todo su contenido, o bien usando el frasco principal, y echando a ojo una carga de pólvora, regulando su volcado con un pulsador que liberaba la apertura del frasco.
5. Introducir la bala por la boca del arcabuz
6. Sacar la baqueta del fuste, acortarla y llevarla a la boca del arcabuz.
7. Llevar la baqueta por el ánima del cañón hasta tocar la bala, y golpear dos veces sobre esta para prensar la pólvora.
8. Sacar la baqueta e introducirla de nuevo en el fuste.
COLOCACIÓN DE LA MECHA
9. Colocar la mecha en el serpentín, tomando la medida del trozo que se ha de engarzar, de manera que el cabo encendido caiga justamente sobre el polvorín.
10. Avivar el cabo encendido de la cuerda para que haga buen efecto, soplando sobre él.
DISPARO
11. Llevarse el arcabuz al hombro y apuntar.
12. Liberar la cazoleta de su tapa.
13. Pulsar el disparador.
14. Soplar la cazoleta para eliminar los restos de pólvora quemada y posibles rescoldos, quedando el arma preparada para reiniciar el proceso.
El mosquete
Contemporáneo en la historia con la última época del arcabuz, el mosquete se perfiló como una variante mas pesada y potente del anterior, tan pesada que las versiones primitivas debieron contar con un accesorio especial en la forma de un monopié terminado en una horquilla superior. En esta horquilla se apoyaba el arma para hacerla mas estable en el momento del disparo.
El mosquete nace como pieza ligera de artillería para defensa de plazas fuertes a principios del XVI. De hecho en fecha tan temprana como en 1501 se hace referencia entre las piezas entregadas a fortalezas del reino de Granada, un mosquete de una arroba y cuatro libras de peso [13,34kgs].
Estas piezas no obstante, no eran armas portátiles para el uso de la infantería en campo, sino mosquetes de posta, o de muro, que aunque manejados por una sola persona, necesitaban de un punto de apoyo - normalmente el propio muro de la fortaleza, de ahí su apellido, o un caballete - para poder ser disparadas, en tanto su enorme peso hacía inviable que un hombre las manejara para hacer puntería con ellas.
No fue hasta la década de 1560, cuando el mosquete - aligerado y apoyado en una horquilla de madera - hace su salida de las fortalezas como arma portátil del infante.
El mosquete fue esencialmente un arma idéntica a su hermano pequeño el arcabuz, radicando su diferencia en sus dimensiones [calibre, longitud, peso] prestaciones [alcance, potencia y cadencia] y en su manejo, ya que por su peso [entorno a 7.5-8.5kgs] requería del uso de una horquilla para su apoyo.
El calibre de un mosquete solía ser de onza y media de bala o dos onzas, aunque había piezas portátiles de hasta dos onzas y media.
1 onza = 1/16 libra castellana = 28.75 gramos.
1 bala de plomo de 2 y ½ onza de peso tendría 22.55 mm de diámetro.
1 bala de plomo de 2 onza de peso tendría 21 mm de diámetro.
1 bala de plomo de 1 y 1/2 onza de peso tendría 19 mm de diámetro.
La longitud del cañón solía ser de entre 5 y 6 palmos [o cuartos] de vara castellana [100-120 cm] y su peso [sólo del cañón] de entre 15 y 20 libras [5-6.5kgs].
La caja [fuste y mocho] se hacía de madera de cerezo, y las llaves fueron de mecha en la mayor parte del periodo que tratamos, hasta que en el último cuarto del siglo XVII comenzaron a sustituirse por las llaves de pedernal.
Pelotas
Un mosquetero debía llevar unas 25 pelotas o balas de plomo consigo - la mitad que un arcabucero - número que constituía el que resultaría necesario para una batalla. No obstante esto, tal vez algunos soldados llevasen menos - excusando así la carga - o consumiesen más - dependiendo de las ocasiones - con lo que deberían recibir suministro de pelotas hechas, que se transportaban en cajas en los carros de la artillería. Por este motivo, era muy necesario que los calibres fueran lo más comunes posibles, para evitar el inconveniente de no tener la munición adecuada con que servir las armas. En todo caso, nos remitimos a lo ya indicado para el arcabuz, junto con el arma se suministraba una turquesa o molde para la fabricación de las balas, y al soldado se le entregaba el plomo en pasta para que el mismo labrase sus pelotas.
En cuanto a lo que se refiere a la descripción de llaves, pólvora, frascos, frasquillos, balas, mechas y demás equipamientos del mosquete, para no extendernos, nos remitimos al hilo arcabuz y nos centraremos de aquí en adelante a destacar únicamente aquellos aspectos diferenciales de la pieza menor.
Alcance
Martin de Eguiluz narraba de los mosquetes en 1592:
Alcanzan mucho, y matan a cuatrocientos pasos a un caballo.
Miguel Pérez de Ejea daba el dato que sigue en el año de 1632:
[800 pies es la distancia] donde empiezan a hacer efecto las bocas de fuego, entrando dentro la jurisdicción y puntería de los mosquetes. [800 pies = 222 metros]
Sebastián de Medrano recogía el siguiente dato en 1700:
La primera máxima es que línea de la defensa no sea mayor que el alcance del mosquete de punto en blanco, que es mil pies geométricos.
O sea, algo más de 220 metros para un mosquete del primer tercio del XVII, y cerca de 270 metros de alcance de punto en blanco para un mosquete de finales de dicho siglo.
1 pie [geométrico] = 1/3 de vara castellana = 27,77mm
Horquilla
La horquilla solía ser de 7 palmos [unos 146 cm] y su asta debía ser de madera de espino, u otra madera fuerte, antes que madera dulce, porque a pesar de que fuera más pesado, había de sufrir bastante peso y trabajo.
La U de la horquilla era de metal, y asimismo, la horquilla contaba con una contera de metal en su pie, para que no se desgastara la madera en su contacto con el terreno.
A finales del siglo XVII, el mosquete se apropia definitivamente del campo de batalla. De los sistemas de cuerda y rueda de sus inicios, se pasará al sistema de chispa. La incorporación de la bayoneta, primero encastradas -se introducían en el cañón e impedían disparar- y luego, a mediados del siglo XVIII, de cubo –que permiten calarla sin obstruir el cañón-, permitirán prescindir de la infantería con picas, en favor de más mosqueteros. Por primera vez en la historia, los hombres en el campo de batalla no eran una mezcla de espadachines, piqueros, mosqueteros, ballesteros, arqueros y jabalineros: casi todos los ejércitos comenzaron a estandarizar sus fuerzas militares dejando en la lucha frente a frente solo a los mosqueteros, por el poder de fuego que representaban y porque, si estaban entrenados y mantenían la organización, se podían defender también de la caballería.
Edward Charles Howard en 1800 descubre los fulminatos y sus propiedades detonantes. Fue luego el reverndo A. J. Forsyth de Belhelvie, Aberdeenshire, Escocia, quien experimentando con estos compuestos fabricó los primeros pistones fulminantes como un medio de iniciar una carga de polvora de un arma de fuego.
Ya para 1830 los pistones fulminantes eran de uso comun en armas de fuego, y lo que se hizo fue crear un mecanismo tomando como base la llave de pedernal y eliminar la la cazoleta y sustituyendola por una simple chimenea que aceptaba el fulminante y que comunicaba con la carga de polvora a traves del orificio de iniciado. Tampoco era ahora necesario llenar de pólvora el orificio ya que el fulminante era por si solo capaz de proyectar la detonación a la polvora a traves de este conducto.
La llave de percusión es el mecanismo de las armas de fuego, mediante el cual se explosiona la pólvora por medio de una cápsula fulminante que se inflama al golpe de un pequeño martillo, en sustitución del pie de gato de la llave de sílex.
Muchos mosquetes fueron transformados a percusion por la via de modificar su mecanismo original de pedernal, manteniendo el resto del arma tal cual. Con este mecanismo se avanzaba en la rapidez de tiro al ser mas fácil poner un piston que cargar la cazoleta con polvora y montar la batería, se evitaban las obstrucciones del orificio con residuos de pólvora de la cazoleta, ademas de dotar al arma de una mejor proteccion ante las inclemencias del tiempo, ya que la lluvia hacía las armas de pedernal inservibles luego de unos minutos de expuestas a esta.
La última guerra importante en que se usaron mayoritariamente mosquetes fue la guerra de Crimea en 1854. Los de percusion fueron usados por Inglaterra y Francia, y los mas antiguos de pedernal fueron usados por las fuerzas rusas y turcas.
Lo que no cambió nunca en el mosquete fue su alcance y precisión, similar durante los casi 300 años de su uso, y que fijó así las tácticas de la época en las mentes de generaciones de mandos militares.
Por ello Lord Raglan pudo darse el lujo de estudiar y eventualmente aplicar en Crimea tácticas similares a las desarrolladas por Federico Guillermo I de Prusia casi 150 años antes, algo impensable hoy en día.
Sin embargo en este conflicto ya estaban a la vuelta de la esquina, hicieron su aparición y se usaron aunque en mucho menor escala los rifles. Rifle es un término de origen anglosajón con el que se designa genéricamente a cualquier arma larga, como fusiles o carabinas, cuya ánima está rayada para estabilizar la bala durante el disparo.
Primeros materiales adicionales en las balas
A principios del siglo XIX, las balas de plomo se comienzan a endurecer aleándolas con antimonio o recubriéndolas de cobre para evitar que la bala se desvíe de su trayectoria habitual, debido a las deformaciones provocadas durante el disparo. También se les da forma cilindrocónica para favorecer la rotación al ser disparada de un cañón con rayado de ánima.
Comienza el rayado del ánima
El rayado del ánima consiste en grabar una serie de estrías a lo largo de la superficie interna del cañón, que van girando en un determinado sentido, completando un giro de 360° alrededor del eje del cañón cada cierta distancia.
Las estrías provocan que la bala rote varias veces, y de esta manera se mantiene estable la trayectoria durante el avance al mantener su eje paralelo con la línea de vuelo. Como consecuencia aumenta el alcance y la puntería del fusil.
Los fusiles y carabinas de ánima rayada se conocerán genéricamente a partir de esta época por el término anglosajón de rifle.
Los primeros rifles que se produjeron en forma regular exceptuando casos puntuales y anecdótios que fueron fabricados desde antiguo en toda Europa, fueron derivados de un invento alemán, el Rifle Jäger (rifle deCazador).
El Jäger. Esta arma de caza con sus variantes se usó desde mediados del siglo XVIII hasta entrado el siglo XIX, fecha en que la llegada del piston fulminante también se hizo notar.
El paso del sistema de llave de pedernal al sistema de iniciado por llave de pistón o percusión fue tan expedito como en el caso de los mosquetes ya descrito, y ocurrió simultáneamente con el anterior.
Ya hacia 1840 el rifle de percusión hacía su tímida entrada en los escenarios bélicos, y para 1861 en que comienza la Guerra de Secesión americana era el arma principal de ambos bandos.
Tomando como ejemplo el posterior Springfield modelo 1863, el arma principal usada por el ejército de la Unión, éste era capaz de impulsar una bala tipo Minié calibre .58 a una velocidad de 289 mts/seg. Tenía una buena precisión hasta los 400 metros con un rango efectivo maximo de 600 metros. Su cadencia de tiro era de 6 disparos por minuto en buenas manos. Pesaba algo mas de 4 kilos y su longitud total era de 1,49 metros.
US. Springfield m1863.
La tragedia que se originó en esa guerra con la entrada de estos rifles fue consecuencia de lo que los mandos durante decenas de generaciones habían aprendido táctica pensando en el rendimiento del mosquete. De allí que las principales batallas iniciales de este conflicto fuesen efectuadas bajo esa doctrina, todavía con formaciones ya anacrónicas de lineas de batalla.
Pero las nuevas armas que usaban ahora eran muy capaces de atravesar dos infantes en linea de fondo y a veces tres, a distancias mucho mas allá que los 50 metros usados hasta entonces, y con una precisión que ponía en ridículo todo lo visto o dado por sabido previamente en lo que a prestaciones de un arma de fuego se refiere.
Costo decenas de miles de vidas aprender la lección, incluso incontables oficiales y mas de un general perdieron la vida por no estar acostumbrados a pensar en términos del alcance y precision de esta nueva arma, a manos de las recien creadas formaciones de snipers.
Durante la Guerra de Secesion se generalizó una práctica que ya existía en los ejércitos desde la época del pedernal. Consistía en que no se entregaban separadamente al soldado los proyectiles sueltos y la pólvora a granel, sino que para evitar accidentes en el fervor de la batalla se usó una forma mas práctica de dotar al soldado de su parque individual: el cartucho
Este no era mas que un envoltorio cilindrico de papel cerrado por ambos extremos y que contenía por un lado la bala y por el otro la pólvora exacta. Lo único que por razones de seguridad se entegaba aparte e iba en un estuche separado eran los pistones.
Cartucho calibre .58 Springfield
Cartucho calibre .69 para mosquete de ánima lisa.
Al momento de cargar, el soldado rompía el papel por el extremo de la pólvora usualmente con los dientes. Luego la vertía en el cañón e introducía la bala de la forma usual aprovechando de usar el papel como taco. Esta fue la manera como evolucionó el antiguo sistema de medidas de pólvora hechas de tubos de madera, que los mosqueteros colgaban de sus bandoleras para evitar tener que dosificar pólvora en medio de un combate.
Todas las armas expuestas hasta ahora eran de avancarga. Se cargaban prácticamente de la misma manera que un arcabuz.
El rifle de retrocarga
La idea de que sería mucho mas práctico cargar un arma por atrás que por adelante ya existía desde antiguo. La retrocarga
era mas ventajosa para los jinetes, ya que cargar un arma de avancarga montado y en movimiento era azaroso en extremo, y la dosificación correcta de la pólvora poco menos que imposible. También disminuía el riesgo de dobles cargas, frecuentes en la avancarga durante el combate. Otra ventaja era que evitaba movimientos amplios del arma y el soldado que lo expusieran al fuego enemigo.
Hubo muchos ejemplos puntuales de como esto fue realizado previamente por armeros en toda Europa, y llevado a cabo con diseños a veces muy ingeniosos. Lo malo era que estos mecanismos eran muy complicados, costosos y no entregaban tampoco una solución técnicamente satisfactoria en cuanto a robustez y longevidad.
De aquí en adelante utilizaré en forma indistinta el término “rifle”, que es el nombre genérico del arma que nos ocupa, y el término mas especifico de “fusil”, referido a una arma larga de uso militar. Esta distinción es propia de nuestro idioma (entre otros). En ingles se usa el termino Rifle exclusivamente.
El Sharps
En 1811 el capitan John Hancock Hall y el arquitecto William Thornton patentan por primera vez en EEUU un diseño de arma de retrocarga, basado en un mosquete con bloque basculante de articulacion trasera.
Ya para 1816 el mecanismo había evolucionado en un arma robusta, y en 1818 se puso una orden por el ejercito de EEUU para 100 rifles “de prueba” los que se desempeñaron bien. A ello siguó una orden por 1000 rifles. El capitan Hall es nombrado para ello armero asistente del arsenal de Harper’s Ferry donde se fabricaron estos rifles, y por su gestión allí es sindicado actualmente como el creador de las partes intecambiables en las armas de fuego. Para ello diseñó y fabricó varias máquinas-herramientas que permitieron fabricar partes y piezas en forma acelerada, y de paso creando uniformidad entre ellas.
El rifle Hall
Pese a lo novedoso del diseño de Hall y a los métodos de producción empleados y que significaron un avance importante iniciando una tendencia sin vuelta atrás en que el proceso fabril fue sustituyendo paulatinamente el arte armero, el Hall fue poco querido por las tropas.En primer lugar, era mas complejo al tener mas partes y los soldados preferían la sencillez de sus rifles/mosquetes. Además tenía un problema que nunca se pudo solucionar, y que fue el escape trasero de gas en el momento del disparo. Ello por el poco ajuste de sus piezas, en especial del bloque basculante. Un joven aprendiz de armero que trabajó en Harper’s Ferry fue Cristian Sharps. Allí conoció a fondo el sistema Hall, y una vez trabajando por su cuenta en Cincinnati, Ohio, en 1840 se dió a la tarea de perfeccionarlo creando finalmente el siguiente sistema: El llamado de bloque deslizante o descendente (falling block), que está basado en la simple compuerta conocida desde muy antiguo y utilizada principalmente en canales de regadío.
Su invención vió la luz en la forma del rifle Sharps patentado en 1848. Fue tal la genialidad de su diseño que los principios básicos de su mecanismo fueron ampliamente copiados o se usaron como base para otros diseños, y aun perdura en rifles de producción actual.
Carabina Sharps 1863
Sharps 1874
Sharps hizo un bloque deslizante de desplazamiento vertical que pasó a llamarse “cierre”, el que por medio de una palanca que hacía las veces de guardamonte bajaba y subía exponiendo el extremo trasero del cañón. Este cierre estaba encajado en forma muy precisa en un marco muy sólido de acero que además contenía las otras piezas del mecanismo de disparo. El conjunto se calculó para que resistiera las presiones del disparo muy holgadamente y fue llamado el “cajón de mecanismos”. Tenía ademas la chimenea adosada a la parte
superior del bloque, donde quedaba al alcance del gato que de ahora en adelante se llamaría “martillo percutor”
Para cargarlo se tiraba del guardamonte hacia abajo y el bloque descendía exponiendo la parte trasera el ánima.
Es ese momento se introducía el cartucho antes descrito en el cañon.
El cartucho estaba sobredimensionado de tal forma que sobresalía del cañon por atrás. Al cerrarse el mecanismo haciendo subir el bloque de cierre, ese cortaba el extremo expuesto del cartucho exponiendo así la pólvora a la cara posterior de bloque, donde se encontraba el orificio interno de la chimenea.
A la zona de ensanchamiento trasero del ánima y sin estrías para acomodar el cartucho se la llamó la “recámara”
El Sharps así descrito resolvió todos los defectos el Hall y fue muy bien aceptado por las tropas. Nunca pudo sustituír al rifle Springfield por un problema de costos y base manufacturera ya instalada.
El fusil de aguja: El Dreyse y el Chassepot
Una de las desventajas que tenía el Sharps era que requería que el pistón fuese colocado en un movimiento aparte, y ya habían cerebros estudiando el problema y eventualmente ideando un sistema que evitase esa pérdida de tiempo.
La respuesta práctica vino de Prusia, donde el año 1841 Johann Nikolaus von Dreyse patenta una arma y cartucho que
llevarían su nombre, y por los que recibiría posteriormente el “von” en el mismo al ser elevado a la nobleza en 1864.
Adoptado como el "leichtes Perkussionsgewehr M/41" ( fusil liviano de percusion), el nombre de mimetismo con que se le conocería en ese entonces presentaba una de las maneras mas prácticas de la idea que ya circulaba en el ambiente, de reunir en un "paquete" el proyectil, la pólvora y el fulminante. Esto se logró poniendo dentro el cartucho, entre la bala y la carga de pólvora un “taco” que por delante se moldeaba y procuraba apoyo a la parte de atras del proyectil, y por el aspecto trasero expuesto a la pólvora tenía empotrado el fulminante.
Se puede apreciar entre la pólvora y el proyectil el taco con el fulminante adosado en su cara posterior.
Por ello el arma incorporaba un larga aguja, la que en el momento del disparo perforaba el cartucho longitudinalmente de atras hacia adelante hasta impactar el fulminante y así iniciar la pólvora. Una de las características que requería el fulminante era que por su posición en el taco, la aguja debía golpearlo siguiendo un movimiento longitudinal a traves de la carga de pólvora. Esto condicionó que el cierre fuese un elemento cilindrico en línea con el cañon, que en su interior albergaba la aguja y su correspondiente resorte helicoidal.
El sistema Dreyse. Una característica de este era que la aguja no quedaba montada con el movimiento de carga del cerrojo hacia atras y adelante, debía ser montada a mano despues de puesto el cartucho y cerrada la acción. Para ello contaba el cierre en su borde trasero con una proyección superior que permitía traccionarlo hacia atrás.
El Dreyse siempre adoleció de muchos defectos comunes a las armas de retrocarga que usaban estos cartuchos primitivos. Principalmente del escape parcial de gas, de tal forma que ante el uso continuado llegaba el momento en que el cierre ya no podía obturar completamente, lanzando prácticamente la mayor proporción de los gases hacia la cara del tirador. Esto hacía disminuír su ya limitado alcance, de suyo menor que el de los mejores rifles de avancarga contemporáneos. También al estar la aguja en el momento del disparo expuesta a los gases calientes de la pólvora, su corrosión era muy rápida y por ende su vida útil muy limitada. Sin embargo su gran cadencia de tiro hacía estas desventajas tolerables en el campo de batalla.
Esta arma nueva, incorporada en una fecha tan temprana como 1848 en el ejercito de Prusia cuando en el resto del mundo recién estaban pensando en la transición del mosquete al rifle de percusión, hizo que en muchas partes se pusieran algo nerviosos ante esta innovación. Una de las que recibió su cuota de plomo Dreyse fue Dinamarca en 1864, y poco despues Austria en 1866. Particularmente en la batalla de Sadowa el 3 de julio de 1866 contra esta última, la potencia de fuego del Dreyse fue decisiva para la victoria prusiana. Estos hechos fueron particularmente notorios en Francia, donde también se estaban comenzando a manifestar serias discrepancias con Prusia sobre la manera correcta en que debería ser dibujado el mapa de Europa en el futuro.
Por ello fue que Francia comenzó lo que ahora llamaríamos una "carrera armamentística”. El resultado fue el Chassepot de 1866, la repuesta francesa al Dreyse. No era mas que un fusil de aguja copia del anterior, si bien desarrollada mas de 20 años después y que incorporaba mejoras que lo hacían muy superior a su antecesor tales como el famoso “sello de goma”, novel forma de sellar la recámara para minimizar efectivamente el escape de gas.
Fusil Chassepot 1866
Características del Chassepot, considerado la cumbre del desarrollo del fusil de aguja:
• Calibre: 11 mm
• Longitud: 130 cm (188 cm con bayoneta)
• Longitud del caño: 79,5 cm
• Peso: 4,6 kg
• Velocidad inicial: 405 m/s
• Alcance efectivo: 1200-1300 m
• Peso del proyectil: 25 g (plomo)
Una vez instalada la base fabril para la fabricación de los cartuchos metálicos, llegaron a ser muy baratos de producir. Sin embargo, para llegar a ese punto el camino fue a veces azaroso en extremo.
Si bien el cartucho metálico finalmente fue adoptado rápidamente en todos los países que se preciaran de algo, ello trajo consigo el lamentable hecho que de la noche a la mañana había pila y pilas de rifles de percusión obsoletos, millones si tomamos en cuenta Europa solamente. A muchos países les quedó claro que ahora un gasto mayor en la forma de la introducción de un fusil nuevo diseñado especialmente en torno al cartucho metálico de pólvora negraestaba absolutamente fuera de discusión.
Por ello se dieron a la tarea de desarrollar soluciones fáciles de implementar, seguras, y por sobre todo baratas, para transformar el rifle de avancarga de que disponían en uno de retrocarga para que pudiese aceptar un cartucho metálico.
El cartucho moderno
Caja de fulminantes y cartuchos de transición de mediados y finales del s. XIX. Dos de espiga (Lefacheux), el de arriba de percusión central, el de abajo de percusión anular.
Y nace el cartucho moderno, el sistema que junta los tres componentes, la ignición, la pólvora de propulsión y el proyectil en un cartucho metálico. En 1.846 Houllier le añade el fulminante al cartucho fabricado en 1.836 por Lefacheux. En 1.845, en París, Nicolás Flobert inicia la producción del cartucho de percusión anular. En Londres en 1.852 Dawn fabrica cartuchos de percusión central.
Fusiles de cartucho metálico monotiro
En el período que siguió a la época de las conversiones, la industria armera vió muchos cambios en su forma de operar. Por una parte los procesos fabriles automatizados que se habían iniciado desde la época de Hall 50 años atras ya eran cosa habitual. Por otra, ante la introducción de altos hornos que hicieron abundante el suministro de acero y la disponibilidad de energía barata en la forna de eficientes motores a vapor, se comenzó a mecanizar principalmente este duro y resistente metal para la fabricación de rifles. Se abandonó por completo el uso de hierro y bronce que hasta ese entonces habían sido los principales metales utilizados por la industria armera.
Estos fueron algunos de los primeros rifles de cartucho metálico de pólvora negra diseñados y fabricados como tales, y que fueron usados por las principales potencias de ese entonces.
Sharps
Esta acción ya la examinamos como rifle de percusión. La incluyo aquí pese a que se podría hablar de una conversión por la sencilla razón que las conversiones fueron las menos, es una acción que al contrario del ejemplo Chassepot/Gras se continua fabricando como rifle de cartucho metálico de pólvora negra hasta el día de hoy sin modificaciones.
Aquí solo se sustituyó la chimenea por una aguja percutora y se agregó una uña extractora. Fue ofrecida como rifle de caza al mercado a partir de 1869.
Winchester/Browning High Wall 1885
Una acción que llegó un poco tarde para los bisontes, pero que fue muy utilizada como rifle de tiro de precisión fue la variante de John Moses Browning del cierre deslizante o descendente. La principal diferencia con la Sharps es que el cajón de mecanismos ahora es mas largo para incorporar un martillo percutor en línea en el centro del arma y no lateral. Fabricada por la Winchester, se hicieron dos versiones de ella. La inicial conocida como la High Wall (paredes altas) y que fue la que incorporó los calibres grandes, y una posterior algo menor en altura, que consecuentemente se le llamó la Low Wall. Se comportaron en forma brillante en el deporte del tiro, y el récord mundial de tiro de precisión de pólvora negra fue realizado con una High Wall y aún se mantiene vigente. Hasta hoy se sigue fabricando, utilizandose a menudo como la base para innumerables rifles de tiro de tipopersonalizado o “custom”
Farquharson
Una acción considerada como el punto culminante del mecanismo de bloque deslizante es esta, diseñada por los armeros escoceses John Fahrquarson y Gorge Gibbs y parentada en 1872. El sharps había heredado el antiguo martillo lateral y el High Wall tenía martillo central expuesto. La acción Gibbs-Farquharson por su parte era mucho mas moderna y refinada con el martillo interior.
Una característica muy importante que incorporaba esta acción era la siguiente. Como en una acción con percutor interno no hay martillo a la vista que indique la condición del arma, el Farquharson tenía un indicador de condicion externo al cajon de mecanismos por el lado derecho. Cuando el arma era disparada, un pin metálico se movía a la posición en direccion morizontal. Cuando se cargaba, quedaba oblicuo hacia arriba y dando una indicacion visual y táctil que el arma estaba lista para disparar.
Comblain
El Comblain fue una acción mas tipo cierre de bloque deslizante. Tiene cierta similitud con el Winchester/Browning High Wall, por el martillo externo en posición central. Una particularidad que tenía el diseño era que las versiones de exportación montaban automáticamente el percutor al ser bajado el cierre para la carga, en cambio las versiones para la Guardia Civil no incorporaban este mecanismo debiendo el tirador montar el martillo percutor a mano luego de cargar el arma. El calibre era algo anémico, poco adecuado a lo que se consideraba un calibre de uso bélico como el que estaban incorporando las armas de ese período, siendo mas similar al antiguo cartucho metálico Snider que a uno mas moderno como el cartucho 11mm del Gras.
Remington Rolling Block, cierre rodante o giratorio:
El concepto original de esta acción fue patentada por Leonard Geiger en 1863 y extensivemente mejorada y refinada por Joseph Rider, un armero de la Remington en el período de 1863 a 1865.
Era decepcionantemente sencilla con solo 25 partes en total, escasas partes moviles y de un accionamiento que hoy llamaríamos de “interfaz intuitiva”. Aparte de ser la accion mas eficiente alguna vez producida para un rifle de cartucho metalico de polvora negra por su robustez , confiabilidad y resistencia a la suciedad o maltrato. Bastaba un par de horas o media tarde para instruír a un recluta en su uso. La acción consistía en dos bloques giratorios en tándem. Uno de cierre, y otro que incorporaba el percutor por detrás del anterior. Estaban puestos tan cerca el uno del otro y con una geometría tal que los radios de ambos se intersectaban, y para que uno de ellos
pudiera girar el otro bloque tenía que estar en una posición determinada presentando una cavidad al primero. Funcionaba llevando el
percutor atrás. Así se podía abrir el cierre y con ello se bloqueba a su vez el percutor. Se ponía el cartucho y se llevaba el cierre hacia
delante. Esto liberaba el percutor para que pudiese girar y golpear la aguja percutora. Al disparar el arma, el pecutor con su correspondiente bloque giraba bloqueando el cierre, impidiendo que se abriese hasta que no se montase nuevamente.
Cierre basculante:
Martini-Henry
Este fusil, un clásico de la Inglaterra victoriana se basó en la acción de Henry Peabody refinada por Friedrich von Martini, con el diseño de cañon estriado de Alexander Henry. Consistía en un boque de cierre pivoteante que basculaba articulado por atrás por un pasador
transversal. Al accionar la palanca de apertura, el bloque giraba hacia abajo unos grados descubriendo la recamara y montando el percutor interno. Tenía también un indicador de condición à la Farquharson al lado derecho del cajón de mecanismos.
Esta fue el arma que mantuvo al Imperio Británico en su época de máxima gloria y expansión y fué el custodio de la “Pax Britannica”. Fue producido desde 1871 a 1891. Se calcula que se fabricaron mas de un millón de ellos considerando todas las variantes. Combatió en todas las guerras coloniales británicas, en la guerra Anglo-Zulú, en la Guerra de los Boers y en la Primera Guerra Mundial.
Características técnicas:
Calibre: .577/450
Cadencia de tiro: 10 por minuto
Vel. Inicial: 270 mts/seg
Rango efectivo: 550 mts
Rango maximo: 1400 mts
Peso: 4.2 kg
Longitud: 1250 cms.
Westley Richards
Esta acción es una Martini muy mejorada y refinada, considerada como el non plus ultra del bloque pivotante. El Westley Richards armó a los Sahibs y Bwanas en sus salidas de safari en la India Británica y el Africa respectivamente, y fue un arma exclusiva fabricada prácticamente solo por encargo y para la caza. Considerado tal vez el mas elegante y refinado rifle de caza monotiro de cartucho metálico de pólvora negra, así como el Farquharson fue considerada la mejor acción de bloque descendente y de tiro de precisión.
Werder
Volviendo al campo mas prosaico de las acciones militares, la Werder fue la respuesta bávara a la pregunta del fusil monotiro de cartucho metálico.
Adoptada en 1869 de un diseño de Johann L. Werder, esta era una acción de bloque pivoteante descediente del Peabody- Martini. Apodada el “Rayo bávaro” por la rapidez de su funcionamiento que describiremos a continuación.
Consistía en un bloque con una palanca superior. Contrariamente a lo que pudiera creerse, esta palanca no abría el bloque de cierre, sino que lo cerraba. Al cerrarse el bloque, se tensaba el percutor y se tensaba también otro resorte de apertura del bloque. Al accionar una palanca en posicion anterior en el guardamonte que tenía el aspecto de un disparador al revés, se liberaba el cierre el cual bajo la presión del mencionado resorte se abría expulsando el cartucho. El tirador solo tenia que introducir otro tiro y cerrar el bloque con la palanca superior quedando el arma lista para disparar.
En esta pequeña reseña he mostrado algunas de las principales acciones monotiro diseñadas desde el comienzo para el cartucho metálico de pólvora negra, tanto militares como deportivas que creí relevantes para mostar conceptualmente el desarrollo de las mismas y la evolución del rifle en esta etapa de la historia.
He dejado fuera a propósito algunas acciones de cierrre en línea similaresy derivadas del Dreyse/Chasepot/Gras conocidas tradicionalmente como fusiles a cerrojo, ya que por su versatilidad estas acciones inicialmente monotiro evolucionaron a lo que describiré en detalle en el próximo capítulo: El rifle de repetición
Los rifles de repetición
En cuanto se dispuso de un cartucho metálico, muchos diseñadores de armas tomaron nota de la facilidad con que era cargado en un arma, y que esta acción podría eventualmente ser facilitada proveyendo al rifle de algún tipo de depósito de cartuchos, y de allí cargarlos en forma mecánica en la recamara.En el presente capítulo veremos que soluciones fueron implementadas para ello.
Los americanos
Rifle revolver Colt de percusión
Una curiosidad que se suele ver a veces es esta arma, y no es mas que un revolver Colt de percusión con culata y cañón de rifle. Se fabricó en reducido número como para armar dos regimientos de la Unión en la Guerra de Secesión y fue utilizado en un par de batallas donde aseguró la victoria por su alta cadencia de tiro. Lamentablemente nunca pudo superar su gran defecto: El problema con los revólveres de percusión y al que los Colt no son ajenos, es que en el espacio entre cilindro y cañón en el momento del disparo salen chispas las que entran en las otras recámaras, eventualmente iniciando la pólvora y provocando múltiples disparos secundarios simultáneos. Este frecuente accidente que en un revolver puede provocar algunas veces lesiones y la posible perdida de un dedo, en un rifle es mucho mas catastrófico al ser aquí el brazo apoyado en la chimaza el que está expuesto a esta explosión, y era de regla cada vez que esto ocurría que el brazo quedaba gravemente lesionado por esquirlas de metal y el fuego de la explosión. Este rifle no tuvo vida útil mas allá de ese conflicto y rápidamente fue olvidado.
Spencer
Este fue el primer desarrollo exitoso de un arma larga de repetición. Su mecanismo estaba basado en un cargador tubular en la culata del arma, y un mecanismo con cierre à la Sharps pero que incorporaba además otro movimiento giratorio que se accionaba por medio de una palanca. Al igual que este último, tenía también un martillo percutor externo que debía ser montado a mano antes del disparo. Se accionaba bajando la palanca que hacía las veces de guardamonte. Un cierre en parte descendente y en parte rotatorio bajaba desbloqueando la acción y luego giraba hacia atras, paulatinamente expulsando el cartucho previamente disparado y recibiendo uno nuevo del cargador. a lo largo de su movimiento. Al accionarse la palanca hacia arriba, el cierre giraba empujando el cartucho dentro de la recamara. El último movimiento de la palanca hacía que la parte superior del cierre subiese deslizándose en su encastre y bloqueara la acción. Luego había que montar el martillo percutor a mano para efectuar el disparo.
El talón de Aquiles del Spencer fue su raquítica munición de fuego anular .56 y por ello nunca pudo entrar a las ligas mayores. Finalizada la Guerra de Secesión, la fábrica Spencer pronto cerró sus puertas.
Henry
Este rifle descendía de una acción previa, la Volcanic. Esta disparaba un cartucho de pólvora y fulminante autocontenido que no tuvo mayor desarrollo. El Henry estaría destinado junto a su prolífica descendencia hacer perder el Oeste a sus legítimos dueños.
El mecanismo diseñado contaba con un cargador tubular bajo el cañón, y un mecanismo de palanca...no esperarán realmente que explique como funciona, verdad? Este movimiento visto miles de veces en las películas de vaqueros lo hace tal vez el mecanismo de repetición de arma larga mas conocido del mundo.
Llegó a tiempo de participar en la Guerra de secesión donde tuvo también su cuota de gloria. Si tuvo corta vida fue principalmente por disparar también un cartucho de fuego anular calibre .44 de poca potencia como todos ellos.
No tiene ventana lateral de carga en el cajón de mecanismos, se cargaba por delante directamente en el cargador tubular. Esta es una forma de reconocer un Henry.
Winchester.
El primer rifle en llevar ese ilustre nombre fue el modelo 1866 o “Yellow boy” (Muchacho amarillo) como también se la conoció ya que las primeras versiones fueron fabricadas al igual que el Henry con cajón de mecanismos de bronce. En realidad no era mas que un Henry con el agregado de una chimaza de madera y una ventana lateral de carga en el cajón de mecanismos. Además perdió el pestillo inferior del cargador, inútil en un arma con chimaza además de exigir una apertura en el cargador exponiendo éste y los cartuchos a los elementos, el barro y el polvo.
“El arma que ganó el Oeste”, eufemismo que lo distingue como el arma con que tal vez mas pieles rojas fueron muertos, fue el
Winchester m73, y es este el que describiremos a continuación. También se ha dicho que es el arma que mas bichos de cuatro patas grandes o chicos, y de dos patas, buenos o malos, ha matado. Obviamente, todo ello dicho por los poco objetivos norteamericanos hablando de “su” rifle.
El sistema era básicamente el del Henry adecuado a un cartucho de fuego central. Consistía en un cierre de movimiento horizontal que tenía la aguja en línea en su interior. La palanca inferior al accionarse desbloqueaba el cierre, luego lo movía hacia atrás descubriendo la recámara y dando espacio a una teja elevadora y montaba el percutor por atrás. Al final de su recorrido hacia atrás, el cierre hacía que una bala se desplazara del cargador a la teja elevadora, y luego el movimiento recíproco hacia adelante de la palanca hacía subir la teja poniendo la bala frente a la recámara, hacia donde era empujada en batería por el cierre. El ultimo recorrido de la palanca hacia arriba bloqueaba nuevamente el cierre en posición de disparo.
Sus características técnicas eran:
Longitud: 1,25 mts
Peso 4.3 Kg
Cañón: 76 cms
Calibre .44 WCF (Winchester Center Fire)
Cargador tubular: 15 tiros
Colt Lightning (Relámpago)
El Lightning de 1884 era la respuesta a la rapidez de tiro del Winchester, y una repuesta muy eficiente en verdad. El sistema sería el que se conocería como acción deslizante, de trombón, de corredera, y otros nombres mas coloquiales y mucho menos elegantes.
Era básicamente una acción muy similar a la Winchester pero que no se accionaba con una palanca, sino que se actuaba deslizando una chimaza móvil a través de un riel con un movimiento horizontal muy rápido y ergonómico. De hecho, no existe ninguna acción de repetición manual mas rápida que esta. Permite también ciclar el arma sin tener que usar la mano dominante ni moverla de su posición empuñando el arma con el dedo en el disparador, listo para disparar.
Los primeros mecanismos no tenían desconector. Esta es una pieza que desengancha el disparador del fiador en el momento del disparo. El fiador es a su vez la pieza que mentiene el percutor o la aguja tensados, y que al retirarse permite que el
cartucho se percuta iniciando el disparo. Al ciclar una acción que cuenta con desconector manteniendo el disparador oprimido, éste debe ser soltado para que se enganche nuevamente el fiador. Luego de esto puede recién volver a oprimirse para efectuar un siguiente disparo. Al no haber desconector, si se acciona el cierre con el disparador aún oprimido, el arma se dispara en cuanto se cierra la acción. Esta característica de las primeras acciones de corredera fue muy utilizada en las trincheras de la Primera Guerra Mundial. Allí, bajo situaciones de combate cercano para aumentar la cadencia de tiro de escopetas de corredera Winchester 1897 que no tenían desconector, el soldado mantenía oprimido el disparador y así disparaba el arma tan rápido como fuera capaz de accionar la corredera.
Los Europeos
El Vetterli
El rifle Vetterli m1878
Friedrich Vetterli ingresó al departamento de armamento de la Schweize Industrie-Gesellschaft (SIG, Sociedad Industrial Suiza) en 1864, y se abocó del inmediato al desarrollo de un rifle de cartucho metálico de repetición que superara al Dreyse.
Una evaluación de lo disponible mundialmente en tecnología de armas en ese momento incluyó el Henry y el Spencer, así como el fusil de aguja. Todos ellos fueron analizados bajo la perspectiva del empleo táctico suizo. El Henry fue diseñado con el combate montado o la caza en mente, por ello el sistema de palanca. Los europeos en vista del Dreyse tendían a pensar en fusiles de aguja
mejorados. Vetterli sin embargo vio el mérito de unir ambos conceptos en lo que sería un fusil repetidor de cerrojo con un cargador tubular. Básicamente adaptó el Henry a los requerimientos y necesidades suizos. La ventana de carga lateral de diseño King y la teja elevadora de Henry se adaptaron a un repetidor de cerrojo, que se acomodaba mejor que una palanca a ser accionado en una posición defensiva en posición tendido. El cerrojo era un Dreyse mejorado. La Asamblea Federal de la Confederación Suiza adoptó oficialmente el rifle en 1866, comenzando las pruebas operativas en 1867.
Calibre:10.4x38mmR Fuego anular
Capacidad: 12 cartuchos en cargador tubular
Largo: 132 cms
Peso (descargado): 4.6 kg.
Cañon: 84 cms, 4 estrías de paso a derecha
El Kropatschek
Este rifle, adoptado por Francia en 1878 para suceder al Gras, no era mas que uno de estos con el agregado de un cargador tubular de tipo Henry. Un característica que hacía el cargador diferente de la variante usada en el Vetterli era que la taja elevadora no era un bloque de movimiento vertical sino que tenía la forma de una pala que pivotaba en torno aun eje trasero elevando el cartucho y presentándolo al cierre. Tenía la característica que se podía bloquear la teja para usarlo como monotiro, y luego moviendo un pestillo oculto por la palanca del cierre el arma se pasaba a alimentar del cargador como un repetidor.
El Mauser
El Mauser m71 fue la base para el primer fusil de repetición del ejercito alemán, el m71/84. Se dotó al m71 de un cargador tubular descendiente directo del Henry, y recibió además un interruptor del cargador en su lado izquierdo para usarlo como eventual fusil monotiro.
http://en.wikipedia.org/wiki/Hand_cannon
http://es.wikipedia.org/wiki/Arcabuz
http://www.bibliotecadearmas.unlugar.com/1083328457.htm
http://ejercitodeflandes.blogspot.com/2009/12/el-manejo-del-arcabuz.html
http://ejercitodeflandes.blogspot.com/2009/12/mosquete.html
http://cazaytiromexico.foroes.net/t345-historia-del-rifle-i
http://www.bienmesabe.org/noticia.php?id=26669&t=1222067118&s=2
Hubo una vez una gran confusión y controversia acerca de la invención de las armas de fuego, pero ahora es generalmente aceptado que se originaron en China. No hay una sola evidencia de armas de fuego en Europa antes del siglo XIV, pero arqueólogos han encontrado un arma en Manchuria que data del siglo XIII, y un historiador ha identificado una escultura en Sichuan que data del siglo XII y que aparentemente representa la figura de un arma de fuego. Dado que toda la evidencia apunta a que se originaron en China, lo más correcto es concluir que de hecho este fue el caso.
Los europeos ciertamente tuvieron armas de fuego en la primera mitad del siglo XIV, los árabes obtuvieron armas de fuego en el siglo XIV también; y los turcos, iraníes e indios las adquirieron en el siglo XV, en cada caso directa o indirectamente de los europeos. Los coreanos adoptaron armas de fuego de los chinos en el siglo XIV, los japoneses las adquirieron de los portugueses en el siglo XVI.
Algunos autores dicen que el primer relato documentado de artillería impulsada por pólvora que se haya empleado en el campo de batalla es del 28 de enero de 1132, cuando el general Han Shizhongde la Dinastía Song usó escaladas y huochongs para capturar una ciudad de Fujian.
En el año 1231 en la batalla de Kuang Fen los chinos utilizaron la pólvora como elemento propulsante de sus "flechas voladoras".
En algún momento alrededor del año 1249, los chinos de la Dinastía Song comenzaron a colocar la pólvora primitiva en medio de gruesos trozos de bambú para utilizarlos como armas de fuego, disparando bolitas de arcilla como con una escopeta.
La primera mención expresa acerca de la composición de la pólvora en Europa apareció en 1216 en Oxford, dentro la obra de Roger Bacon De nullitate magiæ. Luego, en su Opus Maior de 1248, describe una fórmula de uso militar.
El autor inglés describió los petardos, que «se utilizaban en ciertas partes del mundo». La mezcla que presenta Bacon se asemeja a la supuesta composición china de consumo lento, utilizada en las flechas de fuego y los cohetes, pero probablemente no funcionase tan bien como pólvora para los cañones (el contenido de sal de nitro es demasiado bajo). En 1250, la Konungs skuggsjá noruega, en su capítulo sobre el ejército, mencionó el empleo de «carbón y azufre» como la mejor arma para el combate entre navíos.
Es probable que en esta época se utilizaran armas de mano, ya que en 1281 los scopettieri ("portadores de armas" ) italianos son mencionados junto con los ballesteros.
Existen referencias más fidedignas en dos manuscritos de Walter de Milimete, capellán de Eduardo III de Inglaterra que se remontan a 1326 y que describen lo que actualmente se consideran los modelos más antiguos de armas de fuego.
La Bombardilla de Loshult es considerada actualmente como el arma portátil más antigua (con un peso aproximado de nueve kilogramos). Recuerda de un modo notable las bombardas ilustradas en los manuscritos de Walter de Milimete.
Estas armas se cargaban introduciendo la pólvora por la boca del cañón, un taco y el proyectil (o proyectiles). Con toda probabilidad, el método de ignición para estas armas era el botafuego, es decir, una varilla con un trozo de yesca o mecha encendida asegurada a uno de sus extremos.
Trueno de mano de Tannemberg, circa 1390. Alemania
Germ. Nationalmuseum, Nuremberg
Trueno de mano de Mörkö, circa 1390.
Statens Historiska Museum, Estocolmo
Trueno de mano de Frankenburg, circa 1460.
Historisches Museum, Berna
El gancho o prominencia inferior que presentan algunas de estas piezas portátiles servía para apoyar el arma contra un muro, parapeto o la regala en las bordas de los barcos. En el momento del disparo, buena parte del retroceso se amortiguaba con este saliente.
En Alemania, las armas provistas de este tipo de ganchos se llamaban "Haken-büchse" (arma con gancho), de cuya voz derivaron más tarde los términos "hackbut" en inglés, "arquebuse" en francés y, siguiendo la misma linea, "archibugio" en italiano. El gancho inferior de estas armas portátiles, especialmente en las armas de muralla, se mantendrá durante todo el siglo XVI.
Manejo
Las primeras armas de fuego portátiles podían usarse de dos maneras distintas:
1. Como una rudimentaria bazuca con la cureña apoyada sobre el hombro y una mano sosteniendo el arma mientras la otra mano sostenía una brasa para encender el fogón del arma en el momento indicado.
2. Con una técnica de tiro en la que una mano apuntaba el arma mientras que el peso de la misma se aguantaba apretando la cureña bajo las axilas.
Con la ballesta como base, se evoluciona en el diseño ergonómico de la cureña de las armas de fuego portátiles, así podía manejarse con la cureña apoyada en el hombro del tirador, sujeta por la mano izquierda, y con la mano derecha preparada para acercar la brasa al fogón.
Guerras husitas. Las cruzadas contra los husitas implicaron las acciones militares contra los partidarios de Jan Hus en Bohemia durante el período comprendido entre 1420 hasta casi 1434. Estos fueron los primeros combates en Europa en los que las armas portátiles de fuego tuvieron una contribución decisiva.
El arcabúz
En el siglo XV surge el arcabuz, un arma larga de fuego de avancarga, antecesor del mosquete. Su uso estuvo extendido en la infantería europea hasta el siglo XVII. A pesar de su longitud, el disparo era de corto alcance (apenas unos 50 metros efectivos), pero letal, en esa distancia podía perforar armaduras. Era fácil de manejar y desplazó rápidamente el uso de la ballesta, que desapareció a mediados del siglo XVI. Si se comparan sus prestaciones en combate con los arcos y ballestas, era imprecisa y de menor alcance, pero más poderosa, intimidadora y requería mucho menos destreza para manejarla con eficacia. Aunque el uso del arcabuz estaba difundido antes de la invención del mosquete (su evolución), fue contemporáneo y rival en uso de esa segunda arma, la cual le desplazó lentamente, despareciendo casi completamente en el siglo XVIII.
Arcabucero con su característica mecha encendida en la mano.
Se diferencia del cañon de mano principalmente por incorporar algún mecanismo o “llave” de iniciado de la polvora, ademas de algún grado de sofisticación en forma y tamaño para hacerla mas manejable, o ergonómica como se dirá siglos después. De hecho, es a veces muy difícil definir si una arma antigua de esta época que se encuentre en algun sitio arqueologico es un cañon de mano del último período en torno a 1520 con llave de mecha, o un arcabuz primitivo de esa misma época.
El cañón y el cuerpo.
El arcabuz estaba formado por un cañón de hierro de una longitud de unos 93,92 cm. y un calibre variable, entre los 15 a los 20 mm., montado sobre un madero de aproximadamente 1 m. de longitud que normalmente era de cerezo o nogal (se prefería la primera, pues el nogal era más pesado). La culata (en el siglo XVI se denominaba "mocho" ) solía ser recta, no curva, pues era mejor en el uso para los soldados. El cañón tenía en su parte posterior un orificio por el que se aplicaba en el momento del disparo la mecha encendida. En total, el arcabuz llegaba a pesar de entre unos 4 kg y 5 kg.
Mecanismo.
El más corriente fue el de mecha, más usado en el siglo XVI y de pedernal aparecido a mediados del siglo XVII
El mecanismo de mecha consisitía en colocar una mecha encendida en un trozo de hierro a modo de palanca, llamada serpentín que, accionada por el gatillo, se introducía en el oído (donde se encontraba la cazoleta, llena de pólvora), donde se producía la explosión disparando la bala.
A mediados del siglo XVI se introduce en los arcabuces la cubrecazoleta, una tapa que cubría en las marchas o días lluviosos la cazoleta, pues si la pólvora se mojaba, no se produciría la explosión.
También en ell siglo XVI apareció el mecanismo de llave de rueda, mucho mas sofisticado que la antigua llave de serpentín, y que es similar a como funcionan las ruedas de encendido de los encendedores de bolsillo modernos.
Actuaba usando los principios de hacer fuego usando el pedernal y el eslabón, adecuándolos a un mecanismo para un arma de fuego.
Se insertaba una palanca en el eje de una rueda para girarla contra un resorte. Luego al disparar, la rueda giraba de vuelta a gran velocidad rozando una piedra de pedernal sujeta por las mordazas de la palanca articulada que ahora en adelante pasaría a llamarse “gato” y generando de esta forma chispas que encendían la pólvora de la cazoleta.
El mecanismo era muy sofisticado y requería de mucho tiempo y destreza para que un artesano pudiese fabricar uno de ellos. En esa época, tan sólo los mecanismos de los primeros relojes de péndulo eran mas finos y precisos que estas piezas. Demas está decir que ademas eran horriblemente caros.
La llave de rueda, también llamada de rosa o de fuego, consistía en una rueda dentada, que al girar rápidamente contra una piedra blanda, piedra de fuego o piritas le hacía despedir chispas.
Arcabúz con llave de rueda. Podemos ver la palanca que se usaba para girar la rueda.
El mecanismo de pedernal no se introduce en el arcabuz hasta, más o menos, 1670. Para entonces, el arcabuz no era un arma de fuego de infantería, pues el arcabuz había sido sustituido por el mosquete, sino de caballería. El mecanismo de pedernal era más caro, aunque más seguro y eficaz para el soldado. La llave de pedernal consistía en introducir una piedra de pedernal que funcionaba como mecha. Se introducía en la cazoleta y se producía la explosión pues se producía chispa. El mecanismo era parecido al mecanismo de la mecha pero se sustituía la mecha por la piedra de pedernal.
Al apretar el gatillo un pedernal choca contra un metal lo que provoca una chispa que enciende la pólvora de la cazoleta que a su vez, a través de un fino agujero(oído), prende la pólvora depositada en el cañón e impulsa la bala.
Munición.
La munición del arcabuz consistía en la pólvora y la pelota, la bala propiamente dicha. La bala, de forma esférica, estaba hecha de plomo y solía pesar unos 10 g aproximadamente. Las balas debían estar hechas de tal manera que entrasen holgadamente en el cañón del arcabuz. El que existiera una distancia entre la pared del cuerpo y la bala (Cristóbal Lechuga, maestre de campo, nos indica que se llama viento) ayudaba a que los gases que se producían en la explosión para expulsar la bala no obstaculizasen y frenasen el disparo, ralentizando a la bala. La bala era introducida por el cañón, como arma de avancarga. Se introducía gracias a una baqueta de hierro que era usada como rascador (para limpiar la pared interna del arcabuz) y atacador (para que llegase la bala a la recámara). Las balas eran hechas, a veces, por los mismos soldados, quienes adquirían plomo y una tenaza con la que se hacían las balas, pues tenían la forma.
El soldado llevaba dos tipos de recipientes para la munición, un frasco donde se llevaban las pelotas y un frasquillo donde se llevaba la pólvora para cebar la cazoleta. En algunos casos, se llevaban recipientes con la bala y la cantidad exacta de pólvora, estos frasquitos en los tercios españoles eran doce y los soldados los llamaban comúnmente los doce apóstoles.
Para accionar el mecanismo de mecha se llevaba una cuerda formada de lino o cáñamo, rebozada con agua y salitre, para que, cuando prendiera, diera más fuerza en la explosión. Pero esto ocasionaba que la cuerda se malgastara pues ardía con rapidez.
Para accionar el mecanismo de pedernal, se llevaban varias piedras de pedernal que solían durar bastante.
El alcance útil del arcabuz no superaba los 50 m y habitualmente se prefería disparar a menos de veinticinco metros de distancia del enemigo, pero la evolución y mejoramiento del arcabuz dio más alcance efectivo (se cree que a finales del siglo XVII, podían alcanzar un alcance de doscientos metros).
Detallaremos la serie de movimientos necesaria para un arcabuz de mecha con cubrecazoleta [c.1540-c.1670]
CARGA
1. Cebar la cazoleta con el polvorín.
2. Cerrar la cubrecazoleta
3. Soplar sobre el conjunto - cerrada la cubrecazoleta - para eliminar los restos de pólvora que hayan caído fuera de la cazoleta, en soslayo de una ignición fortuita.
4. Llenar el arcabuz con la carga principal de pólvora. Bien usando los frascos - o doce apóstoles con la carga dosificada - llevando la boca del frasco a la boca del arcabuz y volcando todo su contenido, o bien usando el frasco principal, y echando a ojo una carga de pólvora, regulando su volcado con un pulsador que liberaba la apertura del frasco.
5. Introducir la bala por la boca del arcabuz
6. Sacar la baqueta del fuste, acortarla y llevarla a la boca del arcabuz.
7. Llevar la baqueta por el ánima del cañón hasta tocar la bala, y golpear dos veces sobre esta para prensar la pólvora.
8. Sacar la baqueta e introducirla de nuevo en el fuste.
COLOCACIÓN DE LA MECHA
9. Colocar la mecha en el serpentín, tomando la medida del trozo que se ha de engarzar, de manera que el cabo encendido caiga justamente sobre el polvorín.
10. Avivar el cabo encendido de la cuerda para que haga buen efecto, soplando sobre él.
DISPARO
11. Llevarse el arcabuz al hombro y apuntar.
12. Liberar la cazoleta de su tapa.
13. Pulsar el disparador.
14. Soplar la cazoleta para eliminar los restos de pólvora quemada y posibles rescoldos, quedando el arma preparada para reiniciar el proceso.
El mosquete
Contemporáneo en la historia con la última época del arcabuz, el mosquete se perfiló como una variante mas pesada y potente del anterior, tan pesada que las versiones primitivas debieron contar con un accesorio especial en la forma de un monopié terminado en una horquilla superior. En esta horquilla se apoyaba el arma para hacerla mas estable en el momento del disparo.
El mosquete nace como pieza ligera de artillería para defensa de plazas fuertes a principios del XVI. De hecho en fecha tan temprana como en 1501 se hace referencia entre las piezas entregadas a fortalezas del reino de Granada, un mosquete de una arroba y cuatro libras de peso [13,34kgs].
Estas piezas no obstante, no eran armas portátiles para el uso de la infantería en campo, sino mosquetes de posta, o de muro, que aunque manejados por una sola persona, necesitaban de un punto de apoyo - normalmente el propio muro de la fortaleza, de ahí su apellido, o un caballete - para poder ser disparadas, en tanto su enorme peso hacía inviable que un hombre las manejara para hacer puntería con ellas.
No fue hasta la década de 1560, cuando el mosquete - aligerado y apoyado en una horquilla de madera - hace su salida de las fortalezas como arma portátil del infante.
El mosquete fue esencialmente un arma idéntica a su hermano pequeño el arcabuz, radicando su diferencia en sus dimensiones [calibre, longitud, peso] prestaciones [alcance, potencia y cadencia] y en su manejo, ya que por su peso [entorno a 7.5-8.5kgs] requería del uso de una horquilla para su apoyo.
El calibre de un mosquete solía ser de onza y media de bala o dos onzas, aunque había piezas portátiles de hasta dos onzas y media.
1 onza = 1/16 libra castellana = 28.75 gramos.
1 bala de plomo de 2 y ½ onza de peso tendría 22.55 mm de diámetro.
1 bala de plomo de 2 onza de peso tendría 21 mm de diámetro.
1 bala de plomo de 1 y 1/2 onza de peso tendría 19 mm de diámetro.
La longitud del cañón solía ser de entre 5 y 6 palmos [o cuartos] de vara castellana [100-120 cm] y su peso [sólo del cañón] de entre 15 y 20 libras [5-6.5kgs].
La caja [fuste y mocho] se hacía de madera de cerezo, y las llaves fueron de mecha en la mayor parte del periodo que tratamos, hasta que en el último cuarto del siglo XVII comenzaron a sustituirse por las llaves de pedernal.
Pelotas
Un mosquetero debía llevar unas 25 pelotas o balas de plomo consigo - la mitad que un arcabucero - número que constituía el que resultaría necesario para una batalla. No obstante esto, tal vez algunos soldados llevasen menos - excusando así la carga - o consumiesen más - dependiendo de las ocasiones - con lo que deberían recibir suministro de pelotas hechas, que se transportaban en cajas en los carros de la artillería. Por este motivo, era muy necesario que los calibres fueran lo más comunes posibles, para evitar el inconveniente de no tener la munición adecuada con que servir las armas. En todo caso, nos remitimos a lo ya indicado para el arcabuz, junto con el arma se suministraba una turquesa o molde para la fabricación de las balas, y al soldado se le entregaba el plomo en pasta para que el mismo labrase sus pelotas.
En cuanto a lo que se refiere a la descripción de llaves, pólvora, frascos, frasquillos, balas, mechas y demás equipamientos del mosquete, para no extendernos, nos remitimos al hilo arcabuz y nos centraremos de aquí en adelante a destacar únicamente aquellos aspectos diferenciales de la pieza menor.
Alcance
Martin de Eguiluz narraba de los mosquetes en 1592:
Alcanzan mucho, y matan a cuatrocientos pasos a un caballo.
Miguel Pérez de Ejea daba el dato que sigue en el año de 1632:
[800 pies es la distancia] donde empiezan a hacer efecto las bocas de fuego, entrando dentro la jurisdicción y puntería de los mosquetes. [800 pies = 222 metros]
Sebastián de Medrano recogía el siguiente dato en 1700:
La primera máxima es que línea de la defensa no sea mayor que el alcance del mosquete de punto en blanco, que es mil pies geométricos.
O sea, algo más de 220 metros para un mosquete del primer tercio del XVII, y cerca de 270 metros de alcance de punto en blanco para un mosquete de finales de dicho siglo.
1 pie [geométrico] = 1/3 de vara castellana = 27,77mm
Horquilla
La horquilla solía ser de 7 palmos [unos 146 cm] y su asta debía ser de madera de espino, u otra madera fuerte, antes que madera dulce, porque a pesar de que fuera más pesado, había de sufrir bastante peso y trabajo.
La U de la horquilla era de metal, y asimismo, la horquilla contaba con una contera de metal en su pie, para que no se desgastara la madera en su contacto con el terreno.
A finales del siglo XVII, el mosquete se apropia definitivamente del campo de batalla. De los sistemas de cuerda y rueda de sus inicios, se pasará al sistema de chispa. La incorporación de la bayoneta, primero encastradas -se introducían en el cañón e impedían disparar- y luego, a mediados del siglo XVIII, de cubo –que permiten calarla sin obstruir el cañón-, permitirán prescindir de la infantería con picas, en favor de más mosqueteros. Por primera vez en la historia, los hombres en el campo de batalla no eran una mezcla de espadachines, piqueros, mosqueteros, ballesteros, arqueros y jabalineros: casi todos los ejércitos comenzaron a estandarizar sus fuerzas militares dejando en la lucha frente a frente solo a los mosqueteros, por el poder de fuego que representaban y porque, si estaban entrenados y mantenían la organización, se podían defender también de la caballería.
Edward Charles Howard en 1800 descubre los fulminatos y sus propiedades detonantes. Fue luego el reverndo A. J. Forsyth de Belhelvie, Aberdeenshire, Escocia, quien experimentando con estos compuestos fabricó los primeros pistones fulminantes como un medio de iniciar una carga de polvora de un arma de fuego.
Ya para 1830 los pistones fulminantes eran de uso comun en armas de fuego, y lo que se hizo fue crear un mecanismo tomando como base la llave de pedernal y eliminar la la cazoleta y sustituyendola por una simple chimenea que aceptaba el fulminante y que comunicaba con la carga de polvora a traves del orificio de iniciado. Tampoco era ahora necesario llenar de pólvora el orificio ya que el fulminante era por si solo capaz de proyectar la detonación a la polvora a traves de este conducto.
La llave de percusión es el mecanismo de las armas de fuego, mediante el cual se explosiona la pólvora por medio de una cápsula fulminante que se inflama al golpe de un pequeño martillo, en sustitución del pie de gato de la llave de sílex.
Muchos mosquetes fueron transformados a percusion por la via de modificar su mecanismo original de pedernal, manteniendo el resto del arma tal cual. Con este mecanismo se avanzaba en la rapidez de tiro al ser mas fácil poner un piston que cargar la cazoleta con polvora y montar la batería, se evitaban las obstrucciones del orificio con residuos de pólvora de la cazoleta, ademas de dotar al arma de una mejor proteccion ante las inclemencias del tiempo, ya que la lluvia hacía las armas de pedernal inservibles luego de unos minutos de expuestas a esta.
La última guerra importante en que se usaron mayoritariamente mosquetes fue la guerra de Crimea en 1854. Los de percusion fueron usados por Inglaterra y Francia, y los mas antiguos de pedernal fueron usados por las fuerzas rusas y turcas.
Lo que no cambió nunca en el mosquete fue su alcance y precisión, similar durante los casi 300 años de su uso, y que fijó así las tácticas de la época en las mentes de generaciones de mandos militares.
Por ello Lord Raglan pudo darse el lujo de estudiar y eventualmente aplicar en Crimea tácticas similares a las desarrolladas por Federico Guillermo I de Prusia casi 150 años antes, algo impensable hoy en día.
Sin embargo en este conflicto ya estaban a la vuelta de la esquina, hicieron su aparición y se usaron aunque en mucho menor escala los rifles. Rifle es un término de origen anglosajón con el que se designa genéricamente a cualquier arma larga, como fusiles o carabinas, cuya ánima está rayada para estabilizar la bala durante el disparo.
Primeros materiales adicionales en las balas
A principios del siglo XIX, las balas de plomo se comienzan a endurecer aleándolas con antimonio o recubriéndolas de cobre para evitar que la bala se desvíe de su trayectoria habitual, debido a las deformaciones provocadas durante el disparo. También se les da forma cilindrocónica para favorecer la rotación al ser disparada de un cañón con rayado de ánima.
Comienza el rayado del ánima
El rayado del ánima consiste en grabar una serie de estrías a lo largo de la superficie interna del cañón, que van girando en un determinado sentido, completando un giro de 360° alrededor del eje del cañón cada cierta distancia.
Las estrías provocan que la bala rote varias veces, y de esta manera se mantiene estable la trayectoria durante el avance al mantener su eje paralelo con la línea de vuelo. Como consecuencia aumenta el alcance y la puntería del fusil.
Los fusiles y carabinas de ánima rayada se conocerán genéricamente a partir de esta época por el término anglosajón de rifle.
Los primeros rifles que se produjeron en forma regular exceptuando casos puntuales y anecdótios que fueron fabricados desde antiguo en toda Europa, fueron derivados de un invento alemán, el Rifle Jäger (rifle deCazador).
El Jäger. Esta arma de caza con sus variantes se usó desde mediados del siglo XVIII hasta entrado el siglo XIX, fecha en que la llegada del piston fulminante también se hizo notar.
El paso del sistema de llave de pedernal al sistema de iniciado por llave de pistón o percusión fue tan expedito como en el caso de los mosquetes ya descrito, y ocurrió simultáneamente con el anterior.
Ya hacia 1840 el rifle de percusión hacía su tímida entrada en los escenarios bélicos, y para 1861 en que comienza la Guerra de Secesión americana era el arma principal de ambos bandos.
Tomando como ejemplo el posterior Springfield modelo 1863, el arma principal usada por el ejército de la Unión, éste era capaz de impulsar una bala tipo Minié calibre .58 a una velocidad de 289 mts/seg. Tenía una buena precisión hasta los 400 metros con un rango efectivo maximo de 600 metros. Su cadencia de tiro era de 6 disparos por minuto en buenas manos. Pesaba algo mas de 4 kilos y su longitud total era de 1,49 metros.
US. Springfield m1863.
La tragedia que se originó en esa guerra con la entrada de estos rifles fue consecuencia de lo que los mandos durante decenas de generaciones habían aprendido táctica pensando en el rendimiento del mosquete. De allí que las principales batallas iniciales de este conflicto fuesen efectuadas bajo esa doctrina, todavía con formaciones ya anacrónicas de lineas de batalla.
Pero las nuevas armas que usaban ahora eran muy capaces de atravesar dos infantes en linea de fondo y a veces tres, a distancias mucho mas allá que los 50 metros usados hasta entonces, y con una precisión que ponía en ridículo todo lo visto o dado por sabido previamente en lo que a prestaciones de un arma de fuego se refiere.
Costo decenas de miles de vidas aprender la lección, incluso incontables oficiales y mas de un general perdieron la vida por no estar acostumbrados a pensar en términos del alcance y precision de esta nueva arma, a manos de las recien creadas formaciones de snipers.
Durante la Guerra de Secesion se generalizó una práctica que ya existía en los ejércitos desde la época del pedernal. Consistía en que no se entregaban separadamente al soldado los proyectiles sueltos y la pólvora a granel, sino que para evitar accidentes en el fervor de la batalla se usó una forma mas práctica de dotar al soldado de su parque individual: el cartucho
Este no era mas que un envoltorio cilindrico de papel cerrado por ambos extremos y que contenía por un lado la bala y por el otro la pólvora exacta. Lo único que por razones de seguridad se entegaba aparte e iba en un estuche separado eran los pistones.
Cartucho calibre .58 Springfield
Cartucho calibre .69 para mosquete de ánima lisa.
Al momento de cargar, el soldado rompía el papel por el extremo de la pólvora usualmente con los dientes. Luego la vertía en el cañón e introducía la bala de la forma usual aprovechando de usar el papel como taco. Esta fue la manera como evolucionó el antiguo sistema de medidas de pólvora hechas de tubos de madera, que los mosqueteros colgaban de sus bandoleras para evitar tener que dosificar pólvora en medio de un combate.
Todas las armas expuestas hasta ahora eran de avancarga. Se cargaban prácticamente de la misma manera que un arcabuz.
El rifle de retrocarga
La idea de que sería mucho mas práctico cargar un arma por atrás que por adelante ya existía desde antiguo. La retrocarga
era mas ventajosa para los jinetes, ya que cargar un arma de avancarga montado y en movimiento era azaroso en extremo, y la dosificación correcta de la pólvora poco menos que imposible. También disminuía el riesgo de dobles cargas, frecuentes en la avancarga durante el combate. Otra ventaja era que evitaba movimientos amplios del arma y el soldado que lo expusieran al fuego enemigo.
Hubo muchos ejemplos puntuales de como esto fue realizado previamente por armeros en toda Europa, y llevado a cabo con diseños a veces muy ingeniosos. Lo malo era que estos mecanismos eran muy complicados, costosos y no entregaban tampoco una solución técnicamente satisfactoria en cuanto a robustez y longevidad.
De aquí en adelante utilizaré en forma indistinta el término “rifle”, que es el nombre genérico del arma que nos ocupa, y el término mas especifico de “fusil”, referido a una arma larga de uso militar. Esta distinción es propia de nuestro idioma (entre otros). En ingles se usa el termino Rifle exclusivamente.
El Sharps
En 1811 el capitan John Hancock Hall y el arquitecto William Thornton patentan por primera vez en EEUU un diseño de arma de retrocarga, basado en un mosquete con bloque basculante de articulacion trasera.
Ya para 1816 el mecanismo había evolucionado en un arma robusta, y en 1818 se puso una orden por el ejercito de EEUU para 100 rifles “de prueba” los que se desempeñaron bien. A ello siguó una orden por 1000 rifles. El capitan Hall es nombrado para ello armero asistente del arsenal de Harper’s Ferry donde se fabricaron estos rifles, y por su gestión allí es sindicado actualmente como el creador de las partes intecambiables en las armas de fuego. Para ello diseñó y fabricó varias máquinas-herramientas que permitieron fabricar partes y piezas en forma acelerada, y de paso creando uniformidad entre ellas.
El rifle Hall
Pese a lo novedoso del diseño de Hall y a los métodos de producción empleados y que significaron un avance importante iniciando una tendencia sin vuelta atrás en que el proceso fabril fue sustituyendo paulatinamente el arte armero, el Hall fue poco querido por las tropas.En primer lugar, era mas complejo al tener mas partes y los soldados preferían la sencillez de sus rifles/mosquetes. Además tenía un problema que nunca se pudo solucionar, y que fue el escape trasero de gas en el momento del disparo. Ello por el poco ajuste de sus piezas, en especial del bloque basculante. Un joven aprendiz de armero que trabajó en Harper’s Ferry fue Cristian Sharps. Allí conoció a fondo el sistema Hall, y una vez trabajando por su cuenta en Cincinnati, Ohio, en 1840 se dió a la tarea de perfeccionarlo creando finalmente el siguiente sistema: El llamado de bloque deslizante o descendente (falling block), que está basado en la simple compuerta conocida desde muy antiguo y utilizada principalmente en canales de regadío.
Su invención vió la luz en la forma del rifle Sharps patentado en 1848. Fue tal la genialidad de su diseño que los principios básicos de su mecanismo fueron ampliamente copiados o se usaron como base para otros diseños, y aun perdura en rifles de producción actual.
Carabina Sharps 1863
Sharps 1874
Sharps hizo un bloque deslizante de desplazamiento vertical que pasó a llamarse “cierre”, el que por medio de una palanca que hacía las veces de guardamonte bajaba y subía exponiendo el extremo trasero del cañón. Este cierre estaba encajado en forma muy precisa en un marco muy sólido de acero que además contenía las otras piezas del mecanismo de disparo. El conjunto se calculó para que resistiera las presiones del disparo muy holgadamente y fue llamado el “cajón de mecanismos”. Tenía ademas la chimenea adosada a la parte
superior del bloque, donde quedaba al alcance del gato que de ahora en adelante se llamaría “martillo percutor”
Para cargarlo se tiraba del guardamonte hacia abajo y el bloque descendía exponiendo la parte trasera el ánima.
Es ese momento se introducía el cartucho antes descrito en el cañon.
El cartucho estaba sobredimensionado de tal forma que sobresalía del cañon por atrás. Al cerrarse el mecanismo haciendo subir el bloque de cierre, ese cortaba el extremo expuesto del cartucho exponiendo así la pólvora a la cara posterior de bloque, donde se encontraba el orificio interno de la chimenea.
A la zona de ensanchamiento trasero del ánima y sin estrías para acomodar el cartucho se la llamó la “recámara”
El Sharps así descrito resolvió todos los defectos el Hall y fue muy bien aceptado por las tropas. Nunca pudo sustituír al rifle Springfield por un problema de costos y base manufacturera ya instalada.
El fusil de aguja: El Dreyse y el Chassepot
Una de las desventajas que tenía el Sharps era que requería que el pistón fuese colocado en un movimiento aparte, y ya habían cerebros estudiando el problema y eventualmente ideando un sistema que evitase esa pérdida de tiempo.
La respuesta práctica vino de Prusia, donde el año 1841 Johann Nikolaus von Dreyse patenta una arma y cartucho que
llevarían su nombre, y por los que recibiría posteriormente el “von” en el mismo al ser elevado a la nobleza en 1864.
Adoptado como el "leichtes Perkussionsgewehr M/41" ( fusil liviano de percusion), el nombre de mimetismo con que se le conocería en ese entonces presentaba una de las maneras mas prácticas de la idea que ya circulaba en el ambiente, de reunir en un "paquete" el proyectil, la pólvora y el fulminante. Esto se logró poniendo dentro el cartucho, entre la bala y la carga de pólvora un “taco” que por delante se moldeaba y procuraba apoyo a la parte de atras del proyectil, y por el aspecto trasero expuesto a la pólvora tenía empotrado el fulminante.
Se puede apreciar entre la pólvora y el proyectil el taco con el fulminante adosado en su cara posterior.
Por ello el arma incorporaba un larga aguja, la que en el momento del disparo perforaba el cartucho longitudinalmente de atras hacia adelante hasta impactar el fulminante y así iniciar la pólvora. Una de las características que requería el fulminante era que por su posición en el taco, la aguja debía golpearlo siguiendo un movimiento longitudinal a traves de la carga de pólvora. Esto condicionó que el cierre fuese un elemento cilindrico en línea con el cañon, que en su interior albergaba la aguja y su correspondiente resorte helicoidal.
El sistema Dreyse. Una característica de este era que la aguja no quedaba montada con el movimiento de carga del cerrojo hacia atras y adelante, debía ser montada a mano despues de puesto el cartucho y cerrada la acción. Para ello contaba el cierre en su borde trasero con una proyección superior que permitía traccionarlo hacia atrás.
El Dreyse siempre adoleció de muchos defectos comunes a las armas de retrocarga que usaban estos cartuchos primitivos. Principalmente del escape parcial de gas, de tal forma que ante el uso continuado llegaba el momento en que el cierre ya no podía obturar completamente, lanzando prácticamente la mayor proporción de los gases hacia la cara del tirador. Esto hacía disminuír su ya limitado alcance, de suyo menor que el de los mejores rifles de avancarga contemporáneos. También al estar la aguja en el momento del disparo expuesta a los gases calientes de la pólvora, su corrosión era muy rápida y por ende su vida útil muy limitada. Sin embargo su gran cadencia de tiro hacía estas desventajas tolerables en el campo de batalla.
Esta arma nueva, incorporada en una fecha tan temprana como 1848 en el ejercito de Prusia cuando en el resto del mundo recién estaban pensando en la transición del mosquete al rifle de percusión, hizo que en muchas partes se pusieran algo nerviosos ante esta innovación. Una de las que recibió su cuota de plomo Dreyse fue Dinamarca en 1864, y poco despues Austria en 1866. Particularmente en la batalla de Sadowa el 3 de julio de 1866 contra esta última, la potencia de fuego del Dreyse fue decisiva para la victoria prusiana. Estos hechos fueron particularmente notorios en Francia, donde también se estaban comenzando a manifestar serias discrepancias con Prusia sobre la manera correcta en que debería ser dibujado el mapa de Europa en el futuro.
Por ello fue que Francia comenzó lo que ahora llamaríamos una "carrera armamentística”. El resultado fue el Chassepot de 1866, la repuesta francesa al Dreyse. No era mas que un fusil de aguja copia del anterior, si bien desarrollada mas de 20 años después y que incorporaba mejoras que lo hacían muy superior a su antecesor tales como el famoso “sello de goma”, novel forma de sellar la recámara para minimizar efectivamente el escape de gas.
Fusil Chassepot 1866
Características del Chassepot, considerado la cumbre del desarrollo del fusil de aguja:
• Calibre: 11 mm
• Longitud: 130 cm (188 cm con bayoneta)
• Longitud del caño: 79,5 cm
• Peso: 4,6 kg
• Velocidad inicial: 405 m/s
• Alcance efectivo: 1200-1300 m
• Peso del proyectil: 25 g (plomo)
Una vez instalada la base fabril para la fabricación de los cartuchos metálicos, llegaron a ser muy baratos de producir. Sin embargo, para llegar a ese punto el camino fue a veces azaroso en extremo.
Si bien el cartucho metálico finalmente fue adoptado rápidamente en todos los países que se preciaran de algo, ello trajo consigo el lamentable hecho que de la noche a la mañana había pila y pilas de rifles de percusión obsoletos, millones si tomamos en cuenta Europa solamente. A muchos países les quedó claro que ahora un gasto mayor en la forma de la introducción de un fusil nuevo diseñado especialmente en torno al cartucho metálico de pólvora negraestaba absolutamente fuera de discusión.
Por ello se dieron a la tarea de desarrollar soluciones fáciles de implementar, seguras, y por sobre todo baratas, para transformar el rifle de avancarga de que disponían en uno de retrocarga para que pudiese aceptar un cartucho metálico.
El cartucho moderno
Caja de fulminantes y cartuchos de transición de mediados y finales del s. XIX. Dos de espiga (Lefacheux), el de arriba de percusión central, el de abajo de percusión anular.
Y nace el cartucho moderno, el sistema que junta los tres componentes, la ignición, la pólvora de propulsión y el proyectil en un cartucho metálico. En 1.846 Houllier le añade el fulminante al cartucho fabricado en 1.836 por Lefacheux. En 1.845, en París, Nicolás Flobert inicia la producción del cartucho de percusión anular. En Londres en 1.852 Dawn fabrica cartuchos de percusión central.
Fusiles de cartucho metálico monotiro
En el período que siguió a la época de las conversiones, la industria armera vió muchos cambios en su forma de operar. Por una parte los procesos fabriles automatizados que se habían iniciado desde la época de Hall 50 años atras ya eran cosa habitual. Por otra, ante la introducción de altos hornos que hicieron abundante el suministro de acero y la disponibilidad de energía barata en la forna de eficientes motores a vapor, se comenzó a mecanizar principalmente este duro y resistente metal para la fabricación de rifles. Se abandonó por completo el uso de hierro y bronce que hasta ese entonces habían sido los principales metales utilizados por la industria armera.
Estos fueron algunos de los primeros rifles de cartucho metálico de pólvora negra diseñados y fabricados como tales, y que fueron usados por las principales potencias de ese entonces.
Sharps
Esta acción ya la examinamos como rifle de percusión. La incluyo aquí pese a que se podría hablar de una conversión por la sencilla razón que las conversiones fueron las menos, es una acción que al contrario del ejemplo Chassepot/Gras se continua fabricando como rifle de cartucho metálico de pólvora negra hasta el día de hoy sin modificaciones.
Aquí solo se sustituyó la chimenea por una aguja percutora y se agregó una uña extractora. Fue ofrecida como rifle de caza al mercado a partir de 1869.
Winchester/Browning High Wall 1885
Una acción que llegó un poco tarde para los bisontes, pero que fue muy utilizada como rifle de tiro de precisión fue la variante de John Moses Browning del cierre deslizante o descendente. La principal diferencia con la Sharps es que el cajón de mecanismos ahora es mas largo para incorporar un martillo percutor en línea en el centro del arma y no lateral. Fabricada por la Winchester, se hicieron dos versiones de ella. La inicial conocida como la High Wall (paredes altas) y que fue la que incorporó los calibres grandes, y una posterior algo menor en altura, que consecuentemente se le llamó la Low Wall. Se comportaron en forma brillante en el deporte del tiro, y el récord mundial de tiro de precisión de pólvora negra fue realizado con una High Wall y aún se mantiene vigente. Hasta hoy se sigue fabricando, utilizandose a menudo como la base para innumerables rifles de tiro de tipopersonalizado o “custom”
Farquharson
Una acción considerada como el punto culminante del mecanismo de bloque deslizante es esta, diseñada por los armeros escoceses John Fahrquarson y Gorge Gibbs y parentada en 1872. El sharps había heredado el antiguo martillo lateral y el High Wall tenía martillo central expuesto. La acción Gibbs-Farquharson por su parte era mucho mas moderna y refinada con el martillo interior.
Una característica muy importante que incorporaba esta acción era la siguiente. Como en una acción con percutor interno no hay martillo a la vista que indique la condición del arma, el Farquharson tenía un indicador de condicion externo al cajon de mecanismos por el lado derecho. Cuando el arma era disparada, un pin metálico se movía a la posición en direccion morizontal. Cuando se cargaba, quedaba oblicuo hacia arriba y dando una indicacion visual y táctil que el arma estaba lista para disparar.
Comblain
El Comblain fue una acción mas tipo cierre de bloque deslizante. Tiene cierta similitud con el Winchester/Browning High Wall, por el martillo externo en posición central. Una particularidad que tenía el diseño era que las versiones de exportación montaban automáticamente el percutor al ser bajado el cierre para la carga, en cambio las versiones para la Guardia Civil no incorporaban este mecanismo debiendo el tirador montar el martillo percutor a mano luego de cargar el arma. El calibre era algo anémico, poco adecuado a lo que se consideraba un calibre de uso bélico como el que estaban incorporando las armas de ese período, siendo mas similar al antiguo cartucho metálico Snider que a uno mas moderno como el cartucho 11mm del Gras.
Remington Rolling Block, cierre rodante o giratorio:
El concepto original de esta acción fue patentada por Leonard Geiger en 1863 y extensivemente mejorada y refinada por Joseph Rider, un armero de la Remington en el período de 1863 a 1865.
Era decepcionantemente sencilla con solo 25 partes en total, escasas partes moviles y de un accionamiento que hoy llamaríamos de “interfaz intuitiva”. Aparte de ser la accion mas eficiente alguna vez producida para un rifle de cartucho metalico de polvora negra por su robustez , confiabilidad y resistencia a la suciedad o maltrato. Bastaba un par de horas o media tarde para instruír a un recluta en su uso. La acción consistía en dos bloques giratorios en tándem. Uno de cierre, y otro que incorporaba el percutor por detrás del anterior. Estaban puestos tan cerca el uno del otro y con una geometría tal que los radios de ambos se intersectaban, y para que uno de ellos
pudiera girar el otro bloque tenía que estar en una posición determinada presentando una cavidad al primero. Funcionaba llevando el
percutor atrás. Así se podía abrir el cierre y con ello se bloqueba a su vez el percutor. Se ponía el cartucho y se llevaba el cierre hacia
delante. Esto liberaba el percutor para que pudiese girar y golpear la aguja percutora. Al disparar el arma, el pecutor con su correspondiente bloque giraba bloqueando el cierre, impidiendo que se abriese hasta que no se montase nuevamente.
Cierre basculante:
Martini-Henry
Este fusil, un clásico de la Inglaterra victoriana se basó en la acción de Henry Peabody refinada por Friedrich von Martini, con el diseño de cañon estriado de Alexander Henry. Consistía en un boque de cierre pivoteante que basculaba articulado por atrás por un pasador
transversal. Al accionar la palanca de apertura, el bloque giraba hacia abajo unos grados descubriendo la recamara y montando el percutor interno. Tenía también un indicador de condición à la Farquharson al lado derecho del cajón de mecanismos.
Esta fue el arma que mantuvo al Imperio Británico en su época de máxima gloria y expansión y fué el custodio de la “Pax Britannica”. Fue producido desde 1871 a 1891. Se calcula que se fabricaron mas de un millón de ellos considerando todas las variantes. Combatió en todas las guerras coloniales británicas, en la guerra Anglo-Zulú, en la Guerra de los Boers y en la Primera Guerra Mundial.
Características técnicas:
Calibre: .577/450
Cadencia de tiro: 10 por minuto
Vel. Inicial: 270 mts/seg
Rango efectivo: 550 mts
Rango maximo: 1400 mts
Peso: 4.2 kg
Longitud: 1250 cms.
Westley Richards
Esta acción es una Martini muy mejorada y refinada, considerada como el non plus ultra del bloque pivotante. El Westley Richards armó a los Sahibs y Bwanas en sus salidas de safari en la India Británica y el Africa respectivamente, y fue un arma exclusiva fabricada prácticamente solo por encargo y para la caza. Considerado tal vez el mas elegante y refinado rifle de caza monotiro de cartucho metálico de pólvora negra, así como el Farquharson fue considerada la mejor acción de bloque descendente y de tiro de precisión.
Werder
Volviendo al campo mas prosaico de las acciones militares, la Werder fue la respuesta bávara a la pregunta del fusil monotiro de cartucho metálico.
Adoptada en 1869 de un diseño de Johann L. Werder, esta era una acción de bloque pivoteante descediente del Peabody- Martini. Apodada el “Rayo bávaro” por la rapidez de su funcionamiento que describiremos a continuación.
Consistía en un bloque con una palanca superior. Contrariamente a lo que pudiera creerse, esta palanca no abría el bloque de cierre, sino que lo cerraba. Al cerrarse el bloque, se tensaba el percutor y se tensaba también otro resorte de apertura del bloque. Al accionar una palanca en posicion anterior en el guardamonte que tenía el aspecto de un disparador al revés, se liberaba el cierre el cual bajo la presión del mencionado resorte se abría expulsando el cartucho. El tirador solo tenia que introducir otro tiro y cerrar el bloque con la palanca superior quedando el arma lista para disparar.
En esta pequeña reseña he mostrado algunas de las principales acciones monotiro diseñadas desde el comienzo para el cartucho metálico de pólvora negra, tanto militares como deportivas que creí relevantes para mostar conceptualmente el desarrollo de las mismas y la evolución del rifle en esta etapa de la historia.
He dejado fuera a propósito algunas acciones de cierrre en línea similaresy derivadas del Dreyse/Chasepot/Gras conocidas tradicionalmente como fusiles a cerrojo, ya que por su versatilidad estas acciones inicialmente monotiro evolucionaron a lo que describiré en detalle en el próximo capítulo: El rifle de repetición
Los rifles de repetición
En cuanto se dispuso de un cartucho metálico, muchos diseñadores de armas tomaron nota de la facilidad con que era cargado en un arma, y que esta acción podría eventualmente ser facilitada proveyendo al rifle de algún tipo de depósito de cartuchos, y de allí cargarlos en forma mecánica en la recamara.En el presente capítulo veremos que soluciones fueron implementadas para ello.
Los americanos
Rifle revolver Colt de percusión
Una curiosidad que se suele ver a veces es esta arma, y no es mas que un revolver Colt de percusión con culata y cañón de rifle. Se fabricó en reducido número como para armar dos regimientos de la Unión en la Guerra de Secesión y fue utilizado en un par de batallas donde aseguró la victoria por su alta cadencia de tiro. Lamentablemente nunca pudo superar su gran defecto: El problema con los revólveres de percusión y al que los Colt no son ajenos, es que en el espacio entre cilindro y cañón en el momento del disparo salen chispas las que entran en las otras recámaras, eventualmente iniciando la pólvora y provocando múltiples disparos secundarios simultáneos. Este frecuente accidente que en un revolver puede provocar algunas veces lesiones y la posible perdida de un dedo, en un rifle es mucho mas catastrófico al ser aquí el brazo apoyado en la chimaza el que está expuesto a esta explosión, y era de regla cada vez que esto ocurría que el brazo quedaba gravemente lesionado por esquirlas de metal y el fuego de la explosión. Este rifle no tuvo vida útil mas allá de ese conflicto y rápidamente fue olvidado.
Spencer
Este fue el primer desarrollo exitoso de un arma larga de repetición. Su mecanismo estaba basado en un cargador tubular en la culata del arma, y un mecanismo con cierre à la Sharps pero que incorporaba además otro movimiento giratorio que se accionaba por medio de una palanca. Al igual que este último, tenía también un martillo percutor externo que debía ser montado a mano antes del disparo. Se accionaba bajando la palanca que hacía las veces de guardamonte. Un cierre en parte descendente y en parte rotatorio bajaba desbloqueando la acción y luego giraba hacia atras, paulatinamente expulsando el cartucho previamente disparado y recibiendo uno nuevo del cargador. a lo largo de su movimiento. Al accionarse la palanca hacia arriba, el cierre giraba empujando el cartucho dentro de la recamara. El último movimiento de la palanca hacía que la parte superior del cierre subiese deslizándose en su encastre y bloqueara la acción. Luego había que montar el martillo percutor a mano para efectuar el disparo.
El talón de Aquiles del Spencer fue su raquítica munición de fuego anular .56 y por ello nunca pudo entrar a las ligas mayores. Finalizada la Guerra de Secesión, la fábrica Spencer pronto cerró sus puertas.
Henry
Este rifle descendía de una acción previa, la Volcanic. Esta disparaba un cartucho de pólvora y fulminante autocontenido que no tuvo mayor desarrollo. El Henry estaría destinado junto a su prolífica descendencia hacer perder el Oeste a sus legítimos dueños.
El mecanismo diseñado contaba con un cargador tubular bajo el cañón, y un mecanismo de palanca...no esperarán realmente que explique como funciona, verdad? Este movimiento visto miles de veces en las películas de vaqueros lo hace tal vez el mecanismo de repetición de arma larga mas conocido del mundo.
Llegó a tiempo de participar en la Guerra de secesión donde tuvo también su cuota de gloria. Si tuvo corta vida fue principalmente por disparar también un cartucho de fuego anular calibre .44 de poca potencia como todos ellos.
No tiene ventana lateral de carga en el cajón de mecanismos, se cargaba por delante directamente en el cargador tubular. Esta es una forma de reconocer un Henry.
Winchester.
El primer rifle en llevar ese ilustre nombre fue el modelo 1866 o “Yellow boy” (Muchacho amarillo) como también se la conoció ya que las primeras versiones fueron fabricadas al igual que el Henry con cajón de mecanismos de bronce. En realidad no era mas que un Henry con el agregado de una chimaza de madera y una ventana lateral de carga en el cajón de mecanismos. Además perdió el pestillo inferior del cargador, inútil en un arma con chimaza además de exigir una apertura en el cargador exponiendo éste y los cartuchos a los elementos, el barro y el polvo.
“El arma que ganó el Oeste”, eufemismo que lo distingue como el arma con que tal vez mas pieles rojas fueron muertos, fue el
Winchester m73, y es este el que describiremos a continuación. También se ha dicho que es el arma que mas bichos de cuatro patas grandes o chicos, y de dos patas, buenos o malos, ha matado. Obviamente, todo ello dicho por los poco objetivos norteamericanos hablando de “su” rifle.
El sistema era básicamente el del Henry adecuado a un cartucho de fuego central. Consistía en un cierre de movimiento horizontal que tenía la aguja en línea en su interior. La palanca inferior al accionarse desbloqueaba el cierre, luego lo movía hacia atrás descubriendo la recámara y dando espacio a una teja elevadora y montaba el percutor por atrás. Al final de su recorrido hacia atrás, el cierre hacía que una bala se desplazara del cargador a la teja elevadora, y luego el movimiento recíproco hacia adelante de la palanca hacía subir la teja poniendo la bala frente a la recámara, hacia donde era empujada en batería por el cierre. El ultimo recorrido de la palanca hacia arriba bloqueaba nuevamente el cierre en posición de disparo.
Sus características técnicas eran:
Longitud: 1,25 mts
Peso 4.3 Kg
Cañón: 76 cms
Calibre .44 WCF (Winchester Center Fire)
Cargador tubular: 15 tiros
Colt Lightning (Relámpago)
El Lightning de 1884 era la respuesta a la rapidez de tiro del Winchester, y una repuesta muy eficiente en verdad. El sistema sería el que se conocería como acción deslizante, de trombón, de corredera, y otros nombres mas coloquiales y mucho menos elegantes.
Era básicamente una acción muy similar a la Winchester pero que no se accionaba con una palanca, sino que se actuaba deslizando una chimaza móvil a través de un riel con un movimiento horizontal muy rápido y ergonómico. De hecho, no existe ninguna acción de repetición manual mas rápida que esta. Permite también ciclar el arma sin tener que usar la mano dominante ni moverla de su posición empuñando el arma con el dedo en el disparador, listo para disparar.
Los primeros mecanismos no tenían desconector. Esta es una pieza que desengancha el disparador del fiador en el momento del disparo. El fiador es a su vez la pieza que mentiene el percutor o la aguja tensados, y que al retirarse permite que el
cartucho se percuta iniciando el disparo. Al ciclar una acción que cuenta con desconector manteniendo el disparador oprimido, éste debe ser soltado para que se enganche nuevamente el fiador. Luego de esto puede recién volver a oprimirse para efectuar un siguiente disparo. Al no haber desconector, si se acciona el cierre con el disparador aún oprimido, el arma se dispara en cuanto se cierra la acción. Esta característica de las primeras acciones de corredera fue muy utilizada en las trincheras de la Primera Guerra Mundial. Allí, bajo situaciones de combate cercano para aumentar la cadencia de tiro de escopetas de corredera Winchester 1897 que no tenían desconector, el soldado mantenía oprimido el disparador y así disparaba el arma tan rápido como fuera capaz de accionar la corredera.
Los Europeos
El Vetterli
El rifle Vetterli m1878
Friedrich Vetterli ingresó al departamento de armamento de la Schweize Industrie-Gesellschaft (SIG, Sociedad Industrial Suiza) en 1864, y se abocó del inmediato al desarrollo de un rifle de cartucho metálico de repetición que superara al Dreyse.
Una evaluación de lo disponible mundialmente en tecnología de armas en ese momento incluyó el Henry y el Spencer, así como el fusil de aguja. Todos ellos fueron analizados bajo la perspectiva del empleo táctico suizo. El Henry fue diseñado con el combate montado o la caza en mente, por ello el sistema de palanca. Los europeos en vista del Dreyse tendían a pensar en fusiles de aguja
mejorados. Vetterli sin embargo vio el mérito de unir ambos conceptos en lo que sería un fusil repetidor de cerrojo con un cargador tubular. Básicamente adaptó el Henry a los requerimientos y necesidades suizos. La ventana de carga lateral de diseño King y la teja elevadora de Henry se adaptaron a un repetidor de cerrojo, que se acomodaba mejor que una palanca a ser accionado en una posición defensiva en posición tendido. El cerrojo era un Dreyse mejorado. La Asamblea Federal de la Confederación Suiza adoptó oficialmente el rifle en 1866, comenzando las pruebas operativas en 1867.
Calibre:10.4x38mmR Fuego anular
Capacidad: 12 cartuchos en cargador tubular
Largo: 132 cms
Peso (descargado): 4.6 kg.
Cañon: 84 cms, 4 estrías de paso a derecha
El Kropatschek
Este rifle, adoptado por Francia en 1878 para suceder al Gras, no era mas que uno de estos con el agregado de un cargador tubular de tipo Henry. Un característica que hacía el cargador diferente de la variante usada en el Vetterli era que la taja elevadora no era un bloque de movimiento vertical sino que tenía la forma de una pala que pivotaba en torno aun eje trasero elevando el cartucho y presentándolo al cierre. Tenía la característica que se podía bloquear la teja para usarlo como monotiro, y luego moviendo un pestillo oculto por la palanca del cierre el arma se pasaba a alimentar del cargador como un repetidor.
El Mauser
El Mauser m71 fue la base para el primer fusil de repetición del ejercito alemán, el m71/84. Se dotó al m71 de un cargador tubular descendiente directo del Henry, y recibió además un interruptor del cargador en su lado izquierdo para usarlo como eventual fusil monotiro.
http://en.wikipedia.org/wiki/Hand_cannon
http://es.wikipedia.org/wiki/Arcabuz
http://www.bibliotecadearmas.unlugar.com/1083328457.htm
http://ejercitodeflandes.blogspot.com/2009/12/el-manejo-del-arcabuz.html
http://ejercitodeflandes.blogspot.com/2009/12/mosquete.html
http://cazaytiromexico.foroes.net/t345-historia-del-rifle-i
http://www.bienmesabe.org/noticia.php?id=26669&t=1222067118&s=2