Las posibilidades de lastimarse un tobillo están presentes cuando menos lo esperamos. Aquí le decimos qué hacer en el momento de la lesión para evitar complicaciones.
No usar zapatos.
Inmediatamente después de la lesión, lo mejor es mantener el pie ( y el tobillo) libres de medias y zapatos. Una venda firme es más que suficiente. Los zapatos solo hacen estorbo.
Elevar el pie
Para evitar una inflamación mayor, es recomendable elevar el pie mínimo 45 grados por encima del piso para ayudar a que circule bien la sangre.
Reposar.
Una vez que la lesión aparece, es muy importante no forzar el tobillo, y mucho menos apoyarse en él, ya que eso aceleraría la formación de hematomas.
Enfriar.
Aplicar hielo o perlas congeladas ayuda a reducir la hinchazón. Colóquelo durante unos 15 o 20 minutos, descansar media hora y empezar otra vez. Continuar el proceso las siguientes 72 horas.
Vendar
Es necesario inmovilizar la articulación para evitar lesiones mayores. Vende el tobillo con firmeza. Es ideal para controlar la inflamación.
No aplicar calor.
La diferencia de lo que muchos creen, turnar compresiones de frío y calor no ayuda a disminuir la inflamación. Por el contrario, el calor solo puede ser aplicado 72 horas después. Si bien el calor tiene un efecto calmante, activa la circulación sanguínea, lo cual genera hinchazón y hematomas.
Consultar al médico.
Muchas veces el dolor pasa y la inflamación mejora, pero por tratarse de una articulación eso no significa que la lesión haya desaparecido. Por el contrario, puede empeorar sin que usted se dé cuenta.

No usar zapatos.
Inmediatamente después de la lesión, lo mejor es mantener el pie ( y el tobillo) libres de medias y zapatos. Una venda firme es más que suficiente. Los zapatos solo hacen estorbo.
Elevar el pie
Para evitar una inflamación mayor, es recomendable elevar el pie mínimo 45 grados por encima del piso para ayudar a que circule bien la sangre.
Reposar.
Una vez que la lesión aparece, es muy importante no forzar el tobillo, y mucho menos apoyarse en él, ya que eso aceleraría la formación de hematomas.
Enfriar.
Aplicar hielo o perlas congeladas ayuda a reducir la hinchazón. Colóquelo durante unos 15 o 20 minutos, descansar media hora y empezar otra vez. Continuar el proceso las siguientes 72 horas.
Vendar
Es necesario inmovilizar la articulación para evitar lesiones mayores. Vende el tobillo con firmeza. Es ideal para controlar la inflamación.
No aplicar calor.
La diferencia de lo que muchos creen, turnar compresiones de frío y calor no ayuda a disminuir la inflamación. Por el contrario, el calor solo puede ser aplicado 72 horas después. Si bien el calor tiene un efecto calmante, activa la circulación sanguínea, lo cual genera hinchazón y hematomas.
Consultar al médico.
Muchas veces el dolor pasa y la inflamación mejora, pero por tratarse de una articulación eso no significa que la lesión haya desaparecido. Por el contrario, puede empeorar sin que usted se dé cuenta.