¿Cansada de una semana a full con el trabajo, tus hijos, tu pareja o solamente cansada? ¡Es hora que te dediques un día para vos! Hacelo en tu franco mientras tu marido trabaja, lleva a los nenes a lo de la abuela y relajate... con un poco de música y estos tips vas a ver que no necesitás salir de tu casa para darte un gustito.
Las proviciones
Empecemos por enumerar los básicos para que este día, TU día se pueda llevar a cabo, he aquí una lista de lo que no te puede faltar en tu día de spa. Por eso, fijate qué te falta y encargate de comprar las provisiones. También puedes utilizar productos que no figuren en la lista pero que si son parte de tu rutina diaria de belleza.
- Lima de uñas, alicate, esmalte.
- Pinza de depilar.
- Crema humectante.
- Sales de baño.
- Jabón líquido y esponja para el baño.
- Una mascarilla relajante para el contorno de ojos.
- Música, velas, revistas.
¿Lista completa? ¡Entonces empecemos con el tratamiento relajante!
Por la mañana
La idea es que desde los primeros minutos de la mañana empieces a dedicarte a vos. Cuando te levantes (¡sin despertador hoy!), preparate un rico desayuno, date un baño alternando agua fría y caliente (para limpiarte, por supuesto, pero además para comenzar a abrir cada poro de tu cuerpo, de tal manera que todo lo que te hagas dé mejores resultados) y... ¡manos a la obra!
Desenchufá el teléfono, apagá el celular, seleccioná buena música y dedicá un día al relax y la belleza.
Cara
Empezá con una buena limpieza facial. Para eso, usá productos de tu cocina: si tenés piel normal, mezclá leche y yogur; si tu piel es grasa, tenés que mezclar una cucharadita y media de bicarbonato de sodio con dos de agua; si tu piel es seca, untá aceite de oliva con la yema de los dedos. Esparcí el producto con un algodoncito, dejá actuar unos minutos y después retirá con agua.
Una vez que cumpliste con la limpieza, completá con una exfoliación: mezclá aceite de oliva y sal o aceite de oliva, agua y azúcar. Frotate suavemente y enjuagá. Por último, aplicá algún hidratante. Ahora, depilate las cejas. Pero antes de hacerlo, adormecé la zona con un cubito de hielo. ¡Así no te duele nada!
Por dentro
Para sentirte bien por fuera pero también en tu interior, te proponemos que en cada uno de los momentos del día te tomes un ratito para ocuparte del interior. Mientras la crema facial hace efecto, por ejemplo, sentate en el piso con un almohadón, relajá tu mente y meditá unos minutos. Elegí vos si te acompaña mejor el silencio o una música tranqui que te guste.
Pelo
Date un baño de crema. Podés prepararlo vos misma mezclando acondicionador, una yema de huevo y una cucharada de aceite de oliva o girasol, más jugo de limón. Aplicalo sobre el pelo húmedo, bien desenredado, mecha por mecha y siempre "de arriba abajo". Una vez que untaste toda la cabeza, dedicate a masajear el cuero cabelludo un buen rato. Recogelo en un rodete y dejá actuar entre quince minutos y media hora. Por último enjuagá con abundante agua tibia.
Al mediodía
Cuerpo
Una de las opciones es humectar tu piel con alguna crema, pero no así nomás como en el día a día. Hacete un buen masaje pasando tus manos por todo el cuerpo con cierta presión: primero, los hombros, brazos y antebrazos; y después, las piernas haciendo especial énfasis en las zonas de pliegue, por ejemplo, detrás de la rodilla.
Lo ideal es que en la zona de los glúteos, la parte de arriba de las piernas y el famoso "pantalón de montar", en lugar de crema, apliques algún aceite, porque esta textura contribuye a la reducción de la celulitis.
Si te vas a depilar, hacelo antes que todo: porque si no, la cera no agarra, pero además, para que el mimo lindo sea lo último que te "lleves" de esta etapa del día de spa.
Comida
Seguramente después de tanta relajación estarás con hambre. Por eso, para tu "ratito de cuidado interior", te proponemos que te armes una rica ensalada con alimentos nutritivos y sanos. Podés utilizar hojas verdes y combinarlas con zahanorias, zapallitos, atún, choclo, tomate y hasta daditos de pollo o pescado. Acompañalo con un rico jugo o licuado de frutas y verduras.
Por la tarde
Manos
Lo primero que hay que hacer es cortar las uñas con la tijerita o el alicate. Después, emparejá bien los bordes con una lima y dales la forma que vos quieras. Podés sacarte las cutículas si las tenés muy crecidas. Para terminar, humectá la zona de contacto entre la uña y la piel con crema. Y, como toque final, pintate las uñas. Usá primero una base y después dos manos del color que elijas. Por último, brilllo.
Baño de parafina
Colocá la parafina en algún recipiente que no uses y que pueda calentarse al fuego. Una vez hecho eso y habiendo controlado la temperatura, para que cuando metas las manos no te quemes, empezá sumergiendo una en el recipiente con parafina (es recomendable que lo hagas mano por mano) y dejala ahí por unos minutos, procurando que la parafina te cubra toda la mano. Sacala y envolvela toda, sin distinguir los dedos, en papel film. Ponete encima un guante (de esos de nylon). Dejá actuar la parafina por un ratito, te sacás todos los envoltorios y, empezando por las muñecas, retirás la parafina como si fuera un guante. ¡Listo!
Hidratación
Es importante la hidratación, pero no sólo la de la piel, también la del organismo. Por eso, tomá mucha agua durante todo el día. Sin gas. Si preferís, podés poner rodajas de algún cítrico. Por lo menos, tres litros.
Pies
Los masajes en los pies ayudan a calmar dolores, pero además facilitan la eliminación de toxinas y, según dicen los chinos, contribuyen a prevenir algunas enfermedades.
Eso sí, tené en cuenta que no deberías hacértelos vos sola si tenés problemas de circulación o várices, y tampoco si estás embarazada.
¿Cómo hacerlo?
Para empezar, sentate cómoda y flexioná el primer pie que quieras tratar trayéndolo hacia vos, en una postura similar a la del indio (piernas cruzadas). Ahí, empezá a torcer levemente el tobillo, hacia dentro y hacia fuera. Después, agarrá uno por uno los dedos y "estiralos" primero y utilizalos para hacer pequeños círculos después.
Luego, golpeá despacito la planta del pie con el puño y arrastralo por toda la planta, a lo largo del pie. Por último, utilizando los pulgares, presioná la planta del pie y recorré todo el arco plantar. La presión no debe ser excesiva, pero tampoco leve. Una vez que hayas terminado, hacé lo mismo con el otro pie.
Belleza
El momento ideal para arreglar las uñas de los pies es después de bañarte. Después, es importante hacer una exfoliación y pulir bien aquellas partes que tienen más durezas. Podés utilizar una piedra pómez para eliminar las durezas de la pies, sobre todo la de la planta o los talones. Después, sí, a cortar, limar y pintar las uñas...
Espero que la información les resulte útil y puedan disfrutarla tanto como yo, que ya lo probé, Suerte!
Las proviciones
Empecemos por enumerar los básicos para que este día, TU día se pueda llevar a cabo, he aquí una lista de lo que no te puede faltar en tu día de spa. Por eso, fijate qué te falta y encargate de comprar las provisiones. También puedes utilizar productos que no figuren en la lista pero que si son parte de tu rutina diaria de belleza.
- Lima de uñas, alicate, esmalte.
- Pinza de depilar.
- Crema humectante.
- Sales de baño.
- Jabón líquido y esponja para el baño.
- Una mascarilla relajante para el contorno de ojos.
- Música, velas, revistas.
¿Lista completa? ¡Entonces empecemos con el tratamiento relajante!
Por la mañana
La idea es que desde los primeros minutos de la mañana empieces a dedicarte a vos. Cuando te levantes (¡sin despertador hoy!), preparate un rico desayuno, date un baño alternando agua fría y caliente (para limpiarte, por supuesto, pero además para comenzar a abrir cada poro de tu cuerpo, de tal manera que todo lo que te hagas dé mejores resultados) y... ¡manos a la obra!
Desenchufá el teléfono, apagá el celular, seleccioná buena música y dedicá un día al relax y la belleza.
Cara
Empezá con una buena limpieza facial. Para eso, usá productos de tu cocina: si tenés piel normal, mezclá leche y yogur; si tu piel es grasa, tenés que mezclar una cucharadita y media de bicarbonato de sodio con dos de agua; si tu piel es seca, untá aceite de oliva con la yema de los dedos. Esparcí el producto con un algodoncito, dejá actuar unos minutos y después retirá con agua.
Una vez que cumpliste con la limpieza, completá con una exfoliación: mezclá aceite de oliva y sal o aceite de oliva, agua y azúcar. Frotate suavemente y enjuagá. Por último, aplicá algún hidratante. Ahora, depilate las cejas. Pero antes de hacerlo, adormecé la zona con un cubito de hielo. ¡Así no te duele nada!
Por dentro
Para sentirte bien por fuera pero también en tu interior, te proponemos que en cada uno de los momentos del día te tomes un ratito para ocuparte del interior. Mientras la crema facial hace efecto, por ejemplo, sentate en el piso con un almohadón, relajá tu mente y meditá unos minutos. Elegí vos si te acompaña mejor el silencio o una música tranqui que te guste.
Pelo
Date un baño de crema. Podés prepararlo vos misma mezclando acondicionador, una yema de huevo y una cucharada de aceite de oliva o girasol, más jugo de limón. Aplicalo sobre el pelo húmedo, bien desenredado, mecha por mecha y siempre "de arriba abajo". Una vez que untaste toda la cabeza, dedicate a masajear el cuero cabelludo un buen rato. Recogelo en un rodete y dejá actuar entre quince minutos y media hora. Por último enjuagá con abundante agua tibia.
Al mediodía
Cuerpo
Una de las opciones es humectar tu piel con alguna crema, pero no así nomás como en el día a día. Hacete un buen masaje pasando tus manos por todo el cuerpo con cierta presión: primero, los hombros, brazos y antebrazos; y después, las piernas haciendo especial énfasis en las zonas de pliegue, por ejemplo, detrás de la rodilla.
Lo ideal es que en la zona de los glúteos, la parte de arriba de las piernas y el famoso "pantalón de montar", en lugar de crema, apliques algún aceite, porque esta textura contribuye a la reducción de la celulitis.
Si te vas a depilar, hacelo antes que todo: porque si no, la cera no agarra, pero además, para que el mimo lindo sea lo último que te "lleves" de esta etapa del día de spa.
Comida
Seguramente después de tanta relajación estarás con hambre. Por eso, para tu "ratito de cuidado interior", te proponemos que te armes una rica ensalada con alimentos nutritivos y sanos. Podés utilizar hojas verdes y combinarlas con zahanorias, zapallitos, atún, choclo, tomate y hasta daditos de pollo o pescado. Acompañalo con un rico jugo o licuado de frutas y verduras.
Por la tarde
Manos
Lo primero que hay que hacer es cortar las uñas con la tijerita o el alicate. Después, emparejá bien los bordes con una lima y dales la forma que vos quieras. Podés sacarte las cutículas si las tenés muy crecidas. Para terminar, humectá la zona de contacto entre la uña y la piel con crema. Y, como toque final, pintate las uñas. Usá primero una base y después dos manos del color que elijas. Por último, brilllo.
Baño de parafina
Colocá la parafina en algún recipiente que no uses y que pueda calentarse al fuego. Una vez hecho eso y habiendo controlado la temperatura, para que cuando metas las manos no te quemes, empezá sumergiendo una en el recipiente con parafina (es recomendable que lo hagas mano por mano) y dejala ahí por unos minutos, procurando que la parafina te cubra toda la mano. Sacala y envolvela toda, sin distinguir los dedos, en papel film. Ponete encima un guante (de esos de nylon). Dejá actuar la parafina por un ratito, te sacás todos los envoltorios y, empezando por las muñecas, retirás la parafina como si fuera un guante. ¡Listo!
Hidratación
Es importante la hidratación, pero no sólo la de la piel, también la del organismo. Por eso, tomá mucha agua durante todo el día. Sin gas. Si preferís, podés poner rodajas de algún cítrico. Por lo menos, tres litros.
Pies
Los masajes en los pies ayudan a calmar dolores, pero además facilitan la eliminación de toxinas y, según dicen los chinos, contribuyen a prevenir algunas enfermedades.
Eso sí, tené en cuenta que no deberías hacértelos vos sola si tenés problemas de circulación o várices, y tampoco si estás embarazada.
¿Cómo hacerlo?
Para empezar, sentate cómoda y flexioná el primer pie que quieras tratar trayéndolo hacia vos, en una postura similar a la del indio (piernas cruzadas). Ahí, empezá a torcer levemente el tobillo, hacia dentro y hacia fuera. Después, agarrá uno por uno los dedos y "estiralos" primero y utilizalos para hacer pequeños círculos después.
Luego, golpeá despacito la planta del pie con el puño y arrastralo por toda la planta, a lo largo del pie. Por último, utilizando los pulgares, presioná la planta del pie y recorré todo el arco plantar. La presión no debe ser excesiva, pero tampoco leve. Una vez que hayas terminado, hacé lo mismo con el otro pie.
Belleza
El momento ideal para arreglar las uñas de los pies es después de bañarte. Después, es importante hacer una exfoliación y pulir bien aquellas partes que tienen más durezas. Podés utilizar una piedra pómez para eliminar las durezas de la pies, sobre todo la de la planta o los talones. Después, sí, a cortar, limar y pintar las uñas...
Espero que la información les resulte útil y puedan disfrutarla tanto como yo, que ya lo probé, Suerte!