ASMA
Es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas, a la que se asocia una intensa hiperreactividad bronquial ante una variedad de estímulos. Actuando conjuntamente, estos fenómenos ocasionan una obstrucción bronquial, cuya intensidad varía de manera espontánea o por la acción terapéutica. Los pacientes presentan episodios recurrentes de sibilancias, disnea y tos secundarias a una obstrucción bronquial difusa, reversible de forma espontánea o en respuesta al tratamiento con broncodilatadores.
Incidencia
El asma bronquial es la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica, y afecta del 3 al 7 % de la población adulta; la mayor parte de los asmáticos tienen sus primeros síntomas antes de los cinco años de vida.
Etiología
Entre los factores que participan en la producción del asma se destacan el hábito tabáquico, las infecciones, la atopia y el aumento en la concentración ambiental de los alérgenos (ácaros, hongos, polen o pelos de animales domésticos).
Diagnostico
El diagnóstico del asma es principalmente clínico, siendo la anamnesis y el examen físico los pilares para la orientación inicial. La tos seca y recurrente producida durante el ejercicio suele ser el principal motivo de consulta, y la auscultación de sibilancias que desaparecen luego de la administración de los broncodilatadores constituye la base clínica del diagnóstico. La radiografía del tórax no permite confirmar o descartar la enfermedad, la imagen suele ser normal, y sólo en los pacientes con asma persistente de inicio en la infancia se pueden observar signos de hiperinsuflación, como también deformidad torácica con aumento del diámetro anteroposterior (tórax en tonel) con disminución de la elasticidad.
Los métodos diagnósticos utilizados son los exámenes hematológicos, las pruebas alergológicas y el estudio de las capacidades ventilatorias.
Tratamiento
El manejo del paciente asmático consiste en la prevención, la educación y el tratamiento farmacológico.
Con respecto a la prevención es trascendente mantener un buen control ambiental para disminuir todas las posibilidades del individuo a la exposición de agentes desencadenantes de la enfermedad. La educación es importante tanto a nivel de los efectores de salud como de los pacientes y sus familiares, con el fin de optimizar el manejo de la enfermedad y asegurarse una exitosa terapia farmacológica. En relación al tratamiento con fármacos, existen dos grandes grupos3:
• Los aliviadores.
• Los controladores.
Entre los aliviadores se destacan los beta2 adrenérgicos de acción corta, los corticoides sistémicos, los anticolinérgicos inhalados y las teofilinas. En el grupo de los controladores de la enfermedad entre los que se encuentran los corticoides inhalados y sistémicos, el cromoglicato, el nedocromil, las teofilinas de acción retardada, los beta2 adrenérgicos selectivos de acción prolongada, los antialérgicos orales y los antagonistas de los leucotrienos.
Espero les sirva, saludos!
Es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas, a la que se asocia una intensa hiperreactividad bronquial ante una variedad de estímulos. Actuando conjuntamente, estos fenómenos ocasionan una obstrucción bronquial, cuya intensidad varía de manera espontánea o por la acción terapéutica. Los pacientes presentan episodios recurrentes de sibilancias, disnea y tos secundarias a una obstrucción bronquial difusa, reversible de forma espontánea o en respuesta al tratamiento con broncodilatadores.
Incidencia
El asma bronquial es la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica, y afecta del 3 al 7 % de la población adulta; la mayor parte de los asmáticos tienen sus primeros síntomas antes de los cinco años de vida.
Etiología
Entre los factores que participan en la producción del asma se destacan el hábito tabáquico, las infecciones, la atopia y el aumento en la concentración ambiental de los alérgenos (ácaros, hongos, polen o pelos de animales domésticos).
Diagnostico
El diagnóstico del asma es principalmente clínico, siendo la anamnesis y el examen físico los pilares para la orientación inicial. La tos seca y recurrente producida durante el ejercicio suele ser el principal motivo de consulta, y la auscultación de sibilancias que desaparecen luego de la administración de los broncodilatadores constituye la base clínica del diagnóstico. La radiografía del tórax no permite confirmar o descartar la enfermedad, la imagen suele ser normal, y sólo en los pacientes con asma persistente de inicio en la infancia se pueden observar signos de hiperinsuflación, como también deformidad torácica con aumento del diámetro anteroposterior (tórax en tonel) con disminución de la elasticidad.
Los métodos diagnósticos utilizados son los exámenes hematológicos, las pruebas alergológicas y el estudio de las capacidades ventilatorias.
Tratamiento
El manejo del paciente asmático consiste en la prevención, la educación y el tratamiento farmacológico.
Con respecto a la prevención es trascendente mantener un buen control ambiental para disminuir todas las posibilidades del individuo a la exposición de agentes desencadenantes de la enfermedad. La educación es importante tanto a nivel de los efectores de salud como de los pacientes y sus familiares, con el fin de optimizar el manejo de la enfermedad y asegurarse una exitosa terapia farmacológica. En relación al tratamiento con fármacos, existen dos grandes grupos3:
• Los aliviadores.
• Los controladores.
Entre los aliviadores se destacan los beta2 adrenérgicos de acción corta, los corticoides sistémicos, los anticolinérgicos inhalados y las teofilinas. En el grupo de los controladores de la enfermedad entre los que se encuentran los corticoides inhalados y sistémicos, el cromoglicato, el nedocromil, las teofilinas de acción retardada, los beta2 adrenérgicos selectivos de acción prolongada, los antialérgicos orales y los antagonistas de los leucotrienos.
Espero les sirva, saludos!