Un poco de historia antes de empezar este post
La verdadera historia del hot-dog
La salchicha la inventó un carnicero en la Ciudad de Coburg, Alemania, y luego la llevó a Frankfurt... de ahí Frankfurter, como se le conoce o nombra en alemán. También cuenta la leyenda que el dueño de un pequeño bar llamado Anton Feuchtwanger comenzó en 1904 a ofrecer ricas vienesas aderezadas con cátsup (kétchup) y mostaza a su habitual clientela. Aunque el bocadillo era muy demandado, se topó con un problema: Los golosos clientes ponían el grito en el cielo porque se quemaban y ensuciaban los dedos al degustarlo.
Después, como utilizar cubiertos le restaba gracia al acto de comer las salchichas a la carrera, el hombre tuvo que ingeniárselas para calmar o aplacar los reclamos de sus clientes y no defraudar de esta forma a los comensales. Fue así como junto con el plato, comenzó a ofrecer un par de prácticos guantes. Pero los clientes se los pelaban y, al final, el negocio no resultaba rentable.
En vista de eso, y ante la desesperación de ver cómo el bar se le estaba yendo a pique, el comerciante recurrió a su medio hermano, que para su fortuna era panadero. Con su experiencia y conocedor de muchos tipos de panes, ideó un pan alargado capaz de contener sin mucho problema la vienesa, otorgándole, de paso, a este tipo de pan, un gran valor agregado. Así nació hot dog (perro caliente), tal como lo conocemos hoy. Rápidamente agarró revuelo y fue introducido en el resto de Europa, para luego ser conocido en Cuba, Argentina y los Estados Unidos, donde incluso está instaurado el “Mes del Hot Dog”, que se celebra en julio.
Bueno basta de giladas, acá les dejo el proceso de elaboración de un rico pancho para este sábado en 6 simples pasos.
1. Poner a hervir un poco de agua en una olla como ésta
2. Una vez que hierve el agua, mete la/s salchicha/s. Cantidad necesaria.
3. Mientras hierven (3 minutos), destapamos una bien fría
4. Una vez que están listas, les sacamos el agua para que no queden todas aguadas. (Opcional)
5. Preparamos el pan y armamos el primero.
6. Condimentamos a gusto
Y listo papu, a disfrutar mientras taringueas como un lince intergaláctico.