Este texto son en su mayoría notas extraídas del libro de Ana Arendt: ‘Life of the Mind’ (‘La Vida de a Mente’), del capítulo 1: ‘Apperance’ (Apariencia).
Cita del capítulo:
‘Does God ever judge us by Appearances? I suspect
That He does.
(¿Dios nos juzga por las apariencias? Sospecho que sí)
W.H. Augen
‘…nada ni nadie existe en el mundo cuya existencia no presupone un espectador. En otras palabras, nada en tanto aparece, existe en lo singular; todo lo que es, tiende a ser percibido por alguien. No es un hombre sino hombres los que habitan el planeta. La pluralidad es la ley de la tierra.
Estar vivo significa la urgencia de mostrarse (self-display) que responde al hecho de la aparición de uno (sino qué sentido tendría aparecer).
Los seres humanos hacen su aparición como actores en un escenario puesto para ellos. El escenario es común a todos los que estamos vivos.’
Desde que nacemos se va formando el ego, el yo, el ‘actor’, y va formándose en ese yo la necesidad de ser un ‘quien’, y es influido por la opinión de los otros.
Ahora una reflexión importante sobre la teoría funcionalista, o sea, que lo que existe es por la función que cumple.
El biólogo y zoólogo Adolf Portman explicó que los hechos demuestran una realidad diferente a la explicación funcionalista.
Funcionalismo es, por ejemplo: los órganos internos existen para la preservación de las especies.
Pero la gran variedad de las plantas, flores, y vida animal, su riqueza en su presentación, su belleza, no puede explicarse por su funcionalidad, son superfluas para la funcionalidad.
El variado y bello color de las plumas de los pájaros solo es importante en su apariencia, son importantes para el ojo que vé.
La apariencia externa es muy variada mientras que los órganos internos que cumplen funciones son más o menos iguales en las especies, y no son agradables a la vista. Si lo de adentro apareciera afuera seríamos todos iguales… (y feos).
Lo que ve desea ser visto, lo que escucha desea ser oído, lo que toca desea ser tocado. Es el valor de la superficie. Tiene un enorme valor de expresión, lo que se muestra no es superficial.
Estar vivo implica estar poseído por la urgencia de ‘self display’ (mostrase, exhibirse), ya sea estéticamente, o por logros intelectuales, o por el éxito económico, o por hacer algo bien.
La vanidad es entonces una emoción muy importante, motor de muchas acciones humanas.
Ser visto como alguien feo, o tonto, o fracasado es muy doloroso.
Las cosas vivas son como actores en un escenario y es distinto ese escenario para cada especie. Cada aparición es vista por una pluralidad de espectadores.
Entonces hay una urgencia en mostrarse, exhibirse, y una urgencia en lo que aparece, lo que otros ven, cosa inútil para la auto-preservación.
En otros post, como el de ‘espiritualidad’, he explicado lo que es la Realidad Básica. De ella surge, emana todo lo existencial, este universo y todo lo que hay en él. Según la filosofía, el budismo y la física cuántica el universo emana de esa Realidad Básica eterna, o Dios según el enfoque teológico.
Bueno, la creación hace arte.
Entonces en nuestras acciones los seres humanos debemos hacer eso: crear, hacer arte, hacer cosas bellas y buenas.
Cita del capítulo:
‘Does God ever judge us by Appearances? I suspect
That He does.
(¿Dios nos juzga por las apariencias? Sospecho que sí)
W.H. Augen
‘…nada ni nadie existe en el mundo cuya existencia no presupone un espectador. En otras palabras, nada en tanto aparece, existe en lo singular; todo lo que es, tiende a ser percibido por alguien. No es un hombre sino hombres los que habitan el planeta. La pluralidad es la ley de la tierra.
Estar vivo significa la urgencia de mostrarse (self-display) que responde al hecho de la aparición de uno (sino qué sentido tendría aparecer).
Los seres humanos hacen su aparición como actores en un escenario puesto para ellos. El escenario es común a todos los que estamos vivos.’
Desde que nacemos se va formando el ego, el yo, el ‘actor’, y va formándose en ese yo la necesidad de ser un ‘quien’, y es influido por la opinión de los otros.
Ahora una reflexión importante sobre la teoría funcionalista, o sea, que lo que existe es por la función que cumple.
El biólogo y zoólogo Adolf Portman explicó que los hechos demuestran una realidad diferente a la explicación funcionalista.
Funcionalismo es, por ejemplo: los órganos internos existen para la preservación de las especies.
Pero la gran variedad de las plantas, flores, y vida animal, su riqueza en su presentación, su belleza, no puede explicarse por su funcionalidad, son superfluas para la funcionalidad.
El variado y bello color de las plumas de los pájaros solo es importante en su apariencia, son importantes para el ojo que vé.
La apariencia externa es muy variada mientras que los órganos internos que cumplen funciones son más o menos iguales en las especies, y no son agradables a la vista. Si lo de adentro apareciera afuera seríamos todos iguales… (y feos).
Lo que ve desea ser visto, lo que escucha desea ser oído, lo que toca desea ser tocado. Es el valor de la superficie. Tiene un enorme valor de expresión, lo que se muestra no es superficial.
Estar vivo implica estar poseído por la urgencia de ‘self display’ (mostrase, exhibirse), ya sea estéticamente, o por logros intelectuales, o por el éxito económico, o por hacer algo bien.
La vanidad es entonces una emoción muy importante, motor de muchas acciones humanas.
Ser visto como alguien feo, o tonto, o fracasado es muy doloroso.
Las cosas vivas son como actores en un escenario y es distinto ese escenario para cada especie. Cada aparición es vista por una pluralidad de espectadores.
Entonces hay una urgencia en mostrarse, exhibirse, y una urgencia en lo que aparece, lo que otros ven, cosa inútil para la auto-preservación.
En otros post, como el de ‘espiritualidad’, he explicado lo que es la Realidad Básica. De ella surge, emana todo lo existencial, este universo y todo lo que hay en él. Según la filosofía, el budismo y la física cuántica el universo emana de esa Realidad Básica eterna, o Dios según el enfoque teológico.
Bueno, la creación hace arte.
Entonces en nuestras acciones los seres humanos debemos hacer eso: crear, hacer arte, hacer cosas bellas y buenas.