EL ACNE
DEFINICIÓN
El acné es una enfermedad cutánea que afecta al folículo pilo-sebáceo. Se produce por obstrucción de los poros de la piel, con la consecuente formación de granos y de abscesos inflamados e infectados. Las áreas con mayor secreción de sebo de la piel, como la cara, el cuello, el tórax, la espalda y los hombros, son las zonas más afectadas.
Formación de granos de acné:
El acné afecta generalmente a los adolescentes debido a una interacción entre hormonas. Durante la pubertad, aumenta la actividad de las glándulas sebáceas de la piel con producción excesiva de sebo. Esto es debido a un aumento de sensibilidad a la testosterona, la hormona masculina. Al llegar al folículo pilo-sebáceo, la testosterona se transforma en una hormona más activa, la dihidrotestosterona, debido a la acción de la enzima, 5a reductasa. Esa transformación es mucho mayor en los chicos con acné, por una mayor activación de la 5a reductasa.
El sebo seco, la piel descamada y las bacterias se acumulan en los poros de la piel formando un comedón, que impide que el sebo fluya desde los folículos pilosos atravesando los poros. Si el bloqueo es incompleto se forman puntos negros; si es completo, aparecen puntos blancos. Como los poros quedan obstruidos, no hay oxígeno, produciéndose un lugar propicio para la proliferación de bacterias, irritando aun más la piel. Los puntos negros y blancos irritados producen erupciones cutáneas que son conocidas como granos de acné.
Acné superficial:
Cuando la persona presenta comedones, granos y pústulas sin abscesos.
Acné profunda:
Cuando los granos inflamados se proyectan hacia el interior de la capa de la piel subyacente y aparecen quistes llenos de pus que pueden romperse y transformarse en grandes abscesos.
CLINICA Y DIAGNÓSTICO
Clínica
• Lesión o sarpullido en la piel de la cara, pecho, cuello, espalda y hombros.
• Comedón cerrado (punto blanco): el folículo se agranda si la apertura queda obstruida.
• Comedón abierto (punto negro): si la lesión madura sin romperse, el orificio se dilata y el tapón se oscurece cerca de la superficie.
• Pápula: el epitelio alrededor de la lesión deja escapar los contenidos a la dermis y se forma una respuesta inflamatoria. La superficie de la piel se vuelve rojiza y elevada.
• Pústula: si el proceso inflamatorio subyacente empuja hacia la superficie, la lesión se vuelve pustular.
• Quiste sebáceo: es una hinchazón de crecimiento lento de la piel que contiene material cutáneo muerto, así como desechos y otras partículas de la piel.
• Nódulo: son pequeños bultos de color rojo a pardo que derivan de una acumulación de fibroblastos, células localizadas en el tejido blando que está por debajo de la piel.
• Enrojecimiento de la piel alrededor de las lesiones.
• Inflamación alrededor de las erupciones.
• Incrustación de las erupciones de la piel.
• Cicatrices en la piel.
Diagnóstico
No existen exámenes complementarios para diagnosticar el acné juvenil. Sólo se realiza con la anamnesis y la exploración física.
ETIOLOGÍA
El acné es un proceso evolutivo y secuencial en el que actúan diversos factores, entre ellos:
• Factores genéticos: hay una predisposición genética de carácter autosómico dominante que determina el número y tamaño de las glándulas sebáceas y el tipo e importancia de las cicatrices.
• Factores hormonales: la testosterona y la dihidrotestosterona son las hormonas con mayor actividad androgénica cutánea. El acné se produce por una respuesta excesiva a los andrógenos producidos en la propia piel, debido a una mayor actividad de la enzima 5a reductasa.
• Factores de sebo: el sebo humano está compuesto por triglicéridos que, al ser hidrolizados por la lipasa de algunos microorganismos saprófitos, liberan ácidos grasos libres, que son irritantes y comedogénicos; ésteres de las ceras y escualeno, que al oxidarse sobre la piel por acción de la luz U.V. consume oxígeno, favoreciendo la proliferación de gérmenes anaerobios como el Propionibacterium acnes y Propionibacterium granulosum.
• Factores microbianos: el Propionibacterium acnes es el microorganismo predominante en las zonas sebáceas de la piel. Esta bacteria sintetiza y secreta ciertos metabolitos y enzimas que atraen linfocitos y polimorfonucleares, que a su vez inducen los cambios inflamatorios precoces del folículo.
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Prevención
Importancia del pH:
El pH permite medir el grado de acidez de la piel en una escala de 0 a 14; dentro de la escala, la acidez aumenta de 7 a 0.
El pH de la piel está comprendido entre 5 y 6 y está condicionado por la acidez de la capa protectora de la piel; esta acidez limita la proliferación de bacterias en la superficie de la epidermis.
Está comprobado que los medios ácidos tienen una propiedad bactericida, lo que permite una disminución de la proliferación de bacterias que posteriormente pueden infectar la piel.
Indicaciones:
• No apretar los granos porque pueden producir una inflamación de los mismos, provocando posteriormente cicatrices permanentes.
• No utilizar cosméticos grasosos o cremas nutritivas o humectantes, ya que pueden favorecer las lesiones del acné.
• Se debe realizar una limpieza nocturna para remover los cosméticos.
• Usar jabones suaves o lociones para mantener la piel limpia y libre de sebo.
• No exponerse demasiado al sol; a pesar de que mejora las lesiones inflamatorias (pápulas), también puede ser comedogénico, es decir, produce la lesión elemental del acné. Sí, evitar totalmente la luz U.V. artificial, ya que se demostró el aumento de riesgo de aparición de melanomas.
• Evitar la humedad prolongada o sudoración abundante.
• No producir la fricción de ropas sobre el rostro.
• No restregar las mejillas o el mentón con la mano frecuentemente.
• Evitar comer chocolates o productos grasos, porque pueden producir un empeoramiento de la afección.
• Algunos medicamentos pueden provocar acné, entre ellos el litio, la fenitoína y los progestágenos.
Tratamiento
Objetivos principales:
• Eliminar los comedones y lesiones inflamatorias y purulentas.
• Evitar la formación de cicatrices.
• Como primera medida ante un tratamiento, se debe diferenciar el acné de erupciones tales como las que provocan ciertos medicamentos, cremas o maquillaje.
Tratamiento general:
• Usar lociones de limpieza destinadas a remover la grasitud de la cara. Los jabones antibacterianos no resultan particularmente beneficiosos y si bien los jabones abrasivos pueden secar mejor las lesiones pueden también irritar la piel.
• Las compresas de agua caliente ayudan a ablandar los comedones.
• En casos más serios, se indicarán antibióticos y otras medicaciones orales.
Acné con comedones:
• Peróxido de benzoílo: tiene una acción queratolítica, ayuda a descamar la piel; también posee propiedades antibacterianas. Al comienzo es probable que el peróxido de benzoílo produzca enrojecimiento y picazones. Se debe indicar al paciente no interrumpir el tratamiento.
Acné con pápulas y pústulas: (leve)
• Eritromicina: antibiótico macrólido bacteriostático. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podría ser necesario meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Clindamicina: antibiótico sistémico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podría ser necesario meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Nadifloxacina: antibiótico. Es una quinolona sintética que posee un amplio espectro antimicrobiano.
• Acido azelaico: antiacneico. Disminuye la colonización bacteriana en la superficie cutánea y dentro del folículo. Ejerce un efecto comedolítico directo sobre las eflorescencias, que influye en la diferenciación de los queratinocitos y, posiblemente, en su proliferación, lo que da lugar a una normalización de la queratinización folicular perturbada.
• Acido retinoico (tretinoína): antiacneico y antipsoriásico. Actúa sobre el receptor nuclear en las células epidérmicas dando lugar a la formación de una capa córnea menos adherente, que facilita la eliminación de los comedones y dificulta su aparición.
• Adapalene: antiacneico. Es un retinoide con propiedades antiinflamatorias. Cuando se aplica tópicamente es comedolítico y también tiene efecto sobre el proceso anormal de la queratinización y diferenciación epidérmica.
• Acido salicílico: queratolítico, antiacneico, antiseborreico y antipsoriásico. El ácido salicílico facilita la descamación al disolver el cemento intercelular que une las escamas en el estrato córneo, dejando que se desprenda la queratina. El uso simultáneo con preparaciones antiacneicas que contengan lociones astringentes, peróxido de benzoílo, cosméticos medicinales o maquillajes puede tener un efecto desecante o irritante acumulativo y producir una irritación excesiva de la piel.
• Acido salicílico + azufre coloidal + resorcina + óxido de zinc: antiacneico, antibacteriano.
• Acido salicílico + extractos vegetales + ácido glicólico: regulador de la piel acneica.
• Sulfacetamida sódica + azufre: la sulfacetamida es una sulfonamida con actividad antibacteriana, mientras que el azufre actúa como agente queratolítico. El mecanismo más generalmente aceptado de la acción de las sulfonamidas es la teoría de Woods-Fildes, que se basa en el hecho de que las sulfamidas actúan como antagonistas competitivos para el ácido para-aminobenzoico (PABA), un componente esencial para el crecimiento de las bacterias.
Acné con pápulas y pústulas: (grave)
• Tetraciclina: antibiótico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podrían ser necesarios meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Doxiciclina: antibiótico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podrían ser necesarios meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Minociclina: antibiótico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podrían ser necesarios meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Acetato de ciproterona + etinilestradiol (en el caso de las mujeres): el acetato de ciproterona es un antiandrógeno. Inhibe las hormonas sexuales masculinas (andrógenos). El etinilestradiol es un componente estrogénico.
Acné nódulo-quístico y acné con pápulas y pústulas: (grave resistente)
• Isotretinoína: antiacneico. Es el ácido 13-cis-retinoico, isómero sintético de la tretinoína que se administra por vía sistémica. Disminuye la queratinización y ejerce un efecto antisecretor sobre las glándulas sebáceas, lo que lleva a una disminución de su tamaño y a una inhibición en la producción de sebo. Cuando los antibióticos no dan resultado, la isotretinoína por vía oral representa el mejor tratamiento, pero puede tener efectos colaterales graves como, por ejemplo, dañar a un feto en desarrollo.
Efectos secundarios inherentes al tratamiento con isotretinoína:
1-sequedad cutáneo-mucosa:
• queilitis: puede ser fisuraria, produciendo en el paciente sensación de dolor al sonreír y pequeñas hemorragias.
• Sequedad cutánea: produce lesiones eczematosas en zona dorsal de extremidades (dermatitis de los retinoides).
2- Alteraciones de los lípidos séricos:
• aumento de triglicéridos: parece ser que la isotretinoína interviene en la síntesis de triglicéridos o fracciones de la VLDL.
3- Alteraciones de la función hepática:
• elevación de las transaminasas: puede elevarse a las 2-3 semanas en el 18% de los pacientes, volviendo a sus cifras normales al retirar la medicación.
4- Alteraciones músculo-esqueléticas:
• dolor músculo-esquelético: tiene una relación directa con la dosis así como con el ejercicio físico intenso.
5- Teratogenicidad:
• malformaciones fetales: se producen en las 3 primeras semanas de embarazo, sin relación con la dosis. Para su prevención, se aconseja contracepción oral obligada. El tiempo necesario para la total eliminación del medicamento es de 1 mes.
LO QUE EL FARMACÉUTICO DEBE SABER
• Edad del paciente: el acné se produce durante la adolescencia, y es muy poco frecuente en los niños pequeños y en los bebés.
• Duración y gravedad de la afección: son informaciones que deben ser proporcionadas al farmacéutico para verificar si ya se han tomado otros medicamentos y resultados de los mismos.
• Areas del cuerpo afectadas: el acné juvenil se produce en cara, cuello, centro del pecho, espalda y hombros, donde se encuentran grandes cantidades de glándulas sebáceas.
• Medicamentos: el farmacéutico debe conocer los productos del mercado, tratamientos y métodos de uso.
CUÁNDO ACUDIR AL MÉDICO
• En casos de acné nódulo-quístico y formas graves del acné con pápulas y pústulas resistentes, para realizar un seguimiento del tratamiento con isotretinoína u otra medicación.
• Cuando el acné se produce en niños pequeños o bebés, ya que puede ser el resultado de un tumor secretor de andrógenos.
• Cuando luego de 8 semanas de tratamiento en un acné leve no se observa mejoría.
• Cuando se sospecha que cierta medicación es la causante del acné.
• Si se sospecha la aparición de alguna reacción alérgica u otro efecto colateral debido a algún componente del producto utilizado.
• Cuando la paciente sospecha de un embarazo mientras está en tratamiento con isotretinoína.
TAMBIEN..
Ni las impurezas ni los granos son un problema exclusivo de los adolescentes o de los cutis grasos. Por el contrario, las pieles maduras también sufren con los estragos del acné, porque este desorden cutáneo tiene más que ver con la actividad hormonal y los hábitos de cuidado, que con la edad.
Se aclara que el 80 por ciento de los jóvenes sufre en algún momento de brotes de acné, pero que sea más frecuente a esa edad no significa que no pueda afectar de igual manera a personas mayores. "En estos casos, el problema se desencadena por un desorden hormonal o por el uso de cosméticos comedogénicos; es decir, aquellos que tapan los poros favoreciendo la formación de impurezas".
Se agrega que el acné se define como una disfunción que afecta al folículo pilosebáceo y que se desencadena cuando las glándulas sebáceas producen grasa en exceso, haciendo que los poros se tapen. "Si la salida se obstruye, la grasa y las células muertas quedan atrapadas. Cuando el poro permanece abierto, aparece un punto negro. Si se cierra, puede haber una proliferación de bacterias que provocan una inflamación, o sea, una espinilla".
En cuanto a la prevalencia del acné, es similar entre mujeres y hombres, la única diferencia es que en ellos suele ser más agresivo porque no cuentan con la protección de los estrógenos. Las zona en la que las que aparecen más granos son es en la zona T (frente, nariz y mentón) donde se concentra mayor cantidad de glándulas sebáceas, aunque pueden esparcirse por todo el rostro, incluso en otras áreas del cuerpo como la espalda y el pecho.
Si bien la medicina y la cosmética han desarrollado diversos mecanismos para combatirlo, en la mayoría de los casos tiende a desaparecer solo y en forma natural entre los 20 y 22 años.
Sin embargo, como no siempre son alteraciones leves y a veces el problema persiste más allá de esa edad, un buen tratamiento se vuelve indispensable. El problema es que la mayoría de la gente no va al médico, se aprieta la cara o utiliza productos inadecuados, lo que hace que la condición se complique y se presenten verdaderos cuadros clínicos.
En cuanto al cuidado, la recomendación básica es una correcta limpieza del rostro para evitar la proliferación bacteriana y el exceso de grasa que obstruye los poros. Debe realizarse en la mañana y en la noche, incluso cuando la cara no está maquillada. Se deben utilizar productos libres de aceite, y no demasiado abrasivos para no irritar. Esto se puede complementar con el uso de una mascarilla purificante y desincrustante, una vez a la semana. Después de la limpieza, hay que hidratar el cutis con una crema con bajo contenido graso y con agentes matificantes.
Si el problema es más complejo, a la limpieza se le agrega el uso de antibióticos en forma oral o tópica, y el manejo hormonal con anticonceptivos. También se utilizan sustancias como el derivado de la vitamina A, isotretinoina, que es un medicamento más potente que sólo puede ser recetado por médicos y en dosis controladas, ya que puede producir malformaciones fetales. A veces esto también se combina con otros procesos como la fototerapia, que utiliza una luz para eliminar las bacterias; nieve carbónica, que ayuda a exfoliar la piel y a destruir la proliferación bacteriana a través del frío, y nitrógeno líquido, que actúa como antiinflamatorio y bactericida.
Lo más difícil de tratar en relación con el acné, sin duda, son las cicatrices o marcas que quedan tras un desorden mal tratado o demasiado agresivo, como el acné quístico, que deja verdaderos cráteres en el rostro. En estos casos se requiere de cirugía o tratamientos con láser.
Es importante prevenir para dismunuir los riesgos e incomodidades del acné. Esto debe comenzar apenas empiezan a salir los primeros puntos negros, entre los 8 y 12 años. A esa edad tiene que iniciarse el hábito de una correcta limpieza de la cara, para lo que se necesitan jabones especiales y no los mismos con los que se lavan las manos. También es recomendable el uso de tónicos con antisépticos suaves; por ejemplo, el peróxido de benzoilo.
Acerca de la manipulación del rostro para sacar los puntos negros, se aconseja dejar esa tarea en manos de una persona especializada: la cosmetóloga. De lo contrario, la inexperiencia y el afán de eliminar los granitos pueden dejar imborrables marcas en la cara.
Mitos y verdades
Acerca de lo que es bueno y malo para combatir el acné se habla de muchas cosas que en realidad no son ciertas. Por ejemplo, que el consumo de chocolate aumenta la cantidad de granitos o que el sol seca las impurezas. A continuación se devela la verdad de algunas de esas creencias populares.
Alimentación
Lo que se come no influye para nada en la aparición o en la gravedad del acné, no importa la edad en que se produzca. Se sabe que la grasa de la piel es sintetizada por ella, y no tiene nada que ver con la que circula en la sangre; por lo tanto, con la que se ingiere a través de la comida.
Sol
La exposición solar moderada puede contribuir a secar las espinillas más pequeñas y atenuar provisionalmente las inflamaciones, pero si es mucha termina por empeorar el problema, ya que favorece la proliferación de las bacterias. En este caso, se recomienda usar filtros en gel, que protegen sin tapar los poros.
Parches
Una de las soluciones de emergencia más populares hoy son los parches borra granos. Actúan efectivamente a través del ácido salicílico que contienen, pero sólo son útiles en los pequeños.
LO QUE NO SE DEBE HACER
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=hbYN7K9xJHA
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=piiAa_ch9co
Fuente Internet
DEFINICIÓN
El acné es una enfermedad cutánea que afecta al folículo pilo-sebáceo. Se produce por obstrucción de los poros de la piel, con la consecuente formación de granos y de abscesos inflamados e infectados. Las áreas con mayor secreción de sebo de la piel, como la cara, el cuello, el tórax, la espalda y los hombros, son las zonas más afectadas.
Formación de granos de acné:
El acné afecta generalmente a los adolescentes debido a una interacción entre hormonas. Durante la pubertad, aumenta la actividad de las glándulas sebáceas de la piel con producción excesiva de sebo. Esto es debido a un aumento de sensibilidad a la testosterona, la hormona masculina. Al llegar al folículo pilo-sebáceo, la testosterona se transforma en una hormona más activa, la dihidrotestosterona, debido a la acción de la enzima, 5a reductasa. Esa transformación es mucho mayor en los chicos con acné, por una mayor activación de la 5a reductasa.
El sebo seco, la piel descamada y las bacterias se acumulan en los poros de la piel formando un comedón, que impide que el sebo fluya desde los folículos pilosos atravesando los poros. Si el bloqueo es incompleto se forman puntos negros; si es completo, aparecen puntos blancos. Como los poros quedan obstruidos, no hay oxígeno, produciéndose un lugar propicio para la proliferación de bacterias, irritando aun más la piel. Los puntos negros y blancos irritados producen erupciones cutáneas que son conocidas como granos de acné.
Acné superficial:
Cuando la persona presenta comedones, granos y pústulas sin abscesos.
Acné profunda:
Cuando los granos inflamados se proyectan hacia el interior de la capa de la piel subyacente y aparecen quistes llenos de pus que pueden romperse y transformarse en grandes abscesos.
CLINICA Y DIAGNÓSTICO
Clínica
• Lesión o sarpullido en la piel de la cara, pecho, cuello, espalda y hombros.
• Comedón cerrado (punto blanco): el folículo se agranda si la apertura queda obstruida.
• Comedón abierto (punto negro): si la lesión madura sin romperse, el orificio se dilata y el tapón se oscurece cerca de la superficie.
• Pápula: el epitelio alrededor de la lesión deja escapar los contenidos a la dermis y se forma una respuesta inflamatoria. La superficie de la piel se vuelve rojiza y elevada.
• Pústula: si el proceso inflamatorio subyacente empuja hacia la superficie, la lesión se vuelve pustular.
• Quiste sebáceo: es una hinchazón de crecimiento lento de la piel que contiene material cutáneo muerto, así como desechos y otras partículas de la piel.
• Nódulo: son pequeños bultos de color rojo a pardo que derivan de una acumulación de fibroblastos, células localizadas en el tejido blando que está por debajo de la piel.
• Enrojecimiento de la piel alrededor de las lesiones.
• Inflamación alrededor de las erupciones.
• Incrustación de las erupciones de la piel.
• Cicatrices en la piel.
Diagnóstico
No existen exámenes complementarios para diagnosticar el acné juvenil. Sólo se realiza con la anamnesis y la exploración física.
ETIOLOGÍA
El acné es un proceso evolutivo y secuencial en el que actúan diversos factores, entre ellos:
• Factores genéticos: hay una predisposición genética de carácter autosómico dominante que determina el número y tamaño de las glándulas sebáceas y el tipo e importancia de las cicatrices.
• Factores hormonales: la testosterona y la dihidrotestosterona son las hormonas con mayor actividad androgénica cutánea. El acné se produce por una respuesta excesiva a los andrógenos producidos en la propia piel, debido a una mayor actividad de la enzima 5a reductasa.
• Factores de sebo: el sebo humano está compuesto por triglicéridos que, al ser hidrolizados por la lipasa de algunos microorganismos saprófitos, liberan ácidos grasos libres, que son irritantes y comedogénicos; ésteres de las ceras y escualeno, que al oxidarse sobre la piel por acción de la luz U.V. consume oxígeno, favoreciendo la proliferación de gérmenes anaerobios como el Propionibacterium acnes y Propionibacterium granulosum.
• Factores microbianos: el Propionibacterium acnes es el microorganismo predominante en las zonas sebáceas de la piel. Esta bacteria sintetiza y secreta ciertos metabolitos y enzimas que atraen linfocitos y polimorfonucleares, que a su vez inducen los cambios inflamatorios precoces del folículo.
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Prevención
Importancia del pH:
El pH permite medir el grado de acidez de la piel en una escala de 0 a 14; dentro de la escala, la acidez aumenta de 7 a 0.
El pH de la piel está comprendido entre 5 y 6 y está condicionado por la acidez de la capa protectora de la piel; esta acidez limita la proliferación de bacterias en la superficie de la epidermis.
Está comprobado que los medios ácidos tienen una propiedad bactericida, lo que permite una disminución de la proliferación de bacterias que posteriormente pueden infectar la piel.
Indicaciones:
• No apretar los granos porque pueden producir una inflamación de los mismos, provocando posteriormente cicatrices permanentes.
• No utilizar cosméticos grasosos o cremas nutritivas o humectantes, ya que pueden favorecer las lesiones del acné.
• Se debe realizar una limpieza nocturna para remover los cosméticos.
• Usar jabones suaves o lociones para mantener la piel limpia y libre de sebo.
• No exponerse demasiado al sol; a pesar de que mejora las lesiones inflamatorias (pápulas), también puede ser comedogénico, es decir, produce la lesión elemental del acné. Sí, evitar totalmente la luz U.V. artificial, ya que se demostró el aumento de riesgo de aparición de melanomas.
• Evitar la humedad prolongada o sudoración abundante.
• No producir la fricción de ropas sobre el rostro.
• No restregar las mejillas o el mentón con la mano frecuentemente.
• Evitar comer chocolates o productos grasos, porque pueden producir un empeoramiento de la afección.
• Algunos medicamentos pueden provocar acné, entre ellos el litio, la fenitoína y los progestágenos.
Tratamiento
Objetivos principales:
• Eliminar los comedones y lesiones inflamatorias y purulentas.
• Evitar la formación de cicatrices.
• Como primera medida ante un tratamiento, se debe diferenciar el acné de erupciones tales como las que provocan ciertos medicamentos, cremas o maquillaje.
Tratamiento general:
• Usar lociones de limpieza destinadas a remover la grasitud de la cara. Los jabones antibacterianos no resultan particularmente beneficiosos y si bien los jabones abrasivos pueden secar mejor las lesiones pueden también irritar la piel.
• Las compresas de agua caliente ayudan a ablandar los comedones.
• En casos más serios, se indicarán antibióticos y otras medicaciones orales.
Acné con comedones:
• Peróxido de benzoílo: tiene una acción queratolítica, ayuda a descamar la piel; también posee propiedades antibacterianas. Al comienzo es probable que el peróxido de benzoílo produzca enrojecimiento y picazones. Se debe indicar al paciente no interrumpir el tratamiento.
Acné con pápulas y pústulas: (leve)
• Eritromicina: antibiótico macrólido bacteriostático. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podría ser necesario meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Clindamicina: antibiótico sistémico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podría ser necesario meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Nadifloxacina: antibiótico. Es una quinolona sintética que posee un amplio espectro antimicrobiano.
• Acido azelaico: antiacneico. Disminuye la colonización bacteriana en la superficie cutánea y dentro del folículo. Ejerce un efecto comedolítico directo sobre las eflorescencias, que influye en la diferenciación de los queratinocitos y, posiblemente, en su proliferación, lo que da lugar a una normalización de la queratinización folicular perturbada.
• Acido retinoico (tretinoína): antiacneico y antipsoriásico. Actúa sobre el receptor nuclear en las células epidérmicas dando lugar a la formación de una capa córnea menos adherente, que facilita la eliminación de los comedones y dificulta su aparición.
• Adapalene: antiacneico. Es un retinoide con propiedades antiinflamatorias. Cuando se aplica tópicamente es comedolítico y también tiene efecto sobre el proceso anormal de la queratinización y diferenciación epidérmica.
• Acido salicílico: queratolítico, antiacneico, antiseborreico y antipsoriásico. El ácido salicílico facilita la descamación al disolver el cemento intercelular que une las escamas en el estrato córneo, dejando que se desprenda la queratina. El uso simultáneo con preparaciones antiacneicas que contengan lociones astringentes, peróxido de benzoílo, cosméticos medicinales o maquillajes puede tener un efecto desecante o irritante acumulativo y producir una irritación excesiva de la piel.
• Acido salicílico + azufre coloidal + resorcina + óxido de zinc: antiacneico, antibacteriano.
• Acido salicílico + extractos vegetales + ácido glicólico: regulador de la piel acneica.
• Sulfacetamida sódica + azufre: la sulfacetamida es una sulfonamida con actividad antibacteriana, mientras que el azufre actúa como agente queratolítico. El mecanismo más generalmente aceptado de la acción de las sulfonamidas es la teoría de Woods-Fildes, que se basa en el hecho de que las sulfamidas actúan como antagonistas competitivos para el ácido para-aminobenzoico (PABA), un componente esencial para el crecimiento de las bacterias.
Acné con pápulas y pústulas: (grave)
• Tetraciclina: antibiótico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podrían ser necesarios meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Doxiciclina: antibiótico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podrían ser necesarios meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Minociclina: antibiótico. Reduce y a veces previene el acné superficial, pero podrían ser necesarios meses o años de tratamiento para poder controlarlo.
• Acetato de ciproterona + etinilestradiol (en el caso de las mujeres): el acetato de ciproterona es un antiandrógeno. Inhibe las hormonas sexuales masculinas (andrógenos). El etinilestradiol es un componente estrogénico.
Acné nódulo-quístico y acné con pápulas y pústulas: (grave resistente)
• Isotretinoína: antiacneico. Es el ácido 13-cis-retinoico, isómero sintético de la tretinoína que se administra por vía sistémica. Disminuye la queratinización y ejerce un efecto antisecretor sobre las glándulas sebáceas, lo que lleva a una disminución de su tamaño y a una inhibición en la producción de sebo. Cuando los antibióticos no dan resultado, la isotretinoína por vía oral representa el mejor tratamiento, pero puede tener efectos colaterales graves como, por ejemplo, dañar a un feto en desarrollo.
Efectos secundarios inherentes al tratamiento con isotretinoína:
1-sequedad cutáneo-mucosa:
• queilitis: puede ser fisuraria, produciendo en el paciente sensación de dolor al sonreír y pequeñas hemorragias.
• Sequedad cutánea: produce lesiones eczematosas en zona dorsal de extremidades (dermatitis de los retinoides).
2- Alteraciones de los lípidos séricos:
• aumento de triglicéridos: parece ser que la isotretinoína interviene en la síntesis de triglicéridos o fracciones de la VLDL.
3- Alteraciones de la función hepática:
• elevación de las transaminasas: puede elevarse a las 2-3 semanas en el 18% de los pacientes, volviendo a sus cifras normales al retirar la medicación.
4- Alteraciones músculo-esqueléticas:
• dolor músculo-esquelético: tiene una relación directa con la dosis así como con el ejercicio físico intenso.
5- Teratogenicidad:
• malformaciones fetales: se producen en las 3 primeras semanas de embarazo, sin relación con la dosis. Para su prevención, se aconseja contracepción oral obligada. El tiempo necesario para la total eliminación del medicamento es de 1 mes.
LO QUE EL FARMACÉUTICO DEBE SABER
• Edad del paciente: el acné se produce durante la adolescencia, y es muy poco frecuente en los niños pequeños y en los bebés.
• Duración y gravedad de la afección: son informaciones que deben ser proporcionadas al farmacéutico para verificar si ya se han tomado otros medicamentos y resultados de los mismos.
• Areas del cuerpo afectadas: el acné juvenil se produce en cara, cuello, centro del pecho, espalda y hombros, donde se encuentran grandes cantidades de glándulas sebáceas.
• Medicamentos: el farmacéutico debe conocer los productos del mercado, tratamientos y métodos de uso.
CUÁNDO ACUDIR AL MÉDICO
• En casos de acné nódulo-quístico y formas graves del acné con pápulas y pústulas resistentes, para realizar un seguimiento del tratamiento con isotretinoína u otra medicación.
• Cuando el acné se produce en niños pequeños o bebés, ya que puede ser el resultado de un tumor secretor de andrógenos.
• Cuando luego de 8 semanas de tratamiento en un acné leve no se observa mejoría.
• Cuando se sospecha que cierta medicación es la causante del acné.
• Si se sospecha la aparición de alguna reacción alérgica u otro efecto colateral debido a algún componente del producto utilizado.
• Cuando la paciente sospecha de un embarazo mientras está en tratamiento con isotretinoína.
TAMBIEN..
Ni las impurezas ni los granos son un problema exclusivo de los adolescentes o de los cutis grasos. Por el contrario, las pieles maduras también sufren con los estragos del acné, porque este desorden cutáneo tiene más que ver con la actividad hormonal y los hábitos de cuidado, que con la edad.
Se aclara que el 80 por ciento de los jóvenes sufre en algún momento de brotes de acné, pero que sea más frecuente a esa edad no significa que no pueda afectar de igual manera a personas mayores. "En estos casos, el problema se desencadena por un desorden hormonal o por el uso de cosméticos comedogénicos; es decir, aquellos que tapan los poros favoreciendo la formación de impurezas".
Se agrega que el acné se define como una disfunción que afecta al folículo pilosebáceo y que se desencadena cuando las glándulas sebáceas producen grasa en exceso, haciendo que los poros se tapen. "Si la salida se obstruye, la grasa y las células muertas quedan atrapadas. Cuando el poro permanece abierto, aparece un punto negro. Si se cierra, puede haber una proliferación de bacterias que provocan una inflamación, o sea, una espinilla".
En cuanto a la prevalencia del acné, es similar entre mujeres y hombres, la única diferencia es que en ellos suele ser más agresivo porque no cuentan con la protección de los estrógenos. Las zona en la que las que aparecen más granos son es en la zona T (frente, nariz y mentón) donde se concentra mayor cantidad de glándulas sebáceas, aunque pueden esparcirse por todo el rostro, incluso en otras áreas del cuerpo como la espalda y el pecho.
Si bien la medicina y la cosmética han desarrollado diversos mecanismos para combatirlo, en la mayoría de los casos tiende a desaparecer solo y en forma natural entre los 20 y 22 años.
Sin embargo, como no siempre son alteraciones leves y a veces el problema persiste más allá de esa edad, un buen tratamiento se vuelve indispensable. El problema es que la mayoría de la gente no va al médico, se aprieta la cara o utiliza productos inadecuados, lo que hace que la condición se complique y se presenten verdaderos cuadros clínicos.
En cuanto al cuidado, la recomendación básica es una correcta limpieza del rostro para evitar la proliferación bacteriana y el exceso de grasa que obstruye los poros. Debe realizarse en la mañana y en la noche, incluso cuando la cara no está maquillada. Se deben utilizar productos libres de aceite, y no demasiado abrasivos para no irritar. Esto se puede complementar con el uso de una mascarilla purificante y desincrustante, una vez a la semana. Después de la limpieza, hay que hidratar el cutis con una crema con bajo contenido graso y con agentes matificantes.
Si el problema es más complejo, a la limpieza se le agrega el uso de antibióticos en forma oral o tópica, y el manejo hormonal con anticonceptivos. También se utilizan sustancias como el derivado de la vitamina A, isotretinoina, que es un medicamento más potente que sólo puede ser recetado por médicos y en dosis controladas, ya que puede producir malformaciones fetales. A veces esto también se combina con otros procesos como la fototerapia, que utiliza una luz para eliminar las bacterias; nieve carbónica, que ayuda a exfoliar la piel y a destruir la proliferación bacteriana a través del frío, y nitrógeno líquido, que actúa como antiinflamatorio y bactericida.
Lo más difícil de tratar en relación con el acné, sin duda, son las cicatrices o marcas que quedan tras un desorden mal tratado o demasiado agresivo, como el acné quístico, que deja verdaderos cráteres en el rostro. En estos casos se requiere de cirugía o tratamientos con láser.
Es importante prevenir para dismunuir los riesgos e incomodidades del acné. Esto debe comenzar apenas empiezan a salir los primeros puntos negros, entre los 8 y 12 años. A esa edad tiene que iniciarse el hábito de una correcta limpieza de la cara, para lo que se necesitan jabones especiales y no los mismos con los que se lavan las manos. También es recomendable el uso de tónicos con antisépticos suaves; por ejemplo, el peróxido de benzoilo.
Acerca de la manipulación del rostro para sacar los puntos negros, se aconseja dejar esa tarea en manos de una persona especializada: la cosmetóloga. De lo contrario, la inexperiencia y el afán de eliminar los granitos pueden dejar imborrables marcas en la cara.
Mitos y verdades
Acerca de lo que es bueno y malo para combatir el acné se habla de muchas cosas que en realidad no son ciertas. Por ejemplo, que el consumo de chocolate aumenta la cantidad de granitos o que el sol seca las impurezas. A continuación se devela la verdad de algunas de esas creencias populares.
Alimentación
Lo que se come no influye para nada en la aparición o en la gravedad del acné, no importa la edad en que se produzca. Se sabe que la grasa de la piel es sintetizada por ella, y no tiene nada que ver con la que circula en la sangre; por lo tanto, con la que se ingiere a través de la comida.
Sol
La exposición solar moderada puede contribuir a secar las espinillas más pequeñas y atenuar provisionalmente las inflamaciones, pero si es mucha termina por empeorar el problema, ya que favorece la proliferación de las bacterias. En este caso, se recomienda usar filtros en gel, que protegen sin tapar los poros.
Parches
Una de las soluciones de emergencia más populares hoy son los parches borra granos. Actúan efectivamente a través del ácido salicílico que contienen, pero sólo son útiles en los pequeños.
LO QUE NO SE DEBE HACER
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