Reprobar una asignatura, fallar en un examen, es una experiencia por la que TODOS pasamos en algún momento de nuestras vidas. Algunos lo viven varias veces, otros sólo unas pocas.
Pero lo cierto es que los exámenes, te vaya bien o mal, son una oportunidad excelente para aprender muchas cosas importantes sobre la vida y sobre uno mismo.
- 1. Que en la vida no tenemos todo bajo control, aunque queramos pensar que sí.
- 2. Aprendemos que, a veces, necesitamos de un tropiezo para volver a enfocarnos en las cosas importantes.
- 3. Que lo importante es aprender, no sólo poder responder unas preguntas.
- 4. Que la vida tiene muchos momentos mágicos, y también muchos fracasos: pero que todo nos hace crecer de la misma manera.
- 5. Que nunca está de más preguntar al profesor/a todas nuestras dudas.
- 6. Que siempre es bueno apoyarse en los amigos y compañeros de clase para estudiar.
- 7. Que quizás tu método de estudio no es el más adecuado para ese tipo de asignatura.
- 8. Que siempre te puedes esforzar un poco más.
- 9. Que muchas veces es sólo una cuestión de confianza en uno mismo.
- 10. Que no debes rendirte. Tendrás otra oportunidad para demostrar que te puedes superar.


