Haz ejercicio mientras miras televisión El hábito de sentarnos en el sofa con el control remoto en la mano, bien quietitos a la espera de nuestro programa de televisión favorito, poco tiene que ver con el estilo de vida activo y saludable que toda persona debería tener. Es que los hábitos de ver televisión y hacer ejercicio parecería que no tienen nada en común. Aunque no lo creas, estas dos costumbres tan distantes pueden combinarse para hacer que tu vida no se estanque en el sedentarismo y, por supuesto, comiences a practicar la actividad física que tu cuerpo necesita para mantenerse sano. Hacer ejercicio enfrente al televisor puede ser el primer gran paso para luego animarte a hacerlo en otros momentos del día. Aquí te presento algunas alternativas para que practiques ejercicio mientras miras televisión. No tienes la excusa de que vas a aburrirte... Juego en familia. Siéntate a ver televisión con tu familia y amigos y designen una palabra para cada uno. Cuando en el programa de televisión se nombre ese término, la persona a la que se lo han designado deberá saltar del sofa o hacer algun movimiento especial. Todos estarán muy atentos y divertidos esperando que digan las palabras y que nadie se saltee su turno. Usa los anuncios. Aprovecha el tiempo de los comerciales que tan poco deben interesarte y corre alrededor de la casa. Cuando el programa regrese de la pausa, vuelve a sentarte. Aunque en el momento parezca poco, fíjate que si lo haces durante un programa de una hora habrás corrido casi media hora, el total del tiempo de todos los anuncios. Durante los comerciales, también aprovecha para hacer abdominales: acuéstate sobre el suelo con las piernas apoyadas en el sofa. Si lo haces todos los días, no te costará nada lograr la panza chata que deseas. Ejercita tus brazos. Mira tu serie favorita sentado en una silla con respaldo recto y sostiene una lata en cada mano. Mantén los brazos hacia los costados con la palma de las manos apuntando hacia el televisor, luego levanta ambos brazos hacia el pecho y vuelve a separarlos. Practícalo durante 15 minutos y verás todo lo que habrás trabajado. Baila. Sintoniza uno de los canales de música y baila al compás de la música que escuchas. Mira una película divertida. Elige las películas maś graciosas que conoces y míralas junto a tu familia. Las carcajadas son una buena forma de mejorar nuestro estado de ánimo y, además, pone en movimiento los músculos de nuestra panza. Siéntate en el suelo. Arquea tus brazos hacia la cabeza, estira tus piernas y trata de tocarte los dedos de los pies. Cualquier movimiento que estire tus músculos aumentará tu flexibilidad y tonifica los músculos. Practica yoga. Mejora tu postura y tu flexibilidad con la ayuda del yoga. Acuéstate boca abajo sobre el sofa con las palmas hacia abajo. Luego empuja con las manos hacia arriba e inclina la cabeza hacia el techo, con la espalda arqueada. Zapping entretenido. Cada vez que desees cambiar de canal, da un salto. Cómo comenzar a entrenar siendo obesos Cuando una persona sabe que tiene unos cuantos kilos de más, es conciente de que deberá realizar un esfuerzo físico mayor de lo normal para poder bajarlos. Y esto no suele ser demasiado motivante a la hora de comenzar a entrenar. Si sufres de obesidad y has tomado la decisión de hacer ejercicio es un paso muy importante, pero por eso mismo, no debes desanimarte pensando en que bajar de peso será una tarea imposible. Con un poco de paciencia y constancia, verás que la actividad física combinada con una mejor alimentación hará sus efectos más pronto de lo que imaginabas. ¡Anímate a entrenar desde hoy! Ten en cuenta las siguientes alternativas para comenzar a entrenar siendo obeso. El baile de la silla. Cuando una persona es muy obesa hasta el apoyo de su propio peso puede ser complicado. Por ello, es recomendable que comiences una sesión de ejercicios de bajo impacto sentado en una silla: mueve tus brazos y tus piernas al ritmo de la música. ¡Mucho más divertido y estimulante! Aerobics en el agua. Hacer ejercicio en el agua es muy placentero con la ventaja de que nuestros músculos trabajan mucho más: la resistencia del agua demanda mayor esfuerzo para cada movimiento. Además, el apoyo y la sensación de ingravidez que tenemos cuando estamos en el agua resulta más fácil para una persona obesa, pues no tiene que lidiar con su propio peso. Caminar. Ya te hemos hablado varias veces de los numerosos beneficios de caminar: algo tan simple como un paseo a pie por el parque es una buena forma de comenzar a entrenar. Empieza de a poco y lentamente para luego ir incrementando la velocidad y las distancias de cada recorrido. ¡Te sorprenderás de lo rápido que serán los resultados! Comienza lentamente. Es una buena forma de empezar y reconocer el progreso cuando logramos avanzar. No aspires a tener resultados mágicos de un día para el otro, pero no tengas dudas de que todo dependerá de tu constancia, tu esfuerzo y por sobre todo, de tu voluntad. ¿Cuál es el mejor tipo de ejercicio para mi? Si estás pensando en comenzar a hacer ejercicio lo mejor es que des con la actividad correcta, muchas veces por más buena voluntad que tengamos sino hacemos la actividad física que nuestro cuerpo necesita podemos hacernos daño. Así que lo mejor es que antes de emprender el camino al gimnasio nos asesorarnos, pero antes, como para que te vayas haciendo una idea, en vivirsalud (en este caso seria T!) te damos una "guía rápida" sobre qué actividad física es la mejor para ti. Según el estado de salud de cada persona hay una actividad física indicada, por ejemplo: *Para las personas con obesidad, cualquier actividad física es importantísima para lograr bajar el peso. Pero la actividad tiene que se progresiva y cuidar de las articulaciones. Las actividades recomendadas son las de bajo impacto. *Para quienes sufren de diabetes lo más apropiado es que realicen actividades de intensidad moderada, de corta duración, para que los niveles de glucosa en sangre no se bajen demasiado y evitar así que se genere una hipoglucemia. *Aquellos que tengan colesterol alto, mejor que realicen actividades durante mucho tiempo, tienen que hacer énfasis en la duración y no en la intensidad de la actividad. *Los hipertensos deben favorecer la circulación de la sangre para normalizar la presión arterial, no deben realizar actividad con mucho peso o de mucha intensidad, para evitar que aumente la presión sanguínea. Ejercicios para hacer en nuestra oficina Muchas personas no hacen la actividad física necesaria, pero no porque no lo quieran sino porque no tienen tiempo para hacerlo. Entre los estudios, el trabajo, los hijos y demás responsabilidades, parece que las 24 horas del día no alcanzaran para todo. Entonces... ¿qué tal exprimir al máximo cada momento? Podemos hacer ejercicio en nuestra oficina. Por supuesto, no es cuestión de instalar un gimnasio en nuestro lugar de trabajo, pero te recomendamos algunos ejercicios que puedes hacer desde tu escritorio mientras prendes el ordenador. Ejercicios cardio. Hay movimientos que puedes realizar en tu propia oficina que son muy buenos para fortalecer nuestro corazón. Aprovecha el tiempo en que prendes y carga tu ordenador para hacer dos series de 5 saltos. Si trabajas en una oficina privada, haz dos series de 10 sentadillas cada vez que retornes del baño. Ejercicios para las piernas. Cuando estés sentado, extiende una de tus piernas hacia adelante pero no facilitándote del apoyo de la silla sino haciendo fuerza con tus músculos. Trata de mantenerla en el aire durante 15 segundos. Repite con la otra pierna. A medida que vayas entrenándote, mantén las piernas elevadas durante 30 segundos. Ejercicio para los glúteos. Sí, puedes trabajar tu trasero estando cómodamente sentado. Apreta los glúteos lo más fuerte que puedas y mantente así durante 10 segundos. Luego afloja. Haz varias series por día y verás resultados: cuanto más apretes, más rápido serán. Ejercicios para los abdominales. Coloca un banco o una silla pequeña para apoyar tus pies por debajo del escritorio. Estira ambas piernas y apóyalas allí. En esa posición, eleva los brazos hacia atrás de tu cabeza. Haz que la fuerza provenga de tus abdominales. No podemos comparar toda la actividad que se puede hacer en un gimnasio con los ejercicios para hacer en la oficina. Sin embargo, poco es mejor que nada ¿verdad? 3 divertidas formas de ejercitarte Una de las causas de por qué abandonamos la actividad física tan rápido es el aburrimiento. Tan solo unas semanas levantando las mismas pesas o siguiendo la misma rutina de bicicleta es suficiente para que el ejercicio se nos convierta en una actividad monótona y poco entretenida. Quizás eso nos sucede porque no encontramos el ejercicio adecuado para nosotros. Si sabes que te aburre el gimnasio, ¿por qué no buscas otra opción? Hay miles de formas de hacer ejercicio y entretenernos al mismo tiempo. En este post, te presentamos tres. Únete a un grupo. Para qué aburrirte en el gimnasio si puedes ejercitarte junto a tus viejos amigos, o hacerte nuevos, practicando tu deporte favorito. Visita el club más cercano de tu vecindario y únete a un equipo de fútbol, baloncesto, volley, hockey o el deporte que prefieras. ¿Hace mucho que no practicas? ¡No tengas vergüenza! Habrá entrenamientos para todas las categorías, sin necesidad de tener experiencia para lucirte. Si te unes a un grupo, aprovechas las ventajas de hacer ejercicio en equipo, ejercitas hasta tus músculos más olvidados y, por si fuera poco, te diviertes un montón. Tan solo busca el deporte que sientas adecuado para ti. Conviértete en un entrenador amateur. ¿Tus niños practican deportes? ¿Por qué no te sumas? Jugar a ser entrenador también es una gran oportunidad para tener un estilo de vida mucho más activo. Trata de seguirle el ritmo a los chicos y verás que tu cuerpo no dejará de estar en movimiento. Toma unas clases de baile. ¿Quién dijo que hacer ejercicio es un sacrificio? También bailando se queman todas las calorías innecesarias para tener un físico privilegiado. Las academias de baile están cada vez más populares entre hombres y mujeres que quieren ejercitarse y divertirse al mismo tiempo. Encontrarás clases para principiantes en los más variados estilos: desde unas enérgicas clases de hip hop hasta los sensuales movimientos de la danza árabe te ayudarán a estar en forma. Ahora sabes cómo despedirte del aburrimiento cuando te ejercitas. Ejercicios de estiramiento antes y después de nadar La natación es uno de los deportes más completos que hay, y su mayor beneficio es que ejercita absolutamente todas las partes de nuestro cuerpo. Y como todo ejercicio, aunque no demande un esfuerzo puntual e intenso sobre algunos músculos más que otros (al menos en un grado desmedido en comparación), requiere precauciones para evitar posibles lesiones. Para ello es importante tener en cuenta algunos ejercicios de estiramiento que te serán útiles tanto antes de comenzar tu serie de piscinas como tras haberla finalizado. El primero de estos ejercicios es para estirar los dorsales y los serratos. Pon el pie derecho detrás y en línea con el izquierdo. Luego, manteniendo tu cabeza y cuello rectas, inclínate hacia el lado izquierdo manteniendo el brazo derecho sobre tu cabeza y estirado lo suficiente como para sentir que estás trabajando los dorsales y serratos. Repítelo con el otro lado de tu cuerpo. El segundo y último ejercicio sirve para estirar la espalda y los pectorales en su totalidad. Apoya tu costado derecho sobre la pared. Sube el brazo derecho recto sobre tu cabeza y en posición vertical apoyando la palma de tu mano sobre la pared. Ve inclinando tu brazo hacia detrás (siempre acompañando tu respiración) hasta sentir que estás estirando tus pectorales y tu espalda. Repítelo con el otro costado de tu cuerpo. Es importante que practiques estos dos ejercicios tanto antes como al finalizar tu serie de piscinas, así te asegurarás de prevenir lesiones durante tu ejercicio y también de no cortar abruptamente la serie de ejercicios en piscina. ¿Se puede hacer ejercicio en ayunas? La respuesta es sí, pero cuidado, que no te baste con este “sí” a secas, pues hay varios aspectos a tomar en cuentas si te has propuesto ejercitarte en ayunas. Pensemos en la vida de una persona normal. Llegar de trabajar y cenar es algo que hacen muchas personas. Supone que has comido satisfactoriamente en tu cena y que tras dos horas te vas a la cama. Teniendo en cuenta que una persona duerme entre seis y ocho horas, allí ya llevas ocho o diez horas sin haber ingerido alimento. ¿Pero qué hay respecto al ejercicio? Pues bien, si llevas todo este tiempo sin comer y decides ejercitarte para perder peso, una mañana en ayunas es un momento perfecto para hacerlo, pues como no tienes ningún alimento en el organismo, tu cuerpo recurrirá a las reservas de grasa que tiene para compensar la ausencia de nutrientes, por lo cual esto te hará quemar más grasa. Pero esto no termina aquí. Si fuera así adelgazar sería muy sencillo, y todos sabemos que no lo es. Hacer ejercicio en ayunas implica una preparación previa, pues si te lo tomas muy a pecho y mañana mismo decides comenzar a ejercitarte en ayunas te marearás, te sentirás mal y probablemente hasta te desmayes, lo cual no te incentivará a continuar haciéndolo. Puedes comenzar haciendo ejercicio por la tarde, por ejemplo. Allí tendrás algo de alimento en tu organismo (aunque no recientemente ingerido), y entonces tu cuerpo quemará lo que quede de esos nutrientes y parte de tus reservas de grasa. El ejercitarse en ayunas es apto para quienes se encuentran en forma. Agarra estado físico y recién allí podrás hacerlo. Además hay que tener en cuenta algo importantísimo: ejercitarse en ayunas sólo sirve para perder peso, no para crear musculatura. Así, si tu idea es perder kilos en base a un programa de ejercicios en ayunas, debo decirte que has elegido una buena opción. Lo contrario ocurre si tu deseo es generar masa muscular, pues este método no te servirá en absoluto para ello, y sólo lograrás marearte y sentirte mal. Ahora que te has sacado las dudas al respecto verás que ejercitarse en ayunas de forma adecuada es una buena idea si quieres perder algún kilito. Espero que tengas suerte, y por cualquier consulta o anécdota, ya lo sabes, aquí estoy. Hacer deporte te vuelve inteligente Los beneficios de hacer deporte con regularidad no son novedad para nosotros que nos movemos en el mundo de la vida sana. Lectores o redactores de este y de los demás blogs de temática calidad de vida que flotan en internet no nos sorprendemos al leer o escuchar alguna novedad al respecto de la forma en la que el deporte influye sobre nuestra salud física. Pero en este caso la noticia trasciende la esfera de la salud física, e ingresa en el terreno de la salud mental, causando (al menos en mi caso) una gratificante sorpresa. Ocurre que la Universidad de Chicago ha llevado a cabo una investigación en la cual se ha experimentado con los niveles de comprensión de deportistas y de aficionados al deporte, los cuales demostraron tener niveles de entendimiento mayores a personas que son indiferentes ante el deporte tanto en calidad de deportistas como de aficionados. Haciendo que las personas que conformaban la muestra escucharan conversaciones cotidianas y vinculadas al deporte, los científicos midieron las respuestas cerebrales ante lo dicho, las cuales resultaban mucho más activas y efectivas en los casos de deportistas, en contraposición con los de personas no adeptas al deporte, quienes demostraban un entendimiento mucho menor. Esto es significativo, pues este desarrollo comprensivo en deportistas afecta toda la red neuronal encargada de la comprensión. Resultados como este demuestran que ver un partido de fútbol tal vez aporte lo mismo que leer un libro a nivel intelectual, aunque cada uno dentro de su terreno de influencia, por supuesto. ¿Cómo prevenir la obesidad de los niños? Ya sabemos que el sobrepeso y la obesidad son problemas bastante comunes para los niños actuales (y para sus padres, por supuesto). Esto significa para los más chicos un aumento de probabilidades de tener problemas de salud. Para evitarlo nuestros hijos deben estar en forma y la manera más eficiente es que realicen mucho ejercicio físico. Sin embargo, convencerlos a veces puede ser muy difícil. Veamos qué podemos hacer al respecto para así prevenir la obesidad de nuestros hijos. El truco está en que la actividad física signifique una diversión para ellos. Organizar deportes como hockey, fútbol, basketball o tenis será una buena manera de mantenerlos en movimiento. Ni siquiera se darán cuenta que están ejercitándose. Ir de excursión también es una buena manera de ejercitarse. A los niños generalmente les encanta subir colinas, atravesar ríos, saltar sobre las rocas y trepar a los árboles. Por otro lado todos conocemos los beneficios de la natación. Lo ideal es que los niños la practiquen por lo menos una vez por semana y así se divertirse en la piscina. La natación los ayudará a dar forma a sus piernas y brazos. Además es un excelente ejercicio para el sistema cardiovascular. Otra idea: andar en bicicleta. Basta de llevarlo en automóvil a todos lados. Si organizas una salida en bicicleta y toda la familia participa de la actividad será más divertido todavía. Probablemente los chicos rechacen actividades monótonas como caminar o salir a correr. Sin embargo, si somos inteligentes y logramos incluir el ejercicio dentro de los intereses del niño quedarán encantados. Además, si la familia entera participa de esas actividades el beneficio será doble. Dime cómo te sientes y te diré qué ejercicios practicar Que el ejercicio fisico es fundamental en nuestra vida cotidiana ya lo sabemos todos. Pero lo que a veces olvidamos es que no todos los días nos encontramos con el mejor ánimo para ponernos en movimiento. Por suerte, hay una variada oferta de deportes y ejercicios para elegir según tus intereses y para los distintos estados de ánimo. Entre ellos, algunos vienen mejor cuando estamos ansiosos e inquietos y otros son ideales para obtener una sonrisa cuando estamos tristes. Continúa leyendo y conoce qué ejercicios puedes practicar hoy en función de tu estado de ánimo. Si te encuentras enojado: Estás en uno de “esos días” y no tienes buen humor para hacer ejercicio. Lo mejor que puedes hacer es liberar la ira y la energía negativa en una clase de kick boxing o jugando un partido de tennis. La concentración que demandan ambas actividades mantendrán tu mente despejada del mal día que has tenido. Además, quemarás muchas calorias. Si te encuentras triste: La tristeza y la depresion generalmente nos inmovilizan y nos dejan sin fuerzas para emprender cualquier actividad fisica. Sin embargo, hay deportes que vienen muy bien para aumentar un poco el ánimo y nuestro ritmo cardiaco, como el ciclismo o caminar acompañado de un amigo. Otra muy buena opción para relajar tu respiración y atraer pensamientos positivos es el yoga y el método Pilates, que también te ayudarán a conciliar el sueño. Si te encuentras estresado y apurado: Si eres de aquellos que tienen su agenda colmada de actividades, seguramente no tengas el tiempo suficiente como para hacer ejercicio. Por ello, te recomiendo un entrenamiento breve pero rendidor, como correr 30 minutos: con el mismo ejercicio, estarás combinando movimientos que mejoran tu fuerza y hacen bien al corazón. Si te encuentras ansioso e inquieto: El gimnasio te aburre o sientes que el ejercicio que has venido practicando no te brinda los resultados esperados. Entonces, intenta con una actividad novedosa y desafiante como escalar o los deportes de circo. Te mantendrás entusiasmado y lleno de energía, con la ventaja de que será un entrenamiento distinto al que acostumbrabas. Si te encuentras demasiado tranquilo: Estás tan pero tan relajado que mover un solo dedo te da muchísima pereza. Para mantener ese nivel de relax, que no está nada mal, practica natación o ejercicios de tai chi. Yapa: Un bizcocho que no engorda porque reemplaza grasas por fibra Cuando intentamos comer sano, no engordar y al mismo tiempo, no obsesionarnos con la comida, generalmente el mayor problema lo tenemos ante los dulces. Por eso científicos de la Universidad Politécnica de Valencia y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han elaborado un bizcocho que no engorda porque reemplaza grasas por fibra. El bizcocho es más saludable y podrá consumirse sin remordimientos, pues tiene un 20% menos de calorías porque hasta un 70% del aceite que se necesita para elaborar esta tradicional torta fue reemplazado por inulina, una fibra con efecto prebiótico que tiene bajo aporte calórico. No sólo tiene menos grasas y calorías, sino que el novedoso bizcocho por contener inulina refuerza el sistema inmune, aumenta la disponibilidad de algunos minerales y mejora la glucemia en el organismo. Con el objetivo de ayudar en la lucha contra las altas cifras de obesidad, los científicos escogieron un alimento popular como el bizcocho y disminuyeron notablemente sus grasas al reemplazarlas por un ingrediente saludable como es la inulina. La inulina se encuentra en muchos alimentos en forma natural, como la alcachofa o la achicoria y al usarse para bizcochos en reemplazo de grasas no afecta sus características sensoriales, por lo tanto, se visualiza como un nuevo ingrediente para la industria alimentaria que podría volver más saludables no sólo bizcochos sino también, bollería, galletas y magdalenas. La fibra se consigue fácilmente y al no alterar las características del producto, también es probable que este nuevo bizcocho que no engorda llegue al mercado prontamente para que podamos disfrutar de un dulce más sano e igual de rico que su versión tradicional. ¿Excelente idea verdad?
Actividad fisica, de todo un poco, Megapost
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