La llegada de españoles a “el nuevo mundo”, el 12 de octubre de 1492, marcó un antes y un después en este continente, que los aborígenes de aquel entonces llamaban Aby Yala, que literalmente significaría “tierra en plena madurez” o “tierra de sangre vital”.
Aunque la historia oficial cuenta que Cristobal Colón llegó a tierra firme y tuvo un amistoso intercambio de bienes por oro, los historiadores han venido tratando de corregir esa percepción por demás errada. Hoy en día está documentado y comprobado, además, que quienes colonizaron y descubrieron América hace miles de años fueron los indígenas que se esparcieron desde Canadá hasta Tierra del Fuego. Algunos entraron por el estrecho de Bering, y otros vinieron desde islas, a las que habían llegado desde otros continentes.
¿Descubrimiento, conquista o genocidio?
Darcy Ribeiro, antropólogo brasileño, explicó que a finales del siglo XV, al momento de llegar a tierra los conquistadores europeos, habían al menos 50 millones de indígenas, y 150 años más tarde terminaron reducido a solo 3.5 millones. Partiendo de esto, Colón y sus tropas no habrían protagonizado un “descubrimiento” sino una invasión.
Los españoles propiciaron una de las batallas más grandes de todos los tiempos, al menos en el continente americano. En las numerosas crónicas de Indias que se conocen hoy en día se detallan las armas, las tácticas, las batallas y las sanguinarias prácticas que españoles como Hernán Cortés llevaron a cabo.
También tuvieron lugar gigantescas epidemias de enfermedades hasta ese momento inexistentes en el nuevo mundo, y que vinieron con los europeos, como la viruela, lo que también contribuyó a que murieran millones de aborígenes.
El cronista y fraile domínico español, Bartolomé de las Casas, realizó estimaciones de la cantidad de indígenas que perecieron tras la llegada de los españoles, al menos entre 1492 y 1542.
En La Española (Haití y República Dominicana) 1.100.000 a 3.000.000 de muertos.
En Cuba, Jamaica, Puerto Rico y las Antillas Menores 3.000.000
En Castilla (Costa Rica y el Caribe de Nicaragua ) de Oro 1.000.000
En Nicaragua 500.000 a 600.000
En México central 4.000.000
En Naco (Sonora) y Honduras 2.000.000
En Pánuco, Michoacán y Jalisco (México) 15.000 a 20.000
En Soconusco (México) 200.000
En el Golfo de Paria ( Venezuela , Trinidad y Tobago, etc) y la Costa de las Perlas ( Venezuela , Isla Margarita, etc) 1.000.000
En Venezuela 4.000.000
En Perú 4.000.000
En Yucatán, Cartagena de Indias, río Yuyaparí, Florida, Río de la Plata, Nueva Granada y Santa María las cifras son desconocidas.
La conquista de América fue un proceso sanguinario y violento, muy alejado de la imagen idealizada que habitualmente se tiene.
No fue en lo absoluto un conflicto diplomático, de baja intensidad o calmo, sino más bien una cruenta guerra entre pueblos originarios que habitaban tierras por miles de años, de las cuales fueron expulsados a riesgo de morir si no se iban, y cuyas mujeres fueron violadas y sus niños asesinados.
“El 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo. Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del mar Caribe. En su diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor”, reseñó en 2007 el escritor uruguayo Eduardo Galeano.