Operación Masacre – Rodolfo Walsh
Esto es un análisis de la introducción al libro Operación Masacre de Rodolfo Walsh. Quizá ha algún interesado en el periodismo de investigación le sirva. Es muy sintético.
La investigación se realiza de forma independiente e informal, ya que la época era sumamente represiva y no permitía un abordaje “legal”. Imagino que el R.W utiliza las conversaciones y los testigos como primera forma de armar su crónica, buscar que los personajes coincidan en los relatos es una forma de argumentar y demostrar valida. Para su favor encontró una joven periodista Enriqueta Muñiz, dispuesta a pertenecer a la operación pese que conocía, quizá más que nadie, las posibles consecuencias.
Presenta a Livraga como el comienzo de la historia, que pretendía ser solo eso, una historia de un sobreviviente. De hecho, así sucedió que la escribió y no pudo ser publicada hasta encontrarse con un hombre humilde que “se anima” Leando Alem. Sin embargo de esa primera investigación surge otro muerto viviente, otro sobreviviente a los fusilamientos: Giunta.
Es el segundo entrevistado, describe hasta llegar a Giunta, con lo que esto representa para el nacimiento de su libro. Muestra a Giunta como un individuo transformado por los hechos que ha vivido, en mi opinión la imagen que crea es irreemplazable: “una película que, desde que se rodó aquella noche, gira y gira dentro de su cabeza, sin poder parar nunca”. Otra vez, la información recaudada llega a nuevas hipótesis y así continua el viaje en busca de Horacio di Chiano. Muestra lo difícil de dar con un hombre que no quiere parecer vivo, porque es la mejor manera de sobreviví. “se pronuncian palabras-ganzúa, hasta que la más oxidada del manojo funciona” se refiere a los nombres de los sobrevivientes, a conexiones y datos que proveen confianza, hasta que decide hablar.
Al momento que la investigación toma relevancia, en Bs.As. la policía encuentra el supuesto responsable de los panfletos con la primera publicación que anteriormente mencione, digo supuestamente porque un periodista tuvo la mala fortuna de coincidir en las iniciales R.W.
Siendo tres, los sobrevivientes, Livraga, Giunta y Chiano, aparece de repente por medio de una carta a los periódicos el cuarto: Gavino, exiliado en la embajada de Bolivia. En la embajada de Bolivia la búsqueda no da con Gavino pero un informante declara que faltan otros dos sobrevivientes: Tróxler y Benavídez y una duda sobre un séptimo que termina siendo Rogelio Díaz.
Con estos siete peonajes, que prometen ser el eje del relato, sosteniéndose en viudas, huérfanos, conspiradores asilados, prófugos, delatores presuntos, héroes anónimos se teje la primera parte del libro y sale a publicarlo. Tulio Jacovella es quien publica la crónica.
Las escenas son montadas en una idea de caos y desorden que acompaña el acontecer de los hechos. Cielos grises, oscuros, sombras. Eucaliptos, inmensos guardianes de la violencia a los derechos, es una tipología muy literal. Zanjas, tumbas, hombres sin felicidad. Puro y sintético del género policial, presenta al periodista como el investigador.
En el personaje Carranza, capitulo uno – primera parte. No me queda claro la frase,
“Se les disparó en Tucumán.” ¿A quienes se les disparo? Al final, ¿Carranza se entrega?
Rodolfo Walsh (Lamarque, Río Negro, Argentina, 9 de enero de 1927 y se encuentra desaparecido desde el 25 de marzo de 1977 en Buenos Aires). Fue un periodista, escritor, dramaturgo y traductor argentino que militó en la Alianza Libertadora Nacionalista y, luego, en las organizaciones guerrilleras FAP y Montoneros.
Este texto, creo que sintetiza ingeniosamente la cosmovisión de Walsh.
“Cuatro meses totalmente dedicados a la clase obrera, que lo aprecia a razón de veinte mil ejemplares por mes (el Semanario CGTA) Viendo, de todas maneras, pasar a mi lado a la gente, las mil cosas absurdas que suceden a cada rato en la calle, o divertidas en la casa, y también fatigosas en cualquier parte, viendo y pensando, eso, eso es lo que habría que contar. Sin tiempo para contar nada, sumergido, violando promesas, juntando arrepentimiento, y sabiendo que lo que hago está bien, apreciándome digo, en mi resolución, mi ascetismo, mi renuncia al bestsellerismo, al leonismo y toda la facilidad que brinda una Buenos Aires consumidora, brillante, fatua, finalmente aburrida”.
Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Rodolfo_Walsh
Tres preguntas que le haría:
¿Cuál es la máxima por la que debiese preocuparse un escritor?
¿Aceptarías el cargo de presidente? Interés político
¿Sentís miedo de una bala? ¿Cómo es vivir siendo un futuro desaparecido?
Consultas y preguntas por twitter: @jgediaz
Esto es un análisis de la introducción al libro Operación Masacre de Rodolfo Walsh. Quizá ha algún interesado en el periodismo de investigación le sirva. Es muy sintético.
La investigación se realiza de forma independiente e informal, ya que la época era sumamente represiva y no permitía un abordaje “legal”. Imagino que el R.W utiliza las conversaciones y los testigos como primera forma de armar su crónica, buscar que los personajes coincidan en los relatos es una forma de argumentar y demostrar valida. Para su favor encontró una joven periodista Enriqueta Muñiz, dispuesta a pertenecer a la operación pese que conocía, quizá más que nadie, las posibles consecuencias.
Presenta a Livraga como el comienzo de la historia, que pretendía ser solo eso, una historia de un sobreviviente. De hecho, así sucedió que la escribió y no pudo ser publicada hasta encontrarse con un hombre humilde que “se anima” Leando Alem. Sin embargo de esa primera investigación surge otro muerto viviente, otro sobreviviente a los fusilamientos: Giunta.
Es el segundo entrevistado, describe hasta llegar a Giunta, con lo que esto representa para el nacimiento de su libro. Muestra a Giunta como un individuo transformado por los hechos que ha vivido, en mi opinión la imagen que crea es irreemplazable: “una película que, desde que se rodó aquella noche, gira y gira dentro de su cabeza, sin poder parar nunca”. Otra vez, la información recaudada llega a nuevas hipótesis y así continua el viaje en busca de Horacio di Chiano. Muestra lo difícil de dar con un hombre que no quiere parecer vivo, porque es la mejor manera de sobreviví. “se pronuncian palabras-ganzúa, hasta que la más oxidada del manojo funciona” se refiere a los nombres de los sobrevivientes, a conexiones y datos que proveen confianza, hasta que decide hablar.
Al momento que la investigación toma relevancia, en Bs.As. la policía encuentra el supuesto responsable de los panfletos con la primera publicación que anteriormente mencione, digo supuestamente porque un periodista tuvo la mala fortuna de coincidir en las iniciales R.W.
Siendo tres, los sobrevivientes, Livraga, Giunta y Chiano, aparece de repente por medio de una carta a los periódicos el cuarto: Gavino, exiliado en la embajada de Bolivia. En la embajada de Bolivia la búsqueda no da con Gavino pero un informante declara que faltan otros dos sobrevivientes: Tróxler y Benavídez y una duda sobre un séptimo que termina siendo Rogelio Díaz.
Con estos siete peonajes, que prometen ser el eje del relato, sosteniéndose en viudas, huérfanos, conspiradores asilados, prófugos, delatores presuntos, héroes anónimos se teje la primera parte del libro y sale a publicarlo. Tulio Jacovella es quien publica la crónica.
Las escenas son montadas en una idea de caos y desorden que acompaña el acontecer de los hechos. Cielos grises, oscuros, sombras. Eucaliptos, inmensos guardianes de la violencia a los derechos, es una tipología muy literal. Zanjas, tumbas, hombres sin felicidad. Puro y sintético del género policial, presenta al periodista como el investigador.
En el personaje Carranza, capitulo uno – primera parte. No me queda claro la frase,
“Se les disparó en Tucumán.” ¿A quienes se les disparo? Al final, ¿Carranza se entrega?
Rodolfo Walsh (Lamarque, Río Negro, Argentina, 9 de enero de 1927 y se encuentra desaparecido desde el 25 de marzo de 1977 en Buenos Aires). Fue un periodista, escritor, dramaturgo y traductor argentino que militó en la Alianza Libertadora Nacionalista y, luego, en las organizaciones guerrilleras FAP y Montoneros.
Este texto, creo que sintetiza ingeniosamente la cosmovisión de Walsh.
“Cuatro meses totalmente dedicados a la clase obrera, que lo aprecia a razón de veinte mil ejemplares por mes (el Semanario CGTA) Viendo, de todas maneras, pasar a mi lado a la gente, las mil cosas absurdas que suceden a cada rato en la calle, o divertidas en la casa, y también fatigosas en cualquier parte, viendo y pensando, eso, eso es lo que habría que contar. Sin tiempo para contar nada, sumergido, violando promesas, juntando arrepentimiento, y sabiendo que lo que hago está bien, apreciándome digo, en mi resolución, mi ascetismo, mi renuncia al bestsellerismo, al leonismo y toda la facilidad que brinda una Buenos Aires consumidora, brillante, fatua, finalmente aburrida”.
Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Rodolfo_Walsh
Tres preguntas que le haría:
¿Cuál es la máxima por la que debiese preocuparse un escritor?
¿Aceptarías el cargo de presidente? Interés político
¿Sentís miedo de una bala? ¿Cómo es vivir siendo un futuro desaparecido?
Consultas y preguntas por twitter: @jgediaz