La fimosis es la estrechez del prepucio, es decir que éste no es retraible total o parcialmente y como consecuencia el glande no se puede descubrir. Gracias a esta condición se pueden generar complicaciones desde temprana edad como el coito doloroso, balanitis (infección del pene), infecciones de orina y la parafimosis.
En la mayoría de casos las fimosis es adquirida, causada por las repetidas retracciones forzadas y traumáticas de la delicada piel del prepucio durante los primeros años de la vida, asimismo se habla de que es una malformación congénita. Esta condición permite ser corregida con un procedimiento quirúrgico, para que el prepucio pueda cumplir con las funciones de la edad adulta en lo referente a actividad sexual y protección.
En la etapa adulta, se pueden generar complicaciones en la actividad sexual, micción, e igualmente con el desarrollo de infecciones como consecuencia de una irritación permanente, ya que no se puede hacer uso de una buena higiene del glande y de la cara interna del prepucio.
Una dificultad frecuente es la denominada parafimosis, que ocurre cuando el prepucio de un varón, no se puede halar de nuevo sobre la cabeza del pene y causa traumatismos en el área, infecciones e incapacidad, ocurre con mayor frecuencia en niños y ancianos.
El tratamiento de elección indicado, consiste en una intervención quirúrgica menor llamada
circuncisión realizada con anestesia local. Queda reservada para aquellos niños de más de tres años de edad con fimosis, antecedentes de infecciones locales a repetición o parafimosis.
La recuperación sin problemas puede ser en 8-10 días.
Se debe tener cuidado, únicamente, con las erecciones, que pueden generar hemorragias y alteraciones en las suturas.
Los riesgos de la intervención son los siguientes, aunque se dan en contadas ocasiones:
1. Sepsis: Provocado por una infección grave.
2. Amputación.
3. Lesiones uretrales.
4. Extirpación de un exceso de prepucio.
POSIBLES CAUSAS
En la mayoría de casos las fimosis es adquirida, causada por las repetidas retracciones forzadas y traumáticas de la delicada piel del prepucio durante los primeros años de la vida, asimismo se habla de que es una malformación congénita. Esta condición permite ser corregida con un procedimiento quirúrgico, para que el prepucio pueda cumplir con las funciones de la edad adulta en lo referente a actividad sexual y protección.
CUADRO CLÍNICO
En la etapa adulta, se pueden generar complicaciones en la actividad sexual, micción, e igualmente con el desarrollo de infecciones como consecuencia de una irritación permanente, ya que no se puede hacer uso de una buena higiene del glande y de la cara interna del prepucio.
Una dificultad frecuente es la denominada parafimosis, que ocurre cuando el prepucio de un varón, no se puede halar de nuevo sobre la cabeza del pene y causa traumatismos en el área, infecciones e incapacidad, ocurre con mayor frecuencia en niños y ancianos.
TRATAMIENTOS
El tratamiento de elección indicado, consiste en una intervención quirúrgica menor llamada
circuncisión realizada con anestesia local. Queda reservada para aquellos niños de más de tres años de edad con fimosis, antecedentes de infecciones locales a repetición o parafimosis.
CUIDADOS POSQUIRÚRGICOS Y POSIBLES RIESGOS
La recuperación sin problemas puede ser en 8-10 días.
Se debe tener cuidado, únicamente, con las erecciones, que pueden generar hemorragias y alteraciones en las suturas.
Los riesgos de la intervención son los siguientes, aunque se dan en contadas ocasiones:
1. Sepsis: Provocado por una infección grave.
2. Amputación.
3. Lesiones uretrales.
4. Extirpación de un exceso de prepucio.