La historia continúa
Tras el notable éxito de la primera temporada de The Walking Dead (exageradamente premiado como el mejor juego del 2012), Telltale Games nos trae una segunda temporada dividida nuevamente en cinco episodios publicados entre diciembre de 2013 y agosto de 2014. Personalmente fue una experiencia satisfactoria que avanzó de manera correcta la historia que tiene a Clementine como protagonista.
Alrededor de ocho o nueve meses después de los hechos de la primera temporada, nos encontramos nuevamente con Clementine junto con Omid y Christa, los cuales al parecer no tienen comida y buscan más por el bebé en camino de la pareja. No pasan ni diez minutos que la tragedia vuelve a aparecer y la historia continúa 16 meses después, en donde nuestra protagonista ya tiene 11 años pero sigue en una situación lamentable. En mi opinión, el guión se lleva a cabo de manera correcta, con algún que otro plot twist, mucho drama, acción, momentos intensos y otos totalmente inesperados. Casi todos los personajes de esta temporada son nuevos, y seguramente uno podría encariñarse con más de uno. El DLC de la temporada anterior, 400 Days, fue criticado por no aportar nada importante a la trama, pero es en esta temporada donde las piezas encajan, aunque no creo que sea totalmente necesario completar dicha expansión.
Esta temporada demuestra ser más sangrienta que la anterior en varias ocasiones.
The Walking Dead es un videojuego basado en la construcción de relaciones con los demás personajes, mediante charlas y determinadas acciones, lo que logra el gusto o disgusto del jugador hacia estos. Al igual que la primera temporada, es una historia interactiva, pero cabe destacar que no importa lo que uno decida, está preestablecido en el guión que toda decisión va a llevar al mismo punto en algún momento, excepto en el final. Por ejemplo, si en una escena un personaje puede morir pero es salvado por el jugador, inevitablemente éste morirá más tarde, por el simple hecho de está destinado a hacerlo, aunque la magia está en que uno nunca sabe cuándo será. Otro dato a destacar es que algunas (muy pocas) decisiones son totalmente irrelevantes en la trama, que no modifican ni la escena ni el mismo diálogo. Pero de esto se trata, es una historia en donde uno avanza sintiéndose parte de la trama al interactuar en los diálogos y actuando de maneras determinadas. Cabe aclarar que algunas decisiones importantes de la primera temporada afectarán en cierta manera a esta segunda, más que nada en determinados diálogos. A los más sentimentales se les puede llegar a escapar un lagrimón en determinas escenas, contrario a los desinteresados en la historia o aquellos que no prefieran videojuegos que toquen lo sentimental o dramático.
La trama me gustó, y me enganché bastante, pero me quedé con ganas de más debido a la duración de esta temporada, notablemente más corta que la anterior, en donde cada episodio duraba alrededor de 2 horas y media (en total, alrededor de 12 horas). Los episodios de esta temporada ofrecen 1 hora y media de duración cada uno, lo que lleva a un total de 8 horas aproximádamente.
Un aspecto que me gustó fue el desarrollo de Clementine mediante avanzan los episodios. Su personalidad es muy distinta a la nena de ocho años que vimos en la primera temporada. Nuestra protagonista maduró notablemente y es clave en cada problema que afronta con su nuevo grupo, a diferencia de su rol más secundario con un Lee que tomaba las riendas en cada asunto. Los personajes cercanos a Clementine fueron de mi agrado, algunos más que otros, y también aparece, en mi opinión, el mejor antagonista de esta franquicia, digno de aparecer en la serie de televisión de AMC. Un personaje poderoso, impredecible, inteligente y con un carácter fuerte con el que habría que pensarlo dos veces antes de molestarlo. Un aspecto negativo según mi perspectiva son las muertes baratas que sufren algunos personajes, donde en algunos casos se les resta importancia matándolos de formas predecibles o cuyo rol es tan secundario que no sentí absolutamente nada viendo cómo morían. El problema de esto es que algunos pocos personajes fueron mantenidos con vida más tiempo de lo necesario, haciendo que sean menos importantes, y con sus bajas uno no siente nada o casi nada. Personalmente prefiero a aquellos personajes con papeles cortos pero cuyas muertes impresionen un poco o afecten lo tenso del momento.
La segunda temporada contiene al que es, sin duda, el mejor antagonista de la serie.
El menú principal se ve más logrado y dinámico, el cual varía dependiendo de cuál sea el último episodio completado. Una de las pocas novedades es la posibilidad de repetir episodios desde la escena que uno elija, mientras que en la temporada anterior solo estaba permitido repetir el episodio entero, además de que Clementine puede ir más rápido si uno mantiene R2. Se añaden QTE (Quick Time Events) en algunas situaciones, como mover el analógico en x dirección, presionar repetidamente un botón o mantener X y mover el stick hacia el lado indicado. Los gráficos estilo cómic, levemente mejorados en esta temporada, son los que le dan ese gusto especial a The Walking Dead, que lo hacen único en comparación con los videojuegos modernos, y que demuestra que en estos tiempos no son necesarios buenos gráficos para un buen producto. Mientras disfrutaba de la historia, me daba la sensación de que se mejoraron un poco las expresiones faciales, aunque en algunas pocas escenas podrían haberse mejorado, que en esos casos determinados dejan algo que desear.
No hay mucho que decir o destacar sobre el apartado sonoro. Las actuaciones de voz son buenas, especialmente las de los personajes principales, y los efectos de sonido son satisfactorios también. Las canciones elegidas para los créditos de cada episodio son correctas, aportando ese grano de dramatismo luego de los finales que nos dejan ganas de seguir más.
Nuestro querido Lee es recordado algunas veces durante toda la temporada.
Comparándolo con la primera, esta segunda temporada quizá nos haya dejado un sabor agrio en cuanto a la duración, pero continúa de manera correcta la historia de Clementine, donde muchos probablemente se sientan algo raros al no ver a Lee a su lado. Mientras que en la temporada anterior había un final único, en esta hay cinco en total, lo que me hace crear dudas en mi mente al pensar sobre cómo podrían llevar a cabo la ya anunciada tercera temporada. Personalmente destaco el último episodio, en donde Telltale sacó a relucir de lo mejor de sus guiones, creando un gran cierre, destacándose en escenas inesperadas, mucho drama, situaciones tensas y acción. Mi segunda mención especial es para el segundo episodio, en donde se muestra que el presente de la situación es mucho más oscuro que antes, centrándose en una trama más intensa y perturbadora, con decisiones difíciles y muy buenos diálogos, además de escenas memorables, y con un final que es con el que más ganas tuve de continuar el episodio siguiente. ¿Es una buena aventura gráfica? Lo es. ¿Alcanza a lo que fue la primera temporada? Depende de cada uno, pero personalmente no creo que la haya alcanzado, aunque el margen no es por mucho. ¿Vale la pena? Sí, pero solo para aquellos que les haya gustado la primera temporada. En conclusión, cumple como secuela, y espero con ansias su continuación.
Alrededor de ocho o nueve meses después de los hechos de la primera temporada, nos encontramos nuevamente con Clementine junto con Omid y Christa, los cuales al parecer no tienen comida y buscan más por el bebé en camino de la pareja. No pasan ni diez minutos que la tragedia vuelve a aparecer y la historia continúa 16 meses después, en donde nuestra protagonista ya tiene 11 años pero sigue en una situación lamentable. En mi opinión, el guión se lleva a cabo de manera correcta, con algún que otro plot twist, mucho drama, acción, momentos intensos y otos totalmente inesperados. Casi todos los personajes de esta temporada son nuevos, y seguramente uno podría encariñarse con más de uno. El DLC de la temporada anterior, 400 Days, fue criticado por no aportar nada importante a la trama, pero es en esta temporada donde las piezas encajan, aunque no creo que sea totalmente necesario completar dicha expansión.
Esta temporada demuestra ser más sangrienta que la anterior en varias ocasiones.
The Walking Dead es un videojuego basado en la construcción de relaciones con los demás personajes, mediante charlas y determinadas acciones, lo que logra el gusto o disgusto del jugador hacia estos. Al igual que la primera temporada, es una historia interactiva, pero cabe destacar que no importa lo que uno decida, está preestablecido en el guión que toda decisión va a llevar al mismo punto en algún momento, excepto en el final. Por ejemplo, si en una escena un personaje puede morir pero es salvado por el jugador, inevitablemente éste morirá más tarde, por el simple hecho de está destinado a hacerlo, aunque la magia está en que uno nunca sabe cuándo será. Otro dato a destacar es que algunas (muy pocas) decisiones son totalmente irrelevantes en la trama, que no modifican ni la escena ni el mismo diálogo. Pero de esto se trata, es una historia en donde uno avanza sintiéndose parte de la trama al interactuar en los diálogos y actuando de maneras determinadas. Cabe aclarar que algunas decisiones importantes de la primera temporada afectarán en cierta manera a esta segunda, más que nada en determinados diálogos. A los más sentimentales se les puede llegar a escapar un lagrimón en determinas escenas, contrario a los desinteresados en la historia o aquellos que no prefieran videojuegos que toquen lo sentimental o dramático.
La trama me gustó, y me enganché bastante, pero me quedé con ganas de más debido a la duración de esta temporada, notablemente más corta que la anterior, en donde cada episodio duraba alrededor de 2 horas y media (en total, alrededor de 12 horas). Los episodios de esta temporada ofrecen 1 hora y media de duración cada uno, lo que lleva a un total de 8 horas aproximádamente.
Un aspecto que me gustó fue el desarrollo de Clementine mediante avanzan los episodios. Su personalidad es muy distinta a la nena de ocho años que vimos en la primera temporada. Nuestra protagonista maduró notablemente y es clave en cada problema que afronta con su nuevo grupo, a diferencia de su rol más secundario con un Lee que tomaba las riendas en cada asunto. Los personajes cercanos a Clementine fueron de mi agrado, algunos más que otros, y también aparece, en mi opinión, el mejor antagonista de esta franquicia, digno de aparecer en la serie de televisión de AMC. Un personaje poderoso, impredecible, inteligente y con un carácter fuerte con el que habría que pensarlo dos veces antes de molestarlo. Un aspecto negativo según mi perspectiva son las muertes baratas que sufren algunos personajes, donde en algunos casos se les resta importancia matándolos de formas predecibles o cuyo rol es tan secundario que no sentí absolutamente nada viendo cómo morían. El problema de esto es que algunos pocos personajes fueron mantenidos con vida más tiempo de lo necesario, haciendo que sean menos importantes, y con sus bajas uno no siente nada o casi nada. Personalmente prefiero a aquellos personajes con papeles cortos pero cuyas muertes impresionen un poco o afecten lo tenso del momento.
La segunda temporada contiene al que es, sin duda, el mejor antagonista de la serie.
El menú principal se ve más logrado y dinámico, el cual varía dependiendo de cuál sea el último episodio completado. Una de las pocas novedades es la posibilidad de repetir episodios desde la escena que uno elija, mientras que en la temporada anterior solo estaba permitido repetir el episodio entero, además de que Clementine puede ir más rápido si uno mantiene R2. Se añaden QTE (Quick Time Events) en algunas situaciones, como mover el analógico en x dirección, presionar repetidamente un botón o mantener X y mover el stick hacia el lado indicado. Los gráficos estilo cómic, levemente mejorados en esta temporada, son los que le dan ese gusto especial a The Walking Dead, que lo hacen único en comparación con los videojuegos modernos, y que demuestra que en estos tiempos no son necesarios buenos gráficos para un buen producto. Mientras disfrutaba de la historia, me daba la sensación de que se mejoraron un poco las expresiones faciales, aunque en algunas pocas escenas podrían haberse mejorado, que en esos casos determinados dejan algo que desear.
No hay mucho que decir o destacar sobre el apartado sonoro. Las actuaciones de voz son buenas, especialmente las de los personajes principales, y los efectos de sonido son satisfactorios también. Las canciones elegidas para los créditos de cada episodio son correctas, aportando ese grano de dramatismo luego de los finales que nos dejan ganas de seguir más.
Nuestro querido Lee es recordado algunas veces durante toda la temporada.
Comparándolo con la primera, esta segunda temporada quizá nos haya dejado un sabor agrio en cuanto a la duración, pero continúa de manera correcta la historia de Clementine, donde muchos probablemente se sientan algo raros al no ver a Lee a su lado. Mientras que en la temporada anterior había un final único, en esta hay cinco en total, lo que me hace crear dudas en mi mente al pensar sobre cómo podrían llevar a cabo la ya anunciada tercera temporada. Personalmente destaco el último episodio, en donde Telltale sacó a relucir de lo mejor de sus guiones, creando un gran cierre, destacándose en escenas inesperadas, mucho drama, situaciones tensas y acción. Mi segunda mención especial es para el segundo episodio, en donde se muestra que el presente de la situación es mucho más oscuro que antes, centrándose en una trama más intensa y perturbadora, con decisiones difíciles y muy buenos diálogos, además de escenas memorables, y con un final que es con el que más ganas tuve de continuar el episodio siguiente. ¿Es una buena aventura gráfica? Lo es. ¿Alcanza a lo que fue la primera temporada? Depende de cada uno, pero personalmente no creo que la haya alcanzado, aunque el margen no es por mucho. ¿Vale la pena? Sí, pero solo para aquellos que les haya gustado la primera temporada. En conclusión, cumple como secuela, y espero con ansias su continuación.
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