Conozco a muchas personas que ven y han notado que ahora pasamos más tiempo con la cara mirando a nuestro teléfono de lo que pasamos con nuestras caras mirando a nuestro alrededor en el mundo, o mirando directamente a otras personas.
El juego para móviles de ‘realidad aumentada‘ Pokémon Go, el cuál utiliza la cámara del teléfono inteligente del jugador para “añadir” Pokemones en lugares del mundo real, tiene vínculos con la CIA.
El desarrollador de Pokémon Go, Niantic, Inc., fue fundada por John Hanke, quien recibió previamente fondos de la sociedad de capital riesgo de la CIA, In-Q-Tel para desarrollar lo que eventualmente se convirtió en Google Earth.
In-Q-Tel fue descrita como una “empresa de inversión estratégica independiente que identifica soluciones tecnológicas innovadoras para apoyar las misiones de la Comunidad de Inteligencia de EE.UU.“.
Es fácil ver por qué la CIA tendría un interés en el software detrás de Pokémon Go; el juego utiliza la cámara del jugador y el giroscopio para mostrar una imagen de un Pokémon como si estuviera en el mundo real, como en un complejo de apartamentos del jugador o en el baño de tu lugar de trabajo.
Un software como este teóricamente podría convertir los teléfonos inteligentes de millones de usuarios en “sondas robot imperiales” que toman en tiempo real, imágenes de sus ciudades y de sus hogares a nivel del suelo, llegando hasta los callejones más oscuros y los sótanos que no pueden alcanzar los satélites espías y coches de Google.
Por ejemplo, quien podría olvidar que en la película de 2008 Batman: The Dark Knight, Bruce Wayne colocó intencionadamente una puerta trasera en los teléfonos móviles vendidos por su empresa para implementar una red de sonar en toda la ciudad.