De los creadores de Panatronic, Naik o Adadis, llega MaDonal. Lo de llega es un decir, porque lleva abierto unos cuantos años, parece ser. La, ejem, “franquicia” de la famosa cadena norteamericana se encuentra en la ciudad de Solimania (o Suleimaniya), en el Kurdistán iraquí, situado al norte del país y una de sus regiones más prósperas y seguras del inestable país. En 2003, tras la invasión del país por parte de las fuerzas internacionales comandadas por EE.UU., era el único lugar de Irak donde existían teléfonos móviles y tiendas de electrónica (normalmente con aparatos importados de Turquía), y desde entonces, según dicen, es la única región realmente pacificada del país, donde no ha muerto ningún soldado ni ningún extranjero ha sido secuestrado. Desde 1991 el control que Bagdad ha ejercido sobre el Kurdistán ha sido más bien escaso, gracias a la zona de exclusión aérea que se instauró tras la I Guerra del Golfo. Eso permitió la aparición de una incipiente economía de mercado y cierto enriquecimiento de la región, sobre todo en las ciudades. En ese contexto un empresario local contactó con McDonald’s (la de verdad) para abrir una franquicia en su ciudad, pero el embargo al que estaba sometido el país tras la guerra del 91 lo impidió, así que, ni corto ni perezoso, el tipo montó su propia (per)versión.
MaDonal©
Según cuentan los que han ido allí la calidad de los “Big Macks” es francamente mejorable, pero MaDonal también ofrece pizzas, kebabs y otros menús difíciles de encontrar en un McDonald’s de los de verdad. Como era de esperar, el fundador del restaurante, un tal Suleiman Qassab, ha sido amenazado por terroristas suicidas (el wey abre hasta en Ramadán), pero eso no le ha detenido, y espera convertir su taberna en un auténtico McDonald’s algún día. Mientras tanto, ofrece comida a los soldados americanos que se pasan por allí.
Pizza MaDonal. ¿Ven? No todas las copias provienen de China, como todos piensan.
gente haciendo cola para adquirir su cuarto de libra con queso. En el cartel se ve a Ronal MaDonal y sus amiguetes. Esos personajes siempre me han dado un miedo que no es ni normal.
Podría pensarse que plagiar de una manera tan descarada a una marca mundialmente reconocida podría traerle problemas legales al dueño del lugar, pero, como dicen por aquí, los problemas con las leyes internacionales de propiedad intelectual son tan relevantes en el norte de Irak como los problemas con los huracanes en Plutón. MaDonal no es el único plagio evidente en Solimania, como se puede ver en la foto de debajo. Según cuenta algún visitante ocasional de la ciudad, la gente, en general, quiere que las marcas occidentales se instalen allí, pero de momento los kurdos de Irak se tendrán que conformar con MaDonal, y quizás Pizza Jarl, Bagdad Fried Chicken y cosas así.