La enfermedad Celíaca es un trastorno sistémico, mediado inmunológicamente y desencadenado por la ingestión de gluten en individuos que son genéticamente susceptibles.
El cuadro clínico es muy variable según la edad y puede ser clasificado de la siguiente manera:
Forma típica (clásica o sintomática):
Es la forma de presentación más frecuente en niños menores de 2 años e incluye síntomas vinculados principalmente a la lesión intestinal severa que se produce.
Pueden presentar diarrea crónica (con una duración aproximada de más de 30 días) la cual conduce a un cuadro malabsortivo de nutrientes. Esto genera pérdidas de grasa y proteínas por materia fecal y la lesión intestinal produce también déficit de lactasa (enzima que permite la absorción de la lactosa presente en los productos lácteos) con una consecuente intolerancia a la lactosa y diarrea osmótica.
Se generan además déficit de vitaminas, minerales y micronutrientes en general como calcio, hierro y zinc.
En el examen físico aparecen: distensión abdominal; pérdida de peso; baja talla; signos carenciales como piel seca, cabellos opacos y secos, queilitis, lengua depapilada e irritabilidad. En los niños es frecuente que presenten hiporexia (disminución del apetito).
Forma atípica (monosintomática o subclínica):
En estos casos, el comienzo suele ser más tardío y con síntomas más leves e intermitentes.
La diarrea suele ser menos frecuente, es mayor la edad en la cual se realiza el diagnóstico y el compromiso nutricional es de menor jerarquía.
Puede aparecer uno o varios de los siguientes síntomas extraintestinales:
- Anemia ferropénica inexplicable y/o que no responde al tratamiento con hierro
- Talla baja
- Defectos en el esmalte dentario
- Trastornos de conducta
- Problemas de personalidad,
- Anorexia
- Epilepsia con calcificaciones cerebrales
- Retardo en la pubertad y trastornos ginecológicos como infertilidad
- Embarazos con recién nacidos de bajo peso
- Trastornos del metabolismo cálcico, osteoporosis
- Debilidad o fatiga.
Forma silente o asintomática:
No se presentan signos o síntomas
Este comportamiento es más frecuente en familiares de celíacos de primer orden, en quienes la enfermedad puede cursar durante años como asintomática.
Se ha demostrado que esta forma clínica es más frecuente que la forma sintomática, tanto en niños mayores de 2 años, como en adolescentes y adultos.
Forma clínica asociada a grupos de riesgo:
Se consideran grupos de riesgo para padecer la enfermedad a los familiares de primer grado de pacientes celíacos: padres hermanos e hijos de pacientes con diagnóstico de EC. También corresponden a esta forma clínica los pacientes con enfermedades autoinmunes asociadas ya que se ha demostrado que las enfermedades autoinmunes aparecen con más frecuencia en los pacientes diagnosticados durante la adultez, lo que podría relacionarse a un mayor tiempo de exposición al gluten. Estas incluyen: Diabetes Melitus insulino‐dependiente, Tiroiditis de Hashimoto, Hepatitis autoinmune, Síndrome de Sjögren, Nefropatía con depósitos IgA, Miocardiopatías y enfermedades genéticas como Síndrome de Down o de Turner.
Si una persona se encuentra frente a uno o varios de los síntomas antes descritos, la forma más certera de confirmar o negar el diagnóstico de la enfermedad es por medio de la biopsia de intestino, la cual asegura la presencia de celiaquía.
Sin embargo, aunque no sirven para confirmar el diagnóstico de manera absoluta, los análisis de sangre puede colaborar con el diagnóstico definitivo.
Hasta el presente no existe terapia farmacológica para tratar la enfermedad; su único tratamiento consiste en una dieta estricta de alimentos libres de gluten, que deberá
mantenerse de por vida.
El acompañamiento de un profesional de la Nutrición en esta etapa, es imprescindible tanto para la indicación de lo que implica una dieta sin gluten, como para evaluar el cumplimiento de la misma.
Con el cumplimiento estricto del tratamiento en la mayoría de los pacientes adultos se consigue
la mejoría de los síntomas aproximadamente a partir de las 2 semanas, la normalización de los niveles séricos de las inmunoglobulinas entre los 6 y 12 meses y la recuperación completa en torno a los 2 años de iniciado el tratamiento.
En el caso de los niños, cuando la EC se diagnostica tempranamente, la dieta libre de gluten, promueve la rápida recuperación de la tasa de crecimiento, y alcanza su potencial normal antes
de los 12 meses y en algunos casos hasta los 2 años.
La porción proteica principal del trigo, avena, cebada y centeno (TACC), comprende una porción soluble en alcohol (prolaminas) y otra insoluble en alcohol (glutelinas).
Las prolaminas y las glutelinas, en contacto con agua y sometidas a un proceso de amasado forman una red viscoelástica que constituyen el GLUTEN.
Es decir, para que exista gluten debe haber harina en contacto con agua y ser amasada. No es el gluten en si sino las prolaminas y glutelinas, las responsables de desencadenar la respuesta inmune en el intestino del celíaco.
Cuando el intestino de una persona celíaca se expone a estas proteínas tóxicas, se genera una
reacción inflamatoria que causa atrofia de las vellosidades que recubren el intestino y que son las que permiten la absorción de nutrientes.
Alimentos Naturalmente Libres de gluten:
Todos aquellos alimentos de origen natural que no han sido sometidos a ningún proceso de industrialización, como: frutas y verduras (todas), carnes frescas (todas), leche líquida, huevos, aceites, azúcar, legumbres, cereales envasados como granos de arroz y de maíz.
Alimentos con gluten:
Trigo, avena, cebada y centeno, como sus derivados, como harinas, y preparaciones elaboradas con las mismas (pan, galletitas, productos de pastelería) cerveza, whisky.
Alimentos que pueden contener gluten:
Aquellos que por ser sometidos a algún proceso de elaboración/industrialización pueden contener gluten y en este caso es necesario utilizar el listado oficial de alimentos libres de gluten ( ) para identificar aquellas marcas que si sean permitidas para los celíacos. Aquí se ubican las golosinas, fiambres, polvos para preparar infusiones, pan, galletitas y productos de pastelería, etc.
También las harinas y féculas de alimentos procedentes de hortalizas, legumbres y cereales permitidos pueden contener gluten debido a la contaminación cruzada en la molienda y almacenamiento. Ejemplos: fécula de papa, fécula de mandioca, harina de soja, harina de arroz, harina de maiz, almidón de maíz. Siempre comprarlas envasadas y de marcas permitidas.
- Evitar productos sueltos o a granel, ya que existe riesgo de contaminación con gluten.
- Elegir siempre productos cerrados.
- Recordar que los productos que naturalmente no contienen gluten, al aire libre pueden llegar a contaminarse con gluten de otros productos con el que pueda tener contacto.
El símbolo de los alimentos libres de TACC, se diseño en Inglaterra en el año 1968, para la protección de los Celiacos ante el riesgo de comprar de forma inadvertida alimentos que contengan gluten. Se usa en mas de 60 países.
A pesar de que hay leyes que tratan sobre la utilización de este símbolo en los rótulos de los alimentos, es muy importante que el celíaco tenga siempre presente la lista del ANMAT actualizada sobre las marcas de alimentos aptos para su consumo.
La etapa más difícil en cuanto a la adaptación tanto psicológica como social de la enfermedad suele ser la niñez, en la cual es probable que el niño no quiera adaptarse al tratamiento debido a que se ve obligado a comer alimentos diferentes a los que consumen sus amigos y compañeros.
Aquí una lista de las marcas permitidas en los grupos de alimentos que principalmente consumen los niños fuera del hogar:
La Enfermedad Celíaca es crónica y, su tratamiento de por vida suele traer diferentes complicaciones para quienes la padecen.
Por un lado, los alimentos sin TACC suelen ser más caros y difíciles de encontrar en el mercado, y por otro lado, todos sabemos de la importancia social y cultural que tiene la alimentación en todas las sociedades, para los pacientes celíacos (sobre todo, aquellos que se encuentran en la niñez, adolescencia o primera etapa de la enfermedad), las limitaciones a la hora de comer, representa limitaciones en su vida social, dado que no pueden comer en cualquier restaurante, ni pueden consumir los mismos alimentos que las personas de su entorno en las diversas reuniones a las que asisten. Es muy importante, respetar a las personas que padecen esta enfermedad y acompañarlas en el proceso de aprender a alimentarse, no discriminar ni hacer a un lado, gracias a la tecnología y a la industria alimentaria, hoy hay cada vez más alternativas para que estos pacientes se puedan sentir cómodos y cuidados.
Dolcemelo Fabrina
Estudiante 4º año de Lic. en Nutrición
Estudiante 4º año de Lic. en Nutrición