Muchas veces nos sentimos así, atascados en un instante, sin saber cuál es la salida, todo a nuestro alrededor nos parece negativo, la luz cada vez está más lejos y nuestros miedos e inseguridades nos van invadiendo cada vez más, hasta que de una buena vez por todas nuestra cabeza nos termina dominando por completo.
Realmente pasa eso, nos atascamos en momentos, mejor lo vamos a llamar como se debe nos atascamos en el pasado, en que hubiera sucedido si no actuaba de cual o tal forma, si no hubiera dicho eso, si hubiera llegado a tiempo, y podría estar diciendo muchos ejemplos más, pero sabes que, por alguna u otra razón las cosas no sucedieron, no fueron tal como nosotros queríamos, o no era el momento adecuado para que pasaran o simplemente no se tenían que dar así.
Pero ojo acá es cuando surgen dos cuestiones para mi punto de vista más que interesantes: la primera: es lograr asumir que las cosas no sucedieron tal como nosotros queríamos y realmente lograr entender esto cuesta y mucho (no nos vamos a estar mintiendo entre nosotros) si volvemos al título estamos atascado en un instante, y a su vez pasan dos cosas nos quedamos pensando en el que hubiera pasado y nos perdemos de vivir nuestro presente y de planear nuestro futuro, entonces justo en ese momento estamos sumergidos en un pozo y nos controla indudablemente nuestra cabeza y ahí es cuando empezamos ser personas egocéntricas y frías, en pocas palabras congelamos los sentimientos y nos volvemos seres manipuladores, capaces de dañar a cualquier persona por más importante que sea para nuestra vida, porque no tenemos control de nosotros mismos y no sabemos que es lo que estamos haciendo, porque básicamente encerramos nuestro corazón en un caparazón a prueba de sentimientos.
Y el segundo punto de vista, es totalmente contrario al primero, pero tiene algo en común, que nos sigue dominando la cabeza pero en este caso somos vulnerables a todo, que quiero decir con esto, es que estamos sumergidos en una situación de sumisión y tenemos terror a decirle que no a la gente, por miedo a que nos abandonen, porque nuestras inseguridades aparecen a flor de piel, porque no encontramos el camino, porque no somos nosotros, porque nuestros sentimientos están tan heridos que ya tenemos pánico a que nos vuelvan a lastimar.
Si lo analizamos detenidamente el individuo actúa de cualquiera de estas dos maneras, o somete a los demás o es sometido por los demás, pero siempre el eje es el mismo, el control de todo lo tiene la cabeza, congelo los sentimientos y recubro mi corazón par que no lo puedan dañar.
Y estas son las ironías de la vida, como se debe actuar cuando inconscientemente estamos sumergidos en el pasado, la verdad y entre nosotros he pasado por los dos momentos y ninguno de los dos está bueno, y yo creía que estaba haciendo las cosas bien pero realmente estaba haciendo todo exactamente mal, sabes ¿por qué? Porque me estaba reprimiendo a mí mismo, no dejaba salir la persona que soy yo, no dejaba que la gente me conociera tal cual soy yo, y de repente apareció en mi vida una persona con una luz que me ilumina y me marca el camino de una manera que todavía no sé cómo explicarte y me enseña que las cosas no se tienen que ver con los ojos de la cabeza, las cosas se tienen que ver con los ojos del corazón y te confieso estoy aprendiendo e intentando ver las cosas desde el corazón, pero de vez en cuando la cabeza también me invade y juega su papel y me deja el offside.
Y realmente en este proceso nos siguen pasando cosas, porque cuando somos conscientes de que las cosas no las estamos haciendo bien intentamos indudablemente buscar el cambio, y para lograr ese cambio y volver al camino de la luz tenemos que empezar a aceptarnos, amarnos y perdonarnos. Y muchas veces eso es lo más difícil de todo, porque no te voy a negar que el camino es complejo y que los sentimientos se te siguen cruzando y que la cabeza nos sigue trabajando pero esta vez más fuerte que de costumbre, e indudablemente vuelve a aparecer el fantasma del pasado y nos pega donde más nos duele, entonces se nos cruza la brillante idea de querer largar todo y volver a lo que éramos antes ser sometedores o sometidos. Pero esto se produce básicamente porque sentimos miedos e inseguridades por el camino nuevo que vamos a empezar a recorrer donde realmente nos vamos a mostrar tal cual somos, donde vamos a ser nosotros mismos aceptando nuestras virtudes pero sobre todo asumiendo nuestros defectos y ahí es cuando yo creo que nuestros defectos salen a la luz ante las personas que más queremos y son ellas las que muchas veces dañamos inconscientemente y en ese momento que las personas nos marcan el error que acabamos de cometer, puede pasar que nos ofendamos, nos enojemos y/o nos alejemos, pero eso nos pasa por nuestra propia inseguridad de no tener todo claro de no saber quiénes somos y es ahí en ese preciso momento donde nos empezamos a aceptar y a pedir la ayuda que necesitamos.
Y tengan en claro que en ese momento hemos empezado por levantarnos de la primera caída que tuvimos y que tendremos de este nuevo camino, entonces: ¿qué hacemos elegimos seguir caminando por acá o volvemos al pasado? Y la respuesta está dentro tuyo y esa la tenes que buscar vos solito o solita, pero lo único que te puedo decir yo es que tengas la certeza de que si elegís el camino de la luz, de aceptarte, de amarte y de perdonarte, todos pero todos tus miedos e inseguridades se te van a transformar en fortalezas y lecciones de vida.
Creo que a esta altura todos necesitamos decir que nos pasa, demostrar nuestros sentimientos, decirles a las personas cuanto las queremos y las admiramos, decir que cosas nos molestan de los demás y saber asumir que cosa les pueden molestar a los demás de nosotros, permitirnos tener días alegres y días tristes, pero sobre todas las cosas tener la fe y la confianza de que por este camino no estás solo, siempre hay gente que te está cuidando y acompañando, pero también aparece alguien más acá y ese es Dios (o como vos quieras llamarlo) él nos acompaña, nos guía y nos dará la entereza y la sabiduría necesaria para afrontar estos momentos.
Ya para cerrar esto, permítete ser feliz y ve en busca de tu felicidad, no te olvides que lo mejor está por venir.
Saludos gente.
Realmente pasa eso, nos atascamos en momentos, mejor lo vamos a llamar como se debe nos atascamos en el pasado, en que hubiera sucedido si no actuaba de cual o tal forma, si no hubiera dicho eso, si hubiera llegado a tiempo, y podría estar diciendo muchos ejemplos más, pero sabes que, por alguna u otra razón las cosas no sucedieron, no fueron tal como nosotros queríamos, o no era el momento adecuado para que pasaran o simplemente no se tenían que dar así.
Pero ojo acá es cuando surgen dos cuestiones para mi punto de vista más que interesantes: la primera: es lograr asumir que las cosas no sucedieron tal como nosotros queríamos y realmente lograr entender esto cuesta y mucho (no nos vamos a estar mintiendo entre nosotros) si volvemos al título estamos atascado en un instante, y a su vez pasan dos cosas nos quedamos pensando en el que hubiera pasado y nos perdemos de vivir nuestro presente y de planear nuestro futuro, entonces justo en ese momento estamos sumergidos en un pozo y nos controla indudablemente nuestra cabeza y ahí es cuando empezamos ser personas egocéntricas y frías, en pocas palabras congelamos los sentimientos y nos volvemos seres manipuladores, capaces de dañar a cualquier persona por más importante que sea para nuestra vida, porque no tenemos control de nosotros mismos y no sabemos que es lo que estamos haciendo, porque básicamente encerramos nuestro corazón en un caparazón a prueba de sentimientos.
Y el segundo punto de vista, es totalmente contrario al primero, pero tiene algo en común, que nos sigue dominando la cabeza pero en este caso somos vulnerables a todo, que quiero decir con esto, es que estamos sumergidos en una situación de sumisión y tenemos terror a decirle que no a la gente, por miedo a que nos abandonen, porque nuestras inseguridades aparecen a flor de piel, porque no encontramos el camino, porque no somos nosotros, porque nuestros sentimientos están tan heridos que ya tenemos pánico a que nos vuelvan a lastimar.
Si lo analizamos detenidamente el individuo actúa de cualquiera de estas dos maneras, o somete a los demás o es sometido por los demás, pero siempre el eje es el mismo, el control de todo lo tiene la cabeza, congelo los sentimientos y recubro mi corazón par que no lo puedan dañar.
Y estas son las ironías de la vida, como se debe actuar cuando inconscientemente estamos sumergidos en el pasado, la verdad y entre nosotros he pasado por los dos momentos y ninguno de los dos está bueno, y yo creía que estaba haciendo las cosas bien pero realmente estaba haciendo todo exactamente mal, sabes ¿por qué? Porque me estaba reprimiendo a mí mismo, no dejaba salir la persona que soy yo, no dejaba que la gente me conociera tal cual soy yo, y de repente apareció en mi vida una persona con una luz que me ilumina y me marca el camino de una manera que todavía no sé cómo explicarte y me enseña que las cosas no se tienen que ver con los ojos de la cabeza, las cosas se tienen que ver con los ojos del corazón y te confieso estoy aprendiendo e intentando ver las cosas desde el corazón, pero de vez en cuando la cabeza también me invade y juega su papel y me deja el offside.
Y realmente en este proceso nos siguen pasando cosas, porque cuando somos conscientes de que las cosas no las estamos haciendo bien intentamos indudablemente buscar el cambio, y para lograr ese cambio y volver al camino de la luz tenemos que empezar a aceptarnos, amarnos y perdonarnos. Y muchas veces eso es lo más difícil de todo, porque no te voy a negar que el camino es complejo y que los sentimientos se te siguen cruzando y que la cabeza nos sigue trabajando pero esta vez más fuerte que de costumbre, e indudablemente vuelve a aparecer el fantasma del pasado y nos pega donde más nos duele, entonces se nos cruza la brillante idea de querer largar todo y volver a lo que éramos antes ser sometedores o sometidos. Pero esto se produce básicamente porque sentimos miedos e inseguridades por el camino nuevo que vamos a empezar a recorrer donde realmente nos vamos a mostrar tal cual somos, donde vamos a ser nosotros mismos aceptando nuestras virtudes pero sobre todo asumiendo nuestros defectos y ahí es cuando yo creo que nuestros defectos salen a la luz ante las personas que más queremos y son ellas las que muchas veces dañamos inconscientemente y en ese momento que las personas nos marcan el error que acabamos de cometer, puede pasar que nos ofendamos, nos enojemos y/o nos alejemos, pero eso nos pasa por nuestra propia inseguridad de no tener todo claro de no saber quiénes somos y es ahí en ese preciso momento donde nos empezamos a aceptar y a pedir la ayuda que necesitamos.
Y tengan en claro que en ese momento hemos empezado por levantarnos de la primera caída que tuvimos y que tendremos de este nuevo camino, entonces: ¿qué hacemos elegimos seguir caminando por acá o volvemos al pasado? Y la respuesta está dentro tuyo y esa la tenes que buscar vos solito o solita, pero lo único que te puedo decir yo es que tengas la certeza de que si elegís el camino de la luz, de aceptarte, de amarte y de perdonarte, todos pero todos tus miedos e inseguridades se te van a transformar en fortalezas y lecciones de vida.
Creo que a esta altura todos necesitamos decir que nos pasa, demostrar nuestros sentimientos, decirles a las personas cuanto las queremos y las admiramos, decir que cosas nos molestan de los demás y saber asumir que cosa les pueden molestar a los demás de nosotros, permitirnos tener días alegres y días tristes, pero sobre todas las cosas tener la fe y la confianza de que por este camino no estás solo, siempre hay gente que te está cuidando y acompañando, pero también aparece alguien más acá y ese es Dios (o como vos quieras llamarlo) él nos acompaña, nos guía y nos dará la entereza y la sabiduría necesaria para afrontar estos momentos.
Ya para cerrar esto, permítete ser feliz y ve en busca de tu felicidad, no te olvides que lo mejor está por venir.
Saludos gente.