1. Yogur natural con frutos secos
Este sabroso piscolabis es capaz de proporcionarte energía y hacerte sentir lleno/a. Además, mejora la flora intestinal, evita el estreñimiento y ayuda a mantener las defensas al combinar probióticos, calcio, vitamina D y proteínas animales (del yogur) con ácidos grasos omega-3, vitamina E y fibra (de los frutos secos). Eso sí, procura no añadir azúcar al yogur, o perderás algunas de sus propiedades.
2. Té verde con naranja
La corteza de la naranja contiene flavonoides y vitamina C que resguardan las catequinas de la infusión. La cafeína ayuda a mantener el ritmo y el sabor cítrico es ideal para aquellas personas que se niegan a tomar té verde por su sabor.
3. Arroz integral con ajo y cebolla
Este sencillo plato logra que los componentes azufrados (suforafanos) del ajo y la cebolla mejoren la absorción del hierro y zinc de los cereales como el arroz, ya que el hierro vegetal no se absorbe tan correctamente como el animal.
4. Cereales con legumbres
En cuarto lugar, una combinación que te aporta proteínas de gran calidad biológica, con todos los aminoácidos esenciales que te aporta la proteína animal.
5. Canela con postres dulces
La canela le sienta tan bien a tantos postres dulces: tartas de manzana, bizcochos, buñuelos… con su especial sabor no solo ayuda a endulzar alimentos, también reduce la cantidad de azúcar que añades a las recetas. Además, tiene un efecto hipoglucemiante que contribuye al correcto mantenimiento de los niveles de glucosa en sangre.
6. Salmón y cúrcuma
La cúrcuma tiene un montón de beneficios entre los que se encuentran el alivio de dolor gastrointestinal, la descomposición de grasa y su efecto anti-tumoral en células in vitro. Combinada con los ácidos grasos omega-3 del pescado se mejora la absorción de este antioxidante de la cúrcuma y llega a reducir el crecimiento de algunas líneas de células tumorales de cáncer de mama.
7. Carne roja con piña
La piña contiene moléculas que provocan la ruptura de los enlaces que unen los aminoácidos de las proteínas, por lo que ayuda a digerir alimentos ricos en proteínas como es la carne de cordero o ternera.
8. Queso con uvas
El calcio de los lácteos se absorbe mejor si lo combinas con los ácidos cítricos de la fruta. El queso, además, aporta proteínas completas y las uvas el antioxidante resveratrol, que retrasa el envejecimiento y cuida tu masa muscular.
9. Brécol y rábanos
El primero está lleno de propiedades saludables que, desgraciadamente, se pierden en parte al ser cocinado. Es por esto recomendable tomarlo cocido junto a otra verdura cruda rica en enzima mirosinasa (que se pierde en el proceso de cocción) como puede ser el rábano.
10. Carne roja con zumo de limón
En este caso la vitamina C aumenta la absorción del hierro en el intestino, por lo que las carnes rojas que tan ricas en éste son, es un plato antianémico con un buen nivel de hierro que te ayuda a mejorar tu productividad y la salud de tus músculos.