Aclaración importante:
dijo:Todo lo que escribo es con un neto sentido de humor esperando no ofender a nadie con mis palabras y de ser así, pido tengan en consideración que intento ser descriptivo antes que ofensivo. Los modos podemos discutirlos, pero en el fondo notaran que no trato de atacar a nadie en particular.
Bienvenidos amigos de T! hoy vengo a contarles otra historia de esas que te salvan del embole a la mañana bien temprano, la tarde bajonera, o a la noche de insomnio ; en esta oportunidad, les voy a contar lo que le sucedió a un amigo, alguien que ya les presenté hace poco, habló de “La Poliya”, apodo que se le atribuyó porque en unas vacaciones gasoleras dormía en el suelo envuelto con cualquier trapo que tuviera a mano, armando de esta forma una suerte de crisálida.
Ya que Uds. no lo conocen, y no tendrían porqué, la Poliya es un tipo muy particular, trabaja, estudia, tiene novia, pero realmente sufría - en sus épocas de soltero- una peculiar mala chele en lo que respecta a “situaciones nocturnas”.
Cortita y al pie – Episodio 2 – "Un noche de mierda".
La humedad que hacía ese día no me la voy a olvidar jamás, me acuerdo que salimos de casa y ya me patinaba en el hold de entrada de mi edificio. Lo cuál ya pone a uno de mal humor. ¿Viste cuando con certeza pensas “que poronga esta noche” y termina siendo LA noche más espectacular de toda tu puta vida? Bueno, algo así iba acontecer en la vida de este personaje.
Bares de mala muerte hay en todos lados, aquí en La Plata son moneda corriente y algo habitué en la vida de todos los ciudadanos. Cuando viene algún pibe o señorita del interior se alucinan con la gran variedad de posibilidades que tiene uno para salir hasta elegir cual antro le genera más agrado, se imaginaran después de vivir nada mas ni nada menos que toda mi vida aquí, ya tengo un poco los huevos inflados de absolutamente todos los putos bares; Sí ! me re ortive ! no salgo más, mejor me quedo estudiando.
Retomemos; De toda esta basta lista de lugares de mierda, elegimos el que por definición vendría a ser el súmmum de la mierda. Y por esto, enojado, no me iba a permitir irme del recinto sin tener al menos alguna victoria para con el sexo opuesto, o hasta quedar como la hija de super man, "supermanija" (malísimo) mi amigo poliyon apoyaba la moción y el conejo blanco nos alentaba.
Bailábamos al mejor estilo película norteamericana que uno se pone a danzar y la gente se abre en circulo y lo aplaude mientras tira su coreogr.. nah! mentira, no pusimos a discutir de fulbo y mientras encontrábamos gente parecida “a”, revisábamos el celular y esas cosas que hace uno cuando la esta pasando como el orto. Aquella noche, que había comenzado como una poronga, a esa altura ya se estaba corporizando y nos estaba por empomar de forma degenerada, brusca y repentina.
Imagen descriptiva compuesta de figuras geométricas que no viola el protocolo.
Como señalé con anterioridad, no iba a permitir que el entorno me suprimiera. Junté las chirolas que tenia encima, eran épocas de vaca flaca porque no trabajaba en ese entonces, y me pedí el equivalente a la sustancia “X” de las “Chicas Superpoderosas”. PAH! Toma hijo de puta! buen inicio, también vaciamos los bolsillos de La Poliya, y PAH! PAH! PAH! Trago berreta, tras trago berreta, el hígado a esta altura una pasa de uva y empiezan a surgir esas ganas de vomitar pero de seguir de levante y que te den de comer e irte de viaje al Norte y todo eso en ese mismo momento te hacen dar cuenta que oficialmente estas en pedo y que vas a terminar mal.
Y si, como era de esperarse lo perdí, La Poliya de repente desapareció como el historial de navegación después de una visita por Red tube. ¿Mi noche? La verdad que no vale la pena desarrollar esa parte porque no fue muy anecdótica que digamos, pero…
El muchachon había ligado (hala españoles) una gordita en el baile, pongo el diminutivo para que no me rompan las pelotas con que se discrimina a la mujer que no tiene las medidas perfectas y blablabla, no me rompan las pelotas que acá se habla con respeto y amor hacia toda clase de mujer, inclusive si esta carece de forma. El poliyon, conjugando con lo que acabo de decir es prácticamente una obviedad comentar que si es de carne y esta caliente se empoma una empanada.
Y así, hábilmente, por atrás para que nadie pudiera reconocerlo, abandonó el recinto con dirección incierta ¿destino final? la casa de la gordita.Entraron a los lenguetazos limpios, el pibe metía mano como pulpo epiléptico. Lejos de ser una situación romántica, la muchacha se excusa para poder ir al tocador. Actitud típica de las mujeres antes del coito, ¿que cosas harán en el baño? ¿Inspección de olores?
Hay! por favor que horror nene!
La cuestión aquí es que nuestro intrépido héroe comienza a sentir unos retorcijones en el estomago, unas fuertes puntadas, como si de repente alguien estuviera alineando un torpedo. Así es queridos amigos míos, La Poliya se estaba cagando.
El calor ya se apoderaba de él, y no sabía más en que pensar ni en que posición ponerse para demorar la salida de aquel topo. A todo esto vuelve cambiada la muchacha hacia la cama y se dispone a la acción, cuando ungido por la situación mi amigo requiere el uso del baño. Pasitos cortos y en punta de pies, se despojó de los pantalones, tosió bien fuerte para disimular los bocinazos y en 3 – COF! COF! COF! – el gigante habano estaba afuera. Lo miró hasta con cierto amor- - un buen y considerable tamaño y ya estaba afuera! El dolor había cesado y ahora todo sería plenitud y goce, tiró la cadena y el sonido hueco de la mochila heló su sangre. Como podrán deducir, no había agua en el baño.
Yo había escuchado de cosas por el estilo en películas, ¿pero en la vida real? es decir ¿puede pasar? Yo creo que tenes que estar bastante salado, pero bueno, la situación era esta y había que afrontarla. Buscó sin éxito algún tipo de contenedor para poder trasportar agua desde la ducha. Ante tan desconcertante escenario y los varios minutos ya dispuestos en la acción, La Poliya tuvo que actuar rápido. Se enrolló hábilmente la mano de papel y fue a la pesca del mantecoso ser.
1, 2, 3,4 vueltas, ¡la momia perfecta!
Rígida, inodora, de fácil manipulación. Pensó en camuflarlo entre las cremas de enjuagues, pero a último momento prefirió desistir de ello. Entonces, como en esos dibujos donde aparece la luz divina de DIOS, el muchachon observó una ventana que daba a un Garage vecino, ¡Bingo! abrió el vidrio, tomó carrera de 1 o 2 pasos, y cual lanzador de baseball arrojó la momia con brutalidad por el recoveco. Sonriente por un segundo encogió los hombros repentinamente y puso la boca en “U” porque el proyectil impactó de lleno en un auto estacionado, PLAM! no solo haciendo resonar la chapa sino que también activando la alarma del mismo.
Apagó la luz del baño y esperó unos segundos más como quien se sabe en infracción. Se olió las manos, reacción lógica después de manipular mierda, y para disminuir la fragancia se untó un poco de crema de enjuague rosa mosqueta entre los dedos. Centró su cabeza nuevamente en la persona que lo esperaba deseosa en la cama. Y al abrir la puerta (suspenso como en el Residen Evil)
Se encontró a la gordita con las gambas abiertas en V dejando ver un peludo de imponente consideración completamente inconciente boca abajo. Me contaba que a esa altura el efecto del alcohol había disminuido considerablemente y la luz solar no ayudaba demasiado a los atributos discutibles de la muchacha. Pero como buen macho cabrio hijo e´ tigre, nuestro valeroso hombre se abalanzó encima de criatura durmiente.
Parecía una sesión de judo entre Clemente Cancela y la Tota Santillan en coma, la ahora inerte gordita yacía encallada en el somier sin nada que la pudiera conmover. Mi amigo intentó de todo, desde la flauta que despierta a Snorlax cerca del camino de las bicicletas, hasta tentarla con una milanesa pero no hubo caso. La muchacha estaba profundamente dormida. La poliya, desganado, viendo el bodoque que no se movía, se acomodó en posición fetal y frustrado se dispuso a dormir.
Y así pasó la noche, amaneció y para su sorpresa la mujer yacía en la misma posición, no se había movido desde que se durmió. Él sutilmente, con la gracia de un ladrón de cartera, fue corriendo los cabellos de su rostro para identificar a quien había sido su victima en el cortejo. La reacción fue como cuando chupas limón al enfrentarse al ahora rostro dormido, aletargado de la gordita. Mi amigo empezó sutilmente a calzarse las zapatillas, a recoger sus elementos, y sin mediar palabras abandonó el recinto.
Algunos datos atemporales a la historia.
- En el inodoro le dejó una terrible patinada
- Tuvo que esperar que alguien le abra abajo
- La gorda se tiró un pedo dormida.
- Cuando bajó buscó de forma morbosa el auto que había sido impactado por su mierda para sacarle una foto.
Linda historia, no? Alguno de los relatos taringueados que poco me cuestan escribir y estaré dispuesto a hacerlo cada vez que encuentre algún momento libre. Espero poder preparar otros de otra índole, pero mientras por el momento estos me resultan divertidos.
Asumiremos que el consejo pasado a limpio de mi amigo poliya sería: “El que escoge no coje”.
Cualquier cosa me escriben, mi premio son sus visitas, sus comentarios y sus recomendaciones, los saluda hasta la próxima, roma ! .
Si me buscan en Twitter este es igual a mi usuario en T! : @romaa22
AH ! No te olvides de visitar mis otros post !
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*