Dedicado a todos aquellos que sabemos lo que es tener o tuvimos un abuelo o abuela con Alzheimer.
Esto forma parte de uno de los shows de la murga uruguaya AGARRATE CATALINA.
El fragmento es obra de Yamandú Cardozo, uruguayo, murguista. Se lo escribió a su abuela.
Domingo 32 de otoño, antes del viaje: la niebla.
La niebla lo invade todo: este cuarto que no eligió, este mundo que no es el suyo, y estos ojos desconocidos, que la miran… que la buscan, y que aseguran conocerla…
Acá, la niebla; más allá, también la niebla… Sobre sus manos viejas como de piel de papel, sobre los huesos de antiguo barro valiente todavía caminante… Y en el medio de toda esa niebla, ella… Ella de espaldas a las ventanas herrumbradas de su presente baldío, de frente al abismo de su pasado, al velatorio continuo de sus memorias desvencijadas, famélicas… Suicidas…
A veces, un sorbo de sol tibio la separa de la niebla, y una lucidez con vida de mariposa de dos segundos, desesperada y heroica, consigue traer de nuevo a sus padres, juntar nombres con rostros y revivir un domingo hecho del tiempo en el que su amor estaba siempre vivo, donde siempre hay baile, donde siempre hay risas, y en donde siempre es feliz como era… Un instante más, y la mariposa caerá aplastada bajo el plomo implacable de una niebla invencible.
Beso su mejilla, ahora, incalculablemente distante… Ella pregunta ¿quién soy?…
La niebla, otra vez, lo invade todo.
En el show le sigue esta canción cantada por el Zurdo Bessio, uruguayo, cantante.
Escucha y emocionate con esto:
Esto forma parte de uno de los shows de la murga uruguaya AGARRATE CATALINA.
El fragmento es obra de Yamandú Cardozo, uruguayo, murguista. Se lo escribió a su abuela.
Domingo 32 de otoño, antes del viaje: la niebla.
La niebla lo invade todo: este cuarto que no eligió, este mundo que no es el suyo, y estos ojos desconocidos, que la miran… que la buscan, y que aseguran conocerla…
Acá, la niebla; más allá, también la niebla… Sobre sus manos viejas como de piel de papel, sobre los huesos de antiguo barro valiente todavía caminante… Y en el medio de toda esa niebla, ella… Ella de espaldas a las ventanas herrumbradas de su presente baldío, de frente al abismo de su pasado, al velatorio continuo de sus memorias desvencijadas, famélicas… Suicidas…
A veces, un sorbo de sol tibio la separa de la niebla, y una lucidez con vida de mariposa de dos segundos, desesperada y heroica, consigue traer de nuevo a sus padres, juntar nombres con rostros y revivir un domingo hecho del tiempo en el que su amor estaba siempre vivo, donde siempre hay baile, donde siempre hay risas, y en donde siempre es feliz como era… Un instante más, y la mariposa caerá aplastada bajo el plomo implacable de una niebla invencible.
Beso su mejilla, ahora, incalculablemente distante… Ella pregunta ¿quién soy?…
La niebla, otra vez, lo invade todo.
En el show le sigue esta canción cantada por el Zurdo Bessio, uruguayo, cantante.
Solita en un rincón
de un tiempo que murió
hace algún tiempo atrás
sin horas ni reloj
ausente en ese vals
de cínico compás
bailando en un montón
de niebla y soledad
y yo no sé… no sé como llegar
y solo sé… tan solo sé cantar
y agradecer que puedo recordar
tus caricias piel de sol y terciopelo
perdida entre tu piel
se ríe tu niñez
se ríe y vos te vas
te abrazo donde estés
y yo no sé… no sé como llegar
y solo sé… tan solo sé cantar
y agradecer que pude disfrutar
de tus mimos de budín y caramelo…
de un tiempo que murió
hace algún tiempo atrás
sin horas ni reloj
ausente en ese vals
de cínico compás
bailando en un montón
de niebla y soledad
y yo no sé… no sé como llegar
y solo sé… tan solo sé cantar
y agradecer que puedo recordar
tus caricias piel de sol y terciopelo
perdida entre tu piel
se ríe tu niñez
se ríe y vos te vas
te abrazo donde estés
y yo no sé… no sé como llegar
y solo sé… tan solo sé cantar
y agradecer que pude disfrutar
de tus mimos de budín y caramelo…
Escucha y emocionate con esto: