Los fumetas suelen ser vistos como un montón de olvidadizos con menos capacidad para almacenar información. Sin embargo, un nuevo estudio indica que los usuarios de marihuana empedernidos pueden no ser tan colgados como se piensa.
Recientemente, investigadores de la Universidad de Amsterdam han publicado un estudio en la revista "Biologia de la adicción", que encuentra que la memoria cannabica en realidad no disminuye con el tiempo. De hecho, según los investigadores, no fueron capaces de detectar ningún tipo de reducción en la memoria durante un estudio de 3 años en fumadores regulares.
Autora principal del estudio y profesora del Departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad, Janna Cousijn, dice que la investigación de su equipo "se suma a la literatura que muestra que el uso regular de cannabis puede no necesariamente afecta el funcionamiento del cerebro."
Durante muchos años, las investigaciones han señalado que marihuana causa la pérdida de las funciones cognitivas específicas, capacidad de concentración y de memoria, lo que ha alimentado muchos de los estereotipos "marihuanero tonto" contra los que, defensores de la marihuana están luchando.
Sin embargo, la Dra. Cousijn dice que después de examinar un grupo combinado de fumadores diarios y no fumadores, su equipo no pudo descubrir ninguna diferencia significativa en la función de la memoria a corto plazo, la capacidad de almacenar y recordar la información presentada en lapsos cortos de tiempo y de elementos esenciales para el aprendizaje.
En general, ni el fumador ni el sobrio mostró ningún signo de disminución en la memoria luego del seguimiento realizado durante tres años, dando razón a la Dra. Cousijn para creer que la marihuana no daña el rendimiento de la memoria a corto plazo.
Ella concluye: "Yo creo que el consumo de cannabis puede no afectar necesariamente el funcionamiento del cerebro. Sin embargo, ciertos factores de riesgo pueden aumentar los efectos del consumo de cannabis a largo plazo".