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Usuario (Argentina)

Una nueva investigación sugiere que la medicina a base de cannabis puede permitir a los afectados por la enfermedad de Lou Gehrig llevar vidas más largas y productivas. Investigadores de la Universidad Complutense de España publicaron sus últimos hallazgos en la revista médica CNS Neurociencia y Terapéutica, que detalla una exploración de los efectos del fármaco a base de cannabis, Sativex en la debilitante y mortal enfermedad de Lou Gehrig. El consenso es que Sativex reduce la progresión de la enfermedad de Lou Gehrig en animales de laboratorio. El estudio, que fue realizado inyectando ratones en las etapas tardías de la enfermedad con una combinación de extractos de THC y CBD, es consistente con estudios previos que han encontrado la eficacia de los cannabinoides en impedir la evolución de la enfermedad de Lou Gehrig. Los investigadores concluyen que, mientras los ensayos clínicos son necesarios para pintar un retrato más exacto de la eficacia del fármaco en la enfermedad, creen que sus hallazgos "proporcionan apoyo de que Sativex (o alternativas combinaciones Sativex-como de fitocannabinoides) pueden servir como tratamiento modificador de la enfermedad. Este descubrimiento podría llegar a cambiar el destino de los cerca de 30,000 estadounidenses actualmente afligidos con la enfermedad, que destruye el cerebro y la médula espinal, y en última instancia conduce a la parálisis y la muerte. Sólo seis estados en los EE.UU permiten el uso de la marihuana medicinal en los pacientes que sufren de esta enfermedad: Arizona, Florida, Maine, Michigan, Nueva Jersey y Nuevo México. Debido a que el gobierno federal está trabajando con el fabricante de Sativex, GW Pharmaceuticals, hay una clara posibilidad de que la droga pronto sea aprobada por la FDA para realizar los ensayos clínicos para la enfermedad de Lou Gehrig y varias otras condiciones de gravedad. Después de todo, Sativex está actualmente siendo experimentado en los Estados Unidos como un tratamiento para los pacientes con cáncer y epilepsia, es interesante destacar que los beneficios medicinales de la marihuana continúan siendo ignorados por el gobierno federal.
'Hace dos años que consumo cannabis, es mi remedio y lo defiendo”, dice Luis Oliva, médico clínico y homeópata. A los 55 años le diagnosticaron un glaucoma. Después de realizar tratamientos médicos tradicionales y alternativos, mejoró temporariamente. Pero al agravarse los síntomas, una profesional española, investigadora de terapias naturales, le recomendó que consuma el cannabis en aceite, un preparado que se realiza con la planta. “Comencé a investigar y encontré muchos casos de pacientes europeos. Lo hablé con mi familia y si bien les resultó extraño, vieron los resultados y no dudan que me hizo bien”, explica a PERFIL Sobre los cuestionamientos de los colegas, Oliva les señala que es una sustancia con propiedades beneficiosas para determinados casos y que deben “fomentarse más investigaciones”. “Es un comienzo, se deben analizar sus beneficios en profundidad e informarnos más sobre la planta. Quitarle el mote de droga, desde el aspecto negativo y aprovechar sus cualidades”, sostiene. Así fue como decidió sumarse al Movimiento por el Cannabis Libre (Mocali), compuesto por agrupaciones y activistas de todo el país que realizan de manera itinerante conferencias para la difusión del cannabis medicinal e industrial bajo el nombre “Cannamed”. Gastón Durana, coordinador de Mocali, prepara cápsulas con semillas de marihuana, que él mismo cultiva para entregar a personas que desean acercarse a una medicina natural. Sin embargo, muchos colegas cuestionan el uso médico de esta sustancia. Para Carlos Damín, profesor de la cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina y director de FundarTox, si bien es cierto que existen componentes del THC con propiedades terapéuticas, hay otros medicamentos más potentes para cada diagnóstico. “No hay evidencia clara para utilizar el cannabis, y no hay investigación clínica seria. Sólo en lugares como Uruguay y Holanda, donde está legalizada, se puede estudiar la sustancia”, explica Damín. Además, el toxicólogo sostiene que existen medicamentos analizados y controlados que garantizan los resultados de su consumo. En el caso del uso de cannabis en formato de pomada, aceite o extracto, no existe revisión médica y debería ser autorizado por los distintos Ministerios de Salud correspondientes. “En lo personal estoy en desacuerdo con que se utilice para fines terapéuticos porque no está avalado por nadie”, aclara.

Los fumetas suelen ser vistos como un montón de olvidadizos con menos capacidad para almacenar información. Sin embargo, un nuevo estudio indica que los usuarios de marihuana empedernidos pueden no ser tan colgados como se piensa. Recientemente, investigadores de la Universidad de Amsterdam han publicado un estudio en la revista "Biologia de la adicción", que encuentra que la memoria cannabica en realidad no disminuye con el tiempo. De hecho, según los investigadores, no fueron capaces de detectar ningún tipo de reducción en la memoria durante un estudio de 3 años en fumadores regulares. Autora principal del estudio y profesora del Departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad, Janna Cousijn, dice que la investigación de su equipo "se suma a la literatura que muestra que el uso regular de cannabis puede no necesariamente afecta el funcionamiento del cerebro." Durante muchos años, las investigaciones han señalado que marihuana causa la pérdida de las funciones cognitivas específicas, capacidad de concentración y de memoria, lo que ha alimentado muchos de los estereotipos "marihuanero tonto" contra los que, defensores de la marihuana están luchando. Sin embargo, la Dra. Cousijn dice que después de examinar un grupo combinado de fumadores diarios y no fumadores, su equipo no pudo descubrir ninguna diferencia significativa en la función de la memoria a corto plazo, la capacidad de almacenar y recordar la información presentada en lapsos cortos de tiempo y de elementos esenciales para el aprendizaje. En general, ni el fumador ni el sobrio mostró ningún signo de disminución en la memoria luego del seguimiento realizado durante tres años, dando razón a la Dra. Cousijn para creer que la marihuana no daña el rendimiento de la memoria a corto plazo. Ella concluye: "Yo creo que el consumo de cannabis puede no afectar necesariamente el funcionamiento del cerebro. Sin embargo, ciertos factores de riesgo pueden aumentar los efectos del consumo de cannabis a largo plazo".

La relación entre el consumo de cannabis y la oncología parece ser únicamente un mito urbano, aunque desde 1974 se demostró la efectividad del aceite de cannabis a través de sus compuestos activos –tetrahidrocannabinol (THC) y cannabinol (CBD)– para reducir el crecimiento de cánceres en pulmones, seno y leucemia viral en ratones de laboratorio, prolongando sus vidas un 36%. link: https://www.youtube.com/watch?v=6OhUtL6T6BE La cura y la geografía 9 de cada 10 niños diagnosticados con leucemia linfoblástica sobreviven al tratamiento en Estados Unidos, pero en Jordán, la tasa de supervivencia es tan sólo del 16%. La geografía (y los factores económicos y sanitarios ligados a ella) determina en gran medida la supervivencia de los pacientes de cáncer, según datos del mayor estudio sobre el cáncer jamás realizado, en el cual se tomaron en cuenta a 25.7 millones de pacientes. El doctor Michel Coleman de la London School of Hygiene and Tropical Medicine y uno de los autores del estudio en cuestión, afirmó que “en la mayoría de los países, la supervivencia para algunos de los tipos de cáncer más comunes ha mejorado”, sin embargo aún queda mucho por hacer. Por ejemplo: la tasa de recuperación para cáncer de mama en Francia y Finlandia es de 87%, y la de brasil aumentó de 78% a fines de los 90, hasta 87% durante la década pasada. El panorama en países del “tercer mundo”, en cambio, no es tan alentadora: más del 75% de los pacientes que acuden al instituto de tratamiento de cáncer en Uganda llegan en etapas 3 y 4 de la enfermedad, lo que hace muy difícil su recuperación. Una historia reportada en el estudio cuenta que hace unos años un sólo médico en Uganda atendía a 10,000 pacientes al año “en instalaciones que no tenían techo, electricidad constante y sin medicamentos”. Además están los factores culturales: Uganda tiene 57 tribus, cada una de las cuales posee un idioma o dialecto distinto. Esta misma situación se presenta en pueblos y comunidades apartadas en otros países de África, Asia y Latinoamérica, donde la incidencia del cáncer se agrava debido a la dificultad para acceder a servicios de salud. Sin embargo, el mérito de este estudio consiste en poner sobre alerta a los gobiernos y autoridades de salud acerca de la desatención que sufren los más pobres.

El debate sobre su prohibición parece nunca concluir, mientras que los políticos no logran ponerse de acuerdo, los consumidores se ven perjudicados por un sistema judicial que los persigue y procesa como delincuentes. ¿Tiene el estado que regular el consumo privado de un individuo, por mas dañino que sea, mientras este no afecte a terceros? ¿Es prudente gastar recursos persiguiendo perejiles, cuando podrían ser invertidos en educación y salud? Para poder entender la prohibición hay que analizar los motivos por los cuales fue impartida desde un comienzo. Esquizofrenia ¿Qué es la esquizofrenia? La esquizofrenia es un trastorno mental que tiene como consecuencia un deterioro del pensamiento y sus procesos.Generalmente se manifiesta con alucinaciones auditivas, tendencias paranoicas y desordenes del pensamiento y lenguaje. Por ejemplo, los esquizofrenicos pueden escuchar voces sin que existan o creer ser personajes históricos, tales como Jesucristo o Elvis. La Universidad de Harvard publicó en la revista Schizophrenia Research, un estudio dirigido por el Profesor de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard, Dr. Lynn DeLisi, en donde comparó las historias familiares de 108 pacientes esquizofrénicos y 171 individuos sin esquizofrenia para determinar si el consumo de cannabis era un factor en el desarrollo del trastorno. Encontraron que una historia familiar de esquizofrenia aumenta el riesgo de desarrollar esquizofrenia, independientemente de si existe o no consumo individual de cannabis. En resumen, concluimos diciendo que el cannabis por sí mismo no causa psicosis. En individuos genéticamente vulnerables, mientras que el cannabis puede modificar el inicio de la enfermedad, la gravedad y el resultado del tratamiento, según este estudio no hay evidencias de que puede ser la causa de la psicosis. Adicción ¿Qué es la adicción? La adiccion es una enfermedad que tiene como consecuencia una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relacion. El adicto posee una conducta impulsiva a ejecutar una tarea contraria su voluntad. Existen adicciones a sustancias, actividades y hasta a relaciones interpersonales. El profesor e investigador británico Wayne Hall, director del Centro de Investigaciones de Abuso de Sustancias de la Universidad de Queensland, publicó recientemente un estudio sobre los efectos de la marihuana. El mismo supone una revisión de los resultados de los estudios en torno al consumo de cannabis durante los últimos 20 años. Hall, que además es asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que el 10% de los fumadores desarrolla dependencia a la cannabis, Si bien esto es perjudicial, como cualquier adicción, es menor al 32% de adictos que genera el consumo de nicotina, el 15% con el alcohol, el 23% con la heroína y el 17% con la cocaína. Consecuencias de la prohibición De las 17.000 causas penales abiertas por año por infracción a la ley de drogas: 70% son casos de consumo personal (aproximadamente 12.000 criminalizados), 03% de todas las causas iniciadas corresponden a casos de comercio de pequeñas cantidades. CERO personas han sido procesadas por organización de narcotrafico en 22 años de vigencia de la ley 23.737 en Argentina. Mientras los usuarios mulas y algunos vendedores minoristas alimentan las estadísticas, los narcotraficantes, que no tienen en su poder lo que comercian, gozan de total libertad. Propiedades medicinales Comparado al tetrahidrocannabinol (THC), el cannabidiol no es psicoactivo y se considera que tiene un alcance más amplio para aplicaciones médicas que el THC, incluyendo epilepsia, esclerosis múltiple, desórdenes de ansiedad, esquizofrenia y náusea. Provoca un efecto sedativo en la mayoría de los casos e inhibe la transmisión de señales nerviosas asociadas al dolor. Se ha visto que CBD reduce el crecimiento de las células de cáncer de mama humano in vitro, y reduce su invasividad. Traducido por forothc.com
