Los ácaros son animales microscópicos, invisibles a simple vista, son parientes de las arañas y miden menos de 3 centésimas de milímetro. Dentro de las alergias a los ácaros podemos encontrar sensibilización cutánea o síntomas de rinoconjuntivitis con o sin asma.
Los ácaros son inofensivos para las personas, sin embargo sus residuos fecales poseen un poder alergénico. Hay factores que inciden para el desarrollo de los ácaros como la temperatura, la humedad relativa ambiental y su nutrición. En cuanto a la temperatura la óptima es 25°C. La humedad relativa óptima es del 70-80% y su nutrición se basa en detritus humanos y animales. Los ácaros los podemos encontrar en colchones, almohadas, mantas, librerías y en el pelo de animales. Desde hace siglos la fauna acarologica del polvo ha sido estudiada desde un punto de vista biológico y lo que ha llevado a identificar más de 30.000 especies.
Los ácaros muertos y los excrementos son los factores más comunes para desencadenar la alergia del perenne y síntomas del asma. Los síntomas de la alergia a los ácaros del polvo incluyen congestión y estornudos, picazón y lagrimeo de los ojos, tos, enrojecimiento de la piel y silbido al respirar.
Para evitar este tipo de alergias lo ideal es tomar medidas preventivas como:
• Eliminar del dormitorio alfombras y demás objetos que puedan acumular polvo.
• Cambio habitual de colchones
• Exponer colchones, sabanas y demás lencería al sol.
• Limpiar frecuentemente muñecos de peluche, sin embargo lo ideal es no tener de éstos en los dormitorios.
• La renovación frecuente de alfombras.
• Es ideal utilizar fundas antiácaros para los colchones y almohadas.
• Limpiar frecuentemente los sofás.
• Reparar problemas de humedad y reducir la humedad relativa en toda la casa.
• Evitar tener sobre todo en el dormitorio libros, juguetes, posters, alfombras y cortinas.
• Si se es alérgico lo recomendable es no tener animales domésticos (perros, gatos, aves) ya que éstas son portadoras de ácaros.
Es de suma importancia conocer el ambiente de la casa, para determinar si en efecto es el entorno perfecto para el desarrollo de ácaros y de qué forma puede afectarnos. Asimismo si existen dudas se puede acudir a un alergólogo.
Los ácaros son inofensivos para las personas, sin embargo sus residuos fecales poseen un poder alergénico. Hay factores que inciden para el desarrollo de los ácaros como la temperatura, la humedad relativa ambiental y su nutrición. En cuanto a la temperatura la óptima es 25°C. La humedad relativa óptima es del 70-80% y su nutrición se basa en detritus humanos y animales. Los ácaros los podemos encontrar en colchones, almohadas, mantas, librerías y en el pelo de animales. Desde hace siglos la fauna acarologica del polvo ha sido estudiada desde un punto de vista biológico y lo que ha llevado a identificar más de 30.000 especies.

Los ácaros muertos y los excrementos son los factores más comunes para desencadenar la alergia del perenne y síntomas del asma. Los síntomas de la alergia a los ácaros del polvo incluyen congestión y estornudos, picazón y lagrimeo de los ojos, tos, enrojecimiento de la piel y silbido al respirar.
Para evitar este tipo de alergias lo ideal es tomar medidas preventivas como:
• Eliminar del dormitorio alfombras y demás objetos que puedan acumular polvo.
• Cambio habitual de colchones
• Exponer colchones, sabanas y demás lencería al sol.
• Limpiar frecuentemente muñecos de peluche, sin embargo lo ideal es no tener de éstos en los dormitorios.
• La renovación frecuente de alfombras.
• Es ideal utilizar fundas antiácaros para los colchones y almohadas.
• Limpiar frecuentemente los sofás.
• Reparar problemas de humedad y reducir la humedad relativa en toda la casa.
• Evitar tener sobre todo en el dormitorio libros, juguetes, posters, alfombras y cortinas.
• Si se es alérgico lo recomendable es no tener animales domésticos (perros, gatos, aves) ya que éstas son portadoras de ácaros.
Es de suma importancia conocer el ambiente de la casa, para determinar si en efecto es el entorno perfecto para el desarrollo de ácaros y de qué forma puede afectarnos. Asimismo si existen dudas se puede acudir a un alergólogo.