La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que produce lesiones escamosas engrosadas e inflamadas, con una amplia variabilidad clínica y evolutiva. No es contagiosa, aunque sí puede ser hereditaria, es más probable que la hereden los hombres que las mujeres.
Puede afectar a cualquier parte de la piel, frecuentemente a las zonas de codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen y espalda. No es raro que produzca afectación de las uñas.Esto se conoce como psoriasis ungueal. Las uñas pueden ser la única zona afectada al principio de la psoriasis. En ocasiones produce complicaciones como la artritis psoriásica.
En la mayoría de los casos la psoriasis causa parches o placas de piel gruesa, enrojecida y con escamas plateadas. Estas placas pueden producir picor o dolor. A menudo se encuentran en los codos, las rodillas, otras partes de las piernas, el cuero cabelludo, la parte baja de la espalda, la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. También pueden aparecer en otras partes tales como las uñas de las manos y los pies, los genitales y la parte interior de la boca.
¿A quién le da psoriasis?
A cualquier persona le puede dar psoriasis, pero ocurre más frecuentemente en los adultos. En algunos casos, las personas con psoriasis tienen antecedentes familiares. Ciertos genes parecen estar vinculados a esta enfermedad. La psoriasis aparece con igual frecuencia en hombres y mujeres.
¿Cuál es la causa de la psoriasis?
La psoriasis comienza en el sistema inmunitario, principalmente con un tipo de células blancas presentes en la sangre llamadas linfocitos T. Los linfocitos T ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones y enfermedades. En la psoriasis, los linfocitos T se activan indebidamente, causando la activación de otras respuestas inmunitarias. Esto produce hinchazón y el rápido reemplazo celular en la piel. Las personas que tienen psoriasis pueden notar que a veces la piel mejora y otras veces empeora. Los factores que pueden causar el empeoramiento de la piel con psoriasis incluyen:
Infecciones
Estrés o tensión psicológica
Cambios en el clima que resecan la piel
Ciertos medicamentos.
SÍNTOMAS DE PSORIASIS
La psoriasis suele comenzar como una o más pequeñas placas que se tornan muy escamosas. Es posible que se formen pequeñas protuberancias alrededor del área afectada. A pesar de que las primeras placas pueden desaparecer por sí solas, enseguida pueden formarse otras. Algunas placas pueden tener siempre el tamaño de la uña del dedo meñique, pero otras pueden extenderse hasta cubrir grandes superficies del cuerpo, adoptando una forma de anillo o espiral.
La psoriasis suele afectar al cuero cabelludo, los codos, las rodillas, la espalda y las nalgas. La descamación puede ser confundida con caspa grave, pero las placas características de la psoriasis, que mezclan áreas escamosas con otras completamente normales, la distinguen de la caspa. La psoriasis también puede aparecer alrededor y debajo de las uñas, que aumentan de grosor y se deforman. Las cejas, las axilas, el ombligo y las ingles también pueden resultar afectados.
Por lo general, la psoriasis sólo produce descamación. Ni siquiera es frecuente el picor. Cuando se curan las zonas cubiertas con escamas, la piel adopta una apariencia completamente normal y el crecimiento del pelo se restablece. La mayoría de las personas con psoriasis limitada tiene pocas molestias además de la descamación, a pesar de que el aspecto de su piel puede resultar desagradable.
¿Cómo se diagnostica la psoriasis?
La psoriasis puede ser difícil de diagnosticar porque en ocasiones los síntomas se parecen a los de otras enfermedades de la piel. En estos casos, el médico debe examinar una pequeña muestra de piel en el microscopio.
TIPOS DE PSORIASIS
Existen muchos tipos de psoriasis, aunque los especialistas prefieren hablar de distintas formas de presentación de la enfermedad. Se puede clasificar según su gravedad, su forma y el patrón de las escamas.
Según gravedad
Psoriasis leve:
Cubre un 2 por ciento o menos de la piel del cuerpo. Suelen ser placas aisladas localizadas en rodillas, codos, cuero cabelludo, manos y pies. El tratamiento es de uso tópico (cremas, lociones, champús).
Psoriasis moderada:
Cubre entre el 2 y el 10 por ciento de la superficie corporal. Puede aparecer en brazos, piernas, tronco, cuero cabelludo y otras áreas. Tratamiento de uso tópico y fototerapia. En algunos casos puede incluir también terapia farmacológica.
Psoriasis grave:
Cubre más del 10 por ciento de la piel del cuerpo. Suele tratarse con fototerapia y medicaciones orales. Según la forma y patrón de las escamas
Psoriasis en placas:
Conocida como ‘psoriasis vulgaris’. Esta es la forma más típica de la enfermedad (un 80 por ciento de los casos se corresponden con este tipo). Las escamas que forman la cúspide de la placa se componen de células muertas, que se desprenden de las placas. Otros síntomas también incluyen dolor y picor en la piel, así como resquebrajamientos.
Psoriasis en guttata o gotular:
Este tipo se manifiesta como pequeñas gotas rojizas en la piel. Son lesiones que aparecen en el tronco y las extremidades y a veces en el cuero cabelludo. No son tan gruesas como las de la psoriasis en placas. Puede estar causada por algún tipo de infección y suele aparecer durante la infancia.
Psoriasis inversa (en pliegues):
Aparece en axilas, ingles, bajo las mamas y en los pliegues de genitales y nalgas. Este tipo aparece en pieles lisas y secas, en forma de enrojecimiento e inflamación, pero no de escamas. La psoriasis inversa es especialmente propensa a la irritación por el roce y el sudor, por eso las personas obesas tienen más problemas.
Psoriasis eritrodérmica:
Es un tipo inflamatorio de la psoriasis que suele afectar a la mayor parte del cuerpo. Se caracteriza por un enrojecimiento de la piel muy acusado y agresivo. Es poco frecuente. Dentro de este grupo se encuentra la forma seca y la húmeda o edematosa (más severa).
Psoriasis pustular generalizada:
También llamada psoriasis pustular de Von Zumbusch. Es muy poco común y se manifiesta con grandes áreas de la piel enrojecidas, que duelen y producen pústulas. Cuando estas pústulas se secan vuelven a aparecer de forma cíclica.
Psoriasis pustular localizada:
Cuando las pústulas sólo aparecen el manos y pies.
Acropustulosis:
En esta forma, las lesiones de la piel se localizan en las puntas de los dedos y a veces en los pies. Estas lesiones pueden ser dolorosas e incapacitantes, llegando a producir deformidad en las uñas y en los casos más graves, cambios en los huesos de la cara.
Artritis sistémica:
Parecida a la artritis reumatoide, aunque es más leve y con menos deformidades. Se asocia a algún tipo grave de psoriasis. Artritis asimétrica: suele afectar a entre una y tres articulaciones (cualquiera). Suele ser leve. Artritis distal interfalángica predominante: ocurre en un 5 por ciento de los afectados de artropatía psoriásica. Afecta a las articulaciones distales de dedos de las manos y pies. Espondilitis: se produce en un 5 por ciento de los casos. El síntoma predominante es la inflamación de la columna vertebral.
Artritis mutilante:
Forma de artritis deformante y destructiva. Aparece en menos del 5 por ciento de los que sufren artropatía psoriásica y suele afectar a pequeñas articulaciones de las manos y pies.
¿Cómo se trata la psoriasis?
El tratamiento para la psoriasis depende de:
La gravedad de la enfermedad
El tamaño de las placas de psoriasis
El tipo de psoriasis
La reacción del paciente ante ciertos tratamientos.
Los tratamientos para la psoriasis no funcionan igual para todo el mundo. El médico debe cambiar el tratamiento si éste no funciona, provoca una mala reacción o si deja de funcionar.
Tratamiento tópico:
Los tratamientos aplicados directamente a la piel (cremas, pomadas) pueden:
Ayudar a reducir la inflamación y el reemplazo celular
Reducir la actividad del sistema inmunitario
Ayudar a descamar la piel y destapar los poros
Suavizar la piel.
Fototerapia:
La luz ultravioleta natural producida por el sol y la luz ultravioleta artificial se usan a veces para tratar la psoriasis. Un tratamiento, llamado PUVA, combina el uso de la luz ultravioleta con un medicamento que sensibiliza la piel a la luz.
Tratamiento sistémico:
Si la psoriasis es fuerte, los médicos pueden recetar medicamentos o ponerle una inyección. Esto es un tratamiento sistémico. Normalmente no se usan antibióticos para el tratamiento de la psoriasis a menos que una infección bacteriana empeore la psoriasis.
Terapia combinada:
Al combinar los tratamientos tópicos (los que se aplican a la piel), la fototerapia y los tratamientos sistémicos, muchas veces se puede usar una dosis más baja de cada uno. La terapia combinada también puede dar mejores resultados.
VIVIR CON PSORIASIS
La psoriasis provoca una reacción emocional muy fuerte, y con sentimientos encontrados. Algunas personas casi no muestran emoción ante el hecho de tener psoriasis mientras que otras reaccionan intensamente.
Muchas veces se piensa que esta reacción esta relacionada con la extensión o la gravedad de la psoriasis de esa persona pero en realidad no es así. No importa que una persona tenga pocas o muchas lesiones, la respuesta emocional no siempre es la misma.
Lo que debes saber es que vas a experimentar sentimientos difíciles ante el hecho de tener psoriasis. Saber esto te ayudará y determinará cuan exitosamente la puedes enfrentar. Una vez que comprendas la seriedad de esas emociones puedes enfrentarte a ellas en forma constructiva.
Aquí van algunas de las respuestas mas comunes para "tolerar" la psoriasis:
* Me siento deprimido y tengo miedo que la Psoriasis afecte mi autoestima
Es bastante común experimentar una especie de shock, confusión, exasperación y bronca ante lo que le esta pasando a tu piel. Estos sentimientos pueden llevarte a una profunda tristeza o depresión. La aceptación de la condición de tu piel es posible, pero esto lleva tiempo, a veces un largo tiempo. La terapia o los grupos de apoyo pueden ayudar mucho. O puedes hablar de estos temas con tu médico o con algún adulto.
* ¿Cómo puedo ayudarme a ser más tolerante con mi Psoriasis?
Hablar sobre la psoriasis ayuda. También ayuda conversar con otros que tienen la misma enfermedad y que te pueden contar hechos específicos con los que te vas a encontrar en el día a día, como por ejemplo ponerte un traje de baño o shorts en público.
Es muy importante encontrar a alguien, no importa si tiene o no psoriasis, que te escuche y comprenda los sentimientos tan fuertes que acompañan a la psoriasis. Tus sentimientos son reales, no los rechaces o los trivialices. La fuerza de las emociones que aparecen por el hecho de tener psoriasis no debe ser subestimada. Encuentra un dermatólogo con quien puedas hablar sobre lo que sentís, el o ella te podrán sugerir cómo enfrentarte a los aspectos emocionales de la psoriasis.
* ¿Qué pasa una vez que aprendí a convivir con mi Psoriasis?
Uno de los temas más difíciles de vivir con psoriasis es que se pasa por ciclos de emociones muy fuertes, usualmente son cuando la psoriasis se va o cuando reaparece. La enfermedad es impredecible y la sensación de que se dispara puede ocurrir varias veces.
Las reacciones más comunes son vergüenza, bronca y culpa. Podes tener miedo de que la psoriasis vuelva o que se agrave o que seas rechazado por otros. Es muy importante que respetes tus sentimientos a medida que ocurran y que aprendas a convivir con ellos, es la única manera de que no te conviertas en un rehén de los mismos.
* ¿Voy a tener que enfrentarme siempre con las reacciones de los demás ante mi problema de la piel?
No necesariamente, pero la psoriasis es una realidad con la que vas a tener que convivir; pero no necesariamente la psoriasis tiene que controlarte. Puedes evitar tratar directamente el tema de la psoriasis con los demás cuando no tienes la energía emocional suficiente para contestar a las preguntas que te puedan hacer. Usar mangas largas, por ejemplo, puede hacer mucho más fácil mostrarte en público los días que estas deprimido.
* ¿Qué pasa con mi futuro?
Tu piel no tiene que ser un factor determinante en las grandes decisiones de tu vida: como la elección de tu trabajo, la elección de tu colegio, las responsabilidades que tienes como persona independiente o la clase de persona que quieras ser. La gente con psoriasis lleva una vida normal.
GUÍA PRÁCTICA PARA CONVIVIR MEJOR CON LA PSORIASIS:
- Pedí ayuda, porque sino nadie va a saber que la necesitas.
- Cuanta más gente conozca y comprenda la Psoriasis, más fácil y mejor va a ser para vos.
- Acepta hablar de tu psoriasis con otros, al punto de sentirte cómodo.
- Tus verdaderos amigos van a querer saber cómo estás y cómo te pueden ayudar. No se van a alejar porque tengas psoriasis.
- No hay nada de que avergonzarse o sentirse incómodo. No hiciste nada malo. Una enfermedad de la piel, no es más que eso, una enfermedad. Aún cuando algunas personas le atribuyan cosas raras.
- Es natural que te sientas ansioso, enojado o deprimido. Los amigos pueden ayudar. La gente a tu alrededor puede ser un buen soporte. Puedes ayudar a
tus amigos haciéndoles saber que la psoriasis no es contagiosa y que es el resultado de que las células epidérmicas se reproduzcan rápidamente.
Imágenes sobre la enfermedad
Fuentes: http://www.niams.nih.gov/
http://www.aepso.org/
Puede afectar a cualquier parte de la piel, frecuentemente a las zonas de codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen y espalda. No es raro que produzca afectación de las uñas.Esto se conoce como psoriasis ungueal. Las uñas pueden ser la única zona afectada al principio de la psoriasis. En ocasiones produce complicaciones como la artritis psoriásica.
En la mayoría de los casos la psoriasis causa parches o placas de piel gruesa, enrojecida y con escamas plateadas. Estas placas pueden producir picor o dolor. A menudo se encuentran en los codos, las rodillas, otras partes de las piernas, el cuero cabelludo, la parte baja de la espalda, la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. También pueden aparecer en otras partes tales como las uñas de las manos y los pies, los genitales y la parte interior de la boca.
¿A quién le da psoriasis?
A cualquier persona le puede dar psoriasis, pero ocurre más frecuentemente en los adultos. En algunos casos, las personas con psoriasis tienen antecedentes familiares. Ciertos genes parecen estar vinculados a esta enfermedad. La psoriasis aparece con igual frecuencia en hombres y mujeres.
¿Cuál es la causa de la psoriasis?
La psoriasis comienza en el sistema inmunitario, principalmente con un tipo de células blancas presentes en la sangre llamadas linfocitos T. Los linfocitos T ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones y enfermedades. En la psoriasis, los linfocitos T se activan indebidamente, causando la activación de otras respuestas inmunitarias. Esto produce hinchazón y el rápido reemplazo celular en la piel. Las personas que tienen psoriasis pueden notar que a veces la piel mejora y otras veces empeora. Los factores que pueden causar el empeoramiento de la piel con psoriasis incluyen:
Infecciones
Estrés o tensión psicológica
Cambios en el clima que resecan la piel
Ciertos medicamentos.
SÍNTOMAS DE PSORIASIS
La psoriasis suele comenzar como una o más pequeñas placas que se tornan muy escamosas. Es posible que se formen pequeñas protuberancias alrededor del área afectada. A pesar de que las primeras placas pueden desaparecer por sí solas, enseguida pueden formarse otras. Algunas placas pueden tener siempre el tamaño de la uña del dedo meñique, pero otras pueden extenderse hasta cubrir grandes superficies del cuerpo, adoptando una forma de anillo o espiral.
La psoriasis suele afectar al cuero cabelludo, los codos, las rodillas, la espalda y las nalgas. La descamación puede ser confundida con caspa grave, pero las placas características de la psoriasis, que mezclan áreas escamosas con otras completamente normales, la distinguen de la caspa. La psoriasis también puede aparecer alrededor y debajo de las uñas, que aumentan de grosor y se deforman. Las cejas, las axilas, el ombligo y las ingles también pueden resultar afectados.
Por lo general, la psoriasis sólo produce descamación. Ni siquiera es frecuente el picor. Cuando se curan las zonas cubiertas con escamas, la piel adopta una apariencia completamente normal y el crecimiento del pelo se restablece. La mayoría de las personas con psoriasis limitada tiene pocas molestias además de la descamación, a pesar de que el aspecto de su piel puede resultar desagradable.
¿Cómo se diagnostica la psoriasis?
La psoriasis puede ser difícil de diagnosticar porque en ocasiones los síntomas se parecen a los de otras enfermedades de la piel. En estos casos, el médico debe examinar una pequeña muestra de piel en el microscopio.
TIPOS DE PSORIASIS
Existen muchos tipos de psoriasis, aunque los especialistas prefieren hablar de distintas formas de presentación de la enfermedad. Se puede clasificar según su gravedad, su forma y el patrón de las escamas.
Según gravedad
Psoriasis leve:
Cubre un 2 por ciento o menos de la piel del cuerpo. Suelen ser placas aisladas localizadas en rodillas, codos, cuero cabelludo, manos y pies. El tratamiento es de uso tópico (cremas, lociones, champús).
Psoriasis moderada:
Cubre entre el 2 y el 10 por ciento de la superficie corporal. Puede aparecer en brazos, piernas, tronco, cuero cabelludo y otras áreas. Tratamiento de uso tópico y fototerapia. En algunos casos puede incluir también terapia farmacológica.
Psoriasis grave:
Cubre más del 10 por ciento de la piel del cuerpo. Suele tratarse con fototerapia y medicaciones orales. Según la forma y patrón de las escamas
Psoriasis en placas:
Conocida como ‘psoriasis vulgaris’. Esta es la forma más típica de la enfermedad (un 80 por ciento de los casos se corresponden con este tipo). Las escamas que forman la cúspide de la placa se componen de células muertas, que se desprenden de las placas. Otros síntomas también incluyen dolor y picor en la piel, así como resquebrajamientos.
Psoriasis en guttata o gotular:
Este tipo se manifiesta como pequeñas gotas rojizas en la piel. Son lesiones que aparecen en el tronco y las extremidades y a veces en el cuero cabelludo. No son tan gruesas como las de la psoriasis en placas. Puede estar causada por algún tipo de infección y suele aparecer durante la infancia.
Psoriasis inversa (en pliegues):
Aparece en axilas, ingles, bajo las mamas y en los pliegues de genitales y nalgas. Este tipo aparece en pieles lisas y secas, en forma de enrojecimiento e inflamación, pero no de escamas. La psoriasis inversa es especialmente propensa a la irritación por el roce y el sudor, por eso las personas obesas tienen más problemas.
Psoriasis eritrodérmica:
Es un tipo inflamatorio de la psoriasis que suele afectar a la mayor parte del cuerpo. Se caracteriza por un enrojecimiento de la piel muy acusado y agresivo. Es poco frecuente. Dentro de este grupo se encuentra la forma seca y la húmeda o edematosa (más severa).
Psoriasis pustular generalizada:
También llamada psoriasis pustular de Von Zumbusch. Es muy poco común y se manifiesta con grandes áreas de la piel enrojecidas, que duelen y producen pústulas. Cuando estas pústulas se secan vuelven a aparecer de forma cíclica.
Psoriasis pustular localizada:
Cuando las pústulas sólo aparecen el manos y pies.
Acropustulosis:
En esta forma, las lesiones de la piel se localizan en las puntas de los dedos y a veces en los pies. Estas lesiones pueden ser dolorosas e incapacitantes, llegando a producir deformidad en las uñas y en los casos más graves, cambios en los huesos de la cara.
Artritis sistémica:
Parecida a la artritis reumatoide, aunque es más leve y con menos deformidades. Se asocia a algún tipo grave de psoriasis. Artritis asimétrica: suele afectar a entre una y tres articulaciones (cualquiera). Suele ser leve. Artritis distal interfalángica predominante: ocurre en un 5 por ciento de los afectados de artropatía psoriásica. Afecta a las articulaciones distales de dedos de las manos y pies. Espondilitis: se produce en un 5 por ciento de los casos. El síntoma predominante es la inflamación de la columna vertebral.
Artritis mutilante:
Forma de artritis deformante y destructiva. Aparece en menos del 5 por ciento de los que sufren artropatía psoriásica y suele afectar a pequeñas articulaciones de las manos y pies.
¿Cómo se trata la psoriasis?
El tratamiento para la psoriasis depende de:
La gravedad de la enfermedad
El tamaño de las placas de psoriasis
El tipo de psoriasis
La reacción del paciente ante ciertos tratamientos.
Los tratamientos para la psoriasis no funcionan igual para todo el mundo. El médico debe cambiar el tratamiento si éste no funciona, provoca una mala reacción o si deja de funcionar.
Tratamiento tópico:
Los tratamientos aplicados directamente a la piel (cremas, pomadas) pueden:
Ayudar a reducir la inflamación y el reemplazo celular
Reducir la actividad del sistema inmunitario
Ayudar a descamar la piel y destapar los poros
Suavizar la piel.
Fototerapia:
La luz ultravioleta natural producida por el sol y la luz ultravioleta artificial se usan a veces para tratar la psoriasis. Un tratamiento, llamado PUVA, combina el uso de la luz ultravioleta con un medicamento que sensibiliza la piel a la luz.
Tratamiento sistémico:
Si la psoriasis es fuerte, los médicos pueden recetar medicamentos o ponerle una inyección. Esto es un tratamiento sistémico. Normalmente no se usan antibióticos para el tratamiento de la psoriasis a menos que una infección bacteriana empeore la psoriasis.
Terapia combinada:
Al combinar los tratamientos tópicos (los que se aplican a la piel), la fototerapia y los tratamientos sistémicos, muchas veces se puede usar una dosis más baja de cada uno. La terapia combinada también puede dar mejores resultados.
VIVIR CON PSORIASIS
La psoriasis provoca una reacción emocional muy fuerte, y con sentimientos encontrados. Algunas personas casi no muestran emoción ante el hecho de tener psoriasis mientras que otras reaccionan intensamente.
Muchas veces se piensa que esta reacción esta relacionada con la extensión o la gravedad de la psoriasis de esa persona pero en realidad no es así. No importa que una persona tenga pocas o muchas lesiones, la respuesta emocional no siempre es la misma.
Lo que debes saber es que vas a experimentar sentimientos difíciles ante el hecho de tener psoriasis. Saber esto te ayudará y determinará cuan exitosamente la puedes enfrentar. Una vez que comprendas la seriedad de esas emociones puedes enfrentarte a ellas en forma constructiva.
Aquí van algunas de las respuestas mas comunes para "tolerar" la psoriasis:
* Me siento deprimido y tengo miedo que la Psoriasis afecte mi autoestima
Es bastante común experimentar una especie de shock, confusión, exasperación y bronca ante lo que le esta pasando a tu piel. Estos sentimientos pueden llevarte a una profunda tristeza o depresión. La aceptación de la condición de tu piel es posible, pero esto lleva tiempo, a veces un largo tiempo. La terapia o los grupos de apoyo pueden ayudar mucho. O puedes hablar de estos temas con tu médico o con algún adulto.
* ¿Cómo puedo ayudarme a ser más tolerante con mi Psoriasis?
Hablar sobre la psoriasis ayuda. También ayuda conversar con otros que tienen la misma enfermedad y que te pueden contar hechos específicos con los que te vas a encontrar en el día a día, como por ejemplo ponerte un traje de baño o shorts en público.
Es muy importante encontrar a alguien, no importa si tiene o no psoriasis, que te escuche y comprenda los sentimientos tan fuertes que acompañan a la psoriasis. Tus sentimientos son reales, no los rechaces o los trivialices. La fuerza de las emociones que aparecen por el hecho de tener psoriasis no debe ser subestimada. Encuentra un dermatólogo con quien puedas hablar sobre lo que sentís, el o ella te podrán sugerir cómo enfrentarte a los aspectos emocionales de la psoriasis.
* ¿Qué pasa una vez que aprendí a convivir con mi Psoriasis?
Uno de los temas más difíciles de vivir con psoriasis es que se pasa por ciclos de emociones muy fuertes, usualmente son cuando la psoriasis se va o cuando reaparece. La enfermedad es impredecible y la sensación de que se dispara puede ocurrir varias veces.
Las reacciones más comunes son vergüenza, bronca y culpa. Podes tener miedo de que la psoriasis vuelva o que se agrave o que seas rechazado por otros. Es muy importante que respetes tus sentimientos a medida que ocurran y que aprendas a convivir con ellos, es la única manera de que no te conviertas en un rehén de los mismos.
* ¿Voy a tener que enfrentarme siempre con las reacciones de los demás ante mi problema de la piel?
No necesariamente, pero la psoriasis es una realidad con la que vas a tener que convivir; pero no necesariamente la psoriasis tiene que controlarte. Puedes evitar tratar directamente el tema de la psoriasis con los demás cuando no tienes la energía emocional suficiente para contestar a las preguntas que te puedan hacer. Usar mangas largas, por ejemplo, puede hacer mucho más fácil mostrarte en público los días que estas deprimido.
* ¿Qué pasa con mi futuro?
Tu piel no tiene que ser un factor determinante en las grandes decisiones de tu vida: como la elección de tu trabajo, la elección de tu colegio, las responsabilidades que tienes como persona independiente o la clase de persona que quieras ser. La gente con psoriasis lleva una vida normal.
GUÍA PRÁCTICA PARA CONVIVIR MEJOR CON LA PSORIASIS:
- Pedí ayuda, porque sino nadie va a saber que la necesitas.
- Cuanta más gente conozca y comprenda la Psoriasis, más fácil y mejor va a ser para vos.
- Acepta hablar de tu psoriasis con otros, al punto de sentirte cómodo.
- Tus verdaderos amigos van a querer saber cómo estás y cómo te pueden ayudar. No se van a alejar porque tengas psoriasis.
- No hay nada de que avergonzarse o sentirse incómodo. No hiciste nada malo. Una enfermedad de la piel, no es más que eso, una enfermedad. Aún cuando algunas personas le atribuyan cosas raras.
- Es natural que te sientas ansioso, enojado o deprimido. Los amigos pueden ayudar. La gente a tu alrededor puede ser un buen soporte. Puedes ayudar a
tus amigos haciéndoles saber que la psoriasis no es contagiosa y que es el resultado de que las células epidérmicas se reproduzcan rápidamente.
Imágenes sobre la enfermedad
Fuentes: http://www.niams.nih.gov/
http://www.aepso.org/