
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una enfermedad que hace que las personas tengan pensamientos que no desean (obsesiones) y que repitan ciertos comportamientos (compulsiones) una y otra vez.
A pesar de que todos tenemos hábitos y rutinas en nuestra vida cotidiana tales como cepillarnos los dientes antes de acostarnos, para las personas con TOC, los patrones de comportamiento interfieren con sus vidas cotidianas.
La mayoría de las personas con TOC saben que sus obsesiones y compulsiones no tienen sentido pero no las pueden ignorar ni tampoco frenar.
Causas
Según un especialista, la conducta obsesivo-compulsiva es fruto de “un cortocircuito cerebral”, por el cual la información sensorial no se registra y “el programa se repite una y otra vez”. ¿Qué origina este ciclo? Nadie lo sabe con certeza. Parece que entra en juego un neurotransmisor, la serotonina, aunque también se barajan otros aspectos del cerebro. Hay quienes opinan que ciertas experiencias a temprana edad pueden desencadenar el TOC., tal vez en combinación con una predisposición genética.
Sea cual sea la causa, está claro que probablemente no se consiga mucho diciendo al obsesivo-compulsivo que deje de lavarse o de verificarlo todo. La fuerza de voluntad no es suficiente.
En algunos casos la medicación ha dado buenos resultados. Otra terapia consiste en exponer al paciente a la situación que teme y entonces impedir la respuesta habitual: por ejemplo, exigir a quien sigue rituales de lavado que sostenga algo sucio y luego no permitir que se lave. Por supuesto, este tratamiento no da resultados inmediatos. Sin embargo, algunos creen que si se aplica con persistencia, puede ser efectivo.
Según algunos expertos, las raíces del de trastorno obsesivo-compulsivo. pudieran remontarse, al menos en algunos casos, a ciertas experiencias a temprana edad. Se ha observado que muchos niños maltratados desarrollan sentimientos de falta de valía personal o de estar sucios, y un cierto número acaba realizando rituales de lavado compulsivo.
Si usted es obsesivo-compulsivo, no piense que es distinto de los demás o que está perdiendo el juicio. “Exceptuando sus miedos particulares —explica el doctor Lee Baer—, el sujeto con T.O.C. no pierde el contacto con la realidad en otras facetas de la vida.” Usted puede recibir ayuda. Comprenda que el T.O.C. es fruto de la imperfección.
Como ayudar a una persona con trastorno obsesivo-compulsivo
• Primero, examine su propia actitud. Si cree que el afectado es débil, perezoso o testarudo, este se va a dar cuenta y perderá la motivación para mejorar.
• Hable con la persona. Entérese de cuál es su lucha. Disponer de un confidente imparcial y sincero constituye en muchos casos el primer paso para controlar los síntomas del T.O.C.
• No haga comparaciones. El T.O.C. provoca impulsos que no son equiparables a los de la persona que no está afectada. Por ello, normalmente no logrará mucho contándole cómo hace frente usted a sus propios impulsos.
• Ayude al obsesivo-compulsivo a proponerse metas alcanzables. Seleccione un síntoma y exponga una serie de objetivos para superarlo. Empiece con la meta menos difícil, por ejemplo: no pasar más de cierto tiempo en la ducha.
• Reconozca sus progresos. La alabanza refuerza la buena conducta. Todos los avances, por pequeños que parezcan, son significativos.
Vivir con un obsesivo-compulsivo puede suponer una agotadora lucha emocional para los parientes. Por ello, los amigos deben ser comprensivos y brindar su ayuda de toda forma práctica que les sea posible.
Medicamentos que tratan el TOC
Existen varios medicamentos disponibles para tratar el TOC. Estos medicamentos incluyen: clomipramina (nombre de marca: Anafranil), fluoxetina (nombre de marca: Prozac) sertralina (nombre de marca: Zoloft), paroxetina (nombre de marca: Paxil) y fluvoxamina (nombre de marca: Luvox). Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios tales como resequedad en la boca, náusea y somnolencia. Algunas veces también afectan el funcionamiento sexual de una persona. Puede tomar varias semanas antes de que usted vea mejoría con respecto a su comportamiento.
La terapia conductual también puede utilizarse para tratar el TOC bajo el cuidado de un terapeuta entrenado. En terapia conductual la gente se expone a situaciones que causan o desencadenan sus obsesiones y ansiedad. Luego, se les incentiva a no realizar los rituales que usualmente les ayudan a controlar sus nervios. Por ejemplo, una persona que está obsesionada con gérmenes se motiva a usar un baño público sin lavarse las manos más de una vez. Para usar este método una persona que tiene TOC tiene que ser capaz de tolerar los niveles altos de ansiedad que esto puede generar.