Cada vez que empezamos un nuevo programa o una nueva rutina es fundamental tener una visión clara de qué es lo que queremos lograr. Por eso es muy importante ponerse metas para ejercitar. Lo primero que habría que hacer cada vez que empezamos un nuevo proceso es poner claramente estas metas. Es el primer paso para tener éxito en el intento. Puede ser perder peso, mejorar la salud en general, desarrollar mayor resistencia o musculatura. Más allá de la motivación que nos impulsa a hacer esto, establecer metas claras nos da algo a lo que pos podemos aferrar y un objetivo a partir del cual podemos medir nuestro avance en la disciplina.
Estos objetivos o metas para ejercitar son muy útiles a la hora de evaluar la rutina que se esta llevando adelante y asi poder observar los resultados y poder decidir en base a evidencias si vale la pena continuar haciendo lo mismo o si sería conveniente modificar los ejercicios. A continuación vamos a ver algunas características que tienen que tener las metas para que puedan ser efectivas.
* Medible. Es necesario que sea medible esto significa que tiene que tener números identificables como por ejemplo 5 kilos o 15 kilómetros. De esta manera podemos ver que tan cerca o lejos estamos de la meta después de cierto tiempo.
* Específica. La meta tiene que ser específica. En vez de ponernos objetivos vagos como simplemente bajar “algo” de peso o correr un poco más, es recomendable elegir un cierto número de kilos que queremos perder o una distancia que queremos llegar a correr sin mayores dificultades.
* Temporal. Además de ponerse objetivos claros en cuanto a kilos por ejemplo, es necesario determinar en cuanto tiempo se quieren lograr esas metas. Es muy útil hacer una línea de tiempo para poder notar el progreso día a día.
* Alcanzable. La meta de la rutina tiene que ser alcanzable y realista, tiene que estar dentro de las posibilidades de cada persona. Es lógico que es imposible bajar 20 kilos en 3 días, por eso, aparte de que tiene que ser medible y cuantificable, el objetivo tiene que ser razonable.
* Sensato. También tenemos que ser sensatos a la hora de diseñar nuestro proceso o rutina de ejercicio. Por ejemplo si sabemos que nos resulta imposible salir a correr 4 días a la semana por falta de tiempo o por alguna otra razón, solo estipulemos que vamos a salir a correr 3 veces por semana. Tenemos que se concientes y sensatos al respecto de nuestras posibilidades y de nuestras limitaciones y trabajar a partir de eso.
Por último es necesario saber que las metas para ejercitar siempre son personales y relativas. Aunque no cumplamos todo lo que nos hayamos propuesto, siempre es muy motivante ver el progreso que hacemos día a día y semana a semana y acá justamente donde está la utilidad de las metas, mantenernos motivados para seguir adelante.
Estos objetivos o metas para ejercitar son muy útiles a la hora de evaluar la rutina que se esta llevando adelante y asi poder observar los resultados y poder decidir en base a evidencias si vale la pena continuar haciendo lo mismo o si sería conveniente modificar los ejercicios. A continuación vamos a ver algunas características que tienen que tener las metas para que puedan ser efectivas.
* Medible. Es necesario que sea medible esto significa que tiene que tener números identificables como por ejemplo 5 kilos o 15 kilómetros. De esta manera podemos ver que tan cerca o lejos estamos de la meta después de cierto tiempo.
* Específica. La meta tiene que ser específica. En vez de ponernos objetivos vagos como simplemente bajar “algo” de peso o correr un poco más, es recomendable elegir un cierto número de kilos que queremos perder o una distancia que queremos llegar a correr sin mayores dificultades.
* Temporal. Además de ponerse objetivos claros en cuanto a kilos por ejemplo, es necesario determinar en cuanto tiempo se quieren lograr esas metas. Es muy útil hacer una línea de tiempo para poder notar el progreso día a día.
* Alcanzable. La meta de la rutina tiene que ser alcanzable y realista, tiene que estar dentro de las posibilidades de cada persona. Es lógico que es imposible bajar 20 kilos en 3 días, por eso, aparte de que tiene que ser medible y cuantificable, el objetivo tiene que ser razonable.
* Sensato. También tenemos que ser sensatos a la hora de diseñar nuestro proceso o rutina de ejercicio. Por ejemplo si sabemos que nos resulta imposible salir a correr 4 días a la semana por falta de tiempo o por alguna otra razón, solo estipulemos que vamos a salir a correr 3 veces por semana. Tenemos que se concientes y sensatos al respecto de nuestras posibilidades y de nuestras limitaciones y trabajar a partir de eso.
Por último es necesario saber que las metas para ejercitar siempre son personales y relativas. Aunque no cumplamos todo lo que nos hayamos propuesto, siempre es muy motivante ver el progreso que hacemos día a día y semana a semana y acá justamente donde está la utilidad de las metas, mantenernos motivados para seguir adelante.