Una moda que además de lucir, protege
El regreso del sombrero
Lanzan una campaña para que la prenda vuelva a ponerse de moda entre los colombianos no solo por su elegancia sino por su poder protector contra las enfermedades de la piel.
· La quinta parte de los canceres nuevos que se diagnostican en el país, exactamente el 20,2% de los casos de cáncer, son cáncer de piel
· Estudios que se han desarrollado indican que por cada mil metros de altura hay entre un 10 y 12% de mayor intensidad de la radiación ultra violeta.
Existe un viejo refrán refundido entre las sombras del tiempo: “En agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero”. Muy pocas personas lo recuerdan, y su sabiduría perdió, con los años, su efectividad entre los seres humanos. La prenda, que es sinónimo de elegancia y buenas maneras, apenas es evocada por algunas personalidades como el compositor Gustav Mahler, que solía decir a sus amigos: “Incluso si la gente me censura, debería hacerlo con el sombrero en la mano”. O como el cantautor español Joaquín Sabina, que aconseja:
–Está bien tener sombrero, por si se presenta una buena ocasión para quitárselo.
Pero no todos han olvidado la importancia de este elegante accesorio. Los dermatólogos siempre lo han aconsejado para contrarrestar los rayos del astro rey y la radiación ultravioleta –que forma parte del espectro electromagnético de dichos rayos– la cual contiene elementos que generan daño en la piel de las personas.
Y ahora, justamente cuando la humanidad lo ha relegado al armario, un grupo de especialistas ha decidido promover una campaña para que la prenda vuelva a ponerse de moda entre los colombianos no solo por su elegancia sino por su poder protector contra las enfermedades de la piel.
“Esta año vamos a trabajar en posicionar el uso del sombrero tipo pava, que tiene una ala ancha que nos protege las orejas, el cuello, la cara y obviamente la parte del cuero cabelludo”, señala Javier Cormane Fandiño, director general del Instituto Nacional de Dermatología Federico Lleras Acosta.
Según el especialista, haber perdido la costumbre de usar sombrero ha incidido notablemente en el incremento de las enfermedades de la piel. En siglos anteriores, en ciudades de clima frio como Bogotá, Pasto o Tunja la población lo utilizaba no solamente de protegerse contra el frio o la lluvia, sino también contra la radiación ultra violeta. “Este tipo de costumbres que se han perdido forman parte de los elementos que nosotros consideramos han ido fortaleciendo y generando un crecimiento de las tasas de incidencia del cáncer de piel en Colombia, por lo que aconsejamos retomar el uso de esos elementos que son buenos para cualquier tipo de ocasión”, explica el doctor Cormane Fandiño.
Según investigaciones realizadas por la entidad a su cargo, la quinta parte de los cánceres nuevos que se diagnostican en el país –exactamente el 20,2% de los casos de cáncer– son cáncer de piel, por encima de los gastrointestinales y los genitourinarios. “Por ello hay que tomar conciencia de este tipo de patología. En los últimos estudios que realizamos, identificamos que hay 41 casos nuevos de cáncer de piel por cada cien mil habitantes y la tendencia es de crecimiento. Esperamos que si al año 2020 no tenemos nosotros controlado el tema, a partir del plan decenal de control del cáncer y del plan decenal de salud pública, es probable que alcancemos más de cien casos por cada cien mil habitantes”, advierte.
De acuerdo con el especialista, es muy probable que hoy en día Colombia ya llegue a los 60 casos por cada cien mil habitantes. “Nos acercamos a tasas como las españolas, que son muy propias de una raza predominantemente blanca. Entonces, la idea es concientizar a la comunidad de que estamos frente a una enfermedad que tiene una relevancia muy importante en nuestro medio y que si bien manejamos todavía tasas de mortalidad muy bajas, de apenas un fallecido por cada cien mil habitantes, no queremos que sea uno de nosotros la persona que fallece por una causa que se puede prevenir en más del 90% de los casos”, señala el médico.
La preocupación por el aumento de la dolencia llegó al punto de que, en alianza con el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional De Dermatología Federico Lleras Acosta hace una convocatoria, a través de la página web del Ministerio y de la del centro dermatológico, dirigida a todas las escuelas de moda del país para que trabajen en diseñar un sombrero ideal en las categorías de niño, hombres y mujeres y para actividades deportivas o actividades al aire libre.
“El objetivo último del concurso es alertar a la ciudadanía que la presencia del cáncer de piel es más grave en Colombia por la ubicación ecuatorial del país, que tiene ciudades por encima de los mil metros de altura y no hemos desarrollado suficientes estrategias para el mantenimiento de la capa de ozono. Por eso, a las prevenciones ya conocidas del protector solar, las mangas largas y la ropa adecuada, ahora queremos estimular el uso del sombrero, que va a salvar muchas vidas”, concluye el especialista.
El regreso del sombrero
Lanzan una campaña para que la prenda vuelva a ponerse de moda entre los colombianos no solo por su elegancia sino por su poder protector contra las enfermedades de la piel.
· La quinta parte de los canceres nuevos que se diagnostican en el país, exactamente el 20,2% de los casos de cáncer, son cáncer de piel
· Estudios que se han desarrollado indican que por cada mil metros de altura hay entre un 10 y 12% de mayor intensidad de la radiación ultra violeta.
Existe un viejo refrán refundido entre las sombras del tiempo: “En agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero”. Muy pocas personas lo recuerdan, y su sabiduría perdió, con los años, su efectividad entre los seres humanos. La prenda, que es sinónimo de elegancia y buenas maneras, apenas es evocada por algunas personalidades como el compositor Gustav Mahler, que solía decir a sus amigos: “Incluso si la gente me censura, debería hacerlo con el sombrero en la mano”. O como el cantautor español Joaquín Sabina, que aconseja:
–Está bien tener sombrero, por si se presenta una buena ocasión para quitárselo.
Pero no todos han olvidado la importancia de este elegante accesorio. Los dermatólogos siempre lo han aconsejado para contrarrestar los rayos del astro rey y la radiación ultravioleta –que forma parte del espectro electromagnético de dichos rayos– la cual contiene elementos que generan daño en la piel de las personas.
Y ahora, justamente cuando la humanidad lo ha relegado al armario, un grupo de especialistas ha decidido promover una campaña para que la prenda vuelva a ponerse de moda entre los colombianos no solo por su elegancia sino por su poder protector contra las enfermedades de la piel.
“Esta año vamos a trabajar en posicionar el uso del sombrero tipo pava, que tiene una ala ancha que nos protege las orejas, el cuello, la cara y obviamente la parte del cuero cabelludo”, señala Javier Cormane Fandiño, director general del Instituto Nacional de Dermatología Federico Lleras Acosta.
Según el especialista, haber perdido la costumbre de usar sombrero ha incidido notablemente en el incremento de las enfermedades de la piel. En siglos anteriores, en ciudades de clima frio como Bogotá, Pasto o Tunja la población lo utilizaba no solamente de protegerse contra el frio o la lluvia, sino también contra la radiación ultra violeta. “Este tipo de costumbres que se han perdido forman parte de los elementos que nosotros consideramos han ido fortaleciendo y generando un crecimiento de las tasas de incidencia del cáncer de piel en Colombia, por lo que aconsejamos retomar el uso de esos elementos que son buenos para cualquier tipo de ocasión”, explica el doctor Cormane Fandiño.
Según investigaciones realizadas por la entidad a su cargo, la quinta parte de los cánceres nuevos que se diagnostican en el país –exactamente el 20,2% de los casos de cáncer– son cáncer de piel, por encima de los gastrointestinales y los genitourinarios. “Por ello hay que tomar conciencia de este tipo de patología. En los últimos estudios que realizamos, identificamos que hay 41 casos nuevos de cáncer de piel por cada cien mil habitantes y la tendencia es de crecimiento. Esperamos que si al año 2020 no tenemos nosotros controlado el tema, a partir del plan decenal de control del cáncer y del plan decenal de salud pública, es probable que alcancemos más de cien casos por cada cien mil habitantes”, advierte.
De acuerdo con el especialista, es muy probable que hoy en día Colombia ya llegue a los 60 casos por cada cien mil habitantes. “Nos acercamos a tasas como las españolas, que son muy propias de una raza predominantemente blanca. Entonces, la idea es concientizar a la comunidad de que estamos frente a una enfermedad que tiene una relevancia muy importante en nuestro medio y que si bien manejamos todavía tasas de mortalidad muy bajas, de apenas un fallecido por cada cien mil habitantes, no queremos que sea uno de nosotros la persona que fallece por una causa que se puede prevenir en más del 90% de los casos”, señala el médico.
La preocupación por el aumento de la dolencia llegó al punto de que, en alianza con el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional De Dermatología Federico Lleras Acosta hace una convocatoria, a través de la página web del Ministerio y de la del centro dermatológico, dirigida a todas las escuelas de moda del país para que trabajen en diseñar un sombrero ideal en las categorías de niño, hombres y mujeres y para actividades deportivas o actividades al aire libre.
“El objetivo último del concurso es alertar a la ciudadanía que la presencia del cáncer de piel es más grave en Colombia por la ubicación ecuatorial del país, que tiene ciudades por encima de los mil metros de altura y no hemos desarrollado suficientes estrategias para el mantenimiento de la capa de ozono. Por eso, a las prevenciones ya conocidas del protector solar, las mangas largas y la ropa adecuada, ahora queremos estimular el uso del sombrero, que va a salvar muchas vidas”, concluye el especialista.