Los hongos de los pies o pies de atleta producen unos picores muy molestos, rojeces… les voy a decir como evitarlos y como tratarlos.
Lo primero que hay que tener en cuenta, es que encuentran su campo de cultivo en el sudor de los pies debido al ejercicio, el calzado cerrado como el deportivo… por ello los deportistas lo tienen con frecuencia. Además en lugares frecuentados y donde la gente se descalza, como los gimnasios, se transmite con facilidad.
Hay que empezar por un baño de agua con sal durante unos 5 o 10 minutos. La sal extrae parte del sudor y es enemiga de las bacterias.
Luego untamos los pies con miel. Aunque suene un poco extraño, lo cierto es que donde hay miel no queda sitio para las bacterias, así que empapamos con ella las uñas y por entre los dedos. Para mantener la miel durante un rato y no resbalar, cubrimos todo con una gasa y lo protegemos por encima con un calcetín.
Nos vamos a la cama con los calcetines puestos y dejamos actuar a la miel durante la noche. Por la mañana, los hongos estarán debilitados.
Como ven, la miel nos guarda muchas sorpresas, entre ellas, librarnos de estos molestos invasores.
Lo primero que hay que tener en cuenta, es que encuentran su campo de cultivo en el sudor de los pies debido al ejercicio, el calzado cerrado como el deportivo… por ello los deportistas lo tienen con frecuencia. Además en lugares frecuentados y donde la gente se descalza, como los gimnasios, se transmite con facilidad.
Hay que empezar por un baño de agua con sal durante unos 5 o 10 minutos. La sal extrae parte del sudor y es enemiga de las bacterias.
Luego untamos los pies con miel. Aunque suene un poco extraño, lo cierto es que donde hay miel no queda sitio para las bacterias, así que empapamos con ella las uñas y por entre los dedos. Para mantener la miel durante un rato y no resbalar, cubrimos todo con una gasa y lo protegemos por encima con un calcetín.
Nos vamos a la cama con los calcetines puestos y dejamos actuar a la miel durante la noche. Por la mañana, los hongos estarán debilitados.
Como ven, la miel nos guarda muchas sorpresas, entre ellas, librarnos de estos molestos invasores.