Opción1:
Suena la alarma, te despiertas. Suena la alarma nuevamente, refunfuñas. Te levantas, te pones algo de ropa, luchas contra el tráfico, te quejas, vas a trabajar, odias tu día, miras el reloj, cuentas minutos. Llegas a casa, comes, ves televisión, vas a la cama. Suena la alarma, te despiertas. Sólo es jueves, te faltan dos días más de trabajo, te preguntas si esta semana nunca se acabará. Sólo quieres dormir hasta el sábado. Dices: "¡Dios, déjame ganar la lotería!. Odio mi trabajo, ¿qué acaso he hecho algo malo?" Todos los días sientes como si estuvieras en la cárcel.
Opción 2:
Suena la alarma, y saltas feliz a la ducha, eliges ropa bonita para el día. Pones música mientras te encuentras atrapado en el tráfico. Te ves bien. No es mucho lo que puedas hacer para movilizar el tráfico, así que cantas. El día se te va volando, tienes una buena cena, hablas de tu día y te duermes como un bebé al llegar a casa. Suena la alarma, pero, ya estás en la ducha. ¡Te encanta lo que haces!
¿Qué preferirías sentir? En realidad no es cuestión de cómo te sientes sino de "qué es lo que quieres". No te da un poquito de envida la gente que ama lo que hace, no ve su trabajo como una carga, por lo contrario, lo disfrutan día a día! Pero, ¿por qué lo hacen? La respuesta es sencilla: ¡porque así lo han decidido! Antes de que puedas disfrutar tu trabajo, es importante que definas qué es lo que disfrutas hacer. Si no te gustan los animales, ¿qué haces trabajando en una veterinaria? Encontrar fascinante lo que haces a diario en tu trabajo, no sólo te permitirá hacerlo con mayor esmero, sino que mejorará notoriamente toda tu vida. Estas son algunas maneras en las que puedes mejorar las satisfacción en tu trabajo y en otras áreas de tu vida. No se trata de un apaño rápido, sino que te tomará un tiempo; pero el esfuerzo traerá una gran recompensa.
Analízate a ti mismo
Determina qué es lo que te hace feliz: piensa en eso todo el tiempo y anótalo. Tómate el tiempo de hacer una lista de todas esas cosas que forman una gran sonrisa en tu cara. Al escribir esta lista, anótalo todo, no importa lo trivial o irrelevante que puedan parecer algunos deseos con respecto a lo que ejerces, ya que el propósito no es establecer ninguna relación con tu trabajo, el objetivo es hacer una lista acerca de ti.
Pregúntate, ¿por qué? Cada una de esas cosas que has anotado te hacen feliz. ¿Por qué ir de pesca te produce tanta satisfacción? ¿Es el hecho de atrapar peces o es simplemente el entorno? o ¿Es la grata compañía de tus amigos? Excava profundamente en cada una de esas cosas, tratando de llegar a la raíz de por qué te hacen tan feliz.
Ahora comprende qué te hace infeliz. Al igual que los dos pasos anteriores, vas a hacer un listado de las cosas que no te gustan ¿Odias el camino de tu casa al trabajo? ¿Por qué? ¿Es por el tiempo que pasas en tu auto? (Si sales a veces a pasear en el auto solo por placer, entonces no es el hecho de estar en el carro lo que te molesta) ¿Son los otros conductores?
Pregúntate "¿Por qué?" para cada cosa al igual que hiciste con los aspectos positivos. Determina la razón por la cual esas cosas te hacen sentir infeliz. ¿Por qué es que te molesta estar sentado en el auto realmente? ¿Si te gusta salir de paseo en el carro mientras escuchas música, por qué es diferente? Piensa . Esto lo usarás más adelante así que piensa y tienes que ser muy, pero muy, específico. ¿Por qué te molesta?. Haz la lista y escribe los "porqué, porqué, porqué" y averigua a fondo cuáles son las cosas que te hacen infeliz.
Entiende lo que te motiva. A las personas les gusta hacer las cosas que las motiva (esa es una definición obvia). Así que haz otra lista de las cosas que te motivan. Algunas personas se siente motivadas al ayudar a los demás, algunas los motiva el logro, algunas por la estimulación intelectual. Esta tarea no es fácil, pero realmente necesitas aprender a conocerte mejor. Es una de esas actividades para entender el "sentido de la vida" que varía de persona en persona. ¿Cuál es el sentido para ti?
Suena la alarma, te despiertas. Suena la alarma nuevamente, refunfuñas. Te levantas, te pones algo de ropa, luchas contra el tráfico, te quejas, vas a trabajar, odias tu día, miras el reloj, cuentas minutos. Llegas a casa, comes, ves televisión, vas a la cama. Suena la alarma, te despiertas. Sólo es jueves, te faltan dos días más de trabajo, te preguntas si esta semana nunca se acabará. Sólo quieres dormir hasta el sábado. Dices: "¡Dios, déjame ganar la lotería!. Odio mi trabajo, ¿qué acaso he hecho algo malo?" Todos los días sientes como si estuvieras en la cárcel.
Opción 2:
Suena la alarma, y saltas feliz a la ducha, eliges ropa bonita para el día. Pones música mientras te encuentras atrapado en el tráfico. Te ves bien. No es mucho lo que puedas hacer para movilizar el tráfico, así que cantas. El día se te va volando, tienes una buena cena, hablas de tu día y te duermes como un bebé al llegar a casa. Suena la alarma, pero, ya estás en la ducha. ¡Te encanta lo que haces!
¿Qué preferirías sentir? En realidad no es cuestión de cómo te sientes sino de "qué es lo que quieres". No te da un poquito de envida la gente que ama lo que hace, no ve su trabajo como una carga, por lo contrario, lo disfrutan día a día! Pero, ¿por qué lo hacen? La respuesta es sencilla: ¡porque así lo han decidido! Antes de que puedas disfrutar tu trabajo, es importante que definas qué es lo que disfrutas hacer. Si no te gustan los animales, ¿qué haces trabajando en una veterinaria? Encontrar fascinante lo que haces a diario en tu trabajo, no sólo te permitirá hacerlo con mayor esmero, sino que mejorará notoriamente toda tu vida. Estas son algunas maneras en las que puedes mejorar las satisfacción en tu trabajo y en otras áreas de tu vida. No se trata de un apaño rápido, sino que te tomará un tiempo; pero el esfuerzo traerá una gran recompensa.
Analízate a ti mismo
Determina qué es lo que te hace feliz: piensa en eso todo el tiempo y anótalo. Tómate el tiempo de hacer una lista de todas esas cosas que forman una gran sonrisa en tu cara. Al escribir esta lista, anótalo todo, no importa lo trivial o irrelevante que puedan parecer algunos deseos con respecto a lo que ejerces, ya que el propósito no es establecer ninguna relación con tu trabajo, el objetivo es hacer una lista acerca de ti.
Pregúntate, ¿por qué? Cada una de esas cosas que has anotado te hacen feliz. ¿Por qué ir de pesca te produce tanta satisfacción? ¿Es el hecho de atrapar peces o es simplemente el entorno? o ¿Es la grata compañía de tus amigos? Excava profundamente en cada una de esas cosas, tratando de llegar a la raíz de por qué te hacen tan feliz.
Ahora comprende qué te hace infeliz. Al igual que los dos pasos anteriores, vas a hacer un listado de las cosas que no te gustan ¿Odias el camino de tu casa al trabajo? ¿Por qué? ¿Es por el tiempo que pasas en tu auto? (Si sales a veces a pasear en el auto solo por placer, entonces no es el hecho de estar en el carro lo que te molesta) ¿Son los otros conductores?
Pregúntate "¿Por qué?" para cada cosa al igual que hiciste con los aspectos positivos. Determina la razón por la cual esas cosas te hacen sentir infeliz. ¿Por qué es que te molesta estar sentado en el auto realmente? ¿Si te gusta salir de paseo en el carro mientras escuchas música, por qué es diferente? Piensa . Esto lo usarás más adelante así que piensa y tienes que ser muy, pero muy, específico. ¿Por qué te molesta?. Haz la lista y escribe los "porqué, porqué, porqué" y averigua a fondo cuáles son las cosas que te hacen infeliz.
Entiende lo que te motiva. A las personas les gusta hacer las cosas que las motiva (esa es una definición obvia). Así que haz otra lista de las cosas que te motivan. Algunas personas se siente motivadas al ayudar a los demás, algunas los motiva el logro, algunas por la estimulación intelectual. Esta tarea no es fácil, pero realmente necesitas aprender a conocerte mejor. Es una de esas actividades para entender el "sentido de la vida" que varía de persona en persona. ¿Cuál es el sentido para ti?