

Es la canción caballito de batalla de Taylor Swift y, ahora, la que le está trayendo un buen dolor de cabeza. Es que la cantante ha sido demandada en 42 millones de dólares por el músico Jesse Graham.
El juicio que le inició Graham a Swift argumenta que la chica le copió una de las estrofas de su tema “Haters gone hate” que él escribió en 2013.
La letra de Graham dice: “Haters gone hate, players gone play. Watch out for them fakers, they’ll fake you everyday”; mientras que la de Swift apunta: “Cause the players gonna play, play, play. And the haters gonna hate, hate, hate”. En ese intrincado asunto lingüístico en inglés
Graham dice que hay una similitud de sentido. Aunque Graham acepta que las melodías no se parecen, afirma que las estrofas sí. “La idea es la misma que la mía".
Si yo no hubiera escrito "Haters...", no existiría una "Shake it Off”, aseguró al New York Daily News y contó que antes de demandarla, le pidió a Swift que lo pusiera en los créditos y ella no accedió.

