Bueno navegando por internet me topé con un artículo que reconozco me hizo gracia. Como mucha gente, me gusta tomarme la molestia de escribir post compartiendo con los demás las cosas que encuentro por ahí para que las disfruten igual que yo. Aquí os las dejo chicos, espero que os mantenga unos minutillos entretenidos.
Es importante que lean el texto y vean los vídeos en el orden que vienen, sino muchas veces no serán capaces de encontrarle la gracia a asunto.
La voluntad de los directores de cine por hacer posible lo increíble para el asombro del espectador es tan vieja como el propio séptimo arte (¿tenemos que volver a hablar de Méliès o con La invención de Hugo ya te picó lo suficiente el gusanillo para sumergirte en su obra?). El problema es cuando esa voluntad se convierte en megalómana chifladura y no va acompañada del talento o los medios que la harían realizable. En esos casos, los resultados suelen ser catastróficos. Sin embargo, aunque la historia del cine está llena de efectos visuales amateur con mejor o peor resultado, creemos que la auténtica locura empezó cuando las CGI, imágenes generadas por ordenador, se extendieron y convirtieron en el recurso automático para todo, dando lugar a verdaderos horrores como los recopilados por Anne Burton para Buzzfed y que te ofrecemos a continuación con nuevas incorporaciones. Aporta tus propios ejemplos en los comentarios.
Dinosaurios de saldo
Un repaso de insensateces digitales y CGIs tróspidos (que diría El Hematocrítico) tiene que empezar obligatoriamente por la productora The Asylum, especialista en mockbusters directos a dvd que suelen copiar con más o menos (suele ser más) descaro y oportunismo argumentos de las superproducciones de la temporada. Cuando Roland Emmerich estrenó su prehistórica 10.000 BC, esta gente atacó con 100 Million BC (no nos preguntéis cuál es mejor) y sus absolutamente espectaculares y convincentes dinosaurios aplasta-coches.
Los de El sonido del trueno nos demuestran que presupuestos más holgados no aseguran mejores resultados. Lo más divertido de todo es que la película de Peter Hyams es 12 años posterior a Parque Jurásico, y así está el nivel.
Tiburones de risa
Si hay otro campo aparte del de los saurios en el que el gremio de creadores de efectos especiales ha desfasado "por encima de sus posibilidades" ése es el de los escualos. La marioneta de Tiburón sigue dándonos escalofríos, pero el gigantesco megalodonte de Terror en el abismo, que tan pronto se zampa una balsa llena de gente como se traga a un tipo en lancha, sólo ha venido a hacernos reír.
¿Y qué puede haber más simpático que la inesperadamente gratuita aparición del tiburón del segundo 0:34 que nos distrae la atención de las explosiones de 2013: Rescate en L. A., del gran John Carpenter? Resulta hasta entrañable cómo intenta pegar el bocadín y falla.
La anaconda que nunca estuvo allí
Por seguir con los bichos marinos, pasemos a Anaconda 3, protagonizada por, sí, David Hasselhoff. Por lo que se ve en el vídeo, estamos ante todo un prodigio en cuanto a la integración entre actores y CGI.
Trolls y otras bestias
Hagamos un pequeño paréntesis de técnicas old school, como las máscaras de goma y el colorante alimentario. Imaginamos que ya sabes que en Troll 2 todo es netamente ridículo...
... pero, ¿qué te parece esta explosión de helicóptero venida directamente de Troll 3?
Como diría el Charles de Super 8... "¡Valores de producción!".
Licántropos
Lo que los dinos de Parque Jurásico son en su campo, la transformación de Un hombre lobo americano en Londres lo es para los licántropos que han ido pasando posteriormente por el cine. Y es que, hombre, por ejemplo, los de Un hombre lobo americano en París (pobre Julie Delpy, ¿qué hacías metida en esto?) no están como para crear nuevos paradigmas...
Por no hablar de Dark Wolf, claro.
No es que las exitosas aportaciones de la saga Crepúsculo se lo hayan currado mucho más, la verdad.
Monadas
Suponemos que contar con al menos algún mono real se le escapaba del presupuesto a Joe Johnston en Jumanji (demonios, si le pasó también a Spielberg en Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal -¿no?-, ¿qué clase de caché tienen los simios?), pero en vez de estos apaños digitales y casi cartoon nos lo habríamos creído más si hubieran usado muñecos de Lego en stop-motion.
La adaptación de Perdidos en el espacio consiguió fama por ser la primera en desbancar a Titanic, tras 15 semanas consecutivas en el número 1 de la taquilla norteamericana. Lo que está claro es que no lo hizo gracias a sus revolucionarios efectos especiales.
Bichos que se arrastran
En el largo historial de desfachateces cometidas por George Lucas contra la trilogía original de Star Wars está la inclusión en el Episodio IV reestrenado en 1997 de la escena eliminada con Jabba el Hutt y Han Solo, rodada en 1977 con Harrison Ford y un actor que fue reemplazado por el chapucero método de sobreimponerle una versión casi bidimensional del babeante alienígena. Verles interactuar a ambos es un primor, sobre todo cuando Han tiene que rodear al capo y le pisa la cola. ¡Qué maravilla!
Los movimientos de la oruga fumeta de Alicia en el País de las Maravillas tampoco resultan muy físicos en lo que, para colmo, es uno de los gags menos inspirados de Freddy contra Jason.
Con todo, mejor no nos hagáis hablar de la versión de Tim Burton...
El Rey Escorpión
Ese, y no otro, es el nombre que defendemos que debería empezar a utilizarse como sinónimo de atrocidad CGI. No hay palabras. Y luego la gente dirá que La Roca no ha sufrido a lo largo de su carrera... Humillaciones como las de El regreso de la momia las hay pocas.