•Mezcla las semillas con agua y agrega el jugo de un limón y azúcar: habrás hecho la milenaria bebida azteca "agua de chía fresca", ¡ultraenergizante!
•Espolvorealas directamente sobre las ensaladas o añádelas a los cereales o lácteos.
•También puedes dejarlas germinar y agregar los brotes tiernos a ensaladas, son muy digeribles y están cargados de vitaminas y minerales.
•Si las mueles obtendrás un polvo grueso que puede reemplazar una cucharada sopera o dos de harina en recetas para panecillos, panqueques, waffles o panes, sopas cremosas y estofados.
Chía en tus batidos
Si todavía no has comenzado a consumirlas o si su consistencia gelatinosa te intimida, la experiencia de Verónica Mezzini, 45 años, periodista residente en Miami, te va a resultar muy útil. “Luego de tenerlas más de dos semanas en la alacena, un día comencé a añadir dos cucharadas a mis licuados y ¡casi ni las siento!”, cuenta con entusiasmo. Nos compartió sus recetas :
•Batido verde. Mezcla en la licuadora una taza y media de espinacas bebé o kale, medio pepino, dos cucharadas de semillas de chía, una fruta a tu elección para añadir sabor, una cucharada de miel , hielo y leche de almendra o agua.
Añádelas a tu smoothie y será un alimento completo. / Foto: ThinkstockAñádelas a tu smoothie y será un alimento completo. / Foto: Thinkstock
•Licuado proteico. Licúa dos cucharadas de semillas de chía, una medida de polvo de proteína de soya, leche de almendras o agua, hielo, una fruta a elección y una banana para dar textura. Agrega miel si lo quieres más dulce.