Las rutas del placer
El clítoris es el órgano sexual femenino por excelencia. En él confluyen 8.000 terminaciones nerviosas de tres procedencias distintas (pélvica, pudenda e hipogástrica). Este 'botón de placer' tiene el mismo origen embrionario que el pene masculino y es una fuente de satisfacción sexual primaria –más del 90% de las mujeres necesita de la estimulación clitoridiana para alcanzar el orgasmo-, aunque no la única.
El famoso punto G, situado a tres o cinco centímetros de la entrada de la vagina, según su descubridor, el sexólogo alemán Ernst Grafenberg, sería otro centro placentero, aunque su existencia se ha puesto en duda en incontables ocasiones. Cada mujer, en definitiva, es un mundo.
Partan de donde partan, los estímulos viajan desde la región genital y se transforman en una experiencia sensorial de placer máximo que se manifiesta de las formas más extravagantes. Algunas pierden momentáneamente la consciencia, lloran y ríen, el corazón duplica sus latidos, las pupilas se dilatan y toda la tensión acumulada explota.
La autopista que recorren los impulsos es la médula espinal. Pero, ¿siempre? Esa es la ruta común pero no la única. Experimentos realizados con mujeres que sufrían diferentes grados de lesión medular han demostrado que son capaces de experimentar un orgasmo y lo hacen, además, mediante la estimulación de sus genitales, aunque no tengan sensibilidad en ellos.
Barry Komisaruk, especialista en psicobiología, relata en su libro 'La ciencia del orgasmo', publicado por la Universidad Johns Hopkins (EEUU), cómo el placer sexual es posible para estas mujeres gracias a una ruta alternativa que trasporta las señales: el sistema vagal, que se salta la médula espinal, y llega directamente al cerebro.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/02/13/mujer/1202933589.html
Saludos.-
El clítoris es el órgano sexual femenino por excelencia. En él confluyen 8.000 terminaciones nerviosas de tres procedencias distintas (pélvica, pudenda e hipogástrica). Este 'botón de placer' tiene el mismo origen embrionario que el pene masculino y es una fuente de satisfacción sexual primaria –más del 90% de las mujeres necesita de la estimulación clitoridiana para alcanzar el orgasmo-, aunque no la única.
El famoso punto G, situado a tres o cinco centímetros de la entrada de la vagina, según su descubridor, el sexólogo alemán Ernst Grafenberg, sería otro centro placentero, aunque su existencia se ha puesto en duda en incontables ocasiones. Cada mujer, en definitiva, es un mundo.
Partan de donde partan, los estímulos viajan desde la región genital y se transforman en una experiencia sensorial de placer máximo que se manifiesta de las formas más extravagantes. Algunas pierden momentáneamente la consciencia, lloran y ríen, el corazón duplica sus latidos, las pupilas se dilatan y toda la tensión acumulada explota.
La autopista que recorren los impulsos es la médula espinal. Pero, ¿siempre? Esa es la ruta común pero no la única. Experimentos realizados con mujeres que sufrían diferentes grados de lesión medular han demostrado que son capaces de experimentar un orgasmo y lo hacen, además, mediante la estimulación de sus genitales, aunque no tengan sensibilidad en ellos.
Barry Komisaruk, especialista en psicobiología, relata en su libro 'La ciencia del orgasmo', publicado por la Universidad Johns Hopkins (EEUU), cómo el placer sexual es posible para estas mujeres gracias a una ruta alternativa que trasporta las señales: el sistema vagal, que se salta la médula espinal, y llega directamente al cerebro.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/02/13/mujer/1202933589.html
Saludos.-