El gobierno de Illia estaba siendo muy criticado, a pesar de la honestidad en las acciones del presidente. Una gran parte de la población no estaba de acuerdo con su lentitud en la toma de decisiones. Por ello, comenzó a hacerse pública la idea de un Golpe de Estado que derrocara al presidente. Illia, al enterarse de lo que se estaba planeando, no llevó a cabo ninguna oposición para que se evitara el golpe, solamente dejó actuar a los militares. Finalmente, el 28 de junio de 1966, la policía lo expulsó de la Casa Rosada, aunque no fue encarcelado.
Onganía se presentaba ante el pueblo como la solución aparente al previo gobierno de Illia. Su propuesta era la de un gobierno militar (el cual se trató de una autocracia) sin plazos, proclamado como Revolución Argentina.
El 29 de junio de 1966 Onganía asumió como Presidente de la Nación, sin llevarse a cabo, por supuesto, elecciones democráticas. Su gobierno se rigió por el Estatuto de la Revolución Argentina, el cual establecía, entre otras cosas que el presidente ocuparía su cargo sin plazos fijos, con atribuciones legislativas, con el poder de destituir a funcionarios, jueces, gobernadores y vicegobernadores.
Además de realizar estas acciones, también deben considerarse:
•La constante moralidad exigida en la población, con el objetivo que evitar posibles rebeliones.
•La anulación de la libertad de expresión en medios de comunicación.
•Actuar totalmente en contra de cualquier manifestación comunista/marxista
•El desarrollo de una economía liberal para lograr el progreso del país. Para ello, apoyaba la instalación de capitales extranjeros en el país.
La noche de los Bastones Largos.
El gobierno de Onganía no tenía en absoluto el apoyo de las universidades, tanto de profesores como de alumnos. El 29 de julio de 1966 se sancionó una ley, la cual establecía la dependencia de los profesores del Ministerio del Interior. Con esta ley, se estaba anulando la previa independencia entre las universidades y el Poder Ejecutivo. Por ello, profesores y alumnos protestaron, disconformes con la nueva ley. Como consecuencia, la Policía Federal Argentina intervino en facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), agrediendo físicamente a profesores y alumnos.
Muchos profesores universitarios, indignados con lo sucedido, decidieron renunciar a sus cargos, o dirigirse a otros países de Europa o Norteamérica.
Este suceso lleva el nombre de Noche de los Bastones Largos haciendo referencia a los bastones que usaban los policías para golpear a los universitarios cuando los hicieron salir de las instituciones.
Relación con Estados Unidos.
Este gobierno se caracterizó por su relación con el país norteamericano, el cual estaba cobrando mucho poder mundialmente.
A pesar de la presión ejercida por Estados Unidos, Argentina no cedió a depender del mismo en materia económica. Esto se puede demostrar con las siguientes acciones:
dijo:“Se opusieron a un contrato entre una empresa norteamericana y Acindar para expandir el complejo siderúrgico de Villa Constitución, apoyando en cambio al desarrollo de la sociedad nacional SOMISA. Prefirieron que la construcción de la Estación Terrena de comunicaciones por satélite de Balcarce fuera adjudicada a una empresa europea, así como favorecieron a una empresa alemana en caso de Atucha. Pese a la presión norteamericana, no lo instalaron con uranio enriquecido, que hubiera acentuado la dependencia con los Estados Unidos.” [/quote] Teresa Eggers-Brass, “Historia argentina, una mirada crítica”, Editorial Maipue, p. 581
Observando este tipo de decisiones se puede comprobar que Argentina no siguió los pasos de muchos países latinoamericanos, los cuales aceptaron sin quejas la dominación estadounidense en materia económica.
Economía.
El primer Ministro de Economía que ejerció durante el período presidencial de Onganía fue Salimei, quien era apoyado por empresarios capitalistas. Sin embargo, el mismo solamente duró en el cargo seis meses ya que Álvaro Alzogaray no estaba conforme con el trabajo que estaba llevando a cabo y finalmente tuvo que retirarse de su puesto.
Krieger Vasena fue el segundo ministro de Economía de Onganía. Su proyecto, básicamente apoyaba sólo a las grandes empresas y además estaba a favor de los capitales extranjeros. Algunas de las medidas tomadas por este Ministro fueron:
•Devaluación del peso, para lograr la congelación de precios.
•Congelamiento de salarios, para poder beneficiar, por supuesto, a los dueños de las empresas.
•Rebajar los aranceles aduaneros para la importación, para que, supuestamente, las industrias locales se beneficiaran con la compra de los materiales necesarios para su producción.
•Retenciones del 25% a la exportación de productos agropecuarios.
•Eliminación de subsidios a las economías regionales.
•Inversión del dinero del Estado en obras públicas, como por ejemplo la central energética de Atucha.
•Se redujeron las indemnizaciones por despido.
•La edad para jubilarse aumentó 5 años.
•Se aplicaron métodos como el Arbitraje Obligatorio para evitar las huelgas de trabajadores.
Algunas consecuencias de este accionar económico fueron favorables, como la “disminución de gastos públicos”, la disminución de la inflación, las inversiones extranjeras en nuestro país, un FMI creciente.
Sin embargo, así como parecía que la economía nacional iba desarrollándose y tenía beneficios, también se puede observar que muchas empresas extranjeras compraron las argentinas y se instalaron en nuestro país. Como consecuencia, las industrias argentinas no tenían muchas posibilidades de competir con los importantes capitales extranjeros. Además, los obreros cada vez ganaban menos, mientras que los dueños de las fábricas donde trabajaban, podían prosperar en su economía. Como si todo esto fuera poco, las rebeliones de obreros o sindicalistas eran sofocadas por la policía, imponiendo severos castigos. También debe tenerse en cuenta que este enriquecimiento de empresarios solamente se produjo en empresas lo suficientemente grandes como para poder competir con las extranjeras instaladas en el país.
CGT
Debido a la separación de la CGT en dos partes, la CGT de los Argentinos (dentro de la cual se destacaba Raimundo Ongaro) fue la que estuvo en contra del Gobierno, mientras que la otra (CGT Azopardo) era apoyada por el mismo. El objetivo de la CGT opositora era que volvieran a ser reconocidos los derechos pertenecientes a los trabajadores. Sin embargo, ambas CGT declararon una huelga para el 30 de mayo.
Universidades.
En todas las universidades del país había disconformidad con el Gobierno y como consecuencia, se organizaron para realizar movimientos. Los mismos fueron duramente sofocados por el Ejército, el cual, además, implantó la ley marcial. Dicha ley lo habilitaba para matar a cualquier persona que estuviera participando de algún movimiento revolucionario, sin juicio previo.
Cordobazo.
En Córdoba, durante el Gobierno de Onganía, se les quitaron muchos beneficios y derechos a los trabajadores, al contrario que durante los gobiernos anteriores. Entre estos beneficios de los que fueron despojados se encuentran: salarios más reducidos que los de los trabajadores de Buenos Aires por el mismo trabajo, la eliminación del sábado inglés, el cual les permitía cobrar 48 horas por trabajar 44, y demás. Por ello, el 29 de mayo se unieron todos los disconformes con el Gobierno para luchar por sus derechos. Esta movilización recién pudo ser sofocada por el Ejército a los días, y fue conocida como Cordobazo. Se considera importante al movimiento porque con él comenzaron las manifestaciones en contra de Onganía.
Guerrillas.
Antes de este período de Gobierno no eran muy populares en nuestro país, sin embargo, comenzaron a volverse más importantes para la década del ’70. Entre ellas cabe mencionar a FAR, FAP, ERP y Montoneros. Todos los integrantes de las mismas eran totalmente de izquierda y, por supuesto, estaban en contra del Gobierno militar.
Perón, aun exiliado, supo dar su apoyo a las guerrillas y alentar a la creación de otras nuevas, ya que no le agradaba la manera brusca de actuar de Onganía. Aunque la relación de Perón fue buena con los guerrilleros, él no los encontraba tan importantes para su causa como ellos a su líder.
Entre las acciones guerrilleras se pueden nombrar secuestros (como el de Aramburu, quien terminó siendo asesinado), ataques a instalaciones militares (como el que se produjo a Campo de Mayo y dio inicio a este tipo de acciones), asesinatos, etc.
Sectores de la Iglesia.
La Iglesia, a partir de Juan XXIII y Paulo VI, tuvo una profunda transformación en varios aspectos. Sin embargo, lo importante en cuanto a las guerrillas fue muchos de los sacerdotes se mostraron totalmente en contra de cualquier acto revolucionario o manifestaciones de protesta.
Por otra parte, también deben ser nombrados los “Curas del Tercer Mundo”, quienes se vincularon con los pobres y desamparados para ayudarlos, pero terminaron involucrándose con la política y actuando en movimientos guerrilleros.
Peronistas.
Además de aquellas personas quienes siempre se habían mostrado a favor de Perón (que en su mayoría eran obreros y trabajadores), comenzó a surgir un nuevo grupo que apoyaba a esta ideología política: los estudiantes universitarios. Al hacerse cada vez más importantes las intervenciones del Gobierno en las Universidades, los alumnos comenzaron poco a poco a interesarse en la política. Además, también se puede observar un crecimiento en la relación entre gremios y estudiantes, ya que los primeros necesitaban del asesoramiento de los segundos. Así, finalmente, gracias a la influencia de varios factores, terminó uniéndose al peronismo un grupo social que antes no tenía ninguna relación con el mismo.
Finalización del Gobierno de Onganía.
Onganía, al ver que las consecuencias de las medidas tomadas por Vasena ponían a la población en contra del Gobierno, decidió reemplazarlo. Su sucesor fue Dagnino Pastore, tercer Ministro de economía de Onganía.
Sin embargo, el nuevo Ministro tampoco resultó ser eficiente en su cargo para dejar satisfecha a la población. Por lo tanto, muchos empresarios comenzaron a abandonar el país con sus fábricas y esto deterioró la economía aun más. El plan del presidente para favorecer a grandes empresarios no había resultado.
Finalmente, la Junta de Comandantes exigió su renuncia al presidente el 28 de junio de 1970. Su sucesor fue Roberto Marcelo Levingston, quien gobernó continuando con el régimen militar.
Levingston era un militar poco conocido que se encontraba en Washington. Al tomar la presidencia, se debe señalar una diferencia con el Gobierno de Onganía: la dependencia de las Fuerzas Armadas en la toma de ciertas medidas.
El período de gobierno de este militar se vio signado por el terrorismo y la violencia. Entre otras cosas, se encontró el cadáver de Aramburu, se realizó una gran cantidad de actos terroristas, se asesinó a personalidades importantes dentro de los sindicatos y guerrillas, y se asaltaron bancos.
En Ministro de economía de este gobierno fue Aldo Ferrer. Entre sus medidas más importantes pueden nombrarse las del control de exportación de carne y la ley de compra nacional, mediante la cual, las empresas del Estado debían abastecerse con productos nacionales.
Al asumir el nuevo presidente, en 1970, muchos partidos políticos (alrededor del 90% de todos los existentes en el país) se agruparon y redactaron “La Hora del Pueblo”. Los partidos unidos eran los más diversos, entre ellos se podía encontrar a peronistas, radicales, socialistas, etc. Ellos reclamaban el regreso a elecciones limpias donde todos los partidos pudieran presentar candidatos, además de una normalización de instituciones y los tan ansiados derechos de trabajadores.
Por otra parte, la Junta de comandantes también se iba enemistando con Levingston, debido a que se quitó de sus cargos a algunos funcionarios militares, ya que el presidente no estaba de acuerdo con tanta dependencia política-militar.
El viborazo.
Las causas de este movimiento de protesta de los cordobeses fueron las siguientes:
Trabajadores habían tomado la fábrica de Fiat Concord en Córdoba, y a los mismos se los despojó de la planta. Levingston, considerando que el gobernador no tenía carácter suficiente para enfrentar este tipo de acciones, lo reemplazó por José Camilo Uriburu. El nuevo gobernador se manifestó en contra de cualquier movimiento que hicieran bajo su mando.
El 12 de marzo, multitudes, sin estar de acuerdo con el tipo de Gobierno, realizaron una huelga, la cual culminó con enfrentamientos con la policía, un muerto y varios heridos. Como consecuencia, Uriburu terminó renunciando.
Regreso de Perón a Argentina.
Lanusse quería llevar a cabo una política conciliatoria (la que fue denominada Gran Acuerdo Nacional) mediante la cual se dispondría el retiro del ejército para permitir las elecciones libres (permitiendo al peronismo participar de las mismas) y la finalización del gobierno de facto.
Para ser candidato en las elecciones de marzo de 1973, el presidente Lanusse dispuso una medida en la cual se estableció que los candidatos que se iban a postular debían estar residiendo en el país antes del 25 de agosto de 1972. Esta medida atentaba contra Perón, que se encontraba viviendo fuera del país. Se hizo evidente la postura del presidente en el acto del 27 de julio de 1972, donde el Lanusse durante su discurso expresó que a Perón “no le daba el cuero para volver”. Para contrarrestar las palabras del presidente, Perón decidió preparar su regreso al país el 17 de noviembre de ese mismo año y así poder organizar una campaña electoral. El 3 de octubre se fijó el régimen electoral para las próximas elecciones, estableciendo el ballottage y el período presidencial de 4 años. Perón todavía se encontraba ausente.
Como el gobierno militar había establecido el estado de sitio y se prohibía cualquier tipo de reunión multitudinaria, se dispuso un operativo de 40.000 efectivos militares en Ezeiza a fin de evitar la aglomeración de gente durante el arribo de Perón, quien luego de 17 años en el exilio regresaba al país. De todos modos, la gente asistió multitudinariamente a reencontrarse con su máximo líder a pesar de lo decretado por el gobierno, y del mal tiempo.
Al bajar del avión, Perón se mantuvo en el Hotel Ezeiza hasta que la gente se dispersara. Al otro día, se instaló en su casa de Vicente López y allí recibió a numerosos grupos que se acercaron para verlo y discutir sobre política.
Para hacer frente y tratar de cambiar la situación política que vivía el país durante esos años, el peronismo, la CGT y los principales partidos políticos nacionales decidieron firmar un acuerdo. Sus objetivos eran tratar de establecer una independencia económica, apoyar la empresa nacional cambiando el modelo económico, llegar a trabajar en conjunto con los países tercermundistas y lograr la justicia social.
El 14 de diciembre, Perón viajó a Paraguay para entrevistarse con el presidente Stroessner y allí anunció la formula Cámpora-Lima. Días más tarde, voló hacia Perú donde se entrevistó con el presidente Velasco Álvaro. Desde allí, se dirigió hacia Madrid para volver al país recién el 20 de junio de 1973.
Cámpora al poder
Héctor Cámpora ya había sido diputado durante las presidencias de Perón y llegó a la presidencia de la Cámara de Diputados. Al producirse la Revolución Libertadora, Cámpora fue detenido al presentarse en una comisaría días después, acusado de malversación de fondos y de entregarle facultades extraordinarias como legislador a Perón. Fue encarcelado en el penal de Ushuaia y en 1956 logró escapar con un grupo de presos políticos y refugiarse en Chile. Años después volvió a Argentina.
Perón designó a Cámpora como su delegado personal, a tal punto logró el objetivo que ganó las elecciones del 11 de marzo de 1973 con más del 49% de los votos. Dichas elecciones estuvieron ajustadas a una ley dictada por el presidente Lanusse con el fin de alejar al peronismo del poder, pero de nada sirvió. El partido peronista se reorganizó y se afiliaron personas de todos los sectores.
El 25 de mayo de 1973, el presidente Lanusse entregó la banda presidencial a Héctor Cámpora entre bombos y la marcha peronista como música de fondo. Comenzó así, un nuevo peronismo que sería muy distinto del que conoció el país en las décadas de 1940 y de 1950.
El régimen militar había sido desestabilizado debido a las guerrillas y movilizaciones masivas llevadas a cabo por la izquierda peronista. En toda Latinoamérica se luchaba contra la dependencia del imperialismo norteamericano. En noviembre 1972, el Congreso del Partido Justicialista trabajó en un proyecto llamado “Socialismo Nacional”. Dicho proyecto consistía en una tarea mixta donde el Estado trazaría una política económica social e internacional en base a las inversiones llevadas a cabo por el sector privado.
El nuevo gobierno peronista debía ser garantía de pacificación nacional, es por eso que Perón destituyó al dirigente de la Juventud Peronista (Rodolfo Galimberti) cuando propuso la formación de milicias populares para llevar adelante una lucha revolucionaria. El mismo día de su asunción, Cámpora y su ministro Righi promulgaron un decreto de indulto a favor de los presos políticos. La medida fue aprobada por unanimidad al día siguiente en el Congreso y se liberaron unos 370 presos en todo el país, pero en la confusión lograron escaparse aún mas. Luego de la liberación, los guerrilleros peronistas presionaron al gobierno políticamente y diferentes sectores comenzaron a opinar que la amnistía fue un error.
El gabinete ministerial era una mezcla de diferentes tendencias donde convivían representantes de la izquierda, como Esteban Righi, como José López Rega de ultraderecha, Jorge Taiana proveniente del sector conservador, etc. El gobierno era una bomba de tiempo y se desestabilizaría muy pronto.
Regreso definitivo de Perón al país.
El 20 de junio de 1973, un multitud enorme (se habla de mas de 1.000.000 de personas) se reunió en el camino que llevaba a Ezeiza, para recibir a su líder Juan Domingo Perón. Se había instalado un palco fuertemente custodiado por integrantes de la derecha peronista, que fue visto como objetivo militar por el sector de la izquierda peronista. Hacia las 14:00 hs. se produjo un tiroteo entre los distintos sectores, con un saldo de 200 muertos. El avión donde viajaba Perón fue desviado y aterrizó en el aeropuerto militar de Morón.
El plan económico de Gelbard.
El peronismo quería cambiar la política social y económica que había llevado adelante en los gobiernos anteriores. Se necesitaba estimular a la burguesía nacional para que invirtiera capital, de esta manera se podría ampliar el mercado y modificar la distribución de ingresos para lograr expandir la exportación de productos industrializados.
Un político de origen polaco que había llegado a nuestro país en la década de 1930, llamado José Gelbard, ideó un proyecto económico que buscaba la acción conjunta del sector empresarial y el movimiento obrero junto con el respaldo de los partidos políticos. El 30 de mayo de 1973 se firmó el “Acta de Compromiso Nacional para la Reconstrucción, Liberación Nacional y la Justicia Social” entre José Rucci, representante de los trabajadores de la CGT, Julio Broner, representante del sector empresarial (CGE) y José Gelbard representando al gobierno. Con dicho tratado se sancionaron 19 leyes, entre las cuales se encontraba un proyecto de ley que tenía como objetivo recortar grandes extensiones de tierras improductivas, que se encontraban en pocas manos. Esta ley trataba de fomentar la producción agraria, pero no pudo ser sancionada debido a las presiones que la Sociedad Rural realizó sobre el gobierno. También había una ley con el objetivo de nacionalizar los depósitos bancarios y otra que buscaba atraer inversiones extranjeras y aumentar la exportación de granos y carnes.
Gelbard tuvo una continuidad en el gobierno siendo Ministro de Economía durante los gobiernos de Cámpora, Lastiri, Perón e Isabel Perón. Fue reemplazado por Gómez Morales en octubre de 1974, por motivos que explicaremos más adelante, pero durante todo ese tiempo los resultados de su plan fueron exitosos y el país logro su desarrollo económico.
Luego de los incidentes en Ezeiza, Cámpora se dio cuanta de que sólo había sido puesto en el gobierno para hacerle un favor a Perón. Su autoridad estaba diluida y sus solicitudes pasaban desapercibidas. El 13 de julio de 1973, él y el vicepresidente Lima, presentaron sus renuncias dejando el camino libre a Perón. Raúl Lastrili, presidente de la Cámara de Diputados, se hizo cargo del gobierno hasta que, a través de elecciones nacionales, se estableciera un nuevo presidente.
El 11 de agosto de 1973, el PJ anunció la formula Perón-Perón, integrada por Juan Domingo Perón y Estela Martínez de Perón. El 23 de septiembre se realizaron las elecciones, donde dicha formula ganó con el 61% de los votos. El 12 de octubre asumió Perón y desde el balcón de la Casa Rosada, protegido por un vidrio blindado, dio un discurso al pueblo que se encontraba en la Plaza de Mayo.
El 25 de septiembre había sido asesinado el secretario de la CGT, José Rucci, quien había llevado adelante una formidable tarea junto a Perón. El sector izquierdista del peronismo consideraba a Rucci como un traidor, debido a que había pactado con la burocracia para obtener beneficios propios. Esto fue un gran golpe anímico para Perón, que consideraba a Rucci como gran amigo y era una garantía para llevar a cabo el plan de Gelbard. Perón demostró su disconformidad con el sector izquierdo por este hecho. Durante un discurso en Plaza de Mayo, los trato de “imberbes y estúpidos”. Sin embargo, mostró su preferencia por el ala sindical realizando negociaciones con la burocracia para poder mantener el pacto social. Se dictó la Ley de Asociaciones Profesionales, de esta manera la burocracia obrera obtuvo mayor poder que los sindicatos bases.
La muerte de Perón.
Hacia 1974, Perón era una persona con 78 años de edad y comenzaba a sentir los síntomas de la una enfermedad cardíaca debido a su vejez. El 12 de junio, apareció por última vez en público en un acto convocado por la CGT para mostrarle su apoyo, días antes él había amenazado con renunciar. Hacia el 29 de junio, Isabel Martínez de Perón se hizo cargo de la presidencia hasta que Perón se recuperara. Sin embargo, Perón sufrió un ataque cardíaco el 1 de julio de 1974 y falleció.
Una enorme multitud hizo cola durante horas para ver y despedir por última vez a su líder, que fue velado en el Congreso de la Nación. Sus restos fueron trasladados a una cripta de la Quinta Presidencial de Olivos. Por orden de Isabel, se trajeron desde España los restos de Evita para ser colocados en el mismo lugar.
El 10 de junio de 1987, el féretro de Perón fue profanado y se les cortaron las manos al cadáver. Existen varias hipótesis sobre el motivo de la profanación, sin embargo las manos nunca más aparecieron. En octubre de 2006, el cuerpo fue nuevamente trasladado hacía la quinta de san Vicente donde vivió Perón.
Antes de su muerte, Perón aconsejó a Isabel que buscara apoyo en el líder radical Ricardo Balbín. Luego de producida la muerte de Perón, Isabel asumió como presidente e hizo caso omiso a las recomendaciones que había recibido. Su gobierno fue fuertemente influenciado por José López Rega, elegido como su secretario privado y Ministro de Bienestar Social durante su gobierno. “Lopezrregismo” fue la palabra utilizada por el pueblo para definir la postura que adoptó la presidenta. López Rega había sido expulsado de la dirigencia de la CGT y desde el Ministerio tuvo una gran influencia sobre la economía nacional. Rompió las alianzas que habían sido forjadas por Perón y quitó el apoyo al plan de Gelbard, quien debió renunciar. Realizó cambios en los sindicatos, desplazando a los dirigentes gremiales opositores. En el gabinete, el Ministro de Educación Jorge Taiana fue reemplazado por Oscar Ivanissevich. Gómez Morales, sucesor de Gelbard, fue reemplazado en junio por Celestino Rodrigo.
El “Rodrigazo”
En 1975 el país se encontraba devastado en el ámbito económico, los salarios eran bajos y los precios altos, el sector sindical presionaba al gobierno para lograr acuerdos, el déficit fiscal rondaba el 80% y el cargo de Ministro de Economía había sido ocupado por tres personas desde 1973.
Celestino Rodrigo, persona de confianza para López Rega, se hizo cargo del Ministerio de Economía tratando de llevar adelante una política liberal que consistió básicamente en la disminución de los subsidios de algunos productos, la liberación de controles para la comercialización del ganado y un reajuste del 50% en las tasas de intereses. Como consecuencia, la inflación subió aun más. Los sindicalistas exigían aumentos, Rodrigo se reunió con los dirigentes de la CGT y la CGE y les demandó que realizaran los aumentos adecuándolos a la realidad económica. Sin embargo, los empresarios no escucharon las quejas de los sindicalistas e hicieron caso omiso a lo establecido por el gobierno. Las negociaciones y reuniones se paralizaron generando el descontento gremial, la movilización de los trabajadores y el primer paro de 48 horas realizado por la CGT contra un gobierno peronista.
El gobierno quedó mal parado, Isabel negaba públicamente el aumento de los salarios. En julio de 1975, López Rega y Celestino Rodrigo debieron renunciar. El nuevo Ministro de Economía designado por el gobierno fue Antonio Cafiero, quien asumió cuando ya era demasiado tarde para lograr establecer el proyecto económico que quería el peronismo.
La Triple A y la Guerrilla.
Desde sus orígenes estuvo dirigida secretamente por López Rega y más tarde, junto con el apoyo de la Policía Federal, fue oficialmente organizada y nombrada como Alianza Anticomunista Argentina o Triple A. Desde el Ministerio de Bienestar Social, López Rega organizó y llevó a cabo ataques contra personas, artistas, políticos e intelectuales. Entre las víctimas fatales se puede nombrar al diputado peronista Rodolfo Ortega Peña, al ex gobernador de Córdoba Atilio López, a Silvio Frondizi (hermano del ex presidente) y a numerosos guerrilleros. También hubo ataques frustrados, donde pudieron sobrevivir varias personas. Muchos civiles, actores, políticos y gente relacionada con la cultura debieron huir del país debido al terror sembrado por la Triple A. Sin la ayuda de la policía, dicha organización nunca hubiera podido llevar a cabo sus actos.
El Ejército Revolucionario del Pueblo no había dado tregua alguna al gobierno. En 1973 había secuestrado a numerosos empresarios y solicitando rescates logró recaudar más de 30 millones de dólares que fueron utilizados para organizar atentados contra distintas instituciones militares del país. En 1974 hubo un intento de reactivación de la guerrilla en Tucumán que fue rápidamente apaciguado por el ejército nacional.
Luego de la muerte de Perón, el ERP retomo la actividad de “la resistencia”, pero carecía de fondos para comenzar nuevamente con sus acciones. Para solucionar el problema, recurrieron a su antigua y eficiente medida para recaudar fondos, el secuestro de empresarios. Los hermanos Jorge y Juan Born, de la empresa Bunge y Born, fueron las víctimas del secuestro y del cual el ERP logró recaudar 60 millones de dólares. A partir de septiembre comenzaron a explotar bombas, producirse atentados y fusilamientos.
En 1975 el ERP realizó alrededor de 500 operativos en distintas ciudades del país, alterando en orden público. El senador Italo Luder reemplazó a Isabel en la presidencia por un tiempo y dio autorización a las Fuerzas Armadas para que lucharan contra la subversión. Semanas antes del golpe de Estado, los Montoneros retiraron de sus fábricas a sus militantes para resguardarlos de la represión que se vendría más adelante con el golpe militar.
En todo el mundo, alrededor de 1973, se desencadenaron problemas a raíz de la crisis del petróleo. La misma se había producido por la decisión de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo de no vender más petróleo a las naciones que hubieran apoyado a Israel en una guerra de hacía algunos años. Entre esos países se encontraban los europeos y Estados Unidos. Además de esta negativa de venta, decidieron llegar a un acuerdo para lograr que los precios del petróleo en todo el mundo aumentaran a cuatro veces el valor de ese entonces. Como consecuencia, los países que resultaron afectados, sufrieron la desocupación y la disminución de la economía.
En Estados Unidos, mientras tanto, había un descontento nacional con la guerra con Vietnam, en la cual finalmente perdió el poderoso país norteamericano. Además debe nombrarse la importante intervención de Estados Unidos en los países Latinoamericanos, apoyando la imposición de dictaduras militares. Entre los países que tuvieron estos regimenes en la época pueden nombrarse a Paraguay, Brasil, Chile, Perú, Panamá y Bolivia.
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 5
Presidencia de Juan Carlos Onganía (1966-1970)
Onganía se presentaba ante el pueblo como la solución aparente al previo gobierno de Illia. Su propuesta era la de un gobierno militar (el cual se trató de una autocracia) sin plazos, proclamado como Revolución Argentina.
El 29 de junio de 1966 Onganía asumió como Presidente de la Nación, sin llevarse a cabo, por supuesto, elecciones democráticas. Su gobierno se rigió por el Estatuto de la Revolución Argentina, el cual establecía, entre otras cosas que el presidente ocuparía su cargo sin plazos fijos, con atribuciones legislativas, con el poder de destituir a funcionarios, jueces, gobernadores y vicegobernadores.
Además de realizar estas acciones, también deben considerarse:
•La constante moralidad exigida en la población, con el objetivo que evitar posibles rebeliones.
•La anulación de la libertad de expresión en medios de comunicación.
•Actuar totalmente en contra de cualquier manifestación comunista/marxista
•El desarrollo de una economía liberal para lograr el progreso del país. Para ello, apoyaba la instalación de capitales extranjeros en el país.
La noche de los Bastones Largos.
El gobierno de Onganía no tenía en absoluto el apoyo de las universidades, tanto de profesores como de alumnos. El 29 de julio de 1966 se sancionó una ley, la cual establecía la dependencia de los profesores del Ministerio del Interior. Con esta ley, se estaba anulando la previa independencia entre las universidades y el Poder Ejecutivo. Por ello, profesores y alumnos protestaron, disconformes con la nueva ley. Como consecuencia, la Policía Federal Argentina intervino en facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), agrediendo físicamente a profesores y alumnos.
Muchos profesores universitarios, indignados con lo sucedido, decidieron renunciar a sus cargos, o dirigirse a otros países de Europa o Norteamérica.
Este suceso lleva el nombre de Noche de los Bastones Largos haciendo referencia a los bastones que usaban los policías para golpear a los universitarios cuando los hicieron salir de las instituciones.
Relación con Estados Unidos.
Este gobierno se caracterizó por su relación con el país norteamericano, el cual estaba cobrando mucho poder mundialmente.
A pesar de la presión ejercida por Estados Unidos, Argentina no cedió a depender del mismo en materia económica. Esto se puede demostrar con las siguientes acciones:
dijo:“Se opusieron a un contrato entre una empresa norteamericana y Acindar para expandir el complejo siderúrgico de Villa Constitución, apoyando en cambio al desarrollo de la sociedad nacional SOMISA. Prefirieron que la construcción de la Estación Terrena de comunicaciones por satélite de Balcarce fuera adjudicada a una empresa europea, así como favorecieron a una empresa alemana en caso de Atucha. Pese a la presión norteamericana, no lo instalaron con uranio enriquecido, que hubiera acentuado la dependencia con los Estados Unidos.” [/quote] Teresa Eggers-Brass, “Historia argentina, una mirada crítica”, Editorial Maipue, p. 581
Observando este tipo de decisiones se puede comprobar que Argentina no siguió los pasos de muchos países latinoamericanos, los cuales aceptaron sin quejas la dominación estadounidense en materia económica.
Economía.
El primer Ministro de Economía que ejerció durante el período presidencial de Onganía fue Salimei, quien era apoyado por empresarios capitalistas. Sin embargo, el mismo solamente duró en el cargo seis meses ya que Álvaro Alzogaray no estaba conforme con el trabajo que estaba llevando a cabo y finalmente tuvo que retirarse de su puesto.
Krieger Vasena fue el segundo ministro de Economía de Onganía. Su proyecto, básicamente apoyaba sólo a las grandes empresas y además estaba a favor de los capitales extranjeros. Algunas de las medidas tomadas por este Ministro fueron:
•Devaluación del peso, para lograr la congelación de precios.
•Congelamiento de salarios, para poder beneficiar, por supuesto, a los dueños de las empresas.
•Rebajar los aranceles aduaneros para la importación, para que, supuestamente, las industrias locales se beneficiaran con la compra de los materiales necesarios para su producción.
•Retenciones del 25% a la exportación de productos agropecuarios.
•Eliminación de subsidios a las economías regionales.
•Inversión del dinero del Estado en obras públicas, como por ejemplo la central energética de Atucha.
•Se redujeron las indemnizaciones por despido.
•La edad para jubilarse aumentó 5 años.
•Se aplicaron métodos como el Arbitraje Obligatorio para evitar las huelgas de trabajadores.
Algunas consecuencias de este accionar económico fueron favorables, como la “disminución de gastos públicos”, la disminución de la inflación, las inversiones extranjeras en nuestro país, un FMI creciente.
Sin embargo, así como parecía que la economía nacional iba desarrollándose y tenía beneficios, también se puede observar que muchas empresas extranjeras compraron las argentinas y se instalaron en nuestro país. Como consecuencia, las industrias argentinas no tenían muchas posibilidades de competir con los importantes capitales extranjeros. Además, los obreros cada vez ganaban menos, mientras que los dueños de las fábricas donde trabajaban, podían prosperar en su economía. Como si todo esto fuera poco, las rebeliones de obreros o sindicalistas eran sofocadas por la policía, imponiendo severos castigos. También debe tenerse en cuenta que este enriquecimiento de empresarios solamente se produjo en empresas lo suficientemente grandes como para poder competir con las extranjeras instaladas en el país.
Oposición al Gobierno.
CGT
Debido a la separación de la CGT en dos partes, la CGT de los Argentinos (dentro de la cual se destacaba Raimundo Ongaro) fue la que estuvo en contra del Gobierno, mientras que la otra (CGT Azopardo) era apoyada por el mismo. El objetivo de la CGT opositora era que volvieran a ser reconocidos los derechos pertenecientes a los trabajadores. Sin embargo, ambas CGT declararon una huelga para el 30 de mayo.
Universidades.
En todas las universidades del país había disconformidad con el Gobierno y como consecuencia, se organizaron para realizar movimientos. Los mismos fueron duramente sofocados por el Ejército, el cual, además, implantó la ley marcial. Dicha ley lo habilitaba para matar a cualquier persona que estuviera participando de algún movimiento revolucionario, sin juicio previo.
Cordobazo.
En Córdoba, durante el Gobierno de Onganía, se les quitaron muchos beneficios y derechos a los trabajadores, al contrario que durante los gobiernos anteriores. Entre estos beneficios de los que fueron despojados se encuentran: salarios más reducidos que los de los trabajadores de Buenos Aires por el mismo trabajo, la eliminación del sábado inglés, el cual les permitía cobrar 48 horas por trabajar 44, y demás. Por ello, el 29 de mayo se unieron todos los disconformes con el Gobierno para luchar por sus derechos. Esta movilización recién pudo ser sofocada por el Ejército a los días, y fue conocida como Cordobazo. Se considera importante al movimiento porque con él comenzaron las manifestaciones en contra de Onganía.
Guerrillas.
Antes de este período de Gobierno no eran muy populares en nuestro país, sin embargo, comenzaron a volverse más importantes para la década del ’70. Entre ellas cabe mencionar a FAR, FAP, ERP y Montoneros. Todos los integrantes de las mismas eran totalmente de izquierda y, por supuesto, estaban en contra del Gobierno militar.
Perón, aun exiliado, supo dar su apoyo a las guerrillas y alentar a la creación de otras nuevas, ya que no le agradaba la manera brusca de actuar de Onganía. Aunque la relación de Perón fue buena con los guerrilleros, él no los encontraba tan importantes para su causa como ellos a su líder.
Entre las acciones guerrilleras se pueden nombrar secuestros (como el de Aramburu, quien terminó siendo asesinado), ataques a instalaciones militares (como el que se produjo a Campo de Mayo y dio inicio a este tipo de acciones), asesinatos, etc.
Sectores de la Iglesia.
La Iglesia, a partir de Juan XXIII y Paulo VI, tuvo una profunda transformación en varios aspectos. Sin embargo, lo importante en cuanto a las guerrillas fue muchos de los sacerdotes se mostraron totalmente en contra de cualquier acto revolucionario o manifestaciones de protesta.
Por otra parte, también deben ser nombrados los “Curas del Tercer Mundo”, quienes se vincularon con los pobres y desamparados para ayudarlos, pero terminaron involucrándose con la política y actuando en movimientos guerrilleros.
Peronistas.
Además de aquellas personas quienes siempre se habían mostrado a favor de Perón (que en su mayoría eran obreros y trabajadores), comenzó a surgir un nuevo grupo que apoyaba a esta ideología política: los estudiantes universitarios. Al hacerse cada vez más importantes las intervenciones del Gobierno en las Universidades, los alumnos comenzaron poco a poco a interesarse en la política. Además, también se puede observar un crecimiento en la relación entre gremios y estudiantes, ya que los primeros necesitaban del asesoramiento de los segundos. Así, finalmente, gracias a la influencia de varios factores, terminó uniéndose al peronismo un grupo social que antes no tenía ninguna relación con el mismo.
Finalización del Gobierno de Onganía.
Onganía, al ver que las consecuencias de las medidas tomadas por Vasena ponían a la población en contra del Gobierno, decidió reemplazarlo. Su sucesor fue Dagnino Pastore, tercer Ministro de economía de Onganía.
Sin embargo, el nuevo Ministro tampoco resultó ser eficiente en su cargo para dejar satisfecha a la población. Por lo tanto, muchos empresarios comenzaron a abandonar el país con sus fábricas y esto deterioró la economía aun más. El plan del presidente para favorecer a grandes empresarios no había resultado.
Finalmente, la Junta de Comandantes exigió su renuncia al presidente el 28 de junio de 1970. Su sucesor fue Roberto Marcelo Levingston, quien gobernó continuando con el régimen militar.
Presidencia de Levingston (1970-1971)
Levingston era un militar poco conocido que se encontraba en Washington. Al tomar la presidencia, se debe señalar una diferencia con el Gobierno de Onganía: la dependencia de las Fuerzas Armadas en la toma de ciertas medidas.
El período de gobierno de este militar se vio signado por el terrorismo y la violencia. Entre otras cosas, se encontró el cadáver de Aramburu, se realizó una gran cantidad de actos terroristas, se asesinó a personalidades importantes dentro de los sindicatos y guerrillas, y se asaltaron bancos.
En Ministro de economía de este gobierno fue Aldo Ferrer. Entre sus medidas más importantes pueden nombrarse las del control de exportación de carne y la ley de compra nacional, mediante la cual, las empresas del Estado debían abastecerse con productos nacionales.
Al asumir el nuevo presidente, en 1970, muchos partidos políticos (alrededor del 90% de todos los existentes en el país) se agruparon y redactaron “La Hora del Pueblo”. Los partidos unidos eran los más diversos, entre ellos se podía encontrar a peronistas, radicales, socialistas, etc. Ellos reclamaban el regreso a elecciones limpias donde todos los partidos pudieran presentar candidatos, además de una normalización de instituciones y los tan ansiados derechos de trabajadores.
Por otra parte, la Junta de comandantes también se iba enemistando con Levingston, debido a que se quitó de sus cargos a algunos funcionarios militares, ya que el presidente no estaba de acuerdo con tanta dependencia política-militar.
El viborazo.
Las causas de este movimiento de protesta de los cordobeses fueron las siguientes:
Trabajadores habían tomado la fábrica de Fiat Concord en Córdoba, y a los mismos se los despojó de la planta. Levingston, considerando que el gobernador no tenía carácter suficiente para enfrentar este tipo de acciones, lo reemplazó por José Camilo Uriburu. El nuevo gobernador se manifestó en contra de cualquier movimiento que hicieran bajo su mando.
El 12 de marzo, multitudes, sin estar de acuerdo con el tipo de Gobierno, realizaron una huelga, la cual culminó con enfrentamientos con la policía, un muerto y varios heridos. Como consecuencia, Uriburu terminó renunciando.
Regreso de Perón a Argentina.
Lanusse quería llevar a cabo una política conciliatoria (la que fue denominada Gran Acuerdo Nacional) mediante la cual se dispondría el retiro del ejército para permitir las elecciones libres (permitiendo al peronismo participar de las mismas) y la finalización del gobierno de facto.
Para ser candidato en las elecciones de marzo de 1973, el presidente Lanusse dispuso una medida en la cual se estableció que los candidatos que se iban a postular debían estar residiendo en el país antes del 25 de agosto de 1972. Esta medida atentaba contra Perón, que se encontraba viviendo fuera del país. Se hizo evidente la postura del presidente en el acto del 27 de julio de 1972, donde el Lanusse durante su discurso expresó que a Perón “no le daba el cuero para volver”. Para contrarrestar las palabras del presidente, Perón decidió preparar su regreso al país el 17 de noviembre de ese mismo año y así poder organizar una campaña electoral. El 3 de octubre se fijó el régimen electoral para las próximas elecciones, estableciendo el ballottage y el período presidencial de 4 años. Perón todavía se encontraba ausente.
Como el gobierno militar había establecido el estado de sitio y se prohibía cualquier tipo de reunión multitudinaria, se dispuso un operativo de 40.000 efectivos militares en Ezeiza a fin de evitar la aglomeración de gente durante el arribo de Perón, quien luego de 17 años en el exilio regresaba al país. De todos modos, la gente asistió multitudinariamente a reencontrarse con su máximo líder a pesar de lo decretado por el gobierno, y del mal tiempo.
Al bajar del avión, Perón se mantuvo en el Hotel Ezeiza hasta que la gente se dispersara. Al otro día, se instaló en su casa de Vicente López y allí recibió a numerosos grupos que se acercaron para verlo y discutir sobre política.
Para hacer frente y tratar de cambiar la situación política que vivía el país durante esos años, el peronismo, la CGT y los principales partidos políticos nacionales decidieron firmar un acuerdo. Sus objetivos eran tratar de establecer una independencia económica, apoyar la empresa nacional cambiando el modelo económico, llegar a trabajar en conjunto con los países tercermundistas y lograr la justicia social.
El 14 de diciembre, Perón viajó a Paraguay para entrevistarse con el presidente Stroessner y allí anunció la formula Cámpora-Lima. Días más tarde, voló hacia Perú donde se entrevistó con el presidente Velasco Álvaro. Desde allí, se dirigió hacia Madrid para volver al país recién el 20 de junio de 1973.
Cámpora al poder
Héctor Cámpora ya había sido diputado durante las presidencias de Perón y llegó a la presidencia de la Cámara de Diputados. Al producirse la Revolución Libertadora, Cámpora fue detenido al presentarse en una comisaría días después, acusado de malversación de fondos y de entregarle facultades extraordinarias como legislador a Perón. Fue encarcelado en el penal de Ushuaia y en 1956 logró escapar con un grupo de presos políticos y refugiarse en Chile. Años después volvió a Argentina.
Perón designó a Cámpora como su delegado personal, a tal punto logró el objetivo que ganó las elecciones del 11 de marzo de 1973 con más del 49% de los votos. Dichas elecciones estuvieron ajustadas a una ley dictada por el presidente Lanusse con el fin de alejar al peronismo del poder, pero de nada sirvió. El partido peronista se reorganizó y se afiliaron personas de todos los sectores.
El 25 de mayo de 1973, el presidente Lanusse entregó la banda presidencial a Héctor Cámpora entre bombos y la marcha peronista como música de fondo. Comenzó así, un nuevo peronismo que sería muy distinto del que conoció el país en las décadas de 1940 y de 1950.
Presidencia de Cámpora (1973-1973)
El régimen militar había sido desestabilizado debido a las guerrillas y movilizaciones masivas llevadas a cabo por la izquierda peronista. En toda Latinoamérica se luchaba contra la dependencia del imperialismo norteamericano. En noviembre 1972, el Congreso del Partido Justicialista trabajó en un proyecto llamado “Socialismo Nacional”. Dicho proyecto consistía en una tarea mixta donde el Estado trazaría una política económica social e internacional en base a las inversiones llevadas a cabo por el sector privado.
El nuevo gobierno peronista debía ser garantía de pacificación nacional, es por eso que Perón destituyó al dirigente de la Juventud Peronista (Rodolfo Galimberti) cuando propuso la formación de milicias populares para llevar adelante una lucha revolucionaria. El mismo día de su asunción, Cámpora y su ministro Righi promulgaron un decreto de indulto a favor de los presos políticos. La medida fue aprobada por unanimidad al día siguiente en el Congreso y se liberaron unos 370 presos en todo el país, pero en la confusión lograron escaparse aún mas. Luego de la liberación, los guerrilleros peronistas presionaron al gobierno políticamente y diferentes sectores comenzaron a opinar que la amnistía fue un error.
El gabinete ministerial era una mezcla de diferentes tendencias donde convivían representantes de la izquierda, como Esteban Righi, como José López Rega de ultraderecha, Jorge Taiana proveniente del sector conservador, etc. El gobierno era una bomba de tiempo y se desestabilizaría muy pronto.
Regreso definitivo de Perón al país.
El 20 de junio de 1973, un multitud enorme (se habla de mas de 1.000.000 de personas) se reunió en el camino que llevaba a Ezeiza, para recibir a su líder Juan Domingo Perón. Se había instalado un palco fuertemente custodiado por integrantes de la derecha peronista, que fue visto como objetivo militar por el sector de la izquierda peronista. Hacia las 14:00 hs. se produjo un tiroteo entre los distintos sectores, con un saldo de 200 muertos. El avión donde viajaba Perón fue desviado y aterrizó en el aeropuerto militar de Morón.
Economía.
El plan económico de Gelbard.
El peronismo quería cambiar la política social y económica que había llevado adelante en los gobiernos anteriores. Se necesitaba estimular a la burguesía nacional para que invirtiera capital, de esta manera se podría ampliar el mercado y modificar la distribución de ingresos para lograr expandir la exportación de productos industrializados.
Un político de origen polaco que había llegado a nuestro país en la década de 1930, llamado José Gelbard, ideó un proyecto económico que buscaba la acción conjunta del sector empresarial y el movimiento obrero junto con el respaldo de los partidos políticos. El 30 de mayo de 1973 se firmó el “Acta de Compromiso Nacional para la Reconstrucción, Liberación Nacional y la Justicia Social” entre José Rucci, representante de los trabajadores de la CGT, Julio Broner, representante del sector empresarial (CGE) y José Gelbard representando al gobierno. Con dicho tratado se sancionaron 19 leyes, entre las cuales se encontraba un proyecto de ley que tenía como objetivo recortar grandes extensiones de tierras improductivas, que se encontraban en pocas manos. Esta ley trataba de fomentar la producción agraria, pero no pudo ser sancionada debido a las presiones que la Sociedad Rural realizó sobre el gobierno. También había una ley con el objetivo de nacionalizar los depósitos bancarios y otra que buscaba atraer inversiones extranjeras y aumentar la exportación de granos y carnes.
Gelbard tuvo una continuidad en el gobierno siendo Ministro de Economía durante los gobiernos de Cámpora, Lastiri, Perón e Isabel Perón. Fue reemplazado por Gómez Morales en octubre de 1974, por motivos que explicaremos más adelante, pero durante todo ese tiempo los resultados de su plan fueron exitosos y el país logro su desarrollo económico.
Presidencia de Perón (1973-1974)
Luego de los incidentes en Ezeiza, Cámpora se dio cuanta de que sólo había sido puesto en el gobierno para hacerle un favor a Perón. Su autoridad estaba diluida y sus solicitudes pasaban desapercibidas. El 13 de julio de 1973, él y el vicepresidente Lima, presentaron sus renuncias dejando el camino libre a Perón. Raúl Lastrili, presidente de la Cámara de Diputados, se hizo cargo del gobierno hasta que, a través de elecciones nacionales, se estableciera un nuevo presidente.
El 11 de agosto de 1973, el PJ anunció la formula Perón-Perón, integrada por Juan Domingo Perón y Estela Martínez de Perón. El 23 de septiembre se realizaron las elecciones, donde dicha formula ganó con el 61% de los votos. El 12 de octubre asumió Perón y desde el balcón de la Casa Rosada, protegido por un vidrio blindado, dio un discurso al pueblo que se encontraba en la Plaza de Mayo.
El 25 de septiembre había sido asesinado el secretario de la CGT, José Rucci, quien había llevado adelante una formidable tarea junto a Perón. El sector izquierdista del peronismo consideraba a Rucci como un traidor, debido a que había pactado con la burocracia para obtener beneficios propios. Esto fue un gran golpe anímico para Perón, que consideraba a Rucci como gran amigo y era una garantía para llevar a cabo el plan de Gelbard. Perón demostró su disconformidad con el sector izquierdo por este hecho. Durante un discurso en Plaza de Mayo, los trato de “imberbes y estúpidos”. Sin embargo, mostró su preferencia por el ala sindical realizando negociaciones con la burocracia para poder mantener el pacto social. Se dictó la Ley de Asociaciones Profesionales, de esta manera la burocracia obrera obtuvo mayor poder que los sindicatos bases.
La muerte de Perón.
Hacia 1974, Perón era una persona con 78 años de edad y comenzaba a sentir los síntomas de la una enfermedad cardíaca debido a su vejez. El 12 de junio, apareció por última vez en público en un acto convocado por la CGT para mostrarle su apoyo, días antes él había amenazado con renunciar. Hacia el 29 de junio, Isabel Martínez de Perón se hizo cargo de la presidencia hasta que Perón se recuperara. Sin embargo, Perón sufrió un ataque cardíaco el 1 de julio de 1974 y falleció.
Una enorme multitud hizo cola durante horas para ver y despedir por última vez a su líder, que fue velado en el Congreso de la Nación. Sus restos fueron trasladados a una cripta de la Quinta Presidencial de Olivos. Por orden de Isabel, se trajeron desde España los restos de Evita para ser colocados en el mismo lugar.
El 10 de junio de 1987, el féretro de Perón fue profanado y se les cortaron las manos al cadáver. Existen varias hipótesis sobre el motivo de la profanación, sin embargo las manos nunca más aparecieron. En octubre de 2006, el cuerpo fue nuevamente trasladado hacía la quinta de san Vicente donde vivió Perón.
“Presidencia” de Isabel Martínez de Perón (1974-1976)
Antes de su muerte, Perón aconsejó a Isabel que buscara apoyo en el líder radical Ricardo Balbín. Luego de producida la muerte de Perón, Isabel asumió como presidente e hizo caso omiso a las recomendaciones que había recibido. Su gobierno fue fuertemente influenciado por José López Rega, elegido como su secretario privado y Ministro de Bienestar Social durante su gobierno. “Lopezrregismo” fue la palabra utilizada por el pueblo para definir la postura que adoptó la presidenta. López Rega había sido expulsado de la dirigencia de la CGT y desde el Ministerio tuvo una gran influencia sobre la economía nacional. Rompió las alianzas que habían sido forjadas por Perón y quitó el apoyo al plan de Gelbard, quien debió renunciar. Realizó cambios en los sindicatos, desplazando a los dirigentes gremiales opositores. En el gabinete, el Ministro de Educación Jorge Taiana fue reemplazado por Oscar Ivanissevich. Gómez Morales, sucesor de Gelbard, fue reemplazado en junio por Celestino Rodrigo.
El “Rodrigazo”
En 1975 el país se encontraba devastado en el ámbito económico, los salarios eran bajos y los precios altos, el sector sindical presionaba al gobierno para lograr acuerdos, el déficit fiscal rondaba el 80% y el cargo de Ministro de Economía había sido ocupado por tres personas desde 1973.
Celestino Rodrigo, persona de confianza para López Rega, se hizo cargo del Ministerio de Economía tratando de llevar adelante una política liberal que consistió básicamente en la disminución de los subsidios de algunos productos, la liberación de controles para la comercialización del ganado y un reajuste del 50% en las tasas de intereses. Como consecuencia, la inflación subió aun más. Los sindicalistas exigían aumentos, Rodrigo se reunió con los dirigentes de la CGT y la CGE y les demandó que realizaran los aumentos adecuándolos a la realidad económica. Sin embargo, los empresarios no escucharon las quejas de los sindicalistas e hicieron caso omiso a lo establecido por el gobierno. Las negociaciones y reuniones se paralizaron generando el descontento gremial, la movilización de los trabajadores y el primer paro de 48 horas realizado por la CGT contra un gobierno peronista.
El gobierno quedó mal parado, Isabel negaba públicamente el aumento de los salarios. En julio de 1975, López Rega y Celestino Rodrigo debieron renunciar. El nuevo Ministro de Economía designado por el gobierno fue Antonio Cafiero, quien asumió cuando ya era demasiado tarde para lograr establecer el proyecto económico que quería el peronismo.
La Triple A y la Guerrilla.
Desde sus orígenes estuvo dirigida secretamente por López Rega y más tarde, junto con el apoyo de la Policía Federal, fue oficialmente organizada y nombrada como Alianza Anticomunista Argentina o Triple A. Desde el Ministerio de Bienestar Social, López Rega organizó y llevó a cabo ataques contra personas, artistas, políticos e intelectuales. Entre las víctimas fatales se puede nombrar al diputado peronista Rodolfo Ortega Peña, al ex gobernador de Córdoba Atilio López, a Silvio Frondizi (hermano del ex presidente) y a numerosos guerrilleros. También hubo ataques frustrados, donde pudieron sobrevivir varias personas. Muchos civiles, actores, políticos y gente relacionada con la cultura debieron huir del país debido al terror sembrado por la Triple A. Sin la ayuda de la policía, dicha organización nunca hubiera podido llevar a cabo sus actos.
El Ejército Revolucionario del Pueblo no había dado tregua alguna al gobierno. En 1973 había secuestrado a numerosos empresarios y solicitando rescates logró recaudar más de 30 millones de dólares que fueron utilizados para organizar atentados contra distintas instituciones militares del país. En 1974 hubo un intento de reactivación de la guerrilla en Tucumán que fue rápidamente apaciguado por el ejército nacional.
Luego de la muerte de Perón, el ERP retomo la actividad de “la resistencia”, pero carecía de fondos para comenzar nuevamente con sus acciones. Para solucionar el problema, recurrieron a su antigua y eficiente medida para recaudar fondos, el secuestro de empresarios. Los hermanos Jorge y Juan Born, de la empresa Bunge y Born, fueron las víctimas del secuestro y del cual el ERP logró recaudar 60 millones de dólares. A partir de septiembre comenzaron a explotar bombas, producirse atentados y fusilamientos.
En 1975 el ERP realizó alrededor de 500 operativos en distintas ciudades del país, alterando en orden público. El senador Italo Luder reemplazó a Isabel en la presidencia por un tiempo y dio autorización a las Fuerzas Armadas para que lucharan contra la subversión. Semanas antes del golpe de Estado, los Montoneros retiraron de sus fábricas a sus militantes para resguardarlos de la represión que se vendría más adelante con el golpe militar.
Situación internacional.
En todo el mundo, alrededor de 1973, se desencadenaron problemas a raíz de la crisis del petróleo. La misma se había producido por la decisión de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo de no vender más petróleo a las naciones que hubieran apoyado a Israel en una guerra de hacía algunos años. Entre esos países se encontraban los europeos y Estados Unidos. Además de esta negativa de venta, decidieron llegar a un acuerdo para lograr que los precios del petróleo en todo el mundo aumentaran a cuatro veces el valor de ese entonces. Como consecuencia, los países que resultaron afectados, sufrieron la desocupación y la disminución de la economía.
En Estados Unidos, mientras tanto, había un descontento nacional con la guerra con Vietnam, en la cual finalmente perdió el poderoso país norteamericano. Además debe nombrarse la importante intervención de Estados Unidos en los países Latinoamericanos, apoyando la imposición de dictaduras militares. Entre los países que tuvieron estos regimenes en la época pueden nombrarse a Paraguay, Brasil, Chile, Perú, Panamá y Bolivia.
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