No cabe duda de que el sobrepeso está causando estragos en gran parte de la población, cada vez más hombres y mujeres buscan métodos alternativos a las pastillas o a los procedimientos quirúrgicos para deshacerse de los kilos y la grasa sobrante. La
liposuccion laser o sin cirugía
nos permite degradar las células adiposas sin tener que pasar por un quirófano, sin embargo hay algunas cosas que debes saber sobre este procedimiento:
La dieta y el ejercicio deben ser nuestra primer arma contra el sobrepeso pues por sí solo ningún método es efectivo; existen varios procedimientos para eliminar la grasa sin cirugía, utilizando aparatos especiales como el Ultrasonido de Alta Intensidad o HIFU , que aplica calor en la zona a tratar y promueve la degradación de las células adiposas y grasosas, por lo que crea microburbujas que después se eliminan por el sistema linfático y la orina.
La liposucción sin cirugía es una versión del método quirúrgico pero adaptado a los aparatos de ultrasonido, la diferencia radica en que la luz calienta la zona -sin dañar el área circunspecta- y puede regenerar el colágeno, por lo que la piel luce más firme y tersa pues la producción de colágeno se mantiene durante varios meses.
La importancia de la alimentación adecuada radica en que las toxinas se eliminan por medio de la orina, por lo que debemos beber líquidos abundantes antes y después de cada sesión; por otro lado, una alimentación rica en grasas saturadas y en carbohidratos puede interferir con la eficacia del procedimiento. Por el contrario, alimentarse sanamente, limitando el consumo de grasa y azúcar y el ejercicio moderado puede ayudarnos a obtener resultados espectaculares. Las técnicas de ultrasonido se pueden aplicar prácticamente a cualquier parte del cuerpo, aunque las zonas más demandadas son: abdomen, piernas y brazos.
Por otro lado, son escasos los riesgos de la liposucción sin cirugía pues no es necesario usar anestesia, hospitalizar o brindar medicamentos, no se presenta ningún dolor pues el calor aplicado llega sólo a las células adiposas y no hay recuperación, por lo que los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas de inmediato. Sin embargo se recomienda ponerse solo en manos de profesionales, ya que una persona inexperta puede aplicar el calor en zonas no deseadas o no cumplir con las expectativas de la persona que se somete al procedimiento.
La dieta y el ejercicio deben ser nuestra primer arma contra el sobrepeso pues por sí solo ningún método es efectivo; existen varios procedimientos para eliminar la grasa sin cirugía, utilizando aparatos especiales como el Ultrasonido de Alta Intensidad o HIFU , que aplica calor en la zona a tratar y promueve la degradación de las células adiposas y grasosas, por lo que crea microburbujas que después se eliminan por el sistema linfático y la orina.
La liposucción sin cirugía es una versión del método quirúrgico pero adaptado a los aparatos de ultrasonido, la diferencia radica en que la luz calienta la zona -sin dañar el área circunspecta- y puede regenerar el colágeno, por lo que la piel luce más firme y tersa pues la producción de colágeno se mantiene durante varios meses.
La importancia de la alimentación adecuada radica en que las toxinas se eliminan por medio de la orina, por lo que debemos beber líquidos abundantes antes y después de cada sesión; por otro lado, una alimentación rica en grasas saturadas y en carbohidratos puede interferir con la eficacia del procedimiento. Por el contrario, alimentarse sanamente, limitando el consumo de grasa y azúcar y el ejercicio moderado puede ayudarnos a obtener resultados espectaculares. Las técnicas de ultrasonido se pueden aplicar prácticamente a cualquier parte del cuerpo, aunque las zonas más demandadas son: abdomen, piernas y brazos.
Por otro lado, son escasos los riesgos de la liposucción sin cirugía pues no es necesario usar anestesia, hospitalizar o brindar medicamentos, no se presenta ningún dolor pues el calor aplicado llega sólo a las células adiposas y no hay recuperación, por lo que los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas de inmediato. Sin embargo se recomienda ponerse solo en manos de profesionales, ya que una persona inexperta puede aplicar el calor en zonas no deseadas o no cumplir con las expectativas de la persona que se somete al procedimiento.