Sin duda más que una rutina, el sauna es un medio de relajación con múltiples beneficios y ventajas como lo son: desintoxicación de la piel, purificación del organismo, mejora del ritmo cardiaco y circulatorio, dilatación de bronquios y regulación de la presión sanguínea.
Reacciones de nuestro cuerpo:
Desde el momento en el que entramos a un baño sauna nuestro cuerpo experimenta una serie de reacciones:
-Transpiración e hidroforesis - como consecuencia de estas se produce la eliminación de toxinas y una limpieza de la epidermis profunda.
-Elevación del riego sanguíneo y regeneración de células - Lo que significa que puede ayudar a aliviar varias enfermedades cutáneas y respiratorias.
-La concentración de calor resulta positiva para el sistema cardiovascular dado que el corazón bombea más fuerte y por lo tanto se favorece la circulación.
-La combinación de calor con aceites de acción terapéutica (mentol o eucalipto), actúa de forma positiva en los bronquios y el sistema respiratorio en general.
Recomendaciones para tomar una sauna:
-Después de hacer deporte, se aconseja descansar de 15 a 30 minutos antes de entrar.
-Por higiene, ducharse a fondo con agua templada antes de entrar y secarse, ya que la piel seca suda más.
-Las personas con pies fríos deben introducirlos en agua caliente durante 4-5 minutos antes (o después) de una sauna. Acelera la irrigación sanguínea y saca el calor hacia el exterior.
-Es preferible no colocarse en el nivel inferior (sólo se consigue sobrecargar el corazón) sino en el banco intermedio o superior.
-Lo normal es que a los 8-12 minutos el cuerpo sienta ya ganas de refrigerarse. Y en ese momento hay que salir, sin tomar en consideración si se ha transpirado lo suficiente o no.
-Antes de abandonar la cabina, siéntese con los pies colgando en el banco para que la circulación se adapte de nuevo a la posición vertical.
El sauna no es recomendable para quienes padecen determinadas enfermedades del corazón ya que podrían sufrir un ataque cardiaco. Tampoco es recomendable para mujeres embarazadas ya que corren el riesgo que su bebé padezca de espina bífida.
Como puedes ver los beneficios de tomar un baño sauna son muchos, pero no olvides consultar a un experto antes de iniciar con esta rutina.
No es recomendable para todos
La sauna puede resultar ser peligrosa para quienes padecen determinadas enfermedades del corazón, ya que sudar abundantemente provoca se concentren también los fluidos corporales, por lo que la sangre se torna más densa y esto puede provocar un ataque cardiaco. Por ello, los especialistas recomiendan tanto en caso de hipertensión como en personas cardiópatas consultar con el médico la conveniencia o no de acudir a una sauna. Asimismo, hay estudios médicos que advierten de que el abuso de las sesiones de sauna puede ser perjudicial para la vida sexual.
Esta conclusión se fundamenta en que el calor de una sauna puede reducir drásticamente la cantidad y calidad del semen masculino, y en el caso de las mujeres, ocasionar fuertes hemorragias menstruales e incluso el interrumpir la ovulación. Otro dato muy importante arrojan estudios realizados en EEUU, que demuestran que los bebés nacidos de mujeres que utilizan la sauna con frecuencia presentan el doble de probabilidades de padecer espina bífida, a consecuencia del excesivo calentamiento del útero. Por ello, se advierte de que la mujer embaraza no debe acudir a saunas y quienes planeen quedarse embarazadas deberían limitar cada sesión a 15 minutos entre periodos de enfriamiento.
Lo que no hay que hacer
Entrar en la sauna con hambre, con el estómago lleno (deje que traanscurra como mínimo una hora desde la comida) o en estado de agotamiento. Puede sufrir un colapso.
Durante la sesión no beba líquidos, ya que no se produciría la desintoxicación corporal. Después, tome zumos de fruta diluidos en agua o simplemente agua mineral.
No realice ejercicios de gimnasia dentro de la cabina, ni le dé charlas a sus vecinos porque se "cargan" la respiración y la circulación.
No se frote el sudor. Sólo conseguirá provocarse picores. No alargue nunca la sesión más de 15 minutos, ni realice más de tres "visitas".
No se duche después de la sauna con agua caliente. Tampoco debe colocarse envolturas para seguir sudando porque interfieren en el buen ritmo que se consigue con la sauna.
Beneficios terapéuticos del sauna
Mejoría de la circulación
A medida que el corazón acelera sus latidos para llevar sangre hasta la superficie de la piel con el fin de enfriarla, la velocidad circulatoria elimina más deprisa los productos de desecho del cuerpo.
Mejoría de la respuesta del sudor
El cuerpo caliente respira para enfriarse, entrenando las glándulas sudoríferas y manteniendo funcional la respuesta del sudor para favorecer la regulación termal fuera de la sauna, especialmente durante el ejercicio y el tiempo cálido.
Eliminación de toxinas
Se sabía que en la sauna se elimina minerales del cuerpo, pero era su papel de ayudar a la expulsión de toxinas era desconocida, hasta que se efectuó un análisis y la lista de plomo expulsado durante una sesión de sauna resultó impresionante. Es cierto que los minerales positivos para el organismo también se eliminan cuando sudamos mucho, por lo que debemos asegurar su reemplazo con una dieta sana y no arriesgarnos a perder líquidos que no nos sobran.
Alivio del dolor
La combinación de calor corporal, mejoría de la circulación, emisiones de endorfinas y calentamiento de las articulaciones rígidas alivia el dolor y las molestias. Un cuerpo caliente también es menos sensible al dolor.
Ayuda para el sueño
Al relajar el cuerpo y eliminar muchos de los dolores, la sauna nos permite dormir mejor.
Mejoría de la función cardiovascular
Los investigadores japoneses dicen que el uso de la sauna puede ayudar a las personas con fallos cardíacos congestivos al mejorar su eficiencia de bombeo cardíaco y el flujo sanguíneo. Su investigación utilizó una sauna templada, a temperaturas de unos 60 grados.
Mejor respiración
Investigadores holandeses preocupados porque la sauna pudiera producir broncoconstricción (y dificultades respiratorias) descubrieron que sucedía exactamente lo contrario. Comprobaron que los pacientes con enfermedades pulmonares obstructivas mejoraban transitoriamente sus funciones pulmonares.
Alivio de la artritis
La sauna puede reducir los efectos de la artritis reumatoide. Investigadores rusos descubrieron que la sauna ejerce un efecto positivo sobre el sistema locomotor y el estado psicoemocional además de aliviar el dolor.
Reacciones de nuestro cuerpo:
Desde el momento en el que entramos a un baño sauna nuestro cuerpo experimenta una serie de reacciones:
-Transpiración e hidroforesis - como consecuencia de estas se produce la eliminación de toxinas y una limpieza de la epidermis profunda.
-Elevación del riego sanguíneo y regeneración de células - Lo que significa que puede ayudar a aliviar varias enfermedades cutáneas y respiratorias.
-La concentración de calor resulta positiva para el sistema cardiovascular dado que el corazón bombea más fuerte y por lo tanto se favorece la circulación.
-La combinación de calor con aceites de acción terapéutica (mentol o eucalipto), actúa de forma positiva en los bronquios y el sistema respiratorio en general.
Recomendaciones para tomar una sauna:
-Después de hacer deporte, se aconseja descansar de 15 a 30 minutos antes de entrar.
-Por higiene, ducharse a fondo con agua templada antes de entrar y secarse, ya que la piel seca suda más.
-Las personas con pies fríos deben introducirlos en agua caliente durante 4-5 minutos antes (o después) de una sauna. Acelera la irrigación sanguínea y saca el calor hacia el exterior.
-Es preferible no colocarse en el nivel inferior (sólo se consigue sobrecargar el corazón) sino en el banco intermedio o superior.
-Lo normal es que a los 8-12 minutos el cuerpo sienta ya ganas de refrigerarse. Y en ese momento hay que salir, sin tomar en consideración si se ha transpirado lo suficiente o no.
-Antes de abandonar la cabina, siéntese con los pies colgando en el banco para que la circulación se adapte de nuevo a la posición vertical.
El sauna no es recomendable para quienes padecen determinadas enfermedades del corazón ya que podrían sufrir un ataque cardiaco. Tampoco es recomendable para mujeres embarazadas ya que corren el riesgo que su bebé padezca de espina bífida.
Como puedes ver los beneficios de tomar un baño sauna son muchos, pero no olvides consultar a un experto antes de iniciar con esta rutina.
No es recomendable para todos
La sauna puede resultar ser peligrosa para quienes padecen determinadas enfermedades del corazón, ya que sudar abundantemente provoca se concentren también los fluidos corporales, por lo que la sangre se torna más densa y esto puede provocar un ataque cardiaco. Por ello, los especialistas recomiendan tanto en caso de hipertensión como en personas cardiópatas consultar con el médico la conveniencia o no de acudir a una sauna. Asimismo, hay estudios médicos que advierten de que el abuso de las sesiones de sauna puede ser perjudicial para la vida sexual.
Esta conclusión se fundamenta en que el calor de una sauna puede reducir drásticamente la cantidad y calidad del semen masculino, y en el caso de las mujeres, ocasionar fuertes hemorragias menstruales e incluso el interrumpir la ovulación. Otro dato muy importante arrojan estudios realizados en EEUU, que demuestran que los bebés nacidos de mujeres que utilizan la sauna con frecuencia presentan el doble de probabilidades de padecer espina bífida, a consecuencia del excesivo calentamiento del útero. Por ello, se advierte de que la mujer embaraza no debe acudir a saunas y quienes planeen quedarse embarazadas deberían limitar cada sesión a 15 minutos entre periodos de enfriamiento.
Lo que no hay que hacer
Entrar en la sauna con hambre, con el estómago lleno (deje que traanscurra como mínimo una hora desde la comida) o en estado de agotamiento. Puede sufrir un colapso.
Durante la sesión no beba líquidos, ya que no se produciría la desintoxicación corporal. Después, tome zumos de fruta diluidos en agua o simplemente agua mineral.
No realice ejercicios de gimnasia dentro de la cabina, ni le dé charlas a sus vecinos porque se "cargan" la respiración y la circulación.
No se frote el sudor. Sólo conseguirá provocarse picores. No alargue nunca la sesión más de 15 minutos, ni realice más de tres "visitas".
No se duche después de la sauna con agua caliente. Tampoco debe colocarse envolturas para seguir sudando porque interfieren en el buen ritmo que se consigue con la sauna.
Beneficios terapéuticos del sauna
Mejoría de la circulación
A medida que el corazón acelera sus latidos para llevar sangre hasta la superficie de la piel con el fin de enfriarla, la velocidad circulatoria elimina más deprisa los productos de desecho del cuerpo.
Mejoría de la respuesta del sudor
El cuerpo caliente respira para enfriarse, entrenando las glándulas sudoríferas y manteniendo funcional la respuesta del sudor para favorecer la regulación termal fuera de la sauna, especialmente durante el ejercicio y el tiempo cálido.
Eliminación de toxinas
Se sabía que en la sauna se elimina minerales del cuerpo, pero era su papel de ayudar a la expulsión de toxinas era desconocida, hasta que se efectuó un análisis y la lista de plomo expulsado durante una sesión de sauna resultó impresionante. Es cierto que los minerales positivos para el organismo también se eliminan cuando sudamos mucho, por lo que debemos asegurar su reemplazo con una dieta sana y no arriesgarnos a perder líquidos que no nos sobran.
Alivio del dolor
La combinación de calor corporal, mejoría de la circulación, emisiones de endorfinas y calentamiento de las articulaciones rígidas alivia el dolor y las molestias. Un cuerpo caliente también es menos sensible al dolor.
Ayuda para el sueño
Al relajar el cuerpo y eliminar muchos de los dolores, la sauna nos permite dormir mejor.
Mejoría de la función cardiovascular
Los investigadores japoneses dicen que el uso de la sauna puede ayudar a las personas con fallos cardíacos congestivos al mejorar su eficiencia de bombeo cardíaco y el flujo sanguíneo. Su investigación utilizó una sauna templada, a temperaturas de unos 60 grados.
Mejor respiración
Investigadores holandeses preocupados porque la sauna pudiera producir broncoconstricción (y dificultades respiratorias) descubrieron que sucedía exactamente lo contrario. Comprobaron que los pacientes con enfermedades pulmonares obstructivas mejoraban transitoriamente sus funciones pulmonares.
Alivio de la artritis
La sauna puede reducir los efectos de la artritis reumatoide. Investigadores rusos descubrieron que la sauna ejerce un efecto positivo sobre el sistema locomotor y el estado psicoemocional además de aliviar el dolor.