InicioOfftopicParole, parole, parole...

Parole, parole, parole...

Offtopic•5/15/2011
A mi no me van a correr por izquierda.

No estoy muerta por ser presidenta otra vez.

Estoy haciendo un esfuerzo físico y personal para ejercer la presidencia.

Cuando a un sindicato sólo le importan sus intereses, deja de ser un sindicato y se vuelve una corporación.


A ver: tratemos de analizar estas cuatro frases, que a todas luces, fueron lo más destacado del último discurso presidencial en tierras del japonés Mario Ishii, en José C. Paz.

Personalmente, hablando como periodista, no le creo una sola palabra. De nada, y de todo lo dicho.

Personalmente, hablando como ciudadano, tampoco.

A mi no me van a correr por izquierda
.

En el truco, se sugiere como técnica de juego ganar la primera mano, pasar o forzar la segunda y lamerse los bigotes cuando tenés el ancho de espadas y tu contrincante te grita ¡truco!, corriéndote por izquierda, retrucás, querés el vale 4 y ya, casi en el paroxismo orgásmico del triunfo en puerta, te mojás la frente con saliva y pegás el reverso de la carta ganadora, demostrando que tenías con qué hacerte el macho. Ahí te corrieron por izquierda, podríamos decir y demostraste que te la aguantabas, porque tenías con qué. Ahora, si la mano viene mal, no tenés cartas (salvo ese salvador ancho de espadas) y te corren otra vez por izquierda, te vas al mazo. Con orgullo, dejando a tu enemigo más caliente que pava al fuego, ahorrando tiempo y porotos.

¿Quién corre por izquierda a la Excelentísima Presidente de la Nación? ¿Una nueva confabulación de la galaxia contra el FPV? ¿El monopolio destituyente? ¿El gorilismo retrógrada? ¿Quién, por favor? ¿O alguien conoce alguna conspiración a nivel mundial para derrocarla y terminar con el modelo?

Es lamentable que la Presidente no se de cuenta que gracias a sus oficios (y los de su finado marido), esa corrida por izquierda es autoprovocada. Porque, convengamos, Moyano y todos los demás sindicalistas han crecido en poder (y en $) gracias a ellos. Ellos construyeron a estos émulos de Frankenstein y ahora, cuando la cosa está a punto de desbarrancar, la idea es deshacerse del monstruo, sufriendo las mismas fatídicas consecuencias que protagonista del libro de Mary Shelley. Acordate del bloqueo a las plantas de Clarín y La Nación, que nos dejaron sin diarios un fin de semana. ¿Qué se dijo desde el gremialismo?: que enviarían a sus tropas, hasta 10.000 compañeros a escrachar al periodista que emitiera un comentario desfavorable en una clara muestra de unión entre el gobierno nacional y popular y el sindicalismo más feroz, por ejemplo. Todo el sindicalismo unido para defender a la compañera jefa. La unión sindicato-gobierno es un problema en puerta. Y precisamente eso, problemas en puerta, es lo que le está causando el sindicalismo al gobierno. Y el gobierno, que se cree que la tiene más larga que el sindicalismo, no se da cuenta que es al revés. Porque confiado en la fidelidad del monstruo, no vio las claras, clarísimas señales que esa unión estaba siendo parte de una infidelidad de aquellas.

El movimiento sindical, una vez más, le ha metido los cuernos en la jeta al gobierno que le prometió fidelidad.

Pero Cristina, en vez de reconocer este hecho, prefiere acusarlos de querer correrla por izquierda.

No estoy muerta por ser presidenta otra vez.


Entonces, ¿por qué no dice de una buena vez que quien va a sucederla, en la elección de Octubre, va a ser Fulano, Mengano o Zutano? Nos ahorraríamos, (los periodistas), esto de estar reuniéndonos y cuchicheando, elucubrando teorías sin justificación alguna sobre lo que hará o a quién bendecirá con la responsabilidad de continuar con la tarea comenzada allá en 2003.

El poder obnubila. Ciega. Te deja turulato. Y te hace adoptar actitudes… ¿bipolares?. El exceso de poder provoca que veas enemigos por todos lados y termines paranoico.

Como su marido, ¿no? O como su hijo, con la cámpora ¿no? O como todos los que la rodean y se rasgan las vestiduras ante su sola presencia, haciéndole creer que la que corta el bacalao… es usted.

Si no está muerta por seguir gobernando, Sra. Presidente, no nos corra por izquierda, haciéndonos juntar orina hasta Octubre. Usted es la principal figura que tiene que decidir qué va a hacer. Sabe (porque lo sabe muy bien), que si no se presenta, seguramente, comenzará a recorrer juzgados y tronará el escarnio. También sabe (porque lo sabe muy bien), que si se presentara a la reelección, necesitará un plan B.

Plan B
que no tiene y, convengamos, nunca tuvo. (Como no tuvo plan B durante el conflicto con el campo). Entonces, como en el truco, por favor, háganos ahorrar tiempo y porotos.

Estoy haciendo un esfuerzo físico y personal para ejercer la presidencia.

¿Tenemos que sospechar que padece de alguna enfermedad grave? Por favor, sea clara en el mensaje, Sra. Presidente.

Reconocemos el cansancio físico que produce el dirigir los destinos de un país. El esfuerzo debe ser impresionante… eso de tener reuniones todo el día, negociar con otros países, decidir qué y cómo, porque, convengamos, por más gente de confianza tenga en los puestos claves, la decisión final pasa por las manos del Presidente.

No debe ser fácil para ningún ser humano soportar la pérdida de un ser querido, ejerciendo el poder, cuando el que te puso en el poder tiene la maldita idea de morirse. Y, seguramente, la vida familiar, aún partida por el dolor, se debe hacer más difícil de sobrellevar. Esto no es un pedido para que renuncie, Sra. Presidente. Es un mínimo análisis de su entorno personal.

Es raro, a la vez… porque usted habla en un tono desafiante, eleva el tono de voz, amenaza, se cree la Eva cuando está sobre un estrado, hace mohínes, se quiebra con lágrimas que luchan por salir de sus ojos cuando lo nombra a él y después sale diciendo que está haciendo un esfuerzo físico y familiar.

Nada más alejado de la realidad. Hasta la Eva, atada a un poste en sus últimos minutos de vida, dio muestras de fuerza.

Ésa es una de las cosas que la hacen menos creíble en su discurso. (Aparte de todas las cosas menos creíbles del mismo).

Cuando a un sindicato sólo le importan sus intereses, deja de ser un sindicato y se vuelve una corporación.

A ver, Sra. Presidente… ¿tenemos que entender que usted acaba de descubrir que el tomate es rojo? Por supuesto que a un sindicato sólo le importan sus intereses. Por ello, como usted bien dijo, cuando el sindicato demuestra a todas luces esta afirmación, deja de ser un sindicato y se vuelve una corporación.

Asumámoslo de una buena vez por todas: desde que el Gral. Perón les dio carta blanca a los sindicalistas para que hicieran y deshicieran a su antojo lo que quisieran con las empresas donde tenían representación sindical, el movimiento sindical ha dejado de ser lo que empíricamente debería ser.

Y eso, usted lo sabe.

No tengo que ser yo, precisamente, el que sea el encargado de abrirle los ojos ante la realidad. Fíjese si no, en el poder corporativo del Sindicato de Camioneros, por ejemplo, con el compañero Moyano a la cabeza. Facundo Moyano, su hijo, amenazó con parar todo el país si no se llegaba a un acuerdo salarial como ellos pedían. Gracias a la falta de control por parte del estado y al abuso que han hecho los sindicalistas de esta falta de control, la demagogia, el engaño, la corrupción y el apetito sin fin del poder por el poder en si mismo han deformado al movimiento sindical.

Moyano aprieta. Recalde aprieta. Viviani aprieta. Piumato aprieta. Pero ojo, aprietan porque tanto su administración como las anteriores (mire que llevamos más de 20 años de gobiernos peronistas), se lo han permitido. Moyano aprieta pidiendo participación empresaria (habría que recordarle la gestión de Mariano Recalde en Aerolíneas Argentinas y ofrecerle esa empresa para que desembarcara), donde, según reconoció el propio Recalde (h), el déficit de la empresa se duplicará más allá de lo proyectado.

¿Ve? Usted no tiene Plan B. Moyano, tampoco.

Entonces, humildemente, le sugiero que cambie el tono y el texto de sus próximos discursos. Piense muy bien lo que va a decir, cómo lo va a decir, dónde lo va a decir y a quién se lo va a decir.

No quisiera que por un patatús, la Argentina perdiera a otro Presidente
.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
483visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

p
Usuario
Puntos0
Posts25
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.