En el centro de la capital de México
Hace ya casi 30 años, en el actual museo de Franz Mayer, que se encuentra frente a la Alameda Central, muy cerca de la Torre Latino americana, se realizaban trabajos de acondicionamiento en areas del claustro, y en dicha obra trabajaba mi padre.
Un dia me conto la historia siguiente:
La obra de remodelacion de ex-hospital de la mujer, ya estaba iniciada cuando mandaron a mi padre a su nuevo puesto de trabajo, el cual era residente de obra.
Y la primera vez que le presentaron al parroco de la iglesia que esta a un lado, platico mi padre con el por mucho tiempo y de muchas cosas, entre ellas, hubo una que le llamo la atencion a mi padre, al preguntarle el parroco si hiban a hacer hoyos en ciertas partes del lugar, a lo cual mi padre le respondio que si y muchos por que el primer trabajo era colocar pilotes de control, (columnas de concreto, para levantar la edificacion cuando de algun lado esta hundida), a lo cual, solo sonrio el parroco y le dijo a mi padre: "Me hablas por cualquier cosa que suceda".
A los pocos dias, de entre las escavaciones fueron encontrando huesos de cadaveres humanos, enterrados a 4 o 5 metros, pero lo raro del asunto, es que eran cadaveres, "Tambien de bebes", lo cual fue de gran asombro para los trabajadores de esas areas.
De aqui surgen dos pequeñas historias que te dejaran pensar un rato.
(Primera): El parroco de la iglesia de a lado, le comento que era muy seguro que fueran restos de monjas fallecidas y que al no tener contacto alguno con gente del exterior, solo le daban santa sepultura cristiana, restos de castigados pecadores de la santa inquisición y de los restos de cuerpos mas pequeños, simplemente dijo: "Si, es lo que te puedes estar imaginando..." a lo cual, mi padre me dijo que la unica conclusion a la que llego fue que posiblemente eran los bebes de las monjas embarazadas por parrocos de epocas anteriores.
(Segunda): Dos craneos fueron llevados por mi padre hasta la casa de mi abuelo a escondidas, por que mi tio, sobrino de mi mama, le hizo el encargo a mi padre, para que se los llevara.
Los queria para limpiarlos, pintarlos y ponerlos arriba de una repisa, para presumirlos a sus amigos cuando fueran a visitarlo. Desde ese dia, mi tio cuenta que empezo a tener pesadillas y a perder peso, aapetito, la chispa que lo caracterizaba, despues de dos semanas, mi abuela se preocupo y lo llevaron con una señora que "curaba" por medio de "magia blanca" y al final cuenta mi tio que la calaveras eran de 2 mujeres, una de las cuales era de la "vida galante", y sus ultimos dias los paso en el convento tratar de expiar su vida pecaminosa, y que solo queria una sepultura como la gente cristiana y unos rezos para poder encontrar las luz, y la manera de que le hicieran caso, era molestar a mi tio, que en ese tiempo tenias 16 años.
Recuerdo que me dijo mi padre que los tenia ya en la repisa con lentes obscuros y con un cigarro a cada craneo, enesguida que llegaron de visitar a las señora que lo habia atendido, inmediatamente fue a llevarlas a un panteon, las enterro, les rezaron y con el paso de los dias mi tio fue tomandi su vida normal.
Este es un reportaje del lugar al cual estamos refiriendonos.
Minuto 9:33, Minuto 17:00