Las mujeres entre los 45 y 55 años de edad, comienzan el proceso conocido como menopausia, que no es más que la reducción en la producción de las hormonas sexuales femeninas, llamadas estrógenos, afectando los sistemas urinario, circulatorio, óseo, muscular, la piel, el pelo, las membranas mucosas y el cerebro.
El consumo de ciertos alimentos como la soja y la linaza puede ayudar a minimizar este proceso menopáusico que trae además una serie de efectos secundarios como cambios en el estado de ánimo, sensación de calor, e incluso osteoporosis.
De acuerdo con estudios realizados por el Dr Wahlqvist en la facultad de medicina de la Universidad de Monash en Australia, se demostró que tanto la soja y la linaza proporcionan al organismo femenino cantidades de estrógeno que logran complementar la ausencia parcial de esta hormona.
Este estudio realizado en un grupo de 25 mujeres postmenopáusicas a las que no se le estaban recetando estrógenos para equilibrar su organismo, se contrarrestaron los niveles de esta hormona luego de verificar la ingesta de semillas de lino y harina de soja durante 2 semanas, tras lo cual aumentaron los niveles y la actividad de los estrógenos, a diferencia de los valores previos en los que la muestra mantuvo su dieta normal.
Solo los productos de soja ricos en proteínas como las habas, la leche y la soja texturizada demostraron que producen actividad estrogénica, por lo que el consumo de la salsa y el aceite con base en soja no lograrán mejorar la producción hormonal en las mujeres menopáusicas.
Aunque la reacción de cada mujer ante el consumo de la soja y la linaza, varía dependiendo del organismo, es importante mantener la ingesta de productos que lo contengan, como complemento nutricional.
Otras recomendaciones nutricionales si estás con la menopausia son:
1) Disminuir el consumo de grasas saturadas y controla tu colesterol.
2) Evitar las grasas trans, grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas, que van a hacer que disminuya el colesterol bueno (HDL) y aumente el colesterol malo (LDL).
3) Darle prioridad a los hidratos de carbono complejos, de absorción más lenta (harinas y cereales integrales, pan integral...)
4) Evitar los azúcares refinados, refrescos, que pueden elevar los triglicéridos.
El consumo de ciertos alimentos como la soja y la linaza puede ayudar a minimizar este proceso menopáusico que trae además una serie de efectos secundarios como cambios en el estado de ánimo, sensación de calor, e incluso osteoporosis.
De acuerdo con estudios realizados por el Dr Wahlqvist en la facultad de medicina de la Universidad de Monash en Australia, se demostró que tanto la soja y la linaza proporcionan al organismo femenino cantidades de estrógeno que logran complementar la ausencia parcial de esta hormona.
Este estudio realizado en un grupo de 25 mujeres postmenopáusicas a las que no se le estaban recetando estrógenos para equilibrar su organismo, se contrarrestaron los niveles de esta hormona luego de verificar la ingesta de semillas de lino y harina de soja durante 2 semanas, tras lo cual aumentaron los niveles y la actividad de los estrógenos, a diferencia de los valores previos en los que la muestra mantuvo su dieta normal.
Solo los productos de soja ricos en proteínas como las habas, la leche y la soja texturizada demostraron que producen actividad estrogénica, por lo que el consumo de la salsa y el aceite con base en soja no lograrán mejorar la producción hormonal en las mujeres menopáusicas.
Aunque la reacción de cada mujer ante el consumo de la soja y la linaza, varía dependiendo del organismo, es importante mantener la ingesta de productos que lo contengan, como complemento nutricional.
Otras recomendaciones nutricionales si estás con la menopausia son:
1) Disminuir el consumo de grasas saturadas y controla tu colesterol.
2) Evitar las grasas trans, grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas, que van a hacer que disminuya el colesterol bueno (HDL) y aumente el colesterol malo (LDL).
3) Darle prioridad a los hidratos de carbono complejos, de absorción más lenta (harinas y cereales integrales, pan integral...)
4) Evitar los azúcares refinados, refrescos, que pueden elevar los triglicéridos.